Cuando tenía unos 10 años me tocó dormir con mi primo en casa de mi tía. En medio de la noche se me fue el sueño y vi que mi primo se daba vuelta en la cama. En ese momento apareció sobre él una silueta blanca con forma de mujer, que se movía al mismo tiempo que él. Cuando mi primo terminó de girarse, la figura desapareció.
Además, cuando era más pequeño, creo que de unos 6 años, vi una extraña figura en el techo de mi casa: un monstruo con una cabeza muy rara. También he tenido sueños que luego se cumplen.
Respuesta
Las visiones nocturnas en la cama, sobre todo durante la infancia, suelen tener una explicación bastante simple: sueño, semisueño, sombras y miedo. Ver una figura blanca moviéndose sobre alguien dormido encaja muy bien con una percepción alterada por la oscuridad y el cansancio.
Los niños también suelen interpretar formas del techo, cortinas o sombras como monstruos o personas. Eso no quita que la experiencia se sienta real, pero no es una prueba sólida de algo sobrenatural.