COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Ago 16, 2014 11:41 am

JEREMÎAS V

ERROR EN EL TIEMPO, O LOS 70 AÑOS, (Continuaciòn):

Esta profecìa, (con la que terminamos el análisis de JEREMÌAS IV), està llena de desaciertos y de una gran contradicción. La contradicción consiste en que Jehovà primero utiliza a Nabucodonosor, rey de Babilonia, SU SIERVO, (Isa. 25: 9), para desolar a Judà y después anuncia que después de 70 años, Babilonia y su rey seràn castigados por esa maldad. Eso no es precisamente lo que podrìa calificarse como unidad de criterios, cosa imperdonable en un dios.

Tampoco puede perdonàrsele a ningùn dios la imprecisiòn en sus anuncios. Anuncia Jehova que Babilonia serìa castigada 70 años después que Judà y Jerusalèn sean puestas en ruinas y en espanto. Esto sucediò en el año 587 AC. Babilonia cayò ante el rey persa Ciro en el año 539 AC, o sea 48 años después; y el pueblo retornò a Judà en el año 537 AC, 50 años después de la deportación. Ante esta falla del anuncio de la profecìa de Jeremìas, Esdras, en un acto de solidaridad sacerdotal con el sacerdote y profeta Jeremìas, trata de acomodar esta falla diciendo en su libro 2Crònicas 36: 21, que el pueblo estuvo cautivo hasta que regresò del reino de los persas, (y ya vimos que eran sòlo 48 años): “Para que se cumpliese la palabra de Jehovà por boca de Jeremìas, hasta que la tierra hubo gozado de reposo; porque todo el tiempo de su asolamiento reposò hasta que los 70 años fueron cumplidos.”

Buen intento el de Esdras que sabìa que un error de 22 años en un dios es imperdonable. Pero en Jeremìas no se habla de algùn “reposo por asolamiento”, ya que dice bien claro: “Toda esta tierra serà puesta en ruinas y en espanto; Y SERVIRÀN ESTAS NACIONES AL REY DE BABILONIA 70 AÑOS.”
Repetimos, buen intento el de Esdras por salvar el prestigio de su dios, y tambièn el de un compañero sacerdote y profeta que…¿utilizò a su dios para su propio prestigio? ¡Todo es probable!

El pueblo, (los que quisieron regresar), retornò a Judà en el año 537 AC, o sea, 50 años después de haber sido llevado cautivo, aunque ya, en el primer año de Ciro, (539 AC), èste decretò la libertad de Judà 48 años después del cautiverio.

Continuando con el análisis de la profecìa de los 70 años, diremos que a pesar de la destrucción del templo, de otras edificaciones importantes y la destrucción del muro de Jerusalèn, Judà nunca quedò en ruinas y en espanto.
Dice en 2Reyes 25: 12: “Mas de los pobres de la tierra dejò Nabuzaradàn, (oficial de Nabucodonosor), capitàn de la guardia, para que labrasen las viñas y la tierra.”
Una tierra labrada, con cultivos y habitada, no es una tierra desolada.¡Ademàs!, Judà quedaba como una provincia de los caldeos.

Tambièn se dice en esta “profecìa” que: “Despuès de los 70 años la tierra de los caldeos serìa convertida en desierto para siempre.”
Eso no sucediò a los 48 años que fue cuando Ciro conquistò Babilonia, ni a los 70 años, ni después de siglos hasta nuetros dìas. Nadie se atreverìa a llamar desierto a la Mesopotamia, base de la antigua Caldea, ni por extensión de tiempo a la actualidad, tampoco.
Los que ahora son desiertos en el oriente medio, lo fueron tambièn antes de esta “profecìa”.

Para terminar este subcapìtulo, Jehovà confirma este lapso errado cuando dice según Jer. 29:10: “Cuando en Babilonia se cumplan los 70 años, yo os visitarè, y despertarè sobre vosotros mi buena palabra para haceros volver a esta lugar.” Esto, refirièndose a la Judea cautiva. Lamentablemente, perdiò ese viaje anunciado porque a los 70 años que fue a visitarlos a Babilonìa, ya el pueblo habìa regresado a Judea 20 años antes. ¡Cosas de Jehovà!

Para que esta profecìa se hubiese cumplido , el pueblo habrìa tenido que haber sido llevado cautivo en el año 609 AC; pero en ese año muriò el rey Josìas y lo sucediò su hijo Joacìn que sòlo reinò tres meses por problemas de armas de Judea con Egipto, no con Caldea.

Para dejar bien claro que la “profecìa” de los 70 años de cautiverio es inexacta, el profeta Jeremìas que viviò en los años de la deportación, ya que profetizò entre los años 627 y 587 AC, dice claramente en Jer. 25: 9, que èl, (Jehovà), utilizarìa a “su siervo” Nabucodonosor para traer ruina y desolación. Esto quiere decir que es a partir de los hechos que llevaron a Judà al cautiverio.
Està bien confirmado en Jer. 25: 11, al decir: “Toda esta tierra serà puesta en ruinas y en espanto, y serviràn estas naciones al rey de Babilonia setenta años.”
Aquì no queda duda; los 70 años cuentan a partir de la deportación el 587 AC, y el retorno que fue en el año 537 AC, o sea 50 años entre la deportación y el retorno.

Los que aceptan “el acomodo” que hace Esdras a esta profecìa de Jeremìas se basan en lo que dice Esdras en Esdras 36:21: “ Para que se cumpliese la palabra de Jehovà por boca de Jeremìas, hasta que la tierra hubo gozado de reposo; porque todo el tiempo de su asolamiento reposò hasta que los 70 años fueron cumplidos.”

Algunas sectas bìblicas, “piadosamente”, para no hacer fallar a Jehovà y a Jeremìas en esa “profecìa”, y a la vez solidarizarse con Esdras, dicen que la època del asolamiento terminò en el año 607 AC, y asì “hacer cuadrar” los 70 años de la profecìa, pero en realidad, ¿ a què reposo del asolamiento se refieren?: si precisamente esa ùltima etapa de asolamiento empieza con la muerte del rey Josìas en el año 607 AC, y desde entonces Judà no tuvo reposo, ni aùn después del regreso de Babilonia.
En los libros de Esdras y de Nehemìas hay constancia de las dificultades que tuvieron los retornantes hasta el año 445 AC en que se levantaron finalmente los muros de Jerusalèn y se instalaron las puertas de la ciudad, 142 años después del cautiverio y 162 años después de la desolación del año 607 AC. Aùn asi, persisten los 50 años de diferencia entre el año del cautiverio y el año del retorno.

Pròximo escrito en este mismo tema: JEREMÌAS VI

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Ago 23, 2014 5:48 pm

JEREMÌAS VI

OTRAS PROFECÌAS:

Jeremìas, según algunos autores, muriò en el año 590 AC, y probablemente en Egipto. Segùn el propio Jeremìas, (Jer. 1: 3), èl profetizò hasta el año del cautiverio en el mes quinto. Esto quiere decir que en el año 587 AC, aùn vivìa. Entonces, ¿por què se ubica su muerte en el año 590 AC? Seguramente para presentar como sus profecìas, hacièndolo morir antes de los hechos que èl mismo viviò. ¿No se llama esto complicidad en un fraude?
El deja constancia de su permanencia en Egipto en la quinta parte de su libro, capìtulos 43 y 44. Es de muy mal gusto escribir “profecìas” sobre los hechos que uno ya viviò esos hechos que està “profetizando”. Por lo tanto, no tomaremos en cuenta la serie de “profecìas” que hace Jeremìas en la segunda, tercera, cuarta, quinta y sexta parte de su libro, (capìtulos 30 al 44), sino de algunas cosas dignas de comentar.

Al terminar su libro, Jeremìas trata en Jer. 52: 31 al 34 sobre los ùltimos dìas del rey Joaquin en el cautiverio, y específicamente: “Y en el año 37 del cautiverio de Joaquìn rey de Judà, en el primer año de su reino, el rey de Babilonia Evil-merodac, sacò a Joaquìn de la càrcel.”
Esto estaba sucediendo en el año 560 AC. Para esa fecha, ya Jeremìas tenìa 90 años, o sea, que en el libro estaba profetizando cosas que èl mismo viviò. ¿Còmo puede uno “profetizar” hechos que se han vivido, o de lo que uno se ha enterado?

En la sexta parte de su libro, anunciando la terminaciòn del cautiverio de Babilonia y el regreso del pueblo a su tierra, le dice Jehovà a Jeremìas, según Jer. 30: 8 y 9: “En aquèl dìa, dice Jehovà de los ejèrcitos, yo quebrarè su yugo de su cuello, y romperè sus coyundas, y extranjeros no lo volverán a poner màs en servidumbre, sino que serviràn a Jehovà su Dios y a David su rey, a quien yo les levantarè.”

Esta “profecìa” tambièn es inexacta. Israel fue libre de regresar a Judà pero siguió bajo el dominio del rey de Persia que pasò tambièn a ser el rey de Judà. Si se refiere a que Israel tendrà su David, para decir que tendrà su rey, vuelve Ciro a un primer plano, como libertador del pueblo y como David, porque era el rey de ellos por dominio.

Pero eso de libertador es relativo porque Judà lo que hizo fue cambiar de dominio, del caldeo al persa. ¡Claro! Con una gran diferencia, ya que la actitud de Ciro en cuanto a los pueblos que conquistaba, no unicamente con el de Judà, era distinta a la que habìan tenido los asirios, y después los caldeos en cuanto a sus conquistados.
Ciro y sus sucesores mantuvieron a los pueblos conquistados en sus tierras, y a los que habìan sido llevados en cautiverio y encontrò cautivos en Caldea los regresò a repoblar las tierras de donde habìan sido sacados. Tampoco interferìa en sus creencias obligando a los conquistados a cultos diferentes a dioses diferentes de los que tenìan esos pueblos.

El mismo, para congraciarse con los pueblos conquistados, rendìa culto a sus dioses, y como en el caso de los judìos, mandò a reconstruir el templo de Jerusalèrn que habìan destruìdo los caldeos.
Era una tàctica. Una polìtica de conquista y nada màs; y como se conoce, granjeba simpatìas entre los conquistados.

