Vivo en un lugar bastante solitario, tipo campo. De noche casi no se oye nada, salvo algunos animales y, a lo lejos, los camiones que pasan por la carretera.
Una noche, después de un problema personal, me fui a caminar hacia la montaña para estar tranquilo. Me senté, empecé a relajarme y, de pronto, escuché el llanto de un bebé. Esperé para asegurarme y lo volví a oír una segunda vez. Después de eso regresé a casa, porque la noche se me hizo pesada.
Respuesta
Aunque el llanto de un bebé en medio del campo resulta inquietante, no necesariamente tiene una causa paranormal. Varios animales —entre ellos algunos gatos, aves y zorros— pueden emitir sonidos muy parecidos al llanto humano, especialmente de noche.
Además, estabas en un estado emocional particular y en un ambiente silencioso, lo que puede hacer que cualquier sonido extraño se vuelva mucho más impresionante. Lo más probable es que haya sido un ruido natural interpretado de manera inquietante por el contexto.