COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

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Roberso
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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Dom Nov 30, 2014 8:24 am

JOEL

En este libro se anuncia una plaga de langostas, cosa que era muy frecuente en Palestina; pero la plaga anunciada es desoladora.
Se puede tomar como una profecìa por lo que dice en Joel 1: 2 y 3: “¿Ha acontecido esto en vuestros dìas, o en los dìas de vuestros padres? De esto contarèis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generaciòn.”

El hecho de que se diga: “De esto contarèis a vuestros hijos”, significa que eso sucederìa durante esa generaciòn, y esto queda bien confirmado en Joel 1: 15, en donde dice: “’Ay del dìa! Porque cercano està el dìa de Jehovà, y vendrà como destrucción del Todopoderoso.”

Se Tiene a Joel como contemporàneo de Eliseo, en tiempos del rey Joàs; pero otros dicen que debiò vivir entre los años 400 y 350 AC. Tanto de la primera posibilidad como de la segunda, no hay ninguna referencia que una plaga tan desoladora haya afectado a Palestina.
Por lo tanto, queda como una amenaza màs con las que los autores bìblicos tratan de atemorizar al pueblo, y en las que involucraban a su dios para que el pueblo volviera a èl, cuando en realidad lo que se buscaba era que continuaran con el culto y nada màs. Y eso, para provecho del sacerdocio.

Luego de esta desolación tremenda que provocarìa la anunciada plaga en el capìtulo 2 de Joel y que nunca se dio, se dice que seguirìa otra plaga màs a la primera, pero la segunda serìa la de un pueblo grande y fuerte como nunca antes lo hubo ni lo habrìa en muchas generaciones; y se insiste en que ese dìa està cercano.

Hay en este segundo capìtulo, una contradicción con respecto al primero. Dice en Joel 2: 3, refirièndose al paso de este pueblo desolador: “Como el huerto del Edèn serà la tierra delante de èl, y detràs de èl como desierto desolado.”
¿Còmo podrìa ser la tierra como el huerto del Edèn después de la desolación dejada por la plaga del capìtulo primero?

Dice en Joel 1: 10 al 12: “El campo està desolado, se enlutò la tierra; porque el trigo fue destruìdo.se secò el mosto, se perdiò el aceite. Confundìos labradores; gemid viñedos, por el trigo y la cebada, porque se perdiò la mies del campo. La vid està seca, y pereciò la higuera; el granado tambièn, la palmera y el manzano; todos los àrboles del campo se secaron por lo cual se extinguiò el gozo de los hijos de los hombres.”
¿Es este el concepto del “huerto del Edèn?

¡Ahora! El ùnico pueblo que se desbordò de su territorio en el norte de Media, fueron las tribus escitas, que en una incursión que durò 10 años, causaron estragos en Media y Asiria siguiendo hacia el oeste pasando por Palestina hasta llegar a Egipto para luego regresar a sus territorios.
Pero de esta incursión de pillaje, la Palestina fue la menos afectada con exepciòn de Filistea. Los pueblos y ciudades palestinas eran pobres y no tenìan nada que ofrecer a esta orda de vàndalos. Ni Jerusalèn ni su templo les llamò la atención ya que no hay referencias bìblicas de que los escitas causaran estragos al pueblo de Israel. Pero, una cosa màs, el desbordamiento escita sucediò siglos antes de esta presunta profecìa.

Despuès de estas clàsicas amenazas por parte de Jehovà, vienen tambièn las clàsicas condiciones para no llevarlas a cabo, según Oseas 2: 12: “Por eso, pues, ahora, dice Jehovà, convertìos a mì con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento.”
Y en Joel 2: 18, dice: “Y Jehova, solìcito por su tierra perdonarà a su pueblo.”Debiò ser que el pueblo “se convirtió” y èl los perdonò ya que esas dos amenazas no se cumplieron. Otras “profecìas” bìblicas que no resultaron tales.

El capìtulo tres de Joel contiene otra “profecìa” que no llegò a cumplirse y que debiò ser en el valle de Josafat, según Joel 3: 14: “Porque cercano està el dìa de Jehovà.”
Y no se cumpliò ya que según Joel 3: 1: “Porque en aquellos dìas y en aquèl tiempo en que harè volver la cautividad de Judà y de Jerusalèn”; o sea, esto deberìa suceder en el año 539 AC, pero nunca sucediò.
¿Què debiò suceder? Debieron reunirse las naciones en el valle de Josafat para “ser juzgadas” por Jehovà. De la manera en que se expone esta reuniòn, se deduce que todas las naciones serìan vencidas en ese valle por “el pueblo de Jehovà”; y que cuando èl dice, según Joel 3: 16, estas naciones serìan vencidas por”su pueblo con la ayuda de su dios”.

¿Dònde està situado el valle de Josafat o valle del juicio que se menciona en Joel? Es un valle imaginario que algunos “comentaristas bìblicos”, quieren localizar en el actual valle de Josafat que queda junto a Jerusalèn; pero este valle tiene ese nombre a partir del siglo cuarto antes de Cristo.
Si este es el valle en el que nunca se dio esta profecìa, este libro habrìa sido escrito en esos tiempos; y si aceptàramos esa posibilidad, tampoco se cumpliò en ese siglo la “profecìa”; ni posteriormente con esa tremenda batalla que se anuncia en el capìtulo 3 de Joel; o sea, una “profecìa” bìblica màs que no se cumpliò.
¿Còmo iba a cumplirse si en el caso de que eso hubiese sucedido ya habrìa sido un hecho del pasado “la profecìa” de Joel, si consideramos que èl vivió entre los años 400 y 350 AC?
¿Y si hubiese sido un hecho a suceder en el futuro, o sea, una real profecìa, tampoco se dio durante su vida, ni después de Joel?

Tambièn en este capìtulo se dice en Joel 3: 20: “Pero Judà serà habitada para siempre, y Jerusalèn por generaciòn y generaciòn.”
Segùn este versìculo “profètico”, no iba a desaparecer Judà como naciòn y no habrìa ninguna diàspora; pero sì que desapareciò como naciòn y sì que hubo diàspora.

Pròximo escrito en este mismo tema: AMÒS.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Dom Dic 07, 2014 9:48 am

AMÒS

Amòs es otro de los tantos “profetas de castigos” como lo fueron Daniel, Oseas, Joel y otros de los llamados profetas menores; y siempre, esos horrorosos y fantasiosos castigos profetizados por ellos, obedecen a nada “divinos instintos”, y a nada “divinos motivos”, como los siguientes:

1.- Porque trillaron a Galaad con trillos de hierro, castigarà a Damasco prendiendo fuego a la casa de Hazael y consumirà los palacios de Ben-adad; tambièn destruirà a los moradores del valle de Avèn, y los gobernadores de Bet-edèn, (Amòs 1: 3 al 5).
Toda esta destrucción por haber trillado con trillos de hierro. ¿Tiene un dios licencia de incendiario, de asesino de masas y destructor por un motivo tan vano como este?
Se podrìa argumentar qu èl habìa prohibido trillar con trillos de hierro; pero Damasco no era su “pueblo elegido”, ni èl era el dios de Damasco; èl era el dios de Israel.

2.- De nuevo manifiesta su piromanìa cuando ofrece prender fuego a los muros de Gaza y a consumir sus palacios. Tambièn ofrece destruir a los moradores de la ciudad de Asdod y a los gobernadores de Ascalòn; y que tambièn la emprenderà contra Ecròn, y que el resto de los filisteos perecerà, (Amòs 1: 6 al 8). ¿El motivo? Porque llevaron cautivo a todo su pueblo para entregarlo a Edom.
Bien es sabido que “la tierra prometida”: Canaàn o Palestina, nunca la poseyó totalmente el pueblo. Hubo dos espinas que nunca se supo sacar este dios prometedor que no supo cumplir: Filistea y Fenicia, aunque la màs dolorosa espina fue Filistea.
Cuando los hebreos salieron de Egipto a ocupar “la tierra prometida”, ya los filisteos estaban asentados en Canaàn; y no solamente es que no pudieron ser expulsados de allì sino que fueron un permanente dolor de cabeza para el pueblo y su dios; a tal punto, que hasta el arca del testimonio fue cautiva por Filistea. Pero ningùn motivo es suficiente para oficiarla de incendiario, asesino y destructor; esas son bajezas humanas y no divinas.

Asì sigue prometiendo a las naciones vecinas actos que en las leyes humanas son considerados delitos, y se los hace a Tiro, a Edom, a Moab, a Amòn, etc., y tampoco escapan a estas promesas de delitos comunes, los hijos de Jacob: Israel y Judà.
Y en medio de estas promesas de desgracias que causarà con sus delitos, el dios que promete no tocar a los hijos de Jacob, cae en una contradicción, según Amòs 3: 2, cuando dice: “A VOSOTROS SOLAMENTE HE CONOCIDO de todas las familias de la tierra; por tanto, os castigarè por todas vuestras maldades.”

Comprendiendo, pero nunca justificando que èl castigue al pueblo que solamente ha conocido de todas las familias de la tierra, lo que lo convierte en un dios local y no universal, ¿no es acaso extremadamente injusto que asesine habitantes, incendie propiedades y destruya pueblos, ciudades y campos en naciones que èl NO HA CONOCIDO?
Si otros pueblos, vecinos o no, adoraban otros dioses, ¿acaso no fue porque èl no se manifestò a ellos sino a “su pueblo elegido”?
Si esos otros pueblos no tuvieron una ley como la dada a su pueblo por èl, ¿còmo criticar actividades violatorias a su ley, y castigar por estas actitudes de adoración si esos pueblos no fueron “favorecidos” con su presencia y su ley?

CONTRADICCIONES SOBRE SACRIFICIOS:

En medio de todas las desgracias que Jehovà le promete a “su pueblo”: Que en todas las plazas habrà llanto; que en todas las viñas habrà llanto; que “el dìa de èl” serà de tinieblas y no de luz; que serà como el que huye del leòn y se encuentra con el oso; que serà como el que en su casa apoya la mano contra la pared y le muerde una culebra; en fin, cosas nada agradables para el pueblo; les dice, según Oseas 5: 25 y 26: “¿Me hicisteis sacrificios y ofrendas en el desierto en cuarenta años, oh casa de Israel? Antes bien, llevàbais el tabernàculo de vuestro Moloc y Quiùn, ìdolos vuestros, la estrella de vuestros dioses que os hicisteis.”

Desde que empezó la peregrinación por el desierto, según Exodo en el año 1.445 AC, (Ex. 12: 37), hasta que entran en la tierra prometida con Josuè, en el año 1.405 AC, (Josuè 3: 1 al 17); y después que Jehovà “enterrò” a Moisès, (Dt. 34: 6), sì que hubo sacrificios y ofrendas a Jehovà.
En el establecimiento de la celebración de la pascua, (Ex. 12: 1 al 27); la pascua contemplaba sacrificios. Esta celebración està confirmada en Ex. 34: 18 al 27. No hay testimonio bìblico de que el pueblo no cumpliò con este rito durante la peregrinación por el desierto. La constancia de que sì se celebraba la pascua según lo establecido , està confirmado en 2Reyes 23: 21 y 22, donde dice: “Haced la pascua a Jehovà vuestro Dios, conforme a lo que està en este pacto, (el Deuteronomio), No habìa sido hecha tal pascua DESDE LOS TIEMPOS EN QUE LOS JUECES GOBERNABAN A ISRAEL, ni en los tiempos de los reyes de Israel y de los reyes de Judà.”
Esto quiere decir que sì se sacrificaba antes de los jueces, y por supuesto, durante los 40 años de la peregrinación en el desierto.

En cuanto a que el pueblo llevaba el tabernàculo de los ìdolos Moloc y Quiùn, es sorprendente que se diga esto en el libro de Amòs, ya que es el propio Jehovà quien lo dice.
Ese mismo Jehovà es quien, según Exodo, capìtulos 27 al 27, da las instrucciones para la construcciòn del tabernàculo; y ¿cuàl era el fin del tabernàculo? El propio Jehova lo llama: “El tabernàculo de reuniòn”, (EX. 27 : 21).
Ese mismo Jehovà nombra a Aaròn su sacerdote y le dice en Ex. 28: 35, refirièndose al manto del Efod: “Y estarà sobre Aaròn cuando ministre; y se oirà su sonido cuando èl, (Aaròn), entre en el santuario DELANTE DE JEHOVÀ y cuando salga para que no muera.”
El santuario era de èl, de Jehovà, y Aaròn ejercìa en èl su ministerio, o sea, los ritos ordenados por Jehovà.

Para consagrar a los sacerdotes, se ofrecieron sacrificios a petición del propio Jehovà, (Ex. 29: 1 al 37), durante siete dìas. Luego, en Ex. 29 : 38 al 46, da las instrucciones para que se haga holocausto continuo, uno en la mañana y otro a la caìda de la tarde sobre el altar del tabernàculo.
Habìa un altar para los holocaustos en el tabernàculo, y si lo habìa era por instrucciones del propio Jehovà, (Ex. 27: 1 y Ex. 38 : 1), y no era para adorno sino para usarlo como ya se ha citado. Este altar estaba en la entrada del tabernàculo, (Ex. 40: 29), y se habìan sacrificios en èl segùn este versìculo.