Ciro, “el ungido de Jehovà” dijimos, fue mazdeìsta, que era la religión de los persas, y adoraban al dios Ormuz o Ahura Mazda. Sin embargo, cuando entrò pacíficamente a Babilonìa, dice el propio Ciro según un cilindro de arcilla: “Cuando hice mi entrada pacìfica a Babilonia y entre jùbilo y aclamaciones subì al palacio de los príncipes, la residencia de la soberanìa, Marduk, (dios de los babilonios), el Gran Señor hizo que se inclinara el corazón de los babilonios hacia mì mientras yo me ocupaba en honrarle cada dìa.”
Esa era la polìtica de Ciro, congraciarse con los pueblos conquistados adorando a sus dioses y devolviendo a sus tierras a los que habìan sido conquistados y llevados en cautiverio. De esta manera mantenìa fieles a las naciones conquistadas.

Sobre esta misma profecìa, tampoco resultò ser cierto lo que Jehovà dice que al ser librado el pueblo del cautiverio: “Y extranjeros no lo volverán màs a poner en servidumbre.”
Se equivocò porque después de los persas estuvieron bajo el dominio griego, después bajo el dominio de los seleùcidas, y finalmente bajo el dominio romano, y estos ùltimos causaron la dispersión en el año 70 DC.
Jehovà tampoco volvió a levantar rey en Judà. Los ùnicos que formaron reino fueron los Macabeos, pero todavía Palestina pertenecìa a los seleùcidas cuando sucediò eso.
Al regresar el pueblo del cautiverio, ya se dijo, Ciro pasò a ser rey de Judà, después lo fue Alejandro, después lo fue Seleuco, y después los emperadores romanos desde Pompeyo hasta Vespaciano.

Otras profecìas sobre Egipto, Filistea, Tiro, Moab, etc., nos remitimos a los comentarios hechos en Isaìas, sobre profecìas sobre estas mismas naciones ya que las profecìas de Jeremìas parecen copiadas de Isaìas.
Tambièn Jeremìas profetizò sobre Babilonia, cuando dice en Jer. 50: 3: “Porque subiò de ella una naciòn del norte la cual pondrà a su tierra en asolamiento y no habrà ni hombre ni animal que en ella more; huyeron y se fueron. “
Esto tampoco obedece a la realidad, y ya dijimos comentando las profecìas sobre Babilonia hechas por el profeta Isaìas, que Babilonia nunca fue destruìda sino abandonada. Y fue cuando Seleuco, después de la muerte de Alejandro trasladò a los habitantes de Babilonia hacia Seleucia, nueva capital de su reino.

Para exagerar aùn màs sobre Babilonia, dice en Jer. 51: 42: “Subiò el mar sobre Babilonia; de la multitud de sus olas fue cubierta.”
Esto nunca llegò a suceder. Cuando Babilonia fue abandonada, empezó a ser cubierta, pero de arena.
Hay muchas màs ficciones sobre la destrucción de Babilonia en los capítulos 50 y 51 de Jeremìas que solamente fueron eso: Ficciòn, ya que nunca sucedieron.

Segùn Jer. 52: 28 al 30, todas las personas en total, que fueron llevadas cautivas a Babilonia fueron 4.600. Esto no era nada para Judà que según 2Samuel: 24: 9, en tiempos del censo que ordenò David 350 años atràs, tenìa 500.000 hombres que sacaban espada, sin contar mujeres, niños y ancianos; Menos del 1% de aquèl viejo censo. ¡Ademàs! Con 4.600 cautivos, nunca pudo la tierra quedar desolada como se dice en otros pasajes.

Todas estas falsas profecìas anunciadas por Jeremìas, Isaìas y otros profetas sobre “los inminentes” castigos que caerìan sobre Babilonia, sòlo tenìan un fin: Aterrorizar a los judìos que residìan en Babilonia y no habìan querido regresar después del cautiverio porque se encontraban en un reino pròspero con facilidades de hacer futuro, y tambièn porque esa gran cantidad de judìos que se habìan quedado en Babilonìa se habìan ganado el respeto y la consideración de los babilonios. Aclarando tambièn, que no todos ellos residìan allà en Babilonia a causa de la deportación sino que se habìan ido antes; voluntariamente habìan emigrado buscando oportunidades de trabajo y de comerciar que sobraban en Babilonia.

Pero no solamente en Babilonia habìa una gran cantidad de judìos pròsperos por haberse dedicado al comercio; lo mismo sucedìa en Egipto, y ellos no habìan sido llevados a la fuerza. Eso sucede hasta en nuestros dìas, ¿o àlguien cree que por haberse fundado la repùblica de Israel, todos los judìos del mundo se fueron a su nueva patria? ¡No! Sòlo lo ha hecho un pequeño porcentaje de ellos.
A eso se debìan esos contìnuos amedrentamientos con estas profecìas calamitosas que se hacìan sobre los reinos en los que habìan importantes colonias de judìos pròsperos; para hacerlos volver para que hicieran sus ofrendas a Jehovà, que terminaban siendo ofrendas para los sacerdotes.

Pròximo escrito en este mismo tema: LAMENTACIONES.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Ago 30, 2014 3:44 pm

LAMENTACIONES

El autor de lamentaciones, hace un intento para convencer de una vez al pueblo que lo que le habìa sucedido a Judà y Jerusalèn, no era por los fines expansionistas de quienes las conquistaron, y que tampoco era culpa de la sacerdocracia judìa que habìa hecho creer al pueblo que no necesitaba de preparación militar y pertrechos, sino que bastaba su dios para que no les sucediera nada.
Pero cuando su dios resultaba impotente para esa tarea, (y otras tambièn), porque lo era, entonces salìan “los profetas” con el cuento de que no eran los que los conquistaban quienes lo hacìan por su cuenta, sino que era su dios el que los mandaba contra su pueblo “por haber pecado”, o en el colmo de las excusas, porque su rey tal o cual, tanto de Judea como de Israel habìa pecado, castigando asì injustamente a todo el pueblo.
Esa fue la eterna historia, primero de Israel, después de Israel y Juda, y por ùltimo de Judà. ¡Pobre pueblo! Es digna de admiración tanta fidelidad a un dios tan injusto.
Mientras ellos que eran el pueblo elegido de su dios eran castigados continuamente por èl, todos los pueblos vecinos progresaban pero ellos no.
Muchos se cansaron y se fueron de “la tierra prometida”, y es por eso que vemos tal cantidad de “profecìas” sobre destrucciones de naciones a los que ellos habìan emigrado para huir de la dependencia sacerdotal. y para progresar económicamente con el comercio y la industria en los que ellos tenìan particular habilidad. Era para hacerlos regresar y que hicieran ofrendas a Jehovà, que repetimos, terminaban siendo ofrendas a el sacerdocio.

Lamentaciones, sea cual haya sido su autor, aunque es atribuìdo a Jeremìas, es un monumento a la hipocresìa y a la mentira. Dice tanto de las dos, que no vale la pena analizarlo.

Pròximo escrito en este mismo tema: BARUC.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Sep 06, 2014 3:03 pm

BARUC

Este libro que no figura en el canon hebreo, fue escrito por el propio Baruc, según se dice en Bar. 1: 1, en Babilonia, con seguridad durante el cautiverio. Baruc fue el escriba de Jeremìas, y se supone que al igual que Jeremìas, muriò en Egipto.

Empieza diciendo que comenzò a leer los discursos de su libro a Jaconìas, hijo del cautivo rey Joaquìn, y a todos los cautivos que querìan venir a escuchar la lectura del libro, en el año quinto después de la destrucción de Jerusalèn, o sea, en el año 582 AC.
El libro de Baruc no es màs que otra lamentación parecida a la que se le atribuye a Jeremìas; pero en estas lamentaciones hay material interesante digno de análisis.

¿A CUÀNTOS DEPORTARON?:

La primera controversia la presenta precisamente con su contemporàneo Jeremìas. Baruc, en Bar. 1: 9, dice que Nabucodonosor trasladò a Babilonia: “A Joconìas y a los príncipes, y a los magnates Y AL PUEBLO DE LA TIERRA.”
Aquì con esto, nos da la idea que los deportados fueron una gran multitud. No sòlo no concuerda con Jeremìas sino que tanto Baruc como Jeremìas concuerdan con lo que se dice en 2Reyes. ¡Veamos!

En 2Reyes 24: 14 al 16, y este libro es de la autorìa de Jeremìas, (1 y 2Reyes), se dice refirièndose a la deportación de tiempos de Joaquìn, (año 597 AC): “Y llevò en cautiverio A TODA JERUSALÈN, a todos los príncipes, y a todos los hombres valientes, hasta 10.000 cautivos; no quedò nadie excepto los pobres del pueblo de la tierra. Asimismo llevò cautivos a Babilonia a Joaquìn, a la madre del rey, a las mujeres del rey, a sus oficiales y a los poderosos de la tierra; cautivos los llevò de Jerusalèn a Babilonia. A todos los hombres de guerra, que fueron siete mil , y a los artesanos y herreros, que fueron mil, y a todos los valientes para hacer la guerra, llevò cautivos el rey de Babilonia.”

En la segunda deportación del año 587 AC, dice en 2Reyes 25: 11: “Y a los del pueblo que habìan quedado en la ciudad, a los que se habìan pasado al rey de Babilonia y a los que habìan quedado de la gente comùn, (de Jerusalèn), los llevò cautivos Nabuzaradàn, capitàn de la guardia.”
En esta oportunidad, sin que se diga la cantidad de cautivos, debiò ser mayor que en la primera deportación ya que dejaron solamente a los labriegos para que cultivaran la tierra.

Jeremìas, autor de 1 y 2Reyes, después de haber dicho que se habìan llevado cautivos a 10.000, 2Reyes 24: 14 al 16); en su libro, el libro de Jeremìas, dice según Jer. 52: 28 al 30, contradicièndose èl mismo, que el total de cautivos que se llevò Nabucodonosor entre la primera y la ùltima deportación, totalizaron 4.590.

¡Ahora! Baruc, escriba de Jeremìas, dice que fueron al cautiverio: “Joconìas y los príncipes, y los prisioneros, (¿hombres de armas?), y los magnates Y EL PUEBLO DE LA TIERRA.”
Aquì se habla de Judà, (de la tierra, no de la ciudad de Jerusalèn), y en esa època Judà debiò tener, conservadoramente calculando, màs de un millòn de habitantes.
Tampoco Baruc hace excepciones como las de que quedaron los labriegos. Esto nos parece una exageración, llevar cautivo A TODO EL PUEBLO DE LA TIERRA. ¿Con què fines?
No hay constancia de que en Babilonia fueran sometidos a esclavitud. Cautiverio sì, pero no esclavitud como la que sufrieron en Egipto, según el Gènesis.

