Contenido
- Qué es la intolerancia a la lactosa de la leche
- El enemigo menos esperado: la leche
- Cualquier problema digestivo puede complicarte el sueño
- ¿Por qué ocurre esto? ¿Qué podemos hacer?
- Lamentablemente, los productos sin lactosa no son la respuesta
- Entonces, ¿cómo mejoré mi sueño?
- ¿Cómo puedo saber si estoy teniendo este problema?
- Consulta dudas con nuestro Asistente IA
El estudio de sueño dio con el diagnóstico: tenía el sueño fragmentado. Que, básicamente, significa que me despertaba por la noche, aunque no me daba cuenta.
Qué es la intolerancia a la lactosa de la leche
La intolerancia fue haciéndose cada vez peor, ya no podía probar ningún bocadillo que tuviera algo de leche, porque me hacía muy mal.
Por supuesto, empecé a consumir productos sin leche o, directamente, deslactosados. También compré cápsulas de enzima de lactasa, que se toman un poco antes de consumir leche y que ayudan a tus intestinos a procesar mejor la leche.
La enzima de lactasa es lo que le falta al cuerpo y, por este motivo, quienes somos intolerantes a la lactosa no podemos consumir leche: no podemos descomponer la lactosa o azúcar de la leche.
Durante un buen tiempo mi vida fue bastante normal, podía consumir leche siempre que tomara la enzima de lactasa... aunque empecé a manifestar problemas de sueño a los 34 años.
El enemigo menos esperado: la leche
Como dije, mis problemas de sueño comenzaron a los 34 años. Cada vez era peor. Había días que incluso me dolía el cuerpo, las articulaciones.
Todos los médicos a los que acudí me señalaban que mi salud era impecable. Y, con respecto a mi problema de sueño, que era ansiedad, que era una cuestión a resolver con terapia psicológica o medicamentos para dormir.
Pero encontré un patrón muy particular con respecto al sueño: había noches que dormía bastante mejor que otras. Las condiciones eran las mismas ¿Qué podía estar pasando?
Me puse a investigar en internet y, para mi sorpresa, los intolerantes a la lactosa suelen tener problemas para dormir.
Por ejemplo, este estudio (en inglés) "Desórdenes nutricionales y enfermedades digestivas" publicado en el National Library of Medicine (NLM) es muy claro al respecto.
Puedes leer más estudios científicos que muestran este problema incluso en infantes, por ejemplo: Particularidades del sueño en infantes intolerantes a la lactosa (también, en inglés).
Cualquier problema digestivo puede complicarte el sueño
Hay infinidades de artículos científicos que muestran un enlace entre dormir mal y problemas digestivos, no solo la intolerancia a la lactosa, sino también el reflujo gástrico, las enfermedades inflamatorias de los intestinos, las enfermedades en el hígado y el páncreas, las alteraciones en la microbiota intestinal y muchas otras.
Aquí hay otro artículo de una fuente respetada que apoya esta teoría: Por qué las intolerancias a la comida pueden estar arruinando tu sueño
¿Por qué ocurre esto? ¿Qué podemos hacer?
El estrés que produce en el cuerpo la lactosa (o cualquier otro alimento que te produzca malestar) generará cortisol, que es la hormona que se encarga de responder a ese estrés.
El nivel más alto en sangre de cortisol se da en la primera hora después de despertarnos y disminuye a lo largo del día, alcanzando su nivel más bajo mientras dormimos.
Lamentablemente, los productos sin lactosa no son la respuesta
Lee bien las etiquetas de todo producto que te lleves a la boca, hay productos que tienen muy poca leche o derivados de esta, pero que aún así podrían estar interrumpiéndote el sueño.
También te recomiendo que compres el suplemento dietario enzima de lactasa, que ya mencioné anteriormente. Deberás tomarlo (al menos 3 pastillas de 9000) cuando creas que algún producto pueda llegar a tener algo de leche y lo debes consumir.
De todas maneras, la mejor regla general es directamente no consumir nada que derive de la leche, aunque tenga muy poco: mantequilla, queso, yogur, crema de leche.
Nunca confíes en los productos alimenticios que dicen ser deslactosados: nunca lo son en su totalidad.
En principio, por lo que pude leer en los estudios y un foro especializado en nutrición, la mejora del sueño aparece de 4 a 5 semanas después de dejar completamente la leche. Debe ser el tiempo que le toma al cuerpo en general para recuperarse del estrés producido por la lactosa.
Entonces, ¿cómo mejoré mi sueño?
Mi sueño mejoró muchísimo luego de eliminar la leche. Por supuesto, también tuve que resolver otros problemas con terapia, como la ansiedad y hacer una buena higiene del sueño (no usar pantallas antes de dormir, una habitación fresca y totalmente oscura, dormir a la misma hora todos los días, etc.).
Los problemas de sueño suelen ser multicausal, es decir, no hay solo un motivo que origina el problema de sueño.
Doy más detalles de cómo logré mejorar mi sueño en este otro artículo que te recomiendo leer: Resolví mi problema de sueño en 3 meses: te cuento cómo
¿Cómo puedo saber si estoy teniendo este problema?
Hay varios estudios médicos que puedes pedirle a tu médico que pueden orientarte y saber si podrías estar sufriendo intolerancia a la lactosa o a otros alimentos:
— La prueba de cortisol en sangre: Esto requiere de un análisis de tu sangre, bien temprano en la mañana. Si al valor sale alterado, significa que tu cuerpo está estresado y el causante podría ser una intolerancia alimenticia.
— Puede salir alterado algún valor de tu análisis de sangre: por ejemplo, a mí salen los linfocitos más elevados que lo usual. Por supuesto, este valor alterado también puede ser común en otras enfermedades como en las leucemias. Así que debes consultar con un hematólogo si te sale alterado algún valor en tu prueba de sangre.
Dormir es fundamental para nuestras vidas. Si no dormimos bien, no solo estaremos cansados al día siguiente, es muy probable que también nos enfermemos más seguidos y vivamos una vida más triste y corta.
Te sugiero que sigas leyendo este otro artículo que puede interesarte: Cuanto más te preocupas, menos vives
Espero, de corazón, que este artículo te ayude a dormir mejor.
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