Tambièn dice en Ex. 40: 38. “Porque la nube de Jehovà estaba de dìa sobre el tabernàculo, y el fuego estaba de noche sobre èl, a la vista de toda la casa de Israel, EN TODAS SUS JORNADAS.”
Entonces, ¿de què tabernàculo de Moloc y Quiùn habla Jehovà en Amòs 5: 26? ¿A quièn se debe creer, al Jehovà del Exodo o al Jehova del libro de Amòs?
Al tabernàculo tambièn se lo designa como tabernàculo de la reuniòn donde se reunìa la congregación para recibir de boca de Moisès las indicaciones de Jehovà, no las de Moloc o Quiùn.

Jehovà era muy celoso con su tabernàculo y daba reglas muy estrictas para que este no fuera contaminado , (Lev. 15: 31).
Tenemos muchas otras citas sobre sacrificios durante la peregrinación y la pertenencia del tabernàculo exclusivamente a Jehovà y no a los ìdolos que èl cita en el libro de Amòs; pero creemos que es suficiente con lo citado para demostrar la contradicción contenida en Amòs 5: 25 y 26.

AMENAZAS Y ARREPENTIMIENTOS:

Tambièn en Amòs, se nos muestra un dios inseguro en sus decisiones. En el capìtulo 7 de este libro, nos dan otro ejemplo de esa inseguridad e indecisión muy caracterìstica del dios bìblico, lo que lo convierten en un dios inestable, como lo clasificarìan los psicòlogos de la actualidad.

Jehovà le muestra a Amòs la visiòn de una plaga de langostas contra la tierra, (¡otra vez las langostas!). Cuando Amòs ve la desolación que dejò la langosta, le pregunta a su dios: “Señor Jehovà, perdona ahora; ¡quièn levantarà a Jacob?. (Israel), porque es pequeño.”
Y según Amòs 7: 3: “SE ARREPINTIÒ JEHOVÀ DE ESTO: No serà, dijo Jehovà.”

Despuès de esto, Jehovà le muestra otra visiòn alternativa para reemplazar la calamidad de las langostas, en la que Jehovà llamaba a juzgar con fuego, (¡otra vez la piromanìa!); y consumiò un gran abismo, y consumiò una parte de la tierra.
Amòs conmina a Jehovà a que cese, dicièndole: “¿Quièn levantarà a Jacob?, (Israel), porque es pequeño.
Segùn Amòs 5: 6: “SE ARREPINTIÒ JEHOVÀ DE ESTO: No serà esto tampoco, dijo Jehovà el Señor.”

Despuès de las clàsicas desgracias anunciadas en castigo, viene la tambièn clàsica promesa fallida contenida en varios libros del Antiguo Testamento. Dice en Amòs 9: 15: “Pues los plantarè sobre su tierra, Y NUNCA MÀS SERÀN ARRANCADOS DE SU TIERRA que yo les di, ha dicho Jehovà Dios tuyo.”
Esta “profecìa” se hace en el año 763 AC. Sì que fueron arrancados de su tierra después de volver a ella.

Pròximo escrito en este mismo tema: ABDÌAS

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Dic 13, 2014 3:32 pm

ABDÌAS

Màs desgracias son las que profetiza Abdìas, pero esta vez exclusivamente para Edom, sus vecinos del sur.
Los edomitas según la Biblia, eran descendientes de Esaù, hermano mayor de Jacob y los dos, hijos de Isaac y nietos de Abraham.
Estos dos pueblos, edomitas e israelitas vivìan en una constante rivalidad que se manifestaba en periòdicas guerras hasta que los romanos dominaron Palestina. Pero no era vana esa rivalidad. Esaù, era el primogènito de Isaac y Jacob el menor. Este ùltimo le comprò la progenitura a Esaù por un plato de guisado, según se narra en Gènesis 25: 27 al 34; pero luego Jacob, con una artimaña para engañar a su padre Isaac que estaba ciego, logra la bendiciòn de èste, hacièndole creer que èl era Esau.

Esaù odia a Jacob por esa suplantaciòn para lograr la bendiciòn de Isaac y le dice, según Gènesis 27: 41: “Y aborreciò Esaù a Jacob por la bendiciòn con que su padre le habìa bendecido, y dijo en su corazón: Llegaràn los dìas de luto de mi padre y yo matarè a mi hermano Jacob.”
Por esta amenaza Jacob tuvo que huir, permaneciendo 20 años lejos de la casa paterna, y según la Biblia, Esaù lo perdonò porque asì como Jacob le comprò la progenitura, tambièn le comprò el perdòn con ganado.Pero el odio de los edomitas hacia el pueblo de Israel pone en duda ese “perdòn” de Esaù a Jacob.

La rivalidad entre estos dos pueblos hizo seguramente, por lo que dice Abdìas, y que tambièn es mencionada por Jeremìas, que los edomitas se alegraran de las desgracias de Israel; y es por eso que se le ofrecen desgracias a Edom, según Abdìas 1: 10: “Por la injuria a tu hermano Jacob, (Israel), te cubrirà vergüenza y seràs cortado para siempre.”

Hay algo muy curioso con este “libro” de Abdìas. Se dice que èl profetizò entre los años 872 y 849 AC, en tiempos del rey Josafat de Judà, Aùn màs: Algunos dicen que esta profecìa sobre Edom la hizo Abdìas en el año 840 AC, ( ya vencido su perìodo de profeta, según lo màs aceptado). Esto hace que la profecìa de Abdìas sobre Edom, (versìculos 2 al 10), sea màs antigua que la de Jeremìas 49: 7 al 22, lo que pondrìa a Jeremìas como plagiario de profecìas. Pero, ¿què pudo animar a Jeremìas a poner en su libro la misma profecìa de Abdìas como hecha por èl? Examinando el libro de Abdìas nos encontramos con el motivo.
Sobre la profecìa sobre los padecimientos de Edom por castigo de Jehovà, dice en Abdìas 1: 15: “Porque CERCANO està el dìa de Jehovà sobre todas las naciones; como tù hiciste se harà contigo…”
Si Abdìas, (según algunos), hizo esta profecìa en el año 840 AC; y ese dìa CERCANO no se habìa dado en 236 años, Jeremìas decide retomarla en el año 604 AC, para dejarla vigente y “fresquecita” ante la falla en el tiempo sobre esa profecìa.
Asì es como se escriben los “libros santos”. Pero resulta que la profecìa de Jeremìas tampoco se cumpliò. Esto ya se comentò en el análisis sobre el libro de Jeremìas.

Pròximo escrito en este mismo tema: JONÀS.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Dic 20, 2014 8:34 am

JONÀS

El analizar los libros de los llamados profetas menores, entre los cuales està incluido Jonàs, es un dilema. Son tan fantasiosos e inexactos, que no nos explicamos cuàl fue el motivo por el que se incluyeron en la Biblia.
Dado que la fantasìa contenida en este libro fue escrita por Jonàs, lo cual no creemos porque un profeta, supuestamente es un santo varòn, y supuestamente, por eso no deberìa mentir. Si el autor es otra persona y el libro fue escrito en una fecha posterior a los hechos allì narrados, entonces la fantasìa corresponderìa a este autor, y en defensa de èste podrìamos aceptar el hecho de que este otro autor sòlo escribiò lo que la tradición decìa acerca de Jonàs; y ya sabemos que la tradición no es exacta, es exagerada, y màs aùn con el paso de los años.

Ya Jonàs es nombrado en 2Reyes 14: 25 en tiempos de Jeroboam II, rey de Israel, (783 al 743 AC). Algunos “comentaristas bìblicos” sitùan los hechos iniciales del libro de Jonàs dos años antes de Jeroboam II, o sea, en tiempos del rey Joàs, padre de Jeroboam II.
Toda la actividad de Jonàs narrada en su libro, es localizada en ese año; y en ese mismo año era rey de Asiria Salmanasar III. Otros “comentaristas bìblicos” sitùan estos hechos en tiempos del rey de Asiria Teglatfalasar III, (745 – 727 AC), durante el segundo auge de Asiria.

LA FANTASÌA DEL PEZ:

La primera incongruencia del libro se presenta en Jonàs 1: 2, cuando Jehovà le dice a Jonàs: “Levàntate y vè a Nìnive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mì.•
¿De cuando acà Jehovà se preocupa por la maldad de otros pueblos, de otras ciudades y de otras gentes? ¿Còmo no iba a haber maldad en otros pueblos, en este caso el pueblo asirio, si èl era el dios de Israel, y a Israel èl se la pasaba criticando y castigando por su maldad, según èl, a pesar que a ellos se habìa manifestado y habìa entregado su ley? Entonces, ¿còmo no iba a haber maldad en otros pueblos si èl vivìa constantemente amenazando a “su propio pueblo” con miles de calamidades y con destrucción debido a “las maldades” de Israel?

Generalmente Jehovà consideraba malo y digno de castigo el incumplimiento a su ley y específicamente a las manifestaciones de adoración que le debìa su pueblo de acuerdo al primer mandamiento; pero parece que el pueblo era indiferente a este mandamiento, o lo guardaba solo parcialmente, lo que daba pie a estos contìnuos reclamos sobre la maldad o infidelidad de su pueblo, y las terrorìficas amenazas que les hacìa si no se volvían a èl.
¿Què esperaba de los asirios y específicamente de los ninivitas, y de dònde ese repentino interès por su maldad?
A no ser que lo que haya querido el escritor es que regresaran los israelitas que se quedaron viviendo en Nìnive a pesar de haber finalizado la deportación.

Parece que a Jonàs no le hizo ninguna gracia este mandato de Jehovà, de ir a predicar a Nìnive, y para huir de su dios decide ir a Jope, puerto del Mediterràneo para embarcarse hacia Tarsis, en la actual España.
Dice en Jonàs 1: 3: “ Y Jonàs se levantò para huir de la Presencia de Jehovà…” Nuevamente tenemos una incongruencia: ¿No sabìa “un profeta de Jehovà” que no podìa huir de su dios, fuera donde fuera? ¿No sabìa ese “profeta de Jehovà” que su dios podìa localizarlo fuese donde fuese?
El escritor del libro podrìa argumentar sobre esto y decir que Jonàs huìa del mandato porque no le gustaba Nìnive, o los ninivitas, o no querìa salir de su tierra, o que no le gustaba la misiòn encomendada; eso serìa explicable, mas no decir que huìa de su dios ya que eso es minimizar a Jehovà.

Jehovà “provoca” una fuerte tempestad que afectò seriamente la nave que estuvo a punto de hundirse. Ante la preocupación de los de la nave, y aquì se presenta otra infantilidad: Los hombres de la nave reclaman a Jonàs: ¿Por què has hecho esto? “PORQUE ELLOS SABÌAN QUE HUÌA DE LA PRESENCIA DE JEHOVÀ, porque èl se lo habìa declarado, (Jonàs 1: 10).
Aquì se entiende claramente que Jehovà se los declarò, porque si se refiere a Jonàs este versìculo, contradice a Jonàs 1: 7, en donde en medio del pavor que provocò la tormenta: “Dijeron cada uno a su compañero: Venid y echemos suertes, para que sepamos por causa de quièn nos ha venido este mal. Y echaron suertes, y la suerte cayò sobre Jonàs.”

¡Ahora! Si Jehovà les hubiese dicho que Jonàs estaba huyendo de èl, ¿por què le permitieron embarcar? Y tambièn, si Jehovà les habìa dicho eso, ¿por què tuvieron que echar suertes para saber quièn era el culpable de la tormenta? ¿Y no podìa haber una tormenta en el mar sino cuando alguien estuviera huyendo de Jehovà? ¿De quièn huìan Jesùs y sus discìpulos cuando se levantò la fuerte tempestad en el mar de Galilea, en donde estuvieron a punto de zozobrar?, (Mateo 8: 23 al 27; Marcos 4: 35 al 41 y Lucas 8: 22 al 25).

Finalmente, los hombres de la nave echaron por la borda a Jonàs, y cuando esto sucediò el mar se aquietò y finalmente aparece el pez en escena.
Dice en Jonàs 1:17: “Pero Jehovà tenìa preparado un gran pez que tragase a Jonàs; y estuvo Jonàs en el vientre del pez tres dìas y tres noches.”

No existe ningùn pez que pueda tragarse a un ser humano sin antes despedazarlo. El pez màs grande que existe es el tiburón blanco que llega a medir hasta 10 metros de longitud, pero ni su boca ni el conducto hasta su estòmago son suficientemente amplios para dejar pasar un ser humano hasta su estòmago, y èste, no es lo suficientemente amplio como para que alguien permanezca en èl, tres dìas y tres noches. Si la credulidad nos hiciera aceptar esta fantasìa, Jonàs habrìa sido digerido en ese lapso.

Algunas personas, sabiendo que esto es imposible, han especulado diciendo que no fue un pez sino una ballena. El libro dice un pez y la ballena no lo es. Es un cetàceo, o sea, un mamìfero marino que a diferencia del pez que respira por branquias, la ballena necesita oxìgeno para respirar. Ademàs, su boca no està diseñada para ingerir piezas grandes.
Y si tambièn nos dejàramos llevar por creer en esa fantasìa sobre Jonàs, y aceptar que fue una ballena que lo tragò, èste habrìa muerto ahogado debido a las grandes cantidades de agua que traga la ballena al momento de alimentarse; agua que después es expulsada.