LO INSÒLITO:

Nabucodonosor invadiò Judà; deportò parte del pueblo; puso rey en Judà; desmantelò parcialmente el templo.
Diez años después vuelve a invadir Judà; destruye los muros de Jerusalèn; destruye parte de las edificaciones; saquea totalmente y destruye el templo de Jerusalèn; y se lleva el remanente del pueblo al cautiverio, (todo el pueblo según Baruc), y dice èste que se pusieron a hacer colectas para enviar a Jerusalèn con instrucciones especìficas, según consta en Bar. 1: 10 al 12: “Ahì os enviamos dinero para que con èl comprèis holocaustos y vìctimas por el pecado, e incienso para que hagàis las oblaciones y las ofrezcáis en el altar del Señor, nuestro Dios, Y ORÈIS POR LA VIDA DE NABUCODONOSOR, rey de Babilonia; y por la vida de Baltasar, su hijo, para que sean sus vidas sobre la tierra como los dìas del cielo, y nos dè el Señor fortaleza y ilumine nuestros ojos, y vivamos bajo la sombra de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y bajo la sombra de Baltasar su hijo, Y LES SIRVAMOS POR MUCHOS DÌAS Y HALLEMOS GRACIA EN SU PRESENCIA:!

¿Serà por eso que este libro no es reconocido como canònico por los hebreos? Esta colecta para sacrificios a manera de pedir algo a su dios, supuestamente se tenìa que hacer, no quizàs para desearle una corta vida a Nabucodonosor, pero sì para servirle por pocos dìas, pero no POR MUCHOS DÌAS como encargan los judìos en cautiverio.

Esta acciòn demuestra que ellos no estaban a disgusto en el cautiverio en Babilonia. El Antiguo Testamendo dice que Nabucodonosor llevò el pueblo cautivo a Babilonia, pero, ¿no serà que no fueron “llevados”, ni fueron “cautivos” sino que hubo una emigración para buscar oportunidades en una floreciente naciòn como Caldea y su Babilonìa?
Decir esto no es descabellado si ponemos atención a lo que figura en 2Reyes 25: 11, en donde, narrando sobre los que fueron en la ùltima deportación a Babilonia, se dice: “A LOS QUE SE HABÌAN PASADO AL REY DE BABILONIA.”

Por eso, nada de raro tiene que Ciro, que supo menejar al pueblo mejor que Nabucodonosor, cuando dejò libre al pueblo para regresar a Judà, e incluso les reconstruyò el templo, muy pocos fueron los del pueblo que regresaron a Judà.

Otro error de Baruc, y lo dice dos veces, es poner a Baltasar como hijo de Nabucodonosor, cuando en realidad era su nieto. El hijo de Nabucodonosor y padre de Baltasar fue Nabonides. Este mismo error lo comete Daniel en su libro.

Pròximo escrito en este mismo tema: BARUC II.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Sep 13, 2014 7:46 pm

BARUC II

CANIBALISMO FILICIDA:

Baruc escribe en su libro, (Bar. 2: 2 y 3), sobre el cumplimiento de los males anunciados por Jehovà para su pueblo: “De traer sobre ellos, (Israel y Judà), grandes males cuales no los habìa hecho debajo de todo el cielo, como fueron hechos en Jerusalèn, según lo que està escrito en la ley de Moisès, que comerìamos las carnes de nuestros hijos y de nuestras hijas….”

Esta referencia que hace Baruc, està en Levìtico 26:29, cuando entre las amenazas que le hace a su pueblo si no le obedecen, Jehovà dice: “Y comerèis la carne de vuestros hijos, y comerèis la carne de vuestras hijas.”
Luego, en Deuteronomio 28: 53, dice Jeremìas, su autor, que Jehovà le “dijo a Moisès” para que lo transmitiera al pueblo: “Y comeràs el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehovà tu Dios te dio, en el sitio y en el apuro con que te angustiarà tu enemigo.”
Y en Deuteronomio 28: 57, dice: “Al recièn nacido que sale de entre tus pies, y a sus hijos que diere a luz; pues los comerà ocultamente por la carencia de todo, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirà en tus ciudades.”

Esto es lo que dice en la ley. Pero ademàs, en 2Reyes 6: 28 y 29, dice narrando el sitio de Samarìa por el rey de Siria Ben.adad, que una mujer llama la atención del rey de Israel y èste le dice: “¿Què tienes? Ella respondiò: Esta mujer me dijo: Da acà tu hijo , y comàmoslo hoy, y mañana comeremos el mìo. Cocimos, pues, a mi hijo, y lo comimos. El dìa siguiente yo le dije: Da acà tu hijo y comàmoslo. Mas ella ha escondido a su hijo.”
Este es el ùnico caso de canibalismo que figura en el Antìguo Testamento, salvo la sugerencia que hace Baruc en 2: 2 y 3, de que hubo canibalismo en el sitio de Jerusalèn, que tambièn se dice en Lamentaciones 4: 10, pero sin dar ningun detalle sobre aquello.

En Jer. 19: 9, hay otra amenaza de Jehovà que dice: “Y les harè comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas, y cada uno comerà la carne de su amigo, en el asedio y en el apuro con que los estrecharàn sus enemigos y los que buscan sus vidas.”
Esto no es otra cosa que la repetición de algo que tambièn Jeremìas habìa escrito en su Deuteronomio.
Tambièn en Lamentaciones 4: 10, dice ¿Jeremìas?: “Las manos de mujeres piadosas cocieron a sus hijos. Sus propios hijos le sirvieron de comida en el dìa del quebrantamiento de la hija de mi pueblo.
Sobre estas profecìas y presuntos hechos de canibalismo filicida, sòlo son las palabras de Jeremìas y de Baruc su escriba, de que ese canibalismo se dio en el sitio de Jerusalèn.
Si esto fue verdad, ¿què impulsa a un ser humano a cometer semejante barbaridad? Algunos diràn que el hambre, pero eso es relativo ya que un sitio se soporta mientras se tenga agua y comida. Si no se tienen esas dos cosas necesarìsimas, entonces hay que rendirse al enemigo que asedia; ¡asì de sencillo!; salvo que exista entre los sitiados una mentalidad suicida.
Se re siste mientras se puede. Los pueblos màs guerreros y conquistadores lo han hecho. Lo del hambre no justifica comerse a los hijos. Si en Isaìas 9: 20, se dice: “ Cada uno hurtarà a la mano derecha y tendrà hambre, y comerà a la izquierda, y no se saciarà; cada cual comerà la carne de su brazo.”
A pesar de que eso es un imposible ya que dudo que por hambre uno empiece a comerse a sì mismo, ¿Por qué no hicieron esto en vez de comerse a los hijos, si esta “profecìa” hubiese sido hecha realidad? Y no hay que olvidar que Jehovà hablaba a travès de Isaìas.

Si tomamos lo que dice Jeremìas, (aunque se duda que sea su autor), en Lamentaciones, y tambièn Baruc, este canibalismo filicida era una pràctica corriente en todos los sitios sufridos por “el pueblo de Jehovà”; pero, ¿lo era en realidad? ¿O fue algo que se inventò para hacer realidad la amenaza hecha por Jehovà en Levìtico 26: 29?
Pero aùn asì, esto es dudoso, ¿ por què?

Una mujer, (según Jeremìas en su 2Reyes), acusa ante el rey a la mujer que habìa escondido a su hijo para no comerlo. Por lo que se ha leìdo, en la acusaciòn de la mujer engañada, no se nota un àpice de dolor por haberse comido a su hijo sino un sencillo reclamo ante el engaño de la otra mujer, màs animada la engañada por seguir comiendo hijos que por dolor o arrepentimiento por haberlo hecho.
Tambièn la actitud del rey por esta noticia es de asombro, lo que indica que era un hecho aislado y no una costumbre entre los habitantes de Samarìa. En ese momento, sitiada por los sirios.

En el sitio de Jerulalèn por Tito, en el año 70 DC, el màs cruento de los que sufriò el pueblo hebreo, el historiador judìo Flavio Josefo, en su obra sobre las guerras de los judìos, narra sobre el hambre que sufriò el pueblo sitiado.
Como una rareza inconcebible, escribe sobre el caso de Marìa Betezob, hija de una familia rica que se encontraba en Jerusalèn por motivo de la pascua cuando el pueblo fue sorprendido por el sitio.
Dice Flavio Josefo que los hambrientos que andaban buscando què comer, sintieron el olor a asado y la amenazaron de muerte si no les entregaba de los que comìa. La mujer les entregò lo que solicitaban y se quedaron asombradìsimos cuando se dieron cuenta de lo que les brindaba Marìa, y de lo que ella ya habìa comido: ¡Era su hijo recièn nacido!

Si esta hubiera sido una pràctica corriente, Flavio Josefo hubiese narrado otros casos, pero fuè el ùnico. Y narrado como una rareza.
Y tan ùnico fue que los hambrientos que le solicitaron el alimento a Marìa, no lo podìan creer. E insistimos, tan ùnico fue el caso, que la noticia se regò por toda la ciudad sitiada que se llenò de asombro con la novedad.
Tambièn llegò la noticia a los oìdos del sitiador Tito, que calificò el hecho como una villanìa y prometiò destruir a Jerusalèn por ello.

Tampoco, en otro sitio famoso y doloroso como el de Masada, se tienen noticias de que una cosa asì haya ocurrido. En Masada, cuando ya vieron los sitiados que estaban perdidos, prefirieron siucidarse antes de entregarse, que tambièn es una barbaridad, pero no hay noticias de una barbaridad mayor como lo es el canibalismo filicida.

Como caso concreto solamente nos queda el caso de las dos mujeres del sitio de Samarìa que figura en 2Reyes 6: 28 y 29, pero tenemos que hacer una consideración: Este libro, 2Reyes), fue escrito por Jeremìas, que en Lamentaciones, su otro libro, dice que hubo canibalismo filicida, (Lamentaciones 4: 10), porque el caso que narra Flavio Josefo sucediò en el sitio de Jerusalèn por los romanos y no por los caldeos, en el año 70 DC, 656 años después del sitio de Jerusalèn por los caldeos; que es el sitio al que hacen referencia Jeremìas y Baruc. Tambièn hay que considerar que en el año 70 DC, quedaron durante el sitio dentro de Jerusalèn 600.000 vivientes según Tàcito. Flavio Josefo dice que se tomaron 97.000 prisioneros y que murieron durante el sitio 115.000. Y sòlo se registrò un solo caso de canibalismo filicida.

