Esto no me pasó a mí, sino a mi tía. Ella vacacionaba todos los años en Cartagena y allí tenía un romance con un hombre llamado Víctor.
Un año fue con su hermana. Mi tía salió de compras y, cuando regresó, su hermana le dijo: "Sandra, vino Víctor y dijo que lo buscaras en su casa porque quería verte". Como era su novio de verano, fue hasta allí sin sospechar nada.
Cuando llegó, la recibió la madre de Víctor. Mi tía la saludó y le dijo que Víctor había ido a buscarla. La mujer se quedó sorprendida, se puso a llorar y le dijo que Víctor había muerto hacía un par de meses en un accidente.
La experiencia fue muy traumática para ella, y todos quedamos helados cuando nos la contó.
Respuesta
Relatos de este tipo suelen interpretarse como encuentros con fantasmas, pero también admiten otras explicaciones. Puede haber habido una confusión de identidad, alguien muy parecido a Víctor, un malentendido de fechas o incluso una reconstrucción posterior del recuerdo influida por la sorpresa y la emoción.
Cuando una historia se cuenta después de un hecho impactante, la memoria puede reorganizar detalles sin que la persona esté mintiendo. Sin evidencia adicional, no es posible afirmar que tu tía haya visto realmente a un muerto.