Pero, ninguna de estas razones podrìan ser vàlidas para las personas que no aceptan que la Biblia pueda contener fantasìas como la de Jonàs sino que eso realmente sucediò, porque està en la Biblia, ¡y punto!
Tambièn dicen que sì existiò un pez que pudo tragarse a Jonàs, y que sì lo pudo tener tres dìas y tres noches en su vientre sin digerirlo, y luego expulsarlo; pero que esa variedad de pez se extinguiò de Jonàs para acà.
Y otros, tambièn dicen que Jehovà creò al pez en ese momento con el especìfico fin de castigar a Jonàs con un buen susto.
Y todavía otros, dicen que Jehovà todo lo puede, y allì muere todo razonamiento.

Pero la fantasìa del pez no termina allì. Jonàs no solamente estuvo tres dìas y tres noches en el vientre del pez sin ser digerido sino que tenìa bastante comodidad como para orar a su dios desde el vientre del pez.
La oraciòn de Jonàs contenida en el capìtulo 2 del libro, no guarda coherencia con lo sucedido. Dice en Jonàs 2: 1: “Entonces orò Jonàs a Jehovà su Dios desde el vientre del pez.”
Sin embargo, la oraciòn la hace en pasado, como si ya estuviera fuera del pez. Es màs bien una oraciòn de agradecimiento por haber salido del pez, que una sùplica para que lo sacara de su interior.

Pròximo escrito en este mismo tema: JONÀS II

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Dic 27, 2014 12:41 pm

JONÀS II

LA FANTASÌA DEL PEZ, (Continuaciòn):

Dice en Jonàs 2: 2 sobre la oraciòn: “Desde el seno del Seol clamè y mi voz oìste.”
El Seol o Sheol es el lugar a donde van los muertos. Tambièn se utiliza como sinònimo de sepulcro en el Antiguo Testamento.
Solamente se puede admitir lo dicho en este versìculo como una forma poètica de decir: “Cuando ya me creìa muerto, oìste mi voz clamando por la vida”; o algo parecido; pero sòlo como forma poètica y no para creer lo que se dice allì literalmente, pero tanto literalmente o como forma poètica, las dos quedarìan en pasado.

¡Insistimos! Este capìtulo 2 de Jonàs, no guarda coherencia con los hechos narrados en el capìtulo uno.
Algunos dicen que el libro de Jonàs contiene una enseñanza en paràbola, pero, ¿cuàl es la enseñanza?
Otros entusiastas “comentaristas bìblicos”, y otros que se creen “intèrpretes bìblicos”, dicen que el hecho de permanecer tres dìas y tres noches dentro del pez y luego de ser vomitado por èste, fue “una señal” de la permanencia de Jesùs en la tumba, y luego su resurrección; pero Jonàs, según el libro, no muriò y no resucitò sino que permaneciò vivo dentro del pez, según la Biblia.
El nùmero tres es frecuentemente usado en el Antiguo Testamento. Jehova manda a Abraham: “Tràeme una becerra de TRES años, y una cabra de TRES años, y un carnero de TRES años” (Gènesis 15: 9).
Jehovà establece TRES fiestas nacionales: Panes sin levadura, primicias y cosecha.
Tambièn en las instrucciones sobre el tabernàculo, el candelero debe tener TRES brazos por lado. Debe tener TRES copas en forma de flor de almendro en un lado, y TRES copas en forma de flor de almendro en el otro.
El altar debe tener TRES codos de altura. TRES columnas para la entrada. Los varones deberàn presentarse a Jehovà TRES veces al año. Cabalìsticamente o sin especulaciones cabalìsticas, està mencionada casi 500 veces la palabra TRES. Tambièn hay muchas menciones de las palabras tercer y tercero.

En cuando a “muerte y resurrección”, dice en Oseas 6: 1 y 2: “Venid y volvamos a Jehovà; porque èl arrebatò, y nos curarà; hiriò, y nos vendarà. Nos darà vida después de dos dìas; y en el tercer dìa nos resucitarà, y viviremos delante de èl.”
En esta cita hay una redundancia cuando se dice: “Nos darà vida después de dos dìas y en el tercer dìa nos resucitarà.” O sea, que, ¿los resucitarà en el segundo dìa y en el tercer dìa los resucitarà? ¡En fin! ¡Cosas de la Biblia!

Esta “resurrección” contenida en Oseas 6: 1 y 2, se asemeja màs a la “resurrección” de Jesùs y sin embrago no es asociada o no se dice que es una “señal” que se refiere al galileo, y se prefiere la sociaciòn con Jonàs.
Jesùs, si hacemos caso a los Evangelios, no estuvo muerto tres dìas. Dice en ello que resucitò al tercer dìa, lo cual le da sòlo una permanencia de dos dìas en el sepulcro; aunque sacando cuentas, solamente permaneciò dos noches en èl.
Fue enterrado el Viernes en la noche, permaneciò en el sepulcro todo el dìa Sàbado de
Reposo, y el Domingo al amanecer ya no estaba en el sepulcro.

Despuès que Jonàs agradece a Jehovà el haberlo librado de la muerte, según Jonàs 2: 10, se dice: “Y màndò Jehovà al pez , y vomitò a Jonàs EN TIERRA.”
Un pez bastante raro ya que sale A VOMITAR EN TIERRA. ¿Para no contaminar el mar, tal vez?

Despuès de SER VOMITADO, Jonàs recibe la orden de su dios de predicar en Nìnive la destrucción de esta ciudad en 40 dìas. Dice el libro que Nìnive era grande en extremo, que para cruzarla se necesitaba tres dìas de camino. Por muy grande que hubiese sido Nìnive para su època, es una tremenda exageración decir que se necesitaban tres dìas para cruzarla.
Un buen caminante puede cubrir una distancia de 40 a 50 kilòmetros por dìa. En esa època, el caminar era el medio de trasladarse de un lugar a otro, por lo tanto, deberìan cubrir diariamente la cantidad de kilómetros diarios mencionada.
Pero supongamos que Jonàs no era tan buen caminador y que sòlo cubrìa entre 20 y 25 kilòmetros diarios, insistimos en la tremenda exageración al pretender que Nìnive tenìa 75 kilòmetros de extensión en uno de sus lados.

Segùn el libro, parece que Jonàs convirtió al judaìsmo a toda Nìnive, ya que se dice en Jonàs 3: 5 y 6: “Y los hombres de Nìnive creyeron a Dios, (en este caso Jehovà), y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos. Y llegò la noticia hasta el rey de Nìnive, y se levantò de la silla, se despojò de su vestido, y se cubriò de cilicio y se sentò sobre ceniza.”
Todas estas pràcticas eran israelitas. Esta fantasìa no es digna de crèdito porque si existiò un pueblo que era intolerante con las religiones de los pueblos que conquistaban, e imponìan a los conquistados sus dioses y sus cultos religiosos, fue precisamente Asiria.
¿Còmo creer que durante el segundo auge de Asiria y su capital Nìnive iban a cambiar sus creencias por las amenazas de destrucción de un israelita como Jonàs, al punto que “se volvieron a Jehovà”?

Pero, esa presunta “conversión” durò lo que dura un suspiro. Segùn Jonàs 3: 10, Jehovà “se arrepintió” de destruir a Nínive. ¡Por supuesto”, este “arrepentimiento” de su dios, no le hizo ninguna gracia a Jonàs que habìa pasado las obscuras dentro del vientre de un pez para que Jehovà le saliera con eso. Finalmente Jehovà le dice a Jonàs, según Jonàs 4: 11: “¿Y no tendrè yo piedad de Nìnive, aquella gran ciudad donde hay màs de 120.000 personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?
En este ùltimo versìculo aflora la contradicción entre lo que habìa dicho Jonàs en su libro y lo que dice Jehovà sobre Nìnive.
Jonàs dice que se necesitaban tres dìas de camino para cubrir uno de su lados, y Jehovà dice que sòlo tiene 120.000 habitantes. Uno de los dos estaba equivocado, y nos parece que en la cantidad de habitantes, pues Nìnive sì que era una gran ciudad, no exageradamente como dice Jonàs, pero muy grande, pero los 120.000 habitantes que le atribuye Jehovà, son pocos.

En cuanto a que no sabìan discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, pone a los Ninivitas como ignorantes. Gracias a esos “ignorantes”, (según Jehovà), tenemos uno de los màs grandes legados històricos de la humanidad: La biblioteca de Arsubanipal con 20.000 tablillas en las cuales se desmienten algunos hechos mencionados en la Biblia.

Tambièn “esos ignorantes”, (según Jehovà, claro), se apoderaron del reino de Israel desafiando a su dios. Y continuando ese desafìo, causaron estragos en Judà, y Jerusalèn no fue tomada porque durante el sitio, una peste obligò a Senaquerib a levantar el sitio y volver a Asiria; y ademàs, para atender asuntos urgentes de seguridad de su reino que estaba siendo amenazado.

Pròximo escrito en este mismo tema: MIQUEAS.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Ene 03, 2015 11:38 am

MIQUEAS

El libro de Miqueas se puede catalogar como màs de lo mismo. Protestas de un dios inseguro ante la indiferencia de “su pueblo” y màs amenazas sobre desastres en castigo si no volvìan a èl; ofrecimientos ya contenidos en libros anteriores.

Tambièn sacamos en conclusión del libro de Miqueas, que a pesar de que los hijos de Israel dominados por una sacerdocracia dependiente de “profetas” que daban estos mensajes de protestas y malos ofrecimientos de su dios, esta sacerdocracia adolecìa de las mismas fallas con las que adolece cualquier pueblo de la actualidad asì vivan en dictadura o democracia. Parece que el gobierno religioso que tenìan no los hacìa mejores en calidad humana comparàndolos con pueblos vecinos que adoraban a otros dioses.

El libro de Miqueas nos dice que en ese pueblo que dependiò tanto de su dios, y que èste intervenìa en las cosas màs personales de “su pueblo”, habìa corrupción en la administración de justicia como en cualquier naciòn de nuestra època.; habìa corrupción sacerdotal, igual que ahora; habìa profetas, o mèdiums, o paranormales mercenarios, igual que ahora; habìa brujos y adivinos, igual que ahora; los ricos se llenaban de rapiña, igual que ahora; habìa gente que hablaba mentira y su lengua era engañosa en su boca como los polìticos de ahora; la rectitud escaseaba, igual que ahora; los gobernantes eran indignos de confianza, igual que ahora; la amistad sincera y desinteresada escaseaba, igual que ahora; el hijo deshonraba al padre, igual que ahora; y la hija se insolentaba con la madre, igual que ahora; la nuera contra la suegra y la casa estaba llena de enemigos, lo mismo que en estos tiempos. ¿Para què sirven entonces las teocracias y las sacerdocracias?

No vamos a comentar mucho sobre el libro de Miqueas porque como se dijo, es màs de lo mismo. Solamente se comentaràn algunas “profecìas” que lo ameriten.

SAMARÌA:

En Miqueas 1: 6, dice: “Harè, pues, de Samarìa montones de ruinas, y tierras para plantar viñas; y derramarè sus piedras por el valle, y desolarè sus cimientos.”
Cuando los asirios tomaron a Samarìa después de tres años de sitio empezados por Salmanar V y finalizados por Sargòn II su sucesor, dice en 2Reyes 17: 6: “En el año 9 de Oseas, el rey de Asiria tomò Samarìa, y llevò a Israel cautivo a Asiria…”
No dice que Samarìa fue destruida. ¡Al contrario! Ya que según 2Reyes 17: 24: “Y trajo el rey de Asiria gente de Babilonia, de Cuta, de Ava, de Hamat y de Sefarvaim, y los puso en las ciudades de Samarìa, en lugar de los hijos de Israel; y poseyeron a Samarìa, y habitaron en sus ciudades.”
Esto confirma que no hubo destrucción ya que no se puede traer a poblar algo que està en ruinas. En ningùn momento se menciona a Samarìa en ruinas. Otra “profecìa” fallida.

Samarìa todavía existìa en tiempos de los Macabeos y formaba parte de Judà; y fue precisamente un descendiente de los Macabeos, Hircano II, que luego de un perìodo de hegemonìa de esta ciudad, fue arrasada por èste en el siglo 1 AC.
El emperador romano Augusto, adjudicò Samarìa a Herodes el Grande y Samarìa todavía existìa en tiempos de Jesùs. Luego Herodes le cambiò el nombre a Sebaste, y en la actualidad existe con el nombre de Sabastiyah. Samarìa nunca llegò a ser: “Un montòn de ruinas, y tierras para plantar viñas….” Tampoco fueron “derramadas todas sus piedras por el valle, ni desolados sus cimientos.” ¡Por supuesto! Como en toda ocupación hubo algunas destrucciones de edificaciones, pero nunca de toda Samarìa. Entre las destrucciones se cuenta el llamado “palacio de marfil” del rey Ajab en tiempos del asedio y posterior ocupación por los asirios; los muros de la ciudad, por lògica tuvieron que ser destruìdos para ocuparla después de tres años de sitio, pero Samarìa todavía existe.

OTROS COMENTARIOS:

Jehovà, cuando reclamaba y amenazaba a “su pueblo” por “sus pecados”, dice según Miqueas 1: 8: “Por esto lamentarè y aullarè, y andarè despojado y desnudo, harè aullidos como de chacales y lamento como de avestruces.”
Bonito espectàculo el que iba a dar. Si alguien lo hubiese visto en esos menesteres, tranquilamente habrìa pensado que era un orate.