Pròximo escrito en este mismo tema: BARUC III.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Sep 20, 2014 6:05 pm

BARUC III

PROMESA INCUMPLIDA:

En Bar. 2: 34 y 35, leemos la siguiente promesa que hace Jehovà a su pueblo: “Y yo les devolverè a la tierra que jurè dar en posesiòn a sus padres, a Abraham, a Isaac y a Jacob, para que la poseyesen, y los multiplicarè y no seràn disminuìdos, y establecerè con ellos mi alianza eterna, de ser su Dios y de ser ellos mi pueblo, Y NO MOVERÈ MÀS A MI PUEBLO ISRAEL DE LA TIERRA QUE LES HE DADO.”

¡Sì que fueron movidos! Y no solamente de “la tierra prometida” sino que a travès de los casi 20 siglos de no tener patria, (y esa nueva patria no tiene nada que ver con la profecìa que nos ocupa), hubo grandes éxodos del pueblo de Israel de las patrias en que se asentaron por infundadas persecuciones, no ètnicas como se las quiere disfrazar, sino religiosas.

Esta promesa hecha en Bar, 2: 34 y 35, quedò sin efecto por las sucesivas ocupaciones, después de la caldea, empezando por Alejandro hasta el imperio romano que causò la diàspora del año 70 DC.

¡Claro! Siempre habrà justificadores de este error bélico, diciendo alegrementa que Jehovà “se arrepintió”, (eso porque era un dios que vivìa arrepintièndose como un vulgar pecador de cualquier religión judeocriostiana), porque “su pueblo” pecò nuevamente.

OTRAS INEXACTITUDES:

Al pueblo de Israel siempre se le hacìa creer, insistimos en esto, que cuando tenìan alguna desgracia, y si una generaciòn no habìa dado motivos para ser castigada, entonces el castigo era por el pecado de sus padres.
Por ejemplo: En 2Reyes 23: 26 y 27, a pesar que durante Josìas hubo una luna de miel entre este rey, el pueblo y Jehovà, se dice: “Con todo eso Jehovà no desistiò del ardor con que su gran ira se habìa encendido contra Judà, por todas las provocaciones con que Manasès, (abuelo de Josìas), le habìa irritado.
Y dijo Jehovà: Tambièn quitarè de mi presencia a Judà, como quitè a Israel. Y desecharè a esta ciudad que habìa escogido, a Jerusalèn, y a la casa, (el templo), de la cual yo habìa dicho: Mi nombre estarà allì.”

Se ha tomado este ejemplo como muestra de uno de los tantos tìpicos en ese sentido. O sea, que el pueblo fue castigado por algo que hizo, no el pueblo sino un rey 50 años antes. ¡Claro! No deberìamos olvidar que quien escribe esta “profecìa”, màs bien injusta amenaza), en el libro 2Reyes es Jeremìas su autor, que viviò durante “los hechos profetizados” por èl mismo. Ya se dijo antes, que es muy fácil escribir una profecìa cuando los hechos profetizados estàn sucediendo, o ya sucedieron.

El asunto es que Jehovà castiga por el mismo hecho a dos responsables diferentes, ya que Baruc habìa dicho: “Por la iniquidad de sus padres”; y según dice Jeremìas en su 2Reyes: “Por todas las provocaciones con que Manasès le habìa irritado, (50 años antes).”
Pero, en estos dos motivos, si se quiere tomar alguno de ellos como justo y como la verdadera causa del exilio de los de Judà, hay contradicción con lo que habìa dicho antes
Jehovà, y que figura en la propia ley, según Deuteronomio 24: 16: “Los padres no moriràn por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirà por su pecado.”
Sin embargo, a pesar de lo que èl mismo habìa dejado en la ley como precepto Jehovà, según Baruc hizo morir a muchos “por la iniquidad de sus padres”; y según Jeremìas, por los pecados del rey Manasès.

Esto està confirmado en 2Reyes 14: 6: “Pero no matò, (Amasìas), a los hijos de los que le dieron muerte, (a su padre), conforme a lo que està escrito en en el libro de la ley de Moisès, (Deuteronomio 24: 16), donde Jehovà mandò diciendo: No mataràn a los padres por los hijos, ni a los hijos por los padres, sino que cada uno morirà por su propio pecado.”
Tambièn dice lo mismo en 2Crònicas 25: 3 y 4.
Esto quiere decir que Amasìas fue mas justo que Jehova, y màs cumplidor de la ley que el propio Jehovà habìa establecido a travès de Moisès. ¡Violaciones a la ley!

Toto lo que se ha dicho anteriormente es porque Baruc tambièn atribuye las desgracias de los hijos de Israel en el cautiverio, al pecado de una generaciòn anterior.
Dice en Bar. 3: 7 y 8: “Que por eso has infundido tu temor en nuestros corazones, para que invoquemos tu nombre y te alabemos en nuestro destierro, porque hemos alejado de nuestro corazón toda la iniquidad de nuestros padres, que pecaron contra ti.
Henos aquì a nosotros hoy en nuestro destierro donde nos has dispersado para oprobio, castigo y pena SEGÙN LA INIQUIDAD DE NUESTROS PADRES, que se apartaron del Señor, nuestro Dios.”
¿Y què sucediò con lo que dice en la ley, Deuteronomio 24: 16 que ya vimos arriba?

Pròximo escrito en este mismo tema: BARUC IV.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Sep 27, 2014 2:26 pm

BARUC IV

OTRAS INEXACTITUDES, (continuación):

Otra inexactitud es la que figura en Bar.4: 8, en donde se dice: “Os olvidasteis de quien os engendrò, el Dios eterno….”
¡Aclaremos” Engendrar es procrear. Procrear es multiplicar una especie. Para esto sòlo existe el mecanismo bien conocido y bien disfrutante de todos.
¡Ahora! Si hacemos caso a lo que dice la Biblia, en la primera creación, (la Elohinista); según Gènesis 1: 27: “ Y CREÒ Dios al hombre a su imagen , a imagen de Dios LO CREÒ, varòn y hembra LOS CREÒ.” Nada dice que los “engendrò”.

En la segunda creación, (la Jehovatista), dice an Gènesis 2: 7: “Entonces Jehovà Dios FORMÒ al hombre del polvo de la tierra y SOPLÒ EN SU NARIZ ALIENTO DE VIDA , y fue el hombre un ser viviente.”
Sobre la mujer dice en la segunda creación tambièn, según Gènesis 2: 22: “Y de la costilla que Jehovà Dios tomò del hombre, HIZO UNA MUJER, y la trajo al hombre.”
En ninguno de los dos casos dice que fueron ENGENDRADOS por Dios. ¡Curioso! Hay que notar que en la creación Jehovatista, solamente al hombre Jehovà le SOPLA EN SU NARIZ ALIENTO DE VIDA; y a la mujer no, (¿?).

En la epìstola que Jeremìas remite a los cautivos de Babilonia para comunicarles lo que Dios le habìa ordenado, y que figura al final del libro de Baruc, dice en 6: 2: “Permanecerèis allì muchos años, un tiempo largo HASTA SIETE GENERACIONES, pasadas las cuales os sacarè de allì en paz.”

Esto tampoco concuerda con lo que el propio Jehovà habìa dicho y que figura en Jer.25: 11; 25: 12; y 29: 10: Que solamente estarìan 70 años en cautiverio, lapso que ya analizamos como profecìa equivocada y error en el tiempo en el libro de Jeremìas ya que sòlo permanecieron cautivos 50 años.
Pero ahora en Baruc, Jehovà cambiò de parecer, (tìpico de èl, un dios voluble), y les ofrece por boca del mismo profeta Jeremìas, (según Bar. 6: 2: cautiverio POR SIETE GENERACIONES que es màs, mucho màs, muchìsimo màs de 70 años que ofreciò primero.
Pero 70 años efectivos en cautiverio o siete generaciones, las dos fueron inexactas.

Pròximo escrito en ests mismo tema: EZEQUIEL.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Oct 04, 2014 11:55 am

EZEQUIEL

VISIONES…….. ¿PROFÈTICAS?

Mucho se ha especulado sobre la visiòn del profeta Ezequiel, y existe una amplia literatura sobre eso, que incluyen las “interpretaciones” extra bìblicas; todas con mucho sentido y científicamente documentadas.

Ezequiel, al igual que Juan, (Apocalipsis), pertenecen a lo que en la actualidad se conoce como mèdiums videntes, o paranormales videntes. Dentro de este grupo de paranormales videntes, existen dos clasificaciones:
1.- El vidente normal que generalmente ve a las entidades espirituales, y
2.- Los videntes de alegorìas. Estos ùltimos ven ciertos simbolismos que generalmente requieren de una interpretación. Esta interpretación la puede dar el propio vidente, o alguna otra persona que escuche la descripción de lo que dice el vidente y que èl mismo no sepa interpretarla.

Cualquier interpretación que se dè a esas alegorìas, incluyendo las del propio vidente son relativas ya que estas interpretaciones estàn influìdas por la cultura, creencias y calidad humana de los intèrpretes.

La videncia alegòrica es la que màs està sujeta a equivocaciones por culpa de Ciertas “interpretaciones” sobre imàgenes y sucesos vistos, asì tambièn en lo que se refiere a lugar y tiempo de los sucesos.
Tampoco hay que descartar que estas videncias alegòricas sòlo sean una producción anìmica, al igual que los sueños, visiones de la propia persona debido a temores, fervor religioso, traumas, inhibiciones, etc., etc. Esto puede suceder sin que eso signifique que no existe la videncia como facultad medianìmica o paranormal.

Dicho lo anterior, son cuatro probabilidades de lo que viò Ezequiel:
1.- Que viò, (según èl), la gloria de su dios, que es lo que sostienen los dòciles bìblicos.
2.- Que haya sido una videncia alegòrica, según lo sostienen algunas sectas espiritualistas.
3.- Que Ezequiel no haya tenido una videncia sino una visiòn, la cual es un producto de la mente, en este caso la mente de Ezequiel, por sus temores, lo cual clasifica el fenòmeno como anìmico y no una videncia alegòrica, o sea algo transmitido en forma de alegorìas por una o por varias entidades espirituales.
4.- Que Ezequiel no haya tenido una videncia alegòrica, ni una visiòn anìmica, sino que viò algo real, que es lo que sostienen los estudiosos de los fenómenos OVNI, diciendo que Ezequiel tuvo un contacto con un artefacto extraterrestre, y que èl tomò como una manifestaciòn divina.

