¿ERES?
Acuario
Aries
Cáncer
Capricornio
Géminis
Leo
Libra
Piscis
Sagitario
Escorpio
Tauro
Virgo
Mujer
Hombre

8 lecciones de cambio de vida que aprendí de la terapia

Te resumo qué aprendí de la terapia psicológica y que te ayudarán en tu vida.
Anuncios
 

1. Hay una diferencia entre los límites y las paredes.
Los límites son una parte saludable y necesaria de la vida. Están destinados a dar a los demás directrices sobre el comportamiento que estamos y no estamos bien.

Establecer límites nos dejará más felices en la vida, y hace que nuestras relaciones sean más satisfactorias. Al principio da miedo, porque podríamos preguntarnos si la persona con la que establecemos los límites se enfadará con nosotros o si se sentirá herida. Las personas que son genuinamente para nosotros entenderán de dónde venimos y respetarán los límites que hemos establecido.

Las personas que pueden estar añadiendo toxicidad a nuestras vidas tratarán de hacernos sentir culpables por establecer y hacer cumplir los límites. Los límites están hechos para dejar entrar las cosas buenas y mantener las malas fuera.

Las paredes se construyen como respuesta a un trauma. Cuando construimos muros, lo hacemos con la intención de protegernos de volver a experimentar ese trauma, pero al final termina por hacernos daño.

Las paredes mantienen a todo el mundo y a todo lo demás fuera. También nos mantienen dentro. Impiden el crecimiento y el procesamiento. Una vez que un trauma es procesado, se vuelve más fácil de afrontar. Construir una pared alrededor de una experiencia traumática no permite el tiempo y el espacio necesarios para lidiar con las emociones de la experiencia. Cuanto más tiempo permanezca la pared, más difícil será derribarla.

2. La vulnerabilidad no es una debilidad.
La vulnerabilidad da miedo porque significa abrirse a algo que podría terminar por herirnos. Si nos negamos a ser vulnerables por miedo a las cosas que podrían salir mal, también nos impedimos disfrutar potencialmente de conexiones y experiencias más profundas.

Cuando somos vulnerables, nuestras vidas se enriquecen no sólo por las relaciones que florecen debido a la vulnerabilidad, sino también por el conocimiento de que somos lo suficientemente fuertes para permitir la vulnerabilidad.

Incluso cuando la vulnerabilidad conduce al dolor, a menudo hay algo que se puede ganar o una lección que se puede aprender de la experiencia. Sin abrirnos, nunca crecemos y aprendemos.

Cuando negamos la vulnerabilidad, también robamos a las personas que nos aman la oportunidad de apoyarnos. Cuando nos negamos a dejar entrar a la gente cuando estamos experimentando grandes sentimientos, esencialmente les decimos que no confiamos en ellos lo suficiente como para manejar nuestros sentimientos con cuidado.

Está bien sentir lo que sea que estemos sintiendo, y está bien expresar esos sentimientos a las personas en las que confiamos y que nos aman.

3. No podemos amar a la gente para que se amen a sí mismos.
Es muy difícil cuando vemos el potencial de la gente y todas sus buenas cualidades pero no ven esas cosas en sí mismos. Podríamos desear que pudiéramos hacer que la gente que amamos se viera a sí misma a través de nuestros ojos porque entonces sabrían lo valiosos y dignos de amor que son.

A veces parece que si amamos a la gente lo suficiente, entonces aprenderán a amarse a sí mismos de la misma manera. Tristemente, eso es muy raro.

Cuando una persona está atascada en una mentalidad destructiva, ninguna cantidad de amor extrínseco puede sacarla de ella. La única manera de que la gente aprenda a amarse a sí misma es que trabaje a través del trauma y las mentiras que los han convencido de su indignidad. No es hasta que se enfrenten a estas cosas de frente que encontrarán un amor intrínseco por sí mismos. Y hasta que descubran ese amor propio, les será imposible creer que alguien más pueda amarlos sin un motivo oculto.

4. Independientemente de cómo se compare nuestro trauma con el de otras personas, todo es válido
La primera lección aquí es que no necesitamos compararnos con otras personas. Nunca. Todo el mundo está descubriendo la vida de la mejor manera que sabe. Es injusto comparar personas y situaciones cuando todos trabajamos con diferentes antecedentes y herramientas.

A veces, cuando escuchamos hablar de alguien que ha pasado por una experiencia horrible, podemos pensar que nuestras propias experiencias negativas son trilladas en comparación. Tal vez pensamos que no deberíamos quejarnos de las cosas que nos han herido cuando tantas otras personas están sufriendo en un grado tan grande.

No importa cómo nuestro trauma se compara con el de cualquier otra persona. Si nos ha herido, si continúa afectando nuestras vidas, importa, y es válido.