Jehovà siempre reconociò la existencia de otros dioses; y si un dios hace esto, es porque se considera a sì mismo un dios màs, no un dios ùnico.
Sobre su reconocimiento y su aceptación de que habìa otros dioses, existen cantidades de citas en la Biblia; y de ellas citaremos algunas:
“Quièn como tù, oh Jehovà, ENTRE LOS DIOSES?” (Exodo 15: 11).
“Alabad el Dios DE LOS DIOSES” (Salmos 136: 2).
“No tendràs DIOSES AJENOS delante de mì.” (Exodo 20: 3).
“Ni serviràs A SUS DIOSES.” (Deuteronomio 7: 16).
“Fueron tras “DIOSES AJENOS.” (Jueces 2: 17).
“Por cuanto me han dejado y han ofrecido sacrificios a DIOSES AJENOS.” (2Crònicas 34:25)
“Por cuanto me dejaron a mì y quemaron incienso A DIOSES AJENOS.” (2Reyes 22: 17). Etc., etc., etc.

Tambièn en Miqueas 4: 5 hay una aceptación de que existen otros dioses: “Aunque todo los pueblos anden cada uno EN EL NOMBRE DE SU DIOS, nosotros con todo andaremos en el nombre de Jehovà nuestro Dios eternamente y para siempre.”
Aquì queda bien confirmado que Jehovà es sòlo el dios de Israel.

Ashun, la divinidad de los asirios, consideraban èstos que èl era creador de sì mismo; padre de los dioses; creador del cielo y los infiernos. Al igual que “Jehovà de los ejèrcitos”, era tambièn el dios guerrero asirio que conducìa los ejèrcitos y alentaba a los combatientes, con màs eficiencia que Jehovà pesando los resultados. Tambièn se manifestaba en apariciones.

Marduc, el dios de Babilonia, es el creador y ordenador del Universo. Ahura Mazda u Ormuz, el dios de los antiguos persas concibe la vida como un esfuerzo moral puesto al servicio del principio del bien; es el creador de la luz y creador de todo lo bueno y bello, y de los animales útiles. Su nombre significa Señor Omniscente, o sea, conocedor de todas las cosas reales y posibles.

Baal, uno de los dioses de los que màs celaba Jehovà a “su pueblo”, era el dios de los fenicios y de otros pueblos; y tambièn con gran favoritismo entre el pueblo israelita, pero este dios era objeto de un culto sangriento que demandaba hasta el holocausto de niños que era una de las causas de Jehovà en contra de este culto de su pueblo; pero sì reconocìa a Baal como otro dios ademàs de èl. Estos son sòlo unos pocos de los innumerables dioses que tenìan los pueblos palestinos y mesopotàmicos.

Pròximo escrito en este mismo tema: NAHUM.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Ene 10, 2015 10:46 am

NAHUM

Segùn algunos comentaristas bìblicos, Nahùm viviò entre los años 663 y 612 AC; pero segòn otros, èl profetizò durante el rey Ezequìas, (721 al 693 AC), lo que pondrìa a Nahùm a haber profetizado antes de nacer, según esta segunda opinión, claro; o a nacer después de profetizar según la primera opinión.
Como se ve, no sòlo la Biblia es imprecisa sino que tambièn lo son sus comentaristas e “intèrpretes”.

En Nahùm 3: 8, se menciona a la ciudad de Tebas, (No-Amòn), como ya destruìda, y esto sucediò en el año 663 AC, durante la incursión del rey asirio Asurbanipal, Esto favorece a los que dicen que el profeta que nos ocupa naciò en el año 663 AC.

¡OTRA VEZ NÌNIVE!

Despuès que Nìnive “fue perdonada” de ser destruìda por Jehovà, debido a que Jonàs “convirtió” a todos los ninivitas incluyendo al rey de esos tiempos, (año 785 AC), que era Theglatfalasar, (885 al 773 AC), a quien dejò “tan convertido” Jonàs, que fue uno de los que sitiò a Samarìa antes de la deportación de los israelitas del norte.

Despuès de ese “perdòn”, Nìnive es nuevamente amenazada con la destrucción a travès del profeta Nahùm que se dice que muriò en el año 612 AC. Este fue precisamente el año en que Nìnive cayò en manos de los medos y fue destruìda; y Asiria tomada completamente por la coalición de caldeos y medos.

No es posible tomar como una profecìa un hecho que sucede justamente en el ùltimo año de vida de Nahùm, sin saber exactamente el dìa y el mes del año en que muriò.
Años antes de la caìda de Asiria ya se sabìa que esto era inevitable. Antes que Nìnive, ya habìa sido ocupada la antigua capital de Asiria, la ciudad de Asur, en el año 614 AC; y mucho antes de la toma de Asur ya se habìa iniciado el asedio a Nìnive; y una ciudad como esa, capital de un poderoso imperio, no tenìa las puertas abiertas a sus probables invasores. Nìnive fue sitiada antes de su caìda. El sitio lo empezó el rey medo Fraortes, (655 al 633 AC). A su muerte, el sitio de Nìnive lo continuò su hijo Ciaxares, (634 al 594 AC); èste tuvo que retirarse del sitio para hacer frente a la invasión escita a Media, pero luego volvió, tomò a Nìnive y la destruyò.

Si una ciudad està asediada durante tantos años, cualquiera que no sea profeta, puede pronosticar su caìda. Eso no es cosa del otro mundo ni se necesita ser un genio para hacer consideraciones sobre la situación, y luego un pronòstico.

CONQUISTADORES SIN MÈRITOS:

Segùn la Biblia, despuès de todos y tantos mèritos que hicieron Fraortes y su hijo Ciaxares para asediar y finalmente tomar a Nìnive, estos dos reyes no tuvieron ningùn mèrito porque todo lo hacìa Jehovà y no ellos.
Refirièndose a la “profecìa” de Nahùm sobre la caìda de Nìnive, dice en Nahùm 3: 5: “Heme aquì contra ti, (Nìnive), dice Jehovà de los ejèrcitos y descubrirè tus faldas en tu rostro, y mostrarè a las naciones tu desnudez, y a los reinos tu vergüenza.”
¡Pobre Ciaxares! Seguramente muriò creyendo que èl habìa tomado Nìnive, cuando en realidad lo hizo Jehovà, según la Biblia, claro. ¡Asì es la vida!

Pero tampoco tuvo ningùn mèrito al rey asirio Asurbanipal, (669 al 626 AC), que entre otras conquistas, llegò hasta Egipto y destruyò Tebas, (663 AC), llevàndose cautivos a Asiria gran parte de sus pobladores. ¿Por què? Porque según Nahùm 3: 8 al 12, fue Jehovà el que hizo todo eso. O sea, primero conduce a los asirios a sus conquistas, y luego conduce a los medos a conquistar a los asirios. Pero luego de hacer eso, conduce a los persas a conquistar a los medos conduciendo a su ungido y pastor, el rey Ciro de Persia. ¡Cosas de la Biblia!

Para terminar, refirièndose al sitio de Nìnive, dice en Nahùm 3: 14: “Provèete de agua para el asedio.”
Era de esperar que Nahùm no tuviera normales conocimientos de cultura general pero pudo “haber sido inspirado” de una mejor manera por su dios.
El problema de Nìnive no era de agua. Nìnive estaba a orillas del rìo Tigris, justo en la confluencia de este rìo con uno de sus afluentes, en lo que podìa catalogarse como una penìnsula fluvial.

Cuando el rey asirio Sargòn, trasladò la capital de Asur a Nìnive en la margen izquierda del rìo Tigris, para abastecer de agua a Nìnive hizo a contruir un grandioso acueducto que es uno de los màs antiguos que se conocen. No en vano durò tanto el asedio a esta ciudad ya que no tenìan problemas por falta de agua. ¡En fin!

Pròximo escrito en este mismo tema: HABACUC.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Ene 17, 2015 3:48 pm

HABACUC

No se sabe el año de nacimiento de Habacuc. Algunos comentaristas bìblicos dicen que fue contemporàneo de Jeremìas, (650 al 590 AC). Otros, no especulan sobre los años en que vivò pero dicen que profetizò en los ùltimos años del rey Josìas, (640 al 609 AC); y diciendo esto, tambièn estarìan aceptando que Habacuc viviò en tiempos de Jeremìas.
Estas dos suposiciones quedan fuera de època si hacemos caso a lo que dice en el libro de Daniel 14; 1: Que fue echado al foso de los leones en los primeros años del reinado de Ciro de Persia.

A pesar que estos comentaristas dicen que no se trata del mismo Habacuc, en el capìtulo 14 del libro de Daniel que aceptan los judeocristianos pero que no aceptan los hebreos ya que èstos aceptan sòlo hasta el capitulo 12 de Daniel; y que trata sobre la segunda entrada de Daniel al foso de los leones, dice en Daniel 14: 33 al 39: “Estaba el profeta Habacuc en la Judea; y habìa cocido un potaje, y desmenuzando unos panes en una vasija, e ìbase al campo a llevarlo a los segadores. Y dijo el àngel del Señor a Habacuc: Esa comida que tienes, llèvala a Babilonia a Daniel que està en el foso de los leones. Y respondiò Habacuc: Señor, yo no he visto a Babilonia, ni tengo noticias del foso. Entonces el àngel del Señor LO COGIÒ POR LA CABEZA y, asièndolo por los cabellos, lo llevò con la claridad del espìritu a Babilonia sobre el foso. Y Habacuc levantìo la voz, y dijo: Daniel, siervo de Dios, toma la comida que Dios te envìa. Daniel, entonces, dijo: Tù. ¡oh Señor!, te has acordado de mì, y no has desamparado a los que te aman. Y levantòse Daniel y comiò. Y el àngel del Señor volvió luego a Habacuc a su lugar.”

No hay duda; su nombre era Habacuc, era profeta y vivìa en Judea. Este hecho de Daniel se desarrollò, según Daniel 14: 1, en los primeros tiempos del rey Ciro de Persia, (548 529 AC); claro, en Daniel 14: 1 queda bien establecido que se refiere a los primeros años de su reinado en Babilonia, en el 539 AC.
En esa època era facilìsimo “profetizar” la invasión de los caldeos a Judà, que es lo que dicen los comentaristas bìblicos; que es lo que profetiza Habacuc en su libro , porque esto ya habìa sucedido.
Cuando Ciro empezó a reinar en Babilonia, ya Judà habìa sido ocupada por los caldeos; Jerusalèn y el templo destruìdos; el pueblo deportado a Babilonia; y por ùltimo, habìan regresado a Judà porque Ciro lo permitiò. Por lo tanto, si todas estas cosas habìan sucedido cuando “el àngel del Señor” transporta de una manera poco considerada y harto incòmoda para Habacuc, (por los cabellos), desde Judà hasta Babilonia para alimentar a Daniel, y luego regresa a Habacuc a Judea, asì haya sido con la velocidad “del espìritu”, (del pensamiento), no serìa justo clasificar este libro como profètico.

¿QUÈ PROFETIZÒ HABACUC?

Despuès que Habacuc llama la atención a Jehovà, (Habacuc 1: 1 al 4), sobre el torcimiento de su justicia; Jehovà le responde, no con una justificación, sino que hace una verdadera apologìa sobre los caldeos, contenida en Habacuc 1: 5 al 11, sobre la cual destacaremos lo siguiente: En Habacuc 1: 6, dice Jehovà: “Porque he aquì, YO LEVANTO A LOS CALDEOS, naciòn cruel y presurosa, que camina por la anchura de la tierra para poseer las moradas ajenas.”
O sea, que según Jehovà, Caldea la naciòn màs poderosa y progresista de la època, ni su progresista rey Nabucodonosor tuvieron ningùn mèrito en su expansiòn , sino que Jehovà LOS LEVANTÒ.
Y bien claro lo deja cuando dice en Habacuc 1: 11: “Luego pasarà como el huracán , y ofenderà atribuyendo su fuerza a su dios.”
Si señor: Temporalmente Jehovà elige a otro pueblo que no es el suyo, para conducirlo para POSEER LAS MORADAS AJENAS, y entre esas posesiones se contarìan la toma de la casa de su pueblo, (Judà); la toma y destrucción de la ciudad donde Jehovà tenìa su casa, (Jerusalén); y la destrucción de su propia casa, (el templo). ¿?

Luego viene una nueva exigencia a Jehovà que le hace Habacuc, de que se explique, (Habacuc 1: 12: 17 al 21). Jehovà finalmente le responde dàndole sus motivos para “conducir” a los caldeos” para causar desastres a “su pueblo elegido”, (Habacuc 2: 2 al 20), y de esa respuesta, analizaremos algunas cosas.