En cuanto a los mensajes dados a Ezequiel por el dios bìblico, estos son repetitivos: Amenazas y màs amenazas por el pecado del pueblo, con la variante de que aquì el pueblo va a pagar por su pecado, ya que en otros libros de la Biblia, el pueblo es el que paga por “los pecados de sus padres”, o por “los pecados de sus reyes”

Ezequiel tambièn viviò en los tiempos en que Jerusalèn y el templo fueron destruidos. Ya en ese tiempo Ezequiel estaba en Babilonia, aparentemente con el grupo de la primera deportación, (597 AC).

DEFENDIENDO UN PRESTIGIO:

Se observa tambièn en Ezequiel esa obsesiòn por defender el prestigio del dios de Israel ante la creciente incredulidad del pueblo, de los ancianos y de los sacerdotes, debido a que observaban sus contìnuas desgracias sin que su dios los librara de ellas, habièndoles hecho tantas promesas que no se habìan cumplido.
En eso està enfocada la labor de los sacerdotes profetas : En defender el prestigio de su dios; en hacerle creer al pueblo que sì era un dios omnipotente y que todas las desgracias que pasaba el pueblo eran permitidas por su dios por el “pecado” del pueblo.
En otros casos èl mismo dirigìa a los que le causaban penurias al pueblo para castigar “sus infidelidades” hacia con èl. Y en el caso que se plantea en Ezequiel, hasta con su actuación personal y la de sus àngeles.

Tambièn, a travès de Ezequiel, como lo hizo a travès de Jeremìas, Jehovà ataca fuertemente a los falsos profetas. Entre otras cosas, dice en Eze. 13: 6: “Vieron vanidad y adivinación mentirosa. Dicen: ha dicho Jehovà, y Jehovà no los enviò; con todo, esperan que èl confirme la palabra de ellos.”

Esto sigue sucediendo en la actualidad, pero en este caso Ezequiel profetizò en nombre de Jehovà entre los años 592 AC, y el 567 AC.
Durante ese tiempo, Jeremìas tambièn estaba profetizando en nombre de Jehovà.
Lo hizo entre los años 627 AC, y el 587 A.C. Segùn esto, profetizaron los dos al mismo tiempo, (en nombre de Jehovà), entre los años 592 A.C, y 587 A.C.
Nos imaginamos que estos dos “santos varones” serìan incapaces de acusarse uno al otro de falsos profetas , y que atacaban de falsos a otros “profetas” que no eran ellos, pero, ¿era asì?

¡Y sabràn que yo soy Jehovà! Con esto empieza o termina cada calamidad anunciada contra el pueblo en el libro de Ezequiel.
¿Sòlo por desgracias debe ser conocido un dios? Con este pobre y sufrido pueblo, castigado con todas las desgracias habidas y por haber, ademàs de sufrir su sacerdocracia, supo quiènes eran los egipcios, los filisteos, los amonitas, los edomitas, los sirios, los asirios, los caldeos, etc., etc., ¿sòlo tenìan que saber que era Jehovà el causante directo de esas aflicciones?

Pròximo escrito en este mismo tema: EZEQUIEL II

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Oct 11, 2014 4:02 pm

EZEQUIEL II

OTRAS PROFECÌAS:

Hay una serie de profecìas, tambièn repetitivas de Isaìas y Jeremìas que fueron analizadas cuando nos ocupamos de esos libros. Profecìas llenas de inexactitudes como las de aquellos libros.
Tambièn las promesas hechas al pueblo para después del cautiverio en Babilonia, hechas en el capìtulo 34 de Ezequiel, no se cumplieron: Las ovejas volvieron a ser para rapiña. No se levantò David a pastorear al pueblo, a no ser que Judas Macabeo haya sido una reencarnación de David, ya que Judas fue el ùnico pastor y soberano que llegò a tener Israel entre el fin del cautiverio y la destrucción del templo màs la diàspora del año 70 DC.

En Eze. 36: 15, Jehovà dice al pueblo a travès de Ezequiel: “Y nunca màs te herè oir insultos de naciones, ni màs llevaràs injurias de pueblos, ni haràs màs morir a los hijos de tu naciòn, dice Jehovà el Señor.”

Esta es otra tremenda mentira. El pobre pueblo de Israel, sì que ha sido y es insultado, injuriado, atormentado, perseguido y asesinado desde entonces hasta nuestros dìas. Y lo màs lamentable, por fanàticos de otras religiones, y màs lamentable aùn, por religiosos judeocristianos arreados por la dirigencia de esas religiones haciendo creer a sus borregos que los judìos fueron los que mataron a Jesùs.

Tambièn dice en Eze. 36: 24: “Y yo os tomarè de las naciones, y os recogerè de todas las tierras y os traerè a vuestro paìs.”
Tampoco se cumpliò; y esta “promesa” sòlo quedò en deseo de Jehovà. No todos los dispersos regresaron a la tierra después de la diàspora, como algunos creen que a eso se refiere esta “promesa”. La mayorìa del pueblo jamàs regresò. Se quedaron en los paises en los que encontraron progreso y una justa compensación a sus habilidades comerciales e industriales; lejos de un dios que los mantenìa en constante sufrimiento por culpa de otros, según lo hacìan saber los sacerdotes “profetas” para justificar la impotencia de su dios ante una omnipotencia que le habìa fabricado su sacerdocio.
Por eso, siempre los sacerdotes ”profetas”, tenìan a la mano el argumento del “castigo” por algo que el pueblo no habìa hecho, que lo habìan hecho generaciones anteriores, o reyes anteriores, pero que su dios se lo cobraba al pueblo, sòlo por el placer de hacerlo como asì lo manifiesta en Eze. 20: 25, al decir Jehovà:
“Por eso, yo tambièn les di estatutos QUE NO ERAN BUENOS, y decretos por los cuales no podrìan vivir.”
Si este dios castigaba a “su pueblo” a cada instante, por no cumplir sus estatutos, ¿no hay un fuerde sadismo por parte de èl, al darles estatutos QUE NO ERAN BUENOS?

PROFECÌA CONTRA MAGOG:

En los capìtulos 38 y 39 de Ezequiel, èste profetiza contra Gog y Magog por òrdenes de Jehovà.
Magog fue el segundo hijo de Jafet, y nieto de Noè. Supuestamente de Magog descendieron los antiguos tàrtaros y los escitas que poblaron el norte del Mar Negro y la regiòn de los montes càucasos. El nombre de escitas fue dado por los griegos pues los persas los llamaban “saces”. Eran indoeuropeos y hablaban un dialecto iranio. Esa es la tierra de Magog a la que se refiere esta profecìa.
Abreviaremos su contenido ya que ademàs de tediosa, es confusa. Dice:
“Asì ha dicho Jehovà el Señor. He aquì que yo estoy contra ti, oh Gog, prìncipe soberano de Mesec y Tubal….”

No existe referencia con un soberano con ese nombre. Aparece ese nombre en 1Crònicas 5: 4, como descendiente de Rubèn. Despuès aparece mencionado como rey en los capìtulos 38 y 39 de Ezequiel; y finalmente lo menciona Juan en Apocalipsis 20: 8, como uno de los que serà engañado por Satanàs para reunirlo junto con Magog para la batalla.
Esto tambièn insinùa un personaje de importancia que no ha aparecido en màs de 1.900 años después del Apocalipsis, ni en casi 2.600 años después de Ezequiel.
Todo lo que se “interprete” sobre el Gog de estas dos profecìas, es sòlo especulación. La traducción de Gog es tinieblas.

Ezequiel, por encargo de Jehovà continùa profetizando , y dice que Gog es el prìncipe de Mesec y Tubal. Estos dos tambièn fueron hijos de Jafet y formaban parte de las diferentes tribus que constituìan a los escitas, en lo que hoy se conoce como Rusia, desde el Volga hacia el sur. Tambièn se dice que parte de los descendientes de Tubal poblaron España.

Jehovà, a travès de Ezequiel anuncia que estas tribus escitas las quebrantarà al igual que a los persas, y a los asirios, (Cus), a los descendientes de Fut, a los cèlticos, (Gomer) y Togarma.
Es muy confusa y contradictoria esta profecìa. Los escitas, (en este caso Magog), nunca se aliaron con ninguno de estos pueblos. Solamente ayudaron a Ciaxares I, rey de los medos, a tomar la ciudad de Nìnive, y eso lo hicieron porque los medos habìan sido invadidos por los escitas y su rey Madies, que ocuparon durante 25 años a Media tras imponer un duro tratado de paz con Ciaxares. Este ùltimo pudo librarse de la ocupación escita gracias a que organizaron, (los medos), varios festines e invitaron a los jerarcas escitas, entre ellos su rey Madies; luego de embriagarlos, los pasaron a cuchillo y después de una cruenta lucha pudieron sacar a los escitas fuera de su territorio.

En esta profecìa que hacen Jehovà/Ezequiel, aproximadamente en el año 592 A.C., ya todas estas cosas habìan sucedido, (la incursión escita al sur de su territorio hasta Egipto; y es ademàs de inexacta, contradictoria, ya que dice que junto con los escitas quebrantarà a los persas.
La contradicción es porque según Isaìas 44: 28 y 45: 1, Jehovà habìa declarado a Ciro, rey de Persia, su pastor, su ungido y su mano derecha. ¿Còmo es posible que siendo Ciro de Persia su pastor, su ungido y su mano derecha, que sacarìa a su pueblo del yugo babilònico en el año 539 A.C., y que le reconstruirìa “su casa” en Jerusalèn, Jehova estuviera ofreciendo quebrantamiento a Persia, 50 años antes por boca de Ezequiel?

Los escitas, repetimos, salieron de su territorio al norte de los mares Negro y Caspio, los montes Urales y la penìnsula de Crimea hasta el rìo Volga en una sòla incursión conocida en la que conquistaron Media y todo a su paso que los llevò hasta Egipto.
Esto sucediò mientras Medos y Caldeos, estaban al acecho para darle a Asiria el golpe mortal en el año 625 A.C.

Pròximo escrito en este mismo tema: EZEQUIEL III

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Oct 18, 2014 4:05 pm

EZEQUIEL III

PROFECÌA CONTRA MAGOG, (continuación):

Un poco antes o un poco después de este año, fue que los escitas cruzan los montes Càucasos causando estragos a los medos e invadiendo Asiria. A ellos no los animaba el espìritu de la conquista sino que a su paso saqueban y quemaban todo.
Cruzaron Palestina hasta llegar a Egipto que se salvò de ser saqueado gracias al faraón Psamètico que logrò que los escitas no entraran a Egipto, con ruegos y muchos regalos que era lo que en realidad le interesaba a los escitas.
Esta incursión entre la salida de su territorio y el regreso a ellos sòlo durò 10 años.