Cuando aceptamos la validez de nuestro propio trauma, nos damos el espacio para trabajar a través de él, para entenderlo, y para aprender a crecer a su alrededor.

5. No pases demasiado tiempo centrándote en los malos sentimientos, pero tampoco los ignores.
"Finge hasta que lo consigas" es algo que muchos de nosotros hemos escuchado en algún momento de nuestras vidas. Se nos hace creer que si somos infelices o estamos disgustados, debemos fingir que el sentimiento no está ahí hasta que desaparece mágicamente. Se nos hace creer que inclinarse hacia los sentimientos en lugar de ignorarlos es algo malo.

Si no nos permitimos sentir lo que sea que estemos sintiendo, bueno o malo, nos robamos la oportunidad de entender la emoción y lo que nos llevó a sentirnos así.

Las emociones a menudo vienen en oleadas. Si dejamos que nos inunden cuando la ola se hincha, entonces estaremos listos para seguir nadando cuando el oleaje disminuya. Por el contrario, si luchamos contra la oleada de la emoción, estaremos demasiado exhaustos para seguir nadando cuando salgamos al otro lado.

No debemos pasar una cantidad de tiempo insalubre pensando en estos sentimientos, pero no debemos ignorarlos o combatirlos. Si nos permitimos vivir en los sentimientos mientras nos están superando, entonces seremos capaces de procesarlos y pasar a través de ellos.

6. Los resultados que obtenemos se basan en el trabajo que realizamos.
Como muchas cosas en la vida, los resultados de la terapia son directamente proporcionales al trabajo que ponemos. No basta con ir a una sesión, decirle a nuestros terapeutas lo que está pasando, escuchar lo que tienen que decir, y luego ir a casa y no pensar en ello hasta la siguiente sesión. Eso sería como ir a la escuela, sentarse en clase, escuchar al profesor pero no tomar notas ni estudiar, y luego esperar que le vaya bien en el examen.

Si practicamos activamente las estrategias y las habilidades de afrontamiento saludables que nuestros terapeutas nos ayudan a desarrollar en nuestra vida diaria, los resultados positivos serán exponencialmente mayores que si somos participantes pasivos.


7. El amor es incondicional; las relaciones no lo son.
Esta es una difícil. Como humanos, asociamos el amor con las relaciones. No sólo el amor romántico, sino ese profundo afecto que sentimos por la familia y los amigos. Podemos dejar que nuestro amor por las personas en nuestras vidas sea incondicional, pero no tenemos que mantener las relaciones intactas si no son saludables.

El amor, el amor verdadero, debe ser ilimitado.

Las relaciones no deben ser ilimitadas; deben ser construidas sobre una base de confianza y límites. Cuando las personas con las que nos relacionamos no pueden o no quieren respetar nuestros límites y condiciones, podemos seguir amándolas, pero podemos hacerlo desde lejos.

8. El duelo no es un proceso lineal con un claro principio y fin.
El cerebro humano busca entender. Buscamos patrones y procesos. Las emociones humanas no siempre siguen patrones y procesos. Es por eso que la lógica y las emociones a menudo luchan entre sí.

Cuando experimentamos sentimientos desagradables, podemos querer una línea de tiempo para cuando podemos esperar que terminen.

El dolor no funciona de esta manera.

Justo cuando pensamos que nos estamos recuperando, podemos tener días o meses en los que sentimos que hemos retrocedido en el proceso de duelo. Esto no es una regresión, es simplemente el dolor que sigue su curso impredecible. Cuanto más intentamos darle sentido, más retorcido parece. Como con otros sentimientos, el mejor curso de acción es simplemente dejar que las olas nos abrumen con la comprensión de que terminará, incluso cuando sentimos que el dolor y la tristeza serán una parte visceral de nosotros para siempre.

A medida que avanzamos en el proceso de duelo, podemos empezar a notar pequeños momentos de alivio cuando sentimos que podemos respirar de nuevo. Entonces las olas volverán a bañarnos. En esos breves momentos de alivio, es importante que nos recordemos que algún día nos sentiremos bien de nuevo.










Horóscopo principal
Horóscopo Chino para hoy


8 lecciones de cambio de vida que aprendí de la terapia
2020-05-24


VEA MÁS:


Horóscopo para hoy
Compatibilidad amorosa entre signos
Horóscopo del Sexo y el Amor
Origen e historia del Zodíaco
Horóscopo Chino de hoy

¿Eres compatible con tu pareja?

Compatibilidad HOMBRE-MUJER en el amor: Cuadro de compatibilidad



¿Estás perdido?

Busca todos los recursos del Horóscopo accediendo a tu signo o al signo de tu pareja para saber más:

Si eres mujer: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario, Piscis

Si eres hombre: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario, Piscis



 


Todos los derechos reservados © 1998 - 2020 - ALEGSA - Santa Fe, Argentina.
Políticas del sitio web - Contacto - Publicidad