Inexplicablemente encontramos en Habacuc 2: 8: “Por cuanto TÙ HAS DESPOJADO A MUCHAS NACIONES, todos los pueblos te despojaràn, a causa de la sangre de los hombres, Y DE LOS ROBOS DE LA TIERRA, DE LAS CIUDADES y de todos los que habitan en ellas.”
¿Còmo pudo decir esto Jehovà? El prometiò a “su pueblo” una tierra que ya tenìa dueños; y èl los ayudò a despojar a esos pueblos.
Si de despojar se trata, vemos lo que dice en Exodo 3: 22: “Y tienen que despojar a los egipcios.”
Tambièn tenemos: Y Jehovà dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedìan; ASÌ DESPOJARON A LOS EGIPCIOS.” (Exodo 12: 36).
¿Quieren màs? Aquì va: “Solamente tomamos para nosotros los ganados y los despojos de las ciudades que habìamos tomado”, (Deuteronomio 2: 35); y esto, porque según Deuteronomio 2: 31: “ Y ME DIJO JEHOVÀ: He aquì yo he empezado a entregar delante de ti a Sehòn y a su tierra; comienza a tomar posesiòn de ella para que la heredes.”
En Deuteronomio 3: 3 al 7, dice: “Y JEHOVÀ NUESTRO DIOS ENTREGÒ TAMBIÈN EN NUESTRA MANO a Og rey de Basàn, y a todo su pueblo, al cual derrotamos HASTA ACABAR CON TODOS. Y tomamos entonces todas sus ciudades, no quedò ciudad que no les tomàsemos; sesenta ciudades, toda la tierra de Orgob, del reino de Og en Basàn.
Todas estas eran ciudades fortificadas con muros altos, con puertas y barras , sin contar otras muchas ciudades sin muro. Y las destruìmos como hicimos a Sehòn rey de Hesbòn, matando en toda ciudad a hombres MUJERES Y NIÑOS. Y tomamos nosotros todo el ganado, y los despojos de las ciudades.”

Dice en Deuteronomio 20: 13 y 14: “Luego que Jehovà tu Dios la entregue en tu mano, (la ciudad conquistada), heriràs a todo varòn suyo a filo de espada. Solamente las mujeres y los niños, y los animales, y todo lo que haya en la ciudad, todo su despojo tomaràs para ti; y comeràs del despojo de tus enemigos, los cuales JEHOVÀ TU DIOS TE ENTREGÒ.”

Dice en Josuè 8: 2, que Jehovà le dice a Josuè: “Y haràs a Hai y a su rey como hiciste a Jericò y a su rey; sòlo que sus despojos y sus bestias tomarèis para vosotros”; y asì lo hicieron según Josuè 8: 27.
Podrìamos seguir dando ejemplos que son muchos, pero solamente volveremos a preguntar: ¿Còmo se le ocurre a Jehovà decirle a Habacuc que en el castigo que les viene con los caldeos, una de sus razones es porque “su pueblo” habìa despojado a muchas naciones? Si èl no les hubiera dicho que lo hicieran, seguramente el pueblo no lo hubiese hecho ya que ellos dependìan para todo de su dios.

LA ORACIÒN DE HABACUC:

Todo el capìtulo tres del libro de Habacuc que solamente tiene tres capìtulos, es una oraciòn, y màs que eso, es una loa a su dios; un salmo en el cual Habacuc es fantasioso y exagerado.
Habacuc nunca vio a Jehovà, por lo menos, no hay testimonio bìblico de ello, pero sin embargo dice cosas como: “Rayos brillantes salìan de su mano”. “Delante de su rostro iba mortandad.” “ Y a sus pies salìan carbones encendidos.” “El Sol y la Luna se pararon en su lugar.” “Caminaste en el mar con tus caballos.”

Al leer cosas como las dichas en las tres primeras citas, parece que Habacuc se refiriera a un ser infernal y no a un dios.
¿Por què esa tendencia a poner a su dios como terrible y recomendar siempre temor a èl, antes que amor?
El ser humano deberìa sentir temor de los padres desgraciados, nunca a un padre justo y responsable. ¿Por què entonces se dice que debemos temer a Dios?
El ser humano debe sentir temor de sì mismo, mas no de Dios. Si no queremos “ser castigados” para usar la palabra corriente en estos casos, no debemos faltar…..¡y listo!
Si Dios “nos castiga” por nuestros malos actos, igual lo va a hacer asì le tengamos temor o no,
Tengamos temor de nosotros ya que son nuestros actos negativos los que originan cualquier “castigo” o compensación.

Y sobre aquello de “El Sol y la Luna se pararon en su lugar”; esta es otra jumentada bìblica igual a la que se dice en el libro de Josuè: Que èste “detuvo” el Sol. ¡Cosas de la Biblia!

Pròximo escrito en este mismo tema: SOFONÌAS:

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Ene 24, 2015 12:17 pm

SOFONÌAS

Solamente al leer el primer y dràstico ofrecimiento que hace Jehovà en Sof. 1: 2, ya desvirtùa todo el contenido de este libro al leerse: “Destruirè por completo todas las cosas sobre la faz de la tierra, dice Jehovà.”
Esto se lo dice a Sofonìas en tiempos del rey Josìas, ( 640 al 609 AC). Esto lo especifica màs Jehovà en Sof. 1: 3: “Destruirè los hombres y las bestias; destruirè las aves del cielo y los peces del mar, y cortarè a los impìos; y raerè a los hombres de la faz de la tierra. Dice Jehovà.”

Esto lo dijo a pesar que el mismo Jehovà habìa dicho según Gènesis 8: 21: “Ni volverè màs a destruir todo ser viviente como he hecho.”
A pesar de esa promesa, Jehovà pone en tela de juicio su sinceridad y seriedad, al decir otra vez, según Sof. 1: 18: “Ni su plata ni su oro podrà librarlos en el dìa de la ira de Jehovà, pues toda la tierra serà consumida con el fuego de su celo; porque ciertamente destrucción apresurada harà de todos los habitantes de la tierra.”
¿Y para cuàndo anuncia que serà esto? Dice en Sof. 1: 7: “ Calla en la presencia de Jehovà, PORQUE EL DÌA DE JEHOVÀ, (de la destrucción), ESTÀ CERCANO.”
Para que no quede duda sobre cuàndo sucederìa esto, dice en Sof. 1: 14: “CERCANO està el dìa grande de Jehovà, CERCANO Y MUY PRÒXIMO.”
Pero nada sucediò, y una vez màs quedò Jehovà como un bocòn, un fanfarròn. Ni los hombres, ni las bestias, ni las aves, ni los peces fueron destruìdos ni en un dìa CERCANO a su anuncio, ni nunca. El planeta siguió su evoluciòn, y la vida humana y la animal siguieron su evoluciòn tambièn.

Algunos “comentaristas bìblicos” acotan, defendiendo a Sofonìas como profeta, que èl, (Sofonìas), estaba anunciando la caìda de Nìnive cuando en nada se toca a Nìnive en esa “profecìa”.
No se sabe, ni la fecha de nacimiento ni la fecha de muerte de Sofonìas; solamente se sabe que profetizò durante el reinado de Josìas sin decir en què año de la vida de este rey.
Josìas muriò en el año 609 AC según algunos historiadores; y según otros, muriò en el año 608 AC.
Lo que olvidan estos “comentaristas bìblicos” es que durante toda la vida del rey Josìas, Nìnive pasò asediada por los medos, y su ocupación era prácticamente un hecho. Ya se comentò sobre esto en el análisis del libro de Nahùm.

La volubilidad de Jehovà se hace manifiesta una vez màs cuando después de prometer la destrucción completa de todas las cosas sobre la faz de la tierra, incluyendo a Judà, según lo anuncia en Sof. 1: 4: “Extenderè mi mano sobre Judà, y sobre todos los habitantes de Jerusalèn..” Tambièn dice Jehova, según Sof. 3: 8: “Y dejarè en medio de ti un pueblo humilde y pobre, el cual confiarà en el nombre de Jehovà.”
Con estas dos citas, se contradice a sì mismo . ¡Ademàs! ¿De què le sirve al pueblo quedarse humilde y pobre en un planeta sin bestias, sin aves y sin peces? (Sof. 1: 3).

Para terminar, dice Jehovà según Sof. 3: 20: “En aquèl tiempo, (el dìa de Jehovà, o el dìa de la destrucción total), os reunirè yo, pues os pondrè para renombre y para alabanza entre todos los pueblos de la tierra, cuando levante vuestros cautivos delante de vuestros ojos, dice Jehovà.”
El rey Ciro de Persia, levantò el cautiverio pero no levantò el dominio de Judà, que luego pasarìa a los griegos, luego a los seleùcidas y luego a los romanos que causaron la diàspora, y todos sabemos lo que sucediò después. De nuevo Jehovà haciendo promesas que no se cumplieron.

Si alguien quiere poner de pendiente de cumplirse esta “profecìa”, no tiene un claro concepto de el significado de: “EL DÎA ESTÀ CERCANO”; o “EL DÌA ESTÀ MUY PRÒXIMO”, (Sof. 1: 7 y 1: 14).
Ademàs, en Sof. 3: 20 queda bien claro que ese dìa serìa cuando se levantara el cautiverio de los judìos. ¡Y el cautiverio se levantò!, y todo no siguió como antes porque siguió peor que antes para el “pueblo elegido” de Jehovà.

Pròximo escrito en este mismo tema: AGEO o HAGEO.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Ene 31, 2015 11:34 am

AGEO o HAGEO

Tampoco se conocen las fechas de nacimiento y de muerte de este profeta. Por lo que se dice en su libro, y por lo que se dice en el libro de Esdras 5: 1 y 5: 14, se supune que regresò del cautiverio en el grupo que retornò con Esdras.

CONTRADICCIÒN CON LOS CIMIENTOS DEL TEMPLO:

En el año 537 AC se iniciò el èxodo del pueblo cautivo en Babilonia hasta Judà. En ese mismo año, según Esdras 3: 2: “Entonces se levantaron Jesùa hijo de Josadac y sus hermanos los sacerdotes, y Zorobabel hijo de Salatiel y sus hermanos, y edificaron el altar del Dios de Israel, para ofrecer sobre èl holocaustos, como està escrito en la ley de Moisès varòn de Dios.”

Despuès de esto, pasaron dos años sin que nada sucediera con el templo; y Esdras no hace menciòn de nada hasta después de dos años de haber regresado el pueblo, cuando dice que se pusieron los cimientos del templo. Pero Hageo dice que el pueblo se ocupò màs de sus casas que del templo.
Jehovà da, a travès de hageo, um regaño al pueblo por esta despreocupaciòn, y luego lês dice según Hageo 1: 8: “Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa, (el templo), y pondrè en ella mi voluntad, y serè glorificado, ha dicho Jehovà.”

Segùn Hageo 1: 14 y 15, Jehovà ordena a Zorobabel y a Josadac para que trabajen en la reedificaciòn del templo. Esta orden fue dada en el dìa 24 del mes sexto, en el segundo año del rey Darìo de Persia, (520 AC).
Para apurarlos en la reedificaciòn del templo, Jehovà les hace ver que la construcciòn del altar no bastaba, y que: “Meditad, pues, en vuestro corazón, desde este dìa en adelante, desde el dìa 24 del noveno mes, desde el dìa que se echò el cimiento del templo de Jehovà; meditad, pues, en vuestro corazón.”

Esto quiere decir que según Jehovà, y según Hageo, los cimientos del templo se echaron el dìa 24 del mes de Noviembre del año 520 AC.
Esto contradice en lo dicho en el libro de Esdras, (Esdras 3: 8 al 13): “Que en medio de una gran fiesta con galas sacerdotales, trompetas, cìmbalos, cantos, alabanzas, gran jùbilo, llantos y gritos de alegrìa”; se estaban echando los cimientos de la casa de Jehovà, (Esdras 3: 11). Esto entonces, estaba sucediendo en el año 535 AC. Dos años despuèsdel regreso.
Jehovà, según Hageo dice que esto sucedió en el año 520 AC, o sea, 15 años después de lo que se dice en Esdras 3: 8.

EL ESCOGIDO:

Segùn Hageo 2: 7, dice Jehovà: “Y harè temblar a todas las naciones, y vendrà el Deseado de todas las naciones.”
Esto, según la Biblia del año 1.569 de Casiodoro de Reina, en la revisiòn hecha en 1.960 por la Sociedad Bìblica Americana y la Siciedad Bìblica Britànica, y editada por C. I. Scotfield, D. D.
¡Ahora! En los comentarios referentes a este versìculo de Hageo, se dice que esto se refiere a “la primera venida de Cristo”. Pero lo curioso del caso es que esta menciòn de: “Y vendrà el Deseado de todas las naciones” ni ninguna otra que se le parezca, figura en la Biblia de Nàcar y Colunga. Tampoco en la Biblia de Serafìn de Ausejo; y menos aùn en la Traducciòn del Nuevo Mundo de los Testigos de Jehovà.
En estas ùltimas Biblias se dice: “Y vendràn las preciosidades de todas las gentes…”, (Nàcar y Colunga).
“Y afluirán los tesoros de todas las naciones…”, (Serafín de Ausejo).
“Y las cosas deseadas de todas las naciones tienen que entrar…”, (T. de J).

¿De dònde saliò esta traducción? Seguramente, esta “piadosa exclusión” de el tèrmino “el Deseado” en las tres ùltimas Biblias obedece a que en Hageo 2: 23, dice: “En aquèl dìa, dice Jehovà de los ejèrcitos, te tomarè Zorobabel hijo de Salatiel, sirvo mìo, dice Jehovà, y te pondrè como anillo de sellar: PORQUE YO TE ESCOGÌ, dice Jehovà de los ejèrcitos.”
Esto le concede a Zorobabel una gran categorìa, y lo dicho en este versìculo podìa tomarse, si es que no se tomò, como un ungimiento de Zorobabel que le daba a èste caracterìsticas de Mesìas, y se quiso preservar para Jesùs ese mesianismo. Eso explica esa “traducción desfavorable” para con Zorobabel y favorable a Jesùs contenidas en las tres Biblias citadas, menos en la de Casiodoro de Reina.

Estas profecìas sobre el mesìas son tan variadas, que según el tiempo en que se hicieron y el profeta que las hizo, se pudieron tomar como “el mesìas” a Salomòn que tiene la màs clara definición de ungido e hijo de Jehovà. Tambièn han podido tomar a Judas Macabeo, o a Ciro el rey de Persia, y según este libro: A Zorobabel.