Cuando Jehovà/Ezequiel hacen la “profecia” que nos ocupa, repetimos, esto ya habìa sucedido. Algunos dòciles bìblicos argumentaràn que se trata de un hecho por suceder y que no tiene que ver nada con lo sucedido y arriba narrado y podrìan relacionar esta “profecìa” a un desbordamiento del pueblo ruso de la actualidad o del futuro. Pero a pesar que las tribus escitas estaban ubicadas al sur de rusia, todas ellas se dispersaron poblando Europa dando origen a diferentes pueblos con diferentes idiomas.

Tampoco hay que pasar por alto que en Eze. 38: 8, sobre esta profecìa, dice: “De aquì a muchos dìas seràs visitado…..”
Està bien que sean muchos dìas, ¿pero casi 1.000.000 de dìas, (2013), y sin haberse cumplido, (según los que aùn la esperan), esta “profecìa”? ¡Eso es demasiados “muchos dìas”!
¡Ademàs!, insistimos, la profecìa se hizo después que sucedieron los hechos después que los escitas: “Subieron como tempestad”, (Eze. 38: 9), pero parece que a Judà no le causaron problemas a su paso por Palestina, ya que no quedò constancia de eso en la Biblia. Pero una cosa es segura, sì que estuvieron en Palestina, y si bien los filisteos sintieron “su tempestad”, especialmente en Ascalòn, està tan silenciado ese paso por Palestina, que en el Antiguo Testamento sòlo quedo un testimonio de esos 10 años de “tempestad escita” que es el cambio de nombre de la antigua Bet-sean al nombre de Escitòpolis.

Al finalizar el capìtulo 39, refirièndose Jehovà al retorno del pueblo, dice: “Sin dejar allì a ninguno de ellos…”, (Eze. 39: 28), cosa que no se cumpliò.
Luego dice en Eze. 39: 29: “Ni esconderè màs de ellos mi rostro; porque habrè derramado de mi Espìritu sobre la casa de Israel.”
La verdad es que Jehovà, a pesar de esta promesa, les escondiò, y bien escondido “su rostro”, especialmente en el año 70 DC, cuando los judìos fueron expulsados de su tierra por los romanos.

NUEVA ISRAEL, NUEVO TEMPLO:

Esta profecìa està contenida en los capìtulos 40 al 48 de Ezequiel. Se trata de una nueva visiòn del profeta. Esta profecìa la hace Ezequiel en el año 572 AC. Esta visiòn se pudo tomar como una promesa a corto plazo, para cuando dejara el pueblo su cautiverio, cosa que sucediò en el año 539 AC, o sea 33 años después de anunciada.

La visiòn, ademàs del nuevo templo contiene una redistribuciòn del pueblo por tribus, o sea, vuelta al Israel original.
Tambièn contiene formas para el sacrificio y la supremacìa en el sacerdocio de los levitas aarònidas, lo que nos dice a las claras que Ezequiel era de esta tendencia sacerdotal.

Repetimos, esta visiòn la tiene Ezequiel en el año 572 AC, y Jehovà promete en la visiòn, el nuevo templo, su nueva casa: “El lugar donde posarè LAS PLANTAS DE MIS PIES, (¿?), (Eze. 43: 7). Pero, ¿còmo puede hacer esa promesa de “un nuevo templo”, si durante el reinado de Ezequìas, (718-689 AC), a travès de isaìas, (Isa. 44: 28), habìa decretado la fundaciòn del templo que no llegò a efectuarse sino a reconstruirse; y durante el reinado de Ciro de Persia, solamente se pusieron los cimientos del templo, (536 AC); y fue, no Ciro sino el propio pueblo que un año después de su regreso edificò un altar para los sacrificios. El templo fue terminado en el sexto año del reinado de Darìo, (515 AC).

Por lo tanto, esta visiòn de Ezequiel, no pasò de ser eso: Una visiòn, ya que el templo que èl vio. Jamàs se construyò; y tampoco fue redistribuìda Israel por tribus, contrariando asì lo de esa visiòn. Aquì tampoco hubo especificación de tiempo, por lo tanto, no puede tomarse como profecìa.

Para terminar, no podemos pasar por alto lo que le dice Jehovà al pueblo en Eze. 20: 25: “Por eso yo tambièn les di estatutos QUE NO ERAN BUENOS, y decretos por los cuales NO PODRÌAN VIVIR.”
¡Mi madre! ¡Què dios! ¿Còmo entonces iba el pueblo a hacer las cosas bien para no ser “castigado” por su dios, si este dios les “endurecìa el corazón” con sus estatutos y decretos malos?
Lo mismo que hizo con el faraón de Egipto: Lo que andaba buscando con ese “endurecimiento de corazón” era sòlo para ensañarse con “su pueblo elegido”. ¡Cosas de Jehovà!

Pròximo escrito en este mismo tema: DANIEL.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Oct 25, 2014 5:50 pm

DANIEL

Nacido en el año 612 AC, Daniel fue llevado a los 16 años a Babilonia; fue en el 596 AC: “Año tercero del reinado de Joacìn, rey de Judà”, (Dn. 1: 1).

Este libro es uno de los màs confusos, inexactos y fantasiosos del Antiguo Testamento. Tambièn tiene problemas con la autorìa que se le quiere atribuir al propio Daniel.
Pero todavía hay otro problema màs: A pesar que en las Biblias griega y latina, Daniel es clasificado como el cuarto de los profetas mayores; en las escrituras hebreas, Daniel no figura como profeta sino como escritor, y con razòn ya que Daniel fue un soñador de presuntas alegorìas ya que ni èl podìa interpretar ni adivinar sus propios sueños.
Y para seguirle sumando problemas , la versiòn de los escritos griegos no coinciden con los de las Biblias griega y latina. Estas ùltimas aceptan el libro cuyas partes fueron escritas en tres idiomas diferentes: Hebreo, arameo y griego; o sea que el libro està compuesto de tres fragmentos, cada uno en los idiomas mencionados.
Los judìos aceptan sòlo los dos fragmentos escritos, uno en hebreo y el otro en arameo, pero no el fragmento escrito en griego. En cambio las iglesias griegas y latinas, sì aceptan los tres fragmentos.

Al cabo de tres años de su preparación para ser presentado ante el rey caldeo Nabudodonosor, en el año 593 AC, Daniel contaba con 19 años de vida.
Al cerrar el capìtulo primero del libro dice en Dn. 1: 21: “Y continuò Daniel hasta el año primero del rey Ciro.”
El año primero del rey Ciro, el año en que conquistò a Babilonia, el año 539 AC, año en que Daniel contaba con 73 años.
Unos toman esta fecha como un anuncio de que Daniel muriò en ese año. Pero como en el mismo libro lo ponen en tiempos del rey Darìo, otros dicen que: “Siguiò hasta tiempos del rey Ciro”; esto quiere decir que profetizò hasta tiempos del rey Ciro, pero se olvidan estos entusiastas danielistas que Daniel no fue profeta sino intèrprete de sueños; o mejor dicho, adivino de sueños.
Claramente se dice en Dn. 1: 20, hablando de Daniel y sus tres compañeros: Ananìas, Misael y Azarìas:
“En todo asunto de sabidurìa e inteligencia que el rey les consultò, los hallò diez veces mejores QUE TODOS LOS MAGOS Y ASTRÒLOGOS que habìa en todo su reino.”
Los calificativos de sabidurìa e inteligencia son harto dudosos como lo veremos màs adelante.

Algunos “comentaristas bìblicos” dicen que el libro de Daniel abarca un perìodo que comprende desde el año 618 AC, hasta el 536 AC. Esto es sencillamente imposible, ya que en el año 618 AC, Daniel no habìa nacido ya que èl naciò, (según la edad que le imputan al momento de ser deportado), en el año 612 AC. Si hubiese nacido en al año de la deportación, (596 AC), Daniel no habrìa tenido los 16 años que generalmente se acepta, sino 22 años. No habrìa sido entonces el “MUCHACHO EN QUE NO HUBIESE TACHA ALGUNA”, como se dice en Dn: 1: 4.
En esa època, un hombre de 22 años era hecho y derecho, y con todos los resabios posibles.

Si este perìodo que cubre el libro de Daniel, como lo señalan algunos comentaristas bìblicos, termina en el año 536 AC. ¿Còmo es que Daniel habla del rey Darìo que entrò por primera vez a Babilonia en el año 519 AC, después de dos años de sitio para sofocar la rebelión babilònica en tiempos del rey impostor de Persia Gaumata u Oropastes que usurpò la identidad de Esmedis, (522 AC. Al 521 AC.)? Sòlo hay una explicación: El libro de Daniel no serìa de la autorìa de Daniel y habrìa sido escrito muchos años después, cuando algunos hechos “profetizados” en el libro para darle a Daniel la categorìa de profeta, ya habìan sucedido.

EL SUEÑO DE NABUCODONOSOR:

En este hecho de la vida de Daniel expuesto en Dn. 2: 1 al 49, abre asì:
“En el segundo año del reinado de Nabucodonosor, tuvo Nabucodonosor sueños, y se perturbò su espìritu y se le fue el sueño.”

Supuestamente, y para ser conservadores, el que esto haya sucedido en el mismo año en que Daniel fue presentado ante el rey, acaeciò a los 19 años de vida de Daniel, o sea en el año 539 AC.
En ese año ya Nabucodonosor tenìa 12 años reinando. Pero según el libro, en el segundo año de Nabucodonosor, el año 604 AC, Daniel sòlo tenìa 8 años de edad, y ni siquiera soñaba con ser deportado a Babilonia. Esta es una de las tantas inexactitudes del libro de Daniel.

Sobre el sueño de Nabucodonosor y la adivinación del sueño por Daniel, los comentaristas bìblicos ha especulado mucho, y siguen especulando hasta nuestros dìas al igual que el ridìculo, inexacto, anticientìfico, antilògico y ficcionista libro conocido como Apocalipsis o Revelaciòn.
Unos especuladores dicen que se trata sobre el establecimiento “del reino de Dios”. Otros dicen que se trata sobre el establecimiento del “anticristo”. Otros dicen que se trata, no de la primera sino de la segunda “venida de Jesùs”, etc.
Estas especulaciones siempre emergen cuando se toma como profecìa, y cuando esa pseudo profecìa es vaga; en este caso como el simbolismo de la imagen con la que soñò Nabucodonosor, y en la imprecisiòn en cuanto al tiempo. Cualquier cosa se puede adivinar sobre estos sueños vagos e imprecisos.

