No estoy completamente segura de si lo que voy a contar es paranormal, pero sí sé que es algo que ocurre en mi familia desde hace generaciones. Quizá muchos no lo crean, pero necesito contarlo.
Mi padre falleció en abril de 2006 y, desde entonces, muchas cosas en mi familia se interpretan como parte de una historia de dones, espíritus, trabajos y enfrentamientos entre magia blanca y magia negra. Mi padre era médico naturista y también atendía personas que, según él, sufrían maleficios o posesiones. Decía trabajar con espíritus buenos. Mi abuelo, en cambio, era asociado por la familia con prácticas oscuras.
Durante años escuché relatos sobre enfermedades atribuidas a trabajos, sueños de muertos que vienen a buscar a los vivos, objetos ocultos en la casa, una higuera vinculada al mal, sahumerios para limpiar energías y personas que querían acceder a los libros o fotografías de mi padre después de su muerte. También varios de mis hermanos y yo creemos haber tenido sueños premonitorios o presentimientos.
No pretendo convencer a nadie, pero para mí todo esto fue parte real de mi vida y todavía me deja muchas preguntas.
Respuesta
Tu relato está profundamente atravesado por la historia familiar, la pérdida de tu padre y un sistema de creencias muy fuerte que seguramente marcó a todos en tu casa. Cuando una familia interpreta durante años la enfermedad, el dolor y los conflictos en términos de dones, maleficios o presencias, esas ideas terminan influyendo en la manera de percibir casi todo lo que ocurre.
Eso no significa que tus emociones sean falsas ni que no hayas vivido situaciones intensas. Pero desde una mirada racional, muchas de las cosas que cuentas pueden entenderse como duelo, sugestión, coincidencias, transmisión de creencias entre generaciones y necesidad de encontrar sentido frente al sufrimiento. Si este tema sigue afectando mucho a tu familia, puede ser de gran ayuda hablarlo con un profesional que los acompañe sin burlarse de sus vivencias.