Pròximo escrito en este mismo tema: ZACARÌAS.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Feb 07, 2015 12:47 pm

ZACARÌAS

Algunas informaciones dicen que naciò en Babilonia durante los 50 años de cautiverio, y no de los 70 años como se pretende. El cautiverio empezó en el año 587 AC, y finalizò en el año 537 AC, cuando el pueblo regresò del cautiverio. (Esdras 2: 64 al 67).
Esto quiere decir que Zacarìas vino por primera vez a Judà a los 40 y tantos años, ya que no se sabe la fecha exacta de su nacimiento. Empezò a profetizar en el año en que se echaron los cimientos del templo; año 520 AC, segundo año del reinado de Darìo I de Persia según Jehova/Hageo, y en el año 535 AC según Esdras. ¡Otra “coincidencia” bìblica!

Su libro no ofrece nada nuevo; solamente un Jehovà suplicando como de costumbre a ”su pueblo” , que se vuelvan a èl; visiones alegòricas especialmente favorables al sumo sacerdote Josuè; la orden de Jehovà de que obedecieran lo que decìan los profetas de la restauración: Hageo y Zacarìas; y otras promesas por el bienestar del pueblo que jamàs se cumplieron.

SATANÀS Y EL SUMO SACERDOTE JOSUÈ:

En Zac. 3: 1 y 2, correspondiente a la quinta visiòn que se refiere al sumo sacerdote Josuè o Yosùa, leemos lo siguiente: “Me mostrò al sumo sacerdote Josuè, el cual estaba delante del àngel de Jehovà, y Satanàs estaba a su derecha PARA ACUSARLE. Y dijo Jehovà a Satanàs: Jehovà te reprenda, oh Satanàs; Jehova que ha escogido Jerusalèn te reprenda. ¿No es este un tizòn arrebatado del incendio?

Estos dos versìculos son de tremendo impacto ya que es la segunda vez que Satanàs aparece como un personaje de importancia, (antes lo habìa hecho en Job), ante Jehovà; en este caso como acusador del corrupto sumo sacerdote Josuè o Yosùa. De aquì en adelante usaremos el nombre de Yosùa para que el lector no se confunda entre el sumo sacerdote y el Josuè sucesor de Moisès.

Satanàs habìa aparecido antes en el Antiguo Testamento como un lugarteniente de Jehova y ejecutor de sus òrdenes, según el libro de Job. Si hacemos caso a lo que dicen algunos “comentaristas bìblicos”; que el libro de Job es el màs antiguo de la Biblia porque allì no es todavía Satanàs el “àngel caìdo”; y ahora aparece en el año 520 AC como personaje acusador de un sumo sacerdote corrupto ante Jehovà, quiere decir que tampoco era un “àngel caìdo” en el año 520 AC.
Tambièn esto es vàlido para los “comentaristas bìblicos” que basados en los versìculos que hemos leìdo del libro de Zacarìas, dicen que el libro de Job debiò escribirse en el siglo quinto AC.
Esto hace que el que se haya escrito el libro de Job en la fecha que quieran ponerle, nada cambia ya que Satanàs en el año 520 AC, no era el “àngel caìdo” que inventò el ser humano para culparlo de nuestras imperfecciones.

Los defensores de la maldad de Satanàs y del mito de que es un “angel caìdo”, diràn que sì es malo porque està acusando a un sumo sacerdote. Pero Satanàs no estaba acusàndole en vano; estaba abogando por la perfecciòn moral del sacerdocio. ¿Còmo se puede ser malo y abogar por lo bueno? En este caso Satanàs esta defendiendo el prestigio de Jehovà y de su institución sacerdotal tratando de conseguir una depuración del grupo. En este caso va directo a la cabeza, al sumo sacerdote, porque si èl es el problema, todo el sacerdocio “por contagio” se convierte en un problema, en este caso de corrupción.

Tan vàlida es la acusaciòn que Jehovà no la desmiente, sòlo se limita a decir: “No es este un tizòn arrebadado del incendio? Si se analiza bien esta pregunta de Jehovà, èl està coincidiendo con Satanàs en que Yosùa no es perfecto; està dañado; està “quemado”. Eso equivale a decir: Alguien tiene que ser y no tenemos a nadie mejor que èl; y esto indica las condiciones morales en las que se encontraba el sacerdocio, y sì figura asì en otros libros de la Biblia cuando Jehovà se refiere a ellos como sacerdocio corrupto.

Esto queda confirmado en la alegorìa que se hace sobre las vestiduras del sumo sacerdote Yosùa, que figura en Zac. 3: 3 al 5: “Y Yosùa estaba vestido de vestiduras viles, y estaba delante del àngel. Y hablò el àngel y mandò a los que estaban delante de èl, diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a èl le dijo: Mira que te he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala. Despuès dijo: Pongan mitra limpia sobre su cabeza, y le vistieron las ropas. Y el àngel de Jehovà estaba en piè.”

Aquì se acepta que Yosùa era un pecador y se alegoriza el pecado en las ropas viles, y la “santidad del perdòn” con las ropas de gala y la mitra. Pero tomar en serio esa alegorìa serìa una infantilidad. Las ropas de gala no mejoran la calidad humana del ser, a tal punto, que en nuestros tiempos es muy frecuente escuchar el tèrmino: Delincuentes de cuello blanco; tambièn en tiempos del galileo Jesùs, èste tambièn dijo: “Sepulcros blanqueados por fuera pero con la carroña por dentro”.

El “pecado” o inmoralidad no se pierde por el cambio de ropas porque las ropas no son las viles, pero tampoco son santas. Si tomamos esta alegorìa como una verdad, entonces el galileo fue un vil; y las religiones estarìan llenas de santos viles y de viles santos.

Y tan conciente estaba el àngel de la quinta visiòn de Zacarìas sobre la calidad humana de Yosùa, que bien claro lo testifica en Zac. 3: 6 y 7: “Y el àngel de Jehovà amonestò a Yosùa, diciendo: Asì dice Jehovà de los ejèrcitos; Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, tambièn tù gobernaràs mi casa, tambièn guardaràs mis atrios, y entre estos que aquì estàn, te darè lugar.”

Pero esta designaciòn y posterior coronación de Yosùa como sumo sacerdote es ùnicamente simbòlica ya que nunca Yosùa ocupò ese cargo pues no hay constancia de ello en la Biblia, y de que la coronación sòlo es simbòlica, queda bien claro en Zac. 6: 12.
Tambièn en este versìculo Jehovà ordena que cuando coronen simbólicamente a Yosùa como sumo sacerdote, le digan: “He aquì el varòn cuyo nombre es el renuevo, el cual brotarà de sus raìces, y edificarà el templo de Jehovà.”
Los “cometaristas bìblicos” dicen que esta es una alusiòn a Jesùs y conectan este versìculo de Zacarìas a el verìculo de Isaìas, que en Isaìas 4: 2, dice: “En aquèl tiempo el renuevo de Jehovà serà para hermosura y gloria….” Que tambièn dicen que es una alusiòn a Jesùs.
La cita de Isaìas se refiere al reino futuro que tampoco lo tuvo màs Judà. Aunque muchos consideran reyes a los Macabeos, los judìos no los consideran como tales.
Y en el caso de Zacarìas, el renuevo es el que terminarà el templo, no Jesùs ya que èste naciò siglos después de terminado el templo. Jesùs nada tiene que ver con ninguna de estas dos citas: La de Zacarìas y la de Isaìas.

Si hacemos caso a lo que dice en Zac. 6: 12, sobre el “renuevo” que edificarìa el templo, podrìa ser el emperador Ciro de Persia que tuvo la iniciativa, y que según Isaìas 44: 28, Jehovà dice: “ Es mi pastor, y cumplirà todo lo que yo quiero, al decir a Jerusalèn: Seràs edificada; y al templo: Seràs fundado.” Pero parece que este “pastor” y “ungido” de Jehovà, después de todo, fue polìtico ; y de la promesa de construir no pasò.

Tambièn podrìa ser el emperador Darìo I que según Esdras, fue durante su reinado que se terminò el templo en el año 515 AC. Pero podrìa ser tambièn el constructor Zorobabel, tambièn elegido por Jehovà tal “renuevo” ya que èste terminò el templo.
Pero el problema està en que ninguna de estas tres personas habìan brotado de las raìces de Yosùa. Tampoco se le concede este mèrito a algunos de los hijos del “simbòlico” sumo sacerdote Yosùa sino al propio Yosùa junto a Zorobabel y a otros del pueblo.

EL REY SOBRE EL POLLINO:

Dice en Zac. 9: 9.”Alègrate mucho, hija de Siòn; da voces de jùbilo, hija de Jerusalèn, he aquì tu rey vendrà a ti, justo y salvador, humilde y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.”
A pesar que ya esto fue comentado en el anàlisis de el Nuevo Testamento, se comentarà aquì tambièn porque este es el origen.

Dicen los “comentaristas bìblicos” judeocristianos, que esta es una alusiòn a Jesùs, o una profecìa sobre Jesùs quien, según los Evangelios entrò en Jerusalèn montado en un pollino.
Lo que se dice en Zac. 9: 9, lo està diciendo Jehovà, a travès de este profeta, en el año 518 AC, o sea cinco siglos antes de Jesùs. Pero estos comentaristas ignoran, o se hacen los que ignoran, que esta sòlo es parte de la profecìa que se hace en Zacarìas sobre sus vecinos que caeràn oprimidos pero que esto no sucederà a Judà, porque según Zac. 9: 8, dice Jehovà: “Entonces acamnparè alrededor de mi casa como un guarda, para que ninguno vaya ni venga, y no pasarà màs sobre ellos el opresor; porque ahora mirarè con mis ojos.”
Pero làstima ya que sì que llegaron a ir los opresores que pasaron sobre ellos ante èl, (ante Jehovà); ante la mirada de “sus ojos”. Y no sòlo vinieron sino que entraban y salìan como Pedro por la puerta de su casa: Vinieron los griegos y se fueron los griegos; vinieron los selèucidas y se fueron los seleùcidas; llegaron los romanos que en tiempos de Jesùs Judà estaba oprimida por ellos ante “la mirada de los ojos de Jehovà”.

No se puede atribuir este pasaje del pollino, que es parte de una profecìa que no se cumpliò, a Jesùs, que naciò, viviò y muriò en Palestina bajo el dominio de los romanos, y en una Judea sin rey; Y tampoco puede atribuìrsele a Jesùs un reinado sobre Judea que nunca lo pretendiò y nunca lo ejerciò, y que era imposible que lo tuviera por su condiciòn de galileo.

Pero con esto del pollino, se cometiò, no digamos el fraude sino el exceso de entusiasmo de hacerlo figurar en los Evangelios para justificar la creencia judeocristiana de que Jesùs era el mesìas.
En Mateo 21: 1 al 11, se pone a Jesùs como còmplice de este engaño. Jesùs era un conocedor de las escrituras, y bien demostrado quedò en los Evangelios. Jesùs estaba conciente de que era galileo y que no podìa pretender ningùn reinado sobre Judea por eso.
Sobre su condiciòn de galileo està bien claro en Mateo 21: 11: “Y la gente decìa: Este es Jesùs el profeta , de Nazaret de Galilea.”
La gente no decìa el rey sino el profeta. Tampoco se decìa que era de Judà sino de Galilea.

Las profecìas para serlo, deben cumplirse, no se busca “hacerlas cumplir”, sòlo se cumplen. Dice en Mateo 21: 4 y 5, cuando menciona que Jesùs envìa a buscar un pollino: “Todo esto aconteciò PARA QUE SE CUMPLIESE lo dicho por el profeta, (Zacarìas), cuando dijo: Decid a la hija de Siòn: He aquì tu rey viene a ti, manso y sentado sobre una asna, sobre un pollino, hijo de animal de carga.”

A Jesùs no puede imputàrsele este engaño. ¿Enviar a buscar un pollino para presentarse como rey de Judea, sabiendo que era un profeta de galilea? ¿Y sabiendo que Judea estaba bajo el dominio de Roma? ¿ El mismo hombre que cuando le pregunta Pilato: ¿Eres tù el rey de los judìos?, Jesùs le responde: Tù lo dices; y luego dice: Mi reino no es de este mundo?
Tampoco hay que olvidar que Jesùs no era la primera vez que entraba en Jerusalèn, y en el templo tambièn, y sin ninguna pretenciòn de ser el rey de los judios.

OTRAS OBSRVACIONES:

En el año 518 AC, Jehovà hace a travès de Zacarìas, esta amenaza: “Y la tribulaciòn pasarà por el mar, y herira en el mar las ondas, y se secaràn todas las profundidades del rìo; Y LA SOBERBIA DE ASIRIA SERÀ DERRIBADA, y se perderà el cetro de Egipto.”
Cuando Jehovà dice esto, según Zacarìas 10: 11, parece que Jehovà habìa perdido la nociòn del tiempo. Asiria habìa sido derribada 94 años antes de esta “profecìa” o amenaza. Eso sucediò, (la caìda de Asiria), en el año 612 AC.