Si un islamita se pusiera a examinar el sueño de Nabucodonosor, podrìa especular sacando sus propias conclusiones en base a su cultura, y màs que en su cultura, en su creencia religiosa. Podrìa decir tranquilamente que ese sueño se refiere al islamismo.

No vale la pena analizar paso a paso el contenido de un sueño y su adivinación y ponerse a especular sobre su significado ya que se entrarìa al campo de la adivinación, y estamos lejos de ser adivinos.
El propio Nabucodonosor tenìa clasificado a Daniel como mago, según se dice en Dn. 4: 9:
“Balsasar, (Daniel), jefe de los magos.”

En otra Biblia dice: “¡Oh Balsasar, (Daniel), prìncipe de los adivinos…!”

Y en otra Biblia dice: “¡Oh Balsasar, (Daniel), el jefe de los sacerdotes practicantes de la magia…!”

Extraña mucho que Daniel , de quien se dice en Dn. 1: 8: “Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porciòn de la comida del rey….” Eso para no contaminar su cuerpo, se contaminase espiritualmente con la pràctica de la magia y la adivinación, pràcticas expresamente prohibidas en la ley de su dios. En Deuteronomio 18: 10 al 12, se califican estas pràcticas como idolàtricas y contrarias a la ley: “No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o hija por el fuego, NI QUIEN PRACTIQUE ADIVINACIÒN, ni agorero, ni sortìlego, ni hechicero, ni encantador, NI ADIVINO, NI MAGO, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehovà cualquiera que hace estas cosas….”
Sin embargoo, en el libro de Daniel, el dios de Israel, el mismo que habìa prohibido estas pràcticas, se hace còmplice de Daniel; ¡claro!, según el libro de Daniel.

Pròximo escrito en este mismo tema: DANIEL II

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Nov 01, 2014 6:26 pm

DANIEL II

EL SUEÑO DEL ÀRBOL:

Condiderando que Nabucodonosor estuvo loco y muriò loco, no es extraño que haya tenido desvarìos mentales, o quizàs temores obsesivos que se manifestaban en sueños. Esto es aceptado por las Psicologìa y la Psiquiatrìa en la actualidad; y la locura de antes es la misma que la de hoy, de la de hace siglos y de la de hace milenios, No se pueden tomar como sueños profèticos los sueños de un loco. ¡Ademàs! Si se quieren clasificar como profecìa, la profecìa serìa del loco que la sueña y no del adivino que especula con ellas, o “las interpreta”.
Daniel supo aprovechar la debilidad mental de Nabucodonosor para agradarlo con las adivinaciones de sus sueños de loco, ya que las adivinaciones del sueño del àrbol y el sueño de la imagen sòlo eran para el agrado del rey. Ninguno de esos sueños puede considerarse como profecìas.

El rey Nabucodonosor sueña con un gran àrbol del que según la narración, todo dependìa. El gran àrbol era la base de la prosperidad de la tierra.
De repente, àlguien baja del cielo, (un vigilante, ¿?), que manda a cortar el àrbol y ordena dejar sòlo la cepa de sus raìces que queda atada a la tierra con hierro y bronce.
Daniel fue muy halagador con Nabucodonosor, quizàs por agradecimiento, quizàs por hipocresìa, o quizàs por miedo, pero lo fue. Le da ciertos calificativos al rey, que solamente un incondicional o aprovechador podrìa hacerlo.

En la adivinación que Daniel hace del sueño del rey sobre el gran àrbol, ledice por supuesto, que el gran àrbol es el rey, y que lo que le sucediò al gran àrbol, lo padecerà tambièn Nabucodonosor.
Pero en esta adivinación que Daniel hace del sueño, hay algo que destacar y que figura en Dn. 4: 26: “Y en cuanto a la orden de dejar en la tierra la cepa de las raìces del mismo àrbol, significa que tu reino quedarà firme, luego que reconozcas que el cielo gobierna.”
Con esta adivinación, fallò lamentablemente Daniel, ya que con la locura de Nabucodonosor, y luego con su descendencia, se acabò la firmeza del reino de Babilonia que fue conquistado por los persas.

Tambièn se dice en Dn. 4: 28 al 37, que Nabucodonosor pasò por una etapa de locura y que por un cambio de actitud, y por reconocer que el rey del cielo es el que gobierna, le fue devuelta la razòn.
Esta es una mentira bìblica ya que Nabucodonosor nunca se curò de la locura: ¡Muriò loco!

EL BANQUETE DE BALTASAR:

En este relato, contenido en el capìtulo 5 del libro de Daniel, se empieza con una de las muchas inexactitudes de este libro. Se dice en Dn. 5: 2; 5: 11 y 5: 18 que Nabucodonosor fue el padre de Baltasar, y eso no es verdad. Baltazar fue hijo de Nabonides, el ùltimo rey de Babilonia.

Cuando muriò Nabucodonosor en el año 562 AC, lo sucediò en el reino Awel-Marduc, (Evil-Merodoc), que después de un perìodo obscuro y decadente, (562 al 560 AC), fue sucedido por Laboschi-Marduc, (560 al 555 AC); y èste por Nabonides, (555 al 539 AC), quien fue vencido por Ciro en el año 539 AC, para conquistar asì a Babilonia. De esta manera Caldea termina su segundo y esplendoroso perìodo.

Baltasar nunca fue rey de Babilonia, fue sòlo prìncipe heredero, hijo del ùltimo rey: De Nabonides, pero Baltasar nunca fue rey.
Algunos “comentaristas bìblicos” y algunas religiones judeocristianas aceptan que el libro fue escrito por el propio Daniel, pero si èste fue considerado como: “Enseñado en sabidurìa, sabio en ciencia y de buen entendimiento”, (según Dn. 1: 4); y considerando tambièn que viviò los tiempos y los hechos que se narran en el libro, deja mucho que desear en cuanto a esas “virtudes intelectuales” que dicen que tuvo, por los disparates històricos contenidos en su libro.

¡Ahora!, si el libro fue escrito por otra u otras personas, (algunos aceptan que son tres los autores de este libro), hay que aceptar que en los mismos no hubo “inspiración divina” por las cosas fuera de la realidad analizada, y por otras que analizaremos.

El prìncipe heredero Baltasar, (nunca rey de Babilonia), segundo en el reino, hizo un banquete. Durante ese banquete sucediò un fenòmeno psìquico de pneumatografìa o escritura directa. Los dedos de una mano de hombre que se materializaron durante el banquete, escribieron en la pared: “Menè, Tekel, Ufarsin”. Daniel le dijo a Baltasar que eso significaba:
Menè: Cortò Dios tu reino y le ha puesto fin.
Tekel: Pesado has sido en la balanza, y fuiste hallado falso.
Ufarsin: Tu reino ha sido roto, y dado a los medos y a los persas.

Se dice en el libro, Dn. 5: 30 y 31, que la misma noche del banquete y de la pneumatografìa en la pared del recinto, fue asediado Baltasar y que Darìo tomò el reino.
Este fenòmeno de escritura directa, repetimos, un fenòmeno paranormal, se toma en el libro como una profecìa que venìa de Dios. Pero, siendo aceptado por una gran mayorìa de eruditos bìblicos, (eruditos, no “intèrpretes”), que este libro fue escrito en tres partes durante tres perìodos distintos, pero después de los sucesos allì escritos, no se puede tomar como profecìa algo se se “profetice” hoy sobre un hecho del pasado. ¡Ademàs!, si esta “profecìa” se le atribuye directamente a Dios, ¿ es Dios tan ignorante que ignoraba que Baltasar no era el rey de Babilonia sino su padre Nabonides? ¿Y no sabìa que Media ya no era un reino sino una satrapìa de Persia desde hacìa 9 años? ¿Y no sabìa que la conquista de Babilonia no fue hecha por Darìo sino por Ciro? ¿Y no sabìa que el tìtulo de Darìo I era el de Rey de Persia o Darìo de Persia, y no de Media?
El conquistador de Babilonia fue Ciro de Persia, y lo hizo en al año 539 AC.

Pròximon escrito en este mismo tema: DANIELIII

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Nov 08, 2014 2:10 pm

DANIEL III

LA RECONQUISTA DE BABILONIA:

Cuando muriò el rey Ciro de Persia en el año 529 AC, le sucediò el rey Cambises el cual reinò desde el 529 AC, hasta el 522 AC. Lo sucediò Esmerdis, o para decirlo mejor, por su usurpador, (522 AC – 521 AC).
Durante la transición de Esmerdis hubo una rebelión conocida como la rebelión de los siete, la cual fue consolidada por Darìo, el que finalmente tomò el trono como Darìo I de Persia, (521 AC – 485 AC).

Durante la transición del rey Esmerdis, conocido tambièn como el mago impostor, los babilonios se rebelaron contra los persas. Darìo I encomendò el sitio y la toma de la rebelde Babilonia a Zòpiro, el que después de dos años de sitio la retomò en el año 519 AC. Por esta hazaña, Zòpiro, el hèroe de la segunda toma, fue nombrado zàtrapa o gobernador de Babilonia.

Por lo tanto, en el libro de Daniel, el autor tiene una confusiòn imperdonable ya que està confundiendo la segunda conquista de Babilonia con la primera conquista. La primera fue hecha por Ciro en el año 539 AC, y la segunda fue hecha por Darìo en el año 519 AC.
Fue en la primera conquista que murieron Nabonides el rey de Babilonia y su hijo Baltasar; y no 20 años después como se dice en DN. 5: 30 y 31: “La misma noche fue muerto Baltasar, rey de los caldeos. Y Darìo de Media tomò el reino, siendo de sesenta y dos años.”

Ya habìamos visto que según Dn. 1: 21, èste viviò 73 años; pero según Dn.10: 1, Daniel viviò en el tercer año del rey Ciro, (537 AC), a la edad de 75 años; pero tambièn seguìa vivo según Dn. 5: 31, con 95 años de edad cuando Darìo reconquistò Babilonia en el año 519 AC.

Hay otra inexactitud, y figura en Dn. 6: 21, en donde se lee: “Y este Daniel prosperò durante el reinado de Darìo y durante el reinado de Ciro de Persia.”
Correcciòn: Primero fue Ciro, luego Cambises, después Esmerdis y finalmente Darìo I.