En Zacarìas 11: 7 al 14 hay una paràbola dicha por Jehovà, y que es tomada por los “comentaristas bìblicos” judeocristianos como una alusiòn del rechazo del mesìas, refirièndose a Jesùs como el tal, por supuesto; pero la tal paràbola no tiene nada que ver con Jesùs ya que està dicha en pasado, sobre un hecho del pasado, y que queda bien establecido en Zac. 11: 14, y es que la paràbola se refiere a la divisiòn del reino unido de David y Salomòn, en los dos reinos: Israel y Judà. Dice el versìculo: “Quebrè luego el otro cayado, ataduras para romper la hermandad entre Judà e Israel.”
Esto ya habìa sucedido 413 años antes de la paràbola.

Pròximo escrito en este mismo tema: MALAQUÌAS.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Feb 14, 2015 11:23 am

MALAQUÌAS

De Malaquìs se desconoce el año de su nacimiento y el de su muerte. Solamente se supone que profetizò entre los años 445 y 433 AC. Algunos “comentaristas bìblicos” sostienen que este nombre: Malaquìas, (Malaki: “Mi mensajero”), es sòlo un pseudònimo que utilizò el escritor.
Tanto de ser su nombre o de ser sòlo un pseudònimo del autor, de este libro se deduce que se trata de un sacerdote aarònida por la ardiente defensa que hace para recalcar la importancia que habìan tenido los aarònidas en el pasado, y que perdieron durante el reinado del rey Josìas estos sacerdotes levitas aarònidas; y con esto perder tambièn los beneficios que derivaban de esa importancia que trataba de recuperar Malaquìas.
Tambièn critica al pueblo hebreo por su impiedad, y reinvindica la pureza de la religión rabìnica.

Malaquìas apela al pacto de paz entre Jehovà y todos los descendientes de Finees nieto de Aaròn, aunque irònicamente ese “pacto de paz” se originò con un ahorcamiento de 24.000 israelitas decretado por Jehovà, según Nùmeros 25: 4 al 13.

Segùn todo el libro de Malaquìas, es Jehovà el que habla por su mediación, y este hecho es digno de serio análisis sobre todo lo que dice el dios de Israel.
Jehovà empieza anunciando una profecìa que no se cumpliò, y ademàs declara sus `preferencias sobre algunos, en perjuicio de otros.
Dice en Mal. 1: 2 y 3: “¿No era Esaù hermano de Jacob? Dice Jehovà. Y amè a Jacob, y a Esaù aborrecì, y convertì sus montes en desolación, y abandonè su heredad para los chacales del desierto.”
Tanto Esaù como Jacob fueron hijos de un mismo padre: Isaac. Bien conocido es el episodio de la separaciòn de estos hermanos. Esaù el primogènito le vende a su hermano Jacob la progenitura por un plato de comida. Tambièn se conoce el engaño de Jacob a su ciego padre Isaac hacièndole creer que èl era Esaù para obtener su bendiciòn. Luego, la huìda de Jacob por temor a su hermano, y la estafa que Jacob le hace a su suegro para obtener beneficios de ganado.
Pero a pesar de todo eso, Jehovà, (según Malaquìas), amò al enganador y aborreciò al engañado. Al decir Jehovà que producto de este aborrecimiento a Esaù, abandonò su heredad, Edom, para los chacales del desierto, no es verdad.
Edom fue una zona inhòspita de la Palestina antes y después de Esaù. Pero cuando el pueblo de Jehovà, descendiente de Jacob, andaba sin tierra y vagabundo por el desierto al sur de Edom, esta era una naciòn pròspera, agrìcola y ganadera. ¡Otra profecìa fallida!

En muchas oportunidades Jehovà profetizò o amenazò con muchas desgracias a Edom. Aquì en Malaquìas, tenemos la ùltima “profecìa” contra Edom en el Antiguo Testamento.
Dice en Mal. 1: 4 y 5: “Cuando Edom dijere: Nos hemos empobrecido, pero volveremos a edificar lo arruinado; asì ha dicho Jehovà de los ejèrcitos: Ellos edidicaràn y yo destruirè; y les llamaràn territorio de impiedad, y pueblo conta el cual Jehovà està indignado para siempre. Y vuestros ojos lo veràn, y dirèis: Sea Jehovà engrandecido màs allà de los lìmites de Israel.”
Las observaciones sobre esta “profecìa” de Malaquìas, (amenaza de Jehovà), son las siguientes:

1.- Siempre hubo una gran obsesiòn de los sacerdotes hebreos por Edom, Moab y Babilonia. Esto se debiò a la tendencia de los israelitas a mezclarse con estos pueblos, con fines màs comerciales que religiosos, por eso siempre “sus profetas” vaticinaban desgracias y destrucción contra estos pueblos.

2.- Las veces que Edom y Moab fueron azotadas por conquistadores asirios, caldeos, persas, griegos, seleùcidas y romanos; tambièn Israel sufriò estos rigores. Por eso, ese celo desmedido de Jehovà en contra de Edòm y Moab al ver que esos pueblos volvían a prosperar mientras “su pueblo” se quedaba rezagado en progreso.

3.- A pesar de siglos y siglos de conquistas , ademàs de la que ya se mencionaron, tuvieron las dominaciones de los àrabes, turcos e ingleses. Pero Edom, luego llamado Idumea, y en la actualidad Jordania, siguen tan campante para amargura de Jehovà y sus fallidas amenazas, cosa que no ha “engrandado a Jehovà màs allà de los lìmites de Israel”, como lo dijo en Mal. 1: 5.

4.- Cuando Malaquìas escribiò su libro entre los años 455 y 433 AC, Israel ya no existìa; lo que existìa era Judà, pero en Mal. 1: 5, dice: “Sea Jehovà engrandecido màs allà de los lìmites de Israel.”
¿Acaso no sabìa Jehovà que en los tiempos en que escribiò Malaquìas su libro, eran tiempos en que Judà todavía estaba bajo el dominio de Persia y de su rey Astajerjes I ?
¿Y no sabìa que Israel , el reino del norte dejò de serlo en el año 722 AC, casi tres siglos antes de Malaquìas, pasando a integrar el reino de Asiria?

¿LA MESA DE JEHOVÀ O LA DE LOS SACERDOTES?:

Malaquìas arenga contra el pueblo, según èl, en nombre de Jehovà porque han menospreciado su nombre. ¿Por què? Porque, según Mal. 1: 7 y 8: “En que ofreciò sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis: ¿En què te hemos deshonrado? En que pensàis que la mesa de Jehovà es despreciable. Y cuando ofrecèis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Asì mismo cuando ofrecèis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Presèntalo, pues, a tu prìncipe; ¿acaso se agradarà de ti o le seràs acepto? Dice Jehovà de los ejèrcitos.”

Esta no es la queja de un dios sino la de un sacerdote; y si Malaquìas no lo fue, esta arenga es muy a favor del sacerdocio. Es sabido que cuando se escribiò el Levìtico durante la reforma religiosa del rey Ezequìas, libro posteriormente incluìdo por Esdras en el Pentateuco, cuando èste lo editò tal como lo conocemos hoy, que eran los sacerdotes los que aprovechaban la mayor y mejor parte de los sacrificios; y como el Levìtico es un libro sacerdotal, allì se dan las instrucciones precisas sobre la pureza de los animales que se presentaban para el sacrificio. Jehovà no tenìa arte ni parte en ese festìn de carne, ya que èl sòlo, (según el A.T.), se conformaba con “el olor grato” que las grosuras producían en el fuego.
Este “grato olor” no varìa en nada si el animal sacrificado es ciego, cojo o enfermo. Sus grosuras en el fuego van a producir un olor igual al de un animal sano. Para Jehovà era importante el olor de las grosuras quemadas, pero para los sacerdotes que comìan la carne del animal “sacrificado a Jehovà”, sì que tenìan sus remilgos en cuanto a la imperfecciòn del animal sacrificado.

No debemos pasar por elto algo que se dice en esta arenga al pueblo segù Mal. 1: 11: “Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las naciones, dice Jehovà de los ejèrcitos.”
Esto que dice Jehovà, en el momento en que lo dice, no se ajusta a la verdad. Repetimos: En la època que viviò Malaquìas, Judà era una provincia de Persia; y el pueblo hebreo se habìa dispersado por las diferentes conquistas que habìa padecido: La se Asiria, la de Caldea, La Persia, y tambièn por el èxodo voluntario a Egipto, buscando mejores condiciones de vida. Se acepta que en esas colonias residentes en esos paìses e imperios se le “ofreciera a Jehovà” su dios, incienso y ofrenda limpia, pero esas no eran las naciones que los ofrecían sino las colonias hebreas que residìan en ellas.
Tambièn exagera Jehovà cuando dice: “Desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las naciones.”
El no era conocido en el oriente: China, Japòn e India. Dos siglos antes de Malaquìas, Buda habìa divulgado sus enseñanzas y Jehovà no figura en ellas.
En el occidente, las culturas precolombinas de Amèrica, estaban muy lejos de saber quièn era Jehovà como para “engrandecer” su nombre.
Ni siquiera refirièndose a que la nacida y la puesta del sol haya sido solamente en la Palestina, parece que las naciones vecinas no engrandecían su nombre, a no ser que mantener subyugado a “su pueblo”, èl lo considerara asì.

HERMANDAD……¿UNIVERSAL O LOCAL?:

Nos entusiasmò leer en Mal. 2: 10, lo siguiente: “¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un ismo Dios?”
Estas dos preguntas el pueblo de Judà en boca de Jehovà, sugerirìa una paternidad universal como se nos quiere hacer creer en Gènesis 1: 27. Lamentablemente ese entusiasmo se nos vino al suelo cuando continuamos leyendo en el mismo capìtulo, en Mal. 2: 10, lo siguiente: “¿Por què, pues, nos portamos deslealmente el uno contra el otro, profanando el pacto de nuestros padres?

No toda la humanidad del planeta tuvo pacto con Jehovà, por lo tanto en este capìtulo y versìculo de Malaquìas, Jehovà no se està adjudicando una paternidad universal sino la paternidad de “su pueblo elegido” a travès de sus innumerables pactos. El mismo se pone ese lìmite.

Pero hay algo màs. Acuèrdense que Malaquìas inicia su libro , diciendo en Mal. 1: 1: “Profecìa de la palabra de Jehovà contra Israel por medio de Malaquìas.”
Malaquìas era un instrumento de Jehovà, un mediador, un mèdium. Jehovà hablaba por Malaquìas y èste repetia al pueblo lo que su dios le habìa dicho. Pues bien. En Mal. 2: 10, al decir Jehovà por mediación de Malaquìas: “ ¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios?”
Segùn la Biblia, en parte del Gènesis, en la segunda creación se le atribuye a Jehovà toda la creación, pero este presunto creador del Gènesis dice en Malaquìas: “¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios? El està aceptando una filiación y no una paternidad. Està aceptando que fue creado como los hombrs, por un ser superior, por un padre comùn, y èste serìa el verdadero Dios del Universo, y no un dios local como Jehovà. No en vano muestra tantas imperfecciones; como un humano comùn y corriente.

EL MENSAJERO: ¿ELÌAS O JESÙS?:

Muchos fanàticos judeocristianos, que por esas contradicciones e incomprensiones de la vida se declaran antisemitas, toman como bandera de su antisemitismo el capìtulo 3 de Malaquìas. Dicen ellos que allì se anuncia la venida de Jesùs como el mesìas, y que como los judìos no consideraron a Jesùs como el mesìas, Jehovà le retirò “su paternidad” al pueblo judìo. En otras palabras: Que ya Jehovà no es el dios de los judìos. O sea, que le estàn quitando al pueblo judìo su dios: al pueblo màs jehovatista del mundo. Pero analicemos este polèmico capìtulo:

Dice Jehovà. Según Mal. 3: 1: “He aquì, yo envìo mi mensajero el cual prepararà el camino delante de mi, y vendrà sùbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscàis, y el àngel del pacto, a quièn deseàis vosotros. He aquì viene, ha dicho Jehovà de los ejèrcitos.”
¿Quièn es ese mensajero? El mismo Jehovà lo aclara en Mal. 4: 5, al decir: “He aquí , yo os envìo al profeta Elìas, antes que venga el dìa de Jehovà grande y terrible. El harà volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.”

Segùn Malaquìas, Elìas no vino a anunciar la llegada de un mesìas sino la venida del propio Jehovà. Lo dice bien claro Jehovà a travès de Malaquìas: “He aquì yo envìo a mi mensajero, el cual PREPARARÀ EL CAMINO DELANTE DE MÌ.”
Si Elìas reencarnò, según los Evangelios; en Juan el Baurista, (Mateo 11: 13 al 15; Mateo 17: 10 al 13; Marcos 8: 27 y 28; Marcos 9: 11 al 13; y Lucas 1: 17), y según los mismos Evangelios el propio Juan el Bautista se refiere a sì mismo cuando al predicar en el desierto, decìa según Mateo 3: 3:
“Pues èste es aquel de quien hablò el profeta Isaìas cuando Dijo:
Voz del que clama en el desierto,
Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas.”

Esta cita de Juan el Bautista, corresponde a Isaìas 40:30, donde dice: “Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehovà; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.”
En esta cita, Isaìas no se està refiriendo a la venida de un mesìas sino a la venida de Jehovà.
Esto concuerda con Malaquìas 3: 1. Es el propio Jehovà el que viene y envìa a Elìas, en este caso, (según los Evangelios), reencarnado en Juan el Bautista para anunciar la llegada de Jehovà y preparar el camino para esa llegada.
¿Por què entonces la confusiòn? Los judiòs no esperaban con estas citas de Isaìas y Malaquìas a ningùn mesìas sino al propio Jehovà. La especulaciones sobre la espera de un mesìas, nada tienen que ver con las citas de Isaìas ni la de Malaquìas, Menos se puede creer que Malaquìas estaba anunciando la venida de Jesùs.

Y tan anunciada estaba la venida de Jehovà en el libro de Malaquìas, que para que no quede ninguna duda, en Mal. 3: 1, tambièn dice: “Y vendrà sùbitamente a su templo el Señor.” El Señor en este caso es Jehovà el dios de Israel, y el templo es de èl, es su casa. ¿Què duda queda entonces?
Pero para que no quede ni siquiera un asomo de duda, dice Jehovà, según Mal. 3: 5: “Y vendrè a vosotros para juicio; y serè pronto testigo contra hechiceros y adùlteros……..”
Y todavía màs, según Mal. 4: 5, dice Jehovà: “He aquì, yo os envìo al profeta Elìas, antes que venga el dìa de Jehovà, grande y terrible.”

LA OFRENDA ROBADA:

En Mal 3: 8 al 10, leemos lo siguiente: “¿Robarà el hombre a Dios? Pues vosotros me habèis robado. Y dijisteis: ¿En què te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la naciòn toda, me habèis robado . Traed todos los diezmos al alfoli, (granero), y haya alimento en mi casa….”
Estas no son palabras de un dios que no necesita de diezmos y ofrendas para sobrevivir, sino de sacerdotes que estaban pasando trabajo y utilizan a su dios para reclamar al pueblo diezmos y ofrendas para sobrevivir, porque el sacerdocio sì dependìa de estos para mantenerse.

El profeta, en este caso Malaquìas, no sòlo hace usar a su dios un lenguaje de indigente, sino tambièn equivocado; y un dios no se puede equivocar.
Los diezmos y ofrendas pudieron ser evadidos, no presentados, no llevados a la casa de su dios, pero nunca robados. Robar es tomar para sì, y con violencia lo ajeno. Tampoco lo estaban hurtando que es tomar o retener los bienes ajenos contra la voluntad de su dueño.
El pueblo no le estaba robando nada ni a su dios, ni a sus sacerdotes; sòlo estaba evadiendo el diezmo y las ofrendas. Lo evadìa porque el diezmo era una imposición para mantener el sacerdocio, tal como estaba contemplado en la ley , (Levìtico 27: 30 al 33); se estaba evadiendo esa imposición, nunca robando; y a Jehovà, menos.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Mar 28, 2015 11:59 am

Funda Galaxy No tiene nada que ver con el tema. Es sòlo una oferta comercial.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Dom May 31, 2015 11:38 am

¿ES VERDAD QUE EL PENTATEUCO ES DE LA AUTORÌA DE MOISES? 1

¿LO ESCRIBIÒ ÈL?

¡Ni una sola letra!

La docilidad con la que aceptan los adeptos de las religiones y sectas judeocristianas lo que dicen las publicaciones, incluyendo la Biblias sobre ciertos puntos en ellas contenidos, sin tan siquiera tener la iniciativa de la investigaciòn para comprobar su veracidad, es solamente comodidad, o vagancia y hasta credulidad.

Tomemos el caso del Pentateuco. ¿Què dicen algunas Biblias sobre el Pentateuco? ¡Veamos¡

La Biblia de Casiodoro de Reina, escrita en 1.569, en su revisiòn del año 1.960, editado por: PUBLICACIONES ESPAÑOLAS de Dalton, Georgia, USA.,sin hacer algùn comentario sobre el Pentateuco en sì, se hacen comentarios sobre cada libro que lo componen, diciendo:

GÈNESIS: Libro primero de Moisès.
ÈXODO: Libro segundo de Moisès.
LEVÌTICO: Libro tercero de Moisès.
NÛMEROS: Libro cuarto de Moisès.
DEUTERONOMIO: Libro quinto de Moisès.

Casiodoro de Reina, entonces, le atribuye la autorìa de todo el Pentateuco a Moisès.

La Biblia de Nàcar y Colunga, de la BIBLIOTECA DE AUTORES CRISTIANOS de la Editorial Catòloca, S. A., en la ediciòn 19, del año 1.973, en sus Notas del Antiguo Testamento, sin hacer algùn comentario sobre el Pentateuco en si, escriben sobre cada libro que lo componen, asì:

GÊNESIS: No comentan sobre su autorìa.
ÈXODO: No comentan sobre su autorìa.
LEVÌTICO: No comentan sobre su autorìa.
NÛMEROS: No comentan sobre su autorìa.
DEUTERONOMIO: Apenas hacen este comentario:" Es una recapitulaciòn, (de la Ley), en un estilo exhortatorio,PUESTA EN BOCA DE MOISÈS, para autorizarla màs, si bien SU REDACCIÒN refleja la predicaciòn profètica de los siglos VIII y VII A.C."

Segùn este comentario, Nàcar y Colunga aceptan que El Deuteronomio no fue redactado por Moisès sino mucho despuès de èl.

La Biblia de Serafìn de Ausejo, en la ediciòn de 1.968 de la EDITORIAL HERDER de Barcelona, España, hace un comentario sobre el Pentateuco, diciendo:

" Los cinco primeros libros del AT, (Gènesis, Èxodo, Levìtico, Nùmeros y Deuteronomio, forman en todo que, aunque relacionado con los demàs libros de la Biblia, viene a ser para el AT algo asì como lo que son los evangelios para el NT."

"La sustancia del Pentateuco es obra de Moisès."

".........en una palabra: Moisès es el autor sustancial del PENTATEUCO,......" (¿?).

En la TRADUCCIÒN DEL NUEVO MUNDO de las SANTAS ESCRITURAS de los Testigos de Jehovà en la ediciòn de 1.987 de la Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania, no hacen ningùn comentario sobre el Pentateuco ni sobre ninguno de los libros que lo forman.

En la publicaciòn TODA ESCRITURA ES INSPIRADA DE DIOS Y PROVECHOSA, ediciòn de 1.990 de la Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania, no se comenta nada sobre el Pentateuco, pero si sobre cada libro que lo componen:

LIBRO ESCRITOR: DÒNDE SE ESCRIBIÒ: CUÀNDO SE COMPLETÒ:

Gènesis....................Moisès..................Desierto.......................................1.513 a.E.C
Èxodo.......................Moisès..................Desierto........................................1.512 a.E.C.
Levìtico....................Moisès..................Desierto........................................1.512 a.E.C.
Nùmeros..................Moisès..................Desierto y llanura de Moab.......1.473 a.E.C.
Deuteronomio.........Moisès..................Llanuras de Moab.......................1.473 a.E.C.
Job............................Moisès..................Desierto........................................1.473 a.E.C. Aunque no forma parte del Pentateuco lo incluìmos porque tambièn los TDJ atribuyen su autorìa a Moisès a pesar que los eruditos bìblicos han señalado, y asì se acepta en algunas Biblias, que debido al estilo de escritura, el autor fue palestino, y lo escribiò en fecha posterior a Jeremìas y Ezequiel. No fue Moisès quien lo escribiò.

Seguiremos comentando sobre este tema.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Dom Jun 07, 2015 9:26 am

¿ES VERDAD QUE EL PENTATEUCO ES DE LA AUTORÌA DE MOISES? 2

¿LO ESCRIBIÒ ÈL?


Debido a la precisiòn con la que los TDJ indican la autorìa de Moisès, preguntamos:

¿Còmo se le puede atribuir a Moisès esos libros si en sus tiempos no existìa el idioma hebreo escrito, o sea, la escritura hebrea?
El idioma hebreo hablado data del perìodo patriarcal, (año 2.000 A.C.),que fue cuando hizo su apariciòn.
El idioma hebreo escrito se originò casi 800 años despuès, en el 1.250 A.C., que vendrìa siendo màs o menos en tiempos del juez Otoniel.
Antes de ese año no existìa nada escrito de la Biblia. La escritura hebrea fue 263 años despuès del primer libro del Pentateuco, (Gènesis), y 223 años despuès del ùltimo libro del Pentateuco, (Deuteronomio). ¿Moisès los escribiò despuès de muerto?
El escrito bìblico màs antiguo que se conoce es el canto de Dèbora, (Jueces 5), aproximadamente entre 1.237 y 1198 A.C. Y el canto de Dèbora no fue escrito en hebreo porque el hebreo escrito no existìa. Fue escrito en fenicio, con reflejos de la escritura ugarìtica, (de Ugarit).

El escrito hebreo màs antìguo que se conoce es el de una ceràmica de tiempos de David, aproximadamente del año 1.043 A.C.....¡430 años despuès de Moises!
Entonces, ¿còmo pudo Moisès haber escrito los libros que se le atribuyen? En este punto cabe la pregunta,entonces,.................... ¿quièn los escribiò?

Los sucesos històricos bìblicos que hasta el momento se conocìan por tradiciòn oral, se empezaron a escribir en tiempos del reino unido de David. y los escritores fueron sacerdotes que le incluyeron a las escrituras el toque religioso que los beneficiaba enormemente y asì se convertirìa en Ley, un escrito històrico/religioso/polìtico, con el Dios bìblico como figura central y dominante.

Despuès de la muerte de Salomòn, Judà se dividiò en dos reinos: Al norte el reino de Israel y al sur el reino de Judà. ¿Què hicieron los sacerdotes del nuevo reino de Judà? Empezaron a escribir su propia ley que conservaba los hechos històricos principales pero con su propio toque polìtico/religioso.
Se pusieron en vigencia dos escrituras: Las del reino de Israel y las del reino de Judà. Pero tanto una escritura como la otra, comprendian solamente los libros: Gènesis y Èxodo. ¿Por què sòlo dos libros? Porque los restantes libros que forman el Pentateuco: Levìtico, Nùmeros y Deuteronomio fueron posteriores a las escrituras de los reinos de Judà e Israel.
En resumen: Todas las escrituras existentes al momento de que Esdras decidiò editar el Pentateuco, fueron escritas entre los años 1.200 y 722 A.C. Ni una sola letra de Moisès.

LEVÌTICO fue escrito por los sacerdotes de tiempos del Rey Ezequìas, en la reforma religiosa que se efectùo en tiempos de este rey, en el siglo 7 A.C.
NÙMEROS tambièn fue escrito en ese mismo perìodo, sufriendo algunas "intervenciones" posteriores.
DEUTERONOMIO, el màs grande "fraude piadoso" que conoce la historia religiosa de la humanidad, y que segùn la Biblia, fue "encontrado" en el templo durante el reinado del rey Josìas, (699/668 A.C.), durante otra reforma religiosa que se llevò a cabo durante este reinado.
Desde los años 1.700 de nuestra era se sabe que el Deuteronomio fue escrito por el profeta Jeremìas. Hoy por hoy, todos los eruditos bìblicos concuerdan en eso.

Pero el reino de Israel desapareciò conquistado por los asirios, y el pueblo llevado en cautiverio, pero en cautiverio continuaron con su religiòn y la aceptaciòn de su propia escritura.

Tambièn el reino de Judà fue conquistado por los babilonios, y su pueblo llevado en cautiverio, y siguiendo en ese cautiverio con sus creencias religiosas y la aceptaciòn de sus escrituras.

Terminado el cautiverio de los de Judà, y de regreso al reino por obra y gracia del Ciro de Persia, conquistador de Babilonia, este retorno es aprovechado por los israelitas que ya no tenìan reino, para vivir en Judà. Este reino contaba ahora con habitantes que creìan y aceptaban dos escrituras diferentes: La del reino de Israel, y la del reino de Judà.
Esto creò problemas de antagonismo religioso dentro de Judà.

Los judìos que retornaron del cautiverio de Babilonia, venìan liderizados por el sacerdote Esdras que se encuentra con cuatro escrituras( las de Israel, las de Judà, las de la reforma religiosa de Ezequìas y el Deuteronomio), y las consecuentes divergencias que esto producìa.
Esdras decidiò terminar con el problema y editò una escritura en que los hechos màs relevantes de ellas fueron incluìdos para que todos se sintieran felices y terminara la discordia por el antagonismo religioso.
Esdras es el editor del Pentateuco tal como lo conocemos en nuestros dìas. Al hacer la complaciente escritura para hacer felices a judìos e israelitas, cayò en errores que han vuelto confusos ciertos relatos del Pentateuco al reunir dos relatos en uno solo. Y en oportunidades hasta tres relatos de un mismo hecho en uno solo.
Los eruditos bìblicos descubrieron estos relatos reunidos en uno solo, los separaron de manera tal, que un relato confuso y contradictorio resulta màs claro y màs fàcil de comprender al leer las dos versiones por separado. Uno de estos casos entre muchos otros, es el relato del Diluvio.

Al hacer la ediciòn del Pentateuco tal como lo conocemos hoy, Esdras no resistiò la tentaciòn de hacer sus propias intervenciones, a las que se sumaron otras posteriores a la muerte de Esdras.

Todo el Pentateuco, desde la creaciòn en Gènesis, hasta la muerte de Moisès en el Deuteronomio, no tuvo una sola palabra escrita por Moisès porque el hebreo escrito fue posterior a su muerte. Por lo tanto, es un fraude descarado decir: El libro tal o cual fue escrito por Moisès.
Todas las escrituras comprendidas en el Pentateuco fueron hechas por sacerdotes, unos con la tendencia aarònida y otros con la tendencia musita.

Continuaremos con el tema.

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