Pero aùn hay màs inexactitudes. En Dn. 9: 1, dice: “En el año primero de Darìo hijo de Asuero de la naciòn de los medos, que vino a ser rey sobre la naciòn de los caldeos….”
Asuero, o Ashavero, fue el rey de Persia Jerjes I, (485 AC -465AC), hijo y sucesor de Darìo I.
¿Còmo pudo este Asuero, Ashavero o Jerjes I ser padre de su propio padre? O, ¿còmo pudo ser Darìo hijo de su propio hijo? ¿Otro misterio bìblico? ¿Otra “inspiración de Dios” en este disparate?
La confirmaciòn de que Asuero es Jerjes I figura en Esdras 4: 6 y en todo el libro de Ester.

Hay otra naciòn con un rey Asuero en la Biblia. Se trata del libro de Tobìas que en Tob. 14: 15, dice: “Antes de morir tuvo noticias del reino de Nìnive, cuyos habitantes llevaron cautivos Nabucodonosor y Asuero, y se alegrò de la suerte de Nìnive antes de morir.”
Esta es una clara alusiòn al rey Ciaxares de Media, (634 AC – 594 AC), rey de Media que aliado con Nabucodonosor conquistaron Asiria y destruyeron a Nìnive. Nìnive fue tomada por le coalición caldeo-meda en el año 612 AC, año en el que estaba naciendo Daniel. Por cierto, tambièn en Tobìas 14: 15, hay otro error bìblico, (“¿inspirado por Dios”?), donde se dice que Nabucodonosor y Asuero tomaron Nìnive. Eso no es verdad. Los que tomaron Nìnive fueron Nabopolasar, (626AC – 605 AC), rey de Caldea; y Ciaxares, (634 AC – 594 AC), rey de Media los protagonistas de la caìda de Asiria y su capital Nìnive.

El padre de Darìo I de Persia no fue, Ni el Asuero, (Ciaxares), del libro de Tobìas; ni el Asuero (Jerjes I), mencionado en Dn. 9; 1.
El padre de Darìo I rey de Persia fue Hitaspes, uno de los sátrapas o gobernadores del reino persa.
Na hay referencia històrica de que el rey de Media Ciaxares, o Asuero según el libro de Tobìas, haya tenido un hijo llamado Darìo que haya reinado en Media como su sucesor ya que este sucesor fue el rey Astiagues, (594 AC – 548), ni en tiempos de Nabucodonosor, ni en tiempos de Nabonides, ni en tiempos de Baltasar, (que nunca fue rey), asì se diga esto en el libro de Daniel.

Pròximo escrito en este mismo tema: DANIEL IV

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Nov 15, 2014 2:53 pm

DANIEL IV

LAS VISIONES DE DANIEL:

Los capìtulos 7º hasta el 12º del libro de Daniel, debieron ser escritos mucho tiempo después del año tercero de Ciro de Persia ya que en ese año se supone que muriò Daniel. Las visiones que el autor, o los autores del libro imputado a Daniel, y que algunos las consideran profèticas, menos el organizador del Antiguo Testamento tal como lo conocemos, y que fue el sacerdote Esdras, son visiones llenas de bestias y de cuernos. Son muy parecidas a las del Apocalipsis de Juan. Y no hay que olvidar que Esdras debiò conocer a Daniel.
Tambièn en estas visiones se establece un lìmite de dìas para su cumplimiento, y como el Apocalipsis, nunca se cumplieron y se sigue especulando con estas “profecìas” hasta el dìa de hoy.

El nombramiento de Daniel como tercer señor del reino por adivinar las palabras escritas durante el banquete de Baltasar fue tan efìmero que durò quizàs unas horas ya que esa misma noche murieron Baltasar y Nabonides su padre el rey de, y Babilonia fue conquistada por los persas.

Daniel, el adivino de sueños, visiones y fenómenos paranormales de los capìtulos 1 al 6, no puede adivinar sus propias visiones que se incluyen en los capìtulos 7 al 12 del libro.
Dice en Dn. 7: 16: “Me acerquè a uno de los que asistìan y le preguntè la verdad acerca de todo esto, Y me hablò y me hizo conocer la interpretación de las cosas.”
Acto seguido, el interrogado empieza a narrarle la adivinación solicitada del sueño.

Sobre la visiòn del capìtulo 8, dice en Dn. 8: 15: “Y mientras yo Daniel consideraba la visiòn y procuraba comprenderla, he aquì se puso delante de mì uno con apariencia de hombre.”
Tambièn aquí, èste con “apariencia de hombre”, le narra a Daniel el significado de su visiòn.

En el capìtulo 9 , es un àngel el que viene y le dice según Dn. 9: 23: “Y yo he venido para enseñàrtela, porque tù eres muy amado. Entiende, pues, la orden y entiende la visiòn.”
Insistimos: ¿Un “intèrprete de sueños” ajenos, visiones ajenas y profecìas sobre ellos, necesita de alguien para interpretarle los propios?

CONCLUSIONES:

Las Biblias catòlicas, como se dijo al principio, incluyen pasajes del libro de Daniel que no son aceptados por los hebreos, ni los incluyen en sus escrituras. Estos pasajes son: La oraciòn de los tres mancebos y el càntico de los mancebos que figuran en las Biblias catòlicas desde Dn. 3: 24 hasta el 90.

Tambièn se incluye el dramàtico pasaje de la casta Susana, contenido en Dn. 14: 1 al 27.
Por ùltimo: El regreso de Daniel al foso de los leones de Dn. 14: 28 al 43.
Estas dos ùltimas historias estàn conectadas entre si.
No son tan sorprendentes las infantilidades que contienen sino que se trata de involucrar en ellos a Ciro rey de Pérsia, en un afàn de mostrar que Ciro se volvió hacia el dios de Daniel. El dios de Ciro era el dios persa Ormuz o Ahuramazda; pero Ciro fue muy inteligente como conquistador, diferente porque no sometìa a sus conquistados a abandonar sus creencias y esto le granjeaba grandes simpatìas entre ellos. El llegò hasta actos de adoración y participación en los cultos a los dioses de sus conquistados, con muy buenos resultados, insistimos.

El libro de Daniel es decepcionante por lo inexacto y por la misma redacciòn que deja la fuerte impresiòn de ser un remiendo de varios relatos y hasta de varios autores, y ademàs, de diferentes èpocas, eso sì, siempre posteriores a los hechos allì escritos.
En partes, Daniel narra los hechos en primera persona. Luego se vuelven a narrar en tercera persona. Hay un pasaje en el que el rey Nabucodonosor narra en primera persona como si èl hubiese escrito ese pasaje.
El autor, o los autores de Daniel cometieron el tremendo infortunio de no documentarse bien sobre la època històrica en la que quisieron ubicar los hechos y los personajes del libro.
No es ninguna disculpa el hecho de que el libro haya sido escrito muchos años después de la ubicación de los hechos; e imperdonable tambièn, que se haya tratado de poner como “profecìas” unos hechos que el autor, o los autores ya conocían en la època en que se escribiò el libro.

Pròximo escrito en este mismo tema: OSEAS

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Nov 22, 2014 10:40 am

OSEAS

Este libro de Oseas es un monumento a la lamentación y a la amargura del dios de Israel. Es un libro, tambièn amenazante hacia el pueblo si no volvìa a su dios.
Tambièn es una demostración de còmo es capaz un dios de meterse en la vida privada de las personas, minando asì el libre albedrìo de ellas.

La primera orden que le da a Oseas en cuanto se manifiesta a èl, es según Os. 1: 2. “Vè, tòmate una mujer fornicaria, e hijos de fornicaciòn; porque la tierra fornica apartàndose de Jehovà.”
¿Y por què tenìa que ordenarle a Oseas tomar una mujer fornicaria? Lo lamentable es que el borrego de Oseas le obedece y hasta el nombre de los hijos que tuvo se los puso su dios.

En medio de este angustioso libro, Jehovà dice algunas cosas como estas cuando se queja de la desobediencia de su pueblo para con èl: “ Ellos establecieron reyes, PERO NO ESCOGIDOS POR MÌ”, (Os. 8: 4).
Pero luego se contradice según Os. 13: 11, cuando dice: “TE DI REY en mi furor, y te lo quitè en mi ira”.
Esto en nada nos extraña, acostumbrado a sus contradicciones, pero debemos recordar que cuando Israel tuvo su primer rey, no fue sin su consentimiento. Cuando el pueblo le solicitò a Samuel que le pusieran un rey, esto no le hizo ninguna gracia a Jehovà y le mandò a decir al pueblo las desventajas que acarrearìan el tener un rey. Sin embargo, el pueblo insistiò en tener un rey. Ante esta insistencia, dice en 1Sam. 8: 22: “Y Jehovà dijo a Samuel: Oye su voz y pon rey sobre ellos.”

No sòlo se contentò con permitirlo sino que èl mismo, (Jehova), lo eligiò, según 1Sam. 9: 15, cuando Saùl encuentra a Samuel para hacerle una consulta sobre el paradero de unos animales perdidos, (¿consultas de este tipo a un profeta por quien se dice hablaba su dios?), dice: “Y luego que Samuel vio a Saùl, Jehovà LE DIJO: He aquì este es el varòn del cual te hablè, ESTE GOBERNARÀ A MI PUEBLO.”

En cuanto al rey David, dice en 1Sam. 16: 1: “Dijo Jehovà a Samuel: Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviarè a Isaì de Belèn, porque de sus hijos no he provisto de rey.”
Luego en 1Sam. 16: 12, dice: “Enviò, pues, por èl, (por David), y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehovà dijo: Levàntate Y ÙNGELO, porque èste es.”

Allì no termina el asunto. Cuando el reino de Israel se divididiò después de la muerte de Salomòn, en Israel al norte y Judà al sur, Jeroboam hijo de Salomòn que aspiraba el reino de Israel que finalmente obtuvo Roboam, se encontrò en el camino fuera de Jerusalèn al profeta de Silo llamado Abìas, y según 1Reyes 11: 31, èste le dice a Jeroboam: “Porque asì dijo Jehovà Dios de Israel: He aquì QUE YO ROMPO EL REINO DE LA MANO DE SALOMÒN, y a ti te darè diez tribus, (reino de Israel),”
Esto lo confirma Jehovà en 1Reyes 11: 37, donde dice: “Yo, pues, TE TOMARÈ A TI y tù reinaràs en todas las cosas que deseare tu alma, Y SERÀS REY SOBRE ISRAEL.”
¿Por què dice entonces, según Os. 8: 4, que establecieron reyes no escogidos por èl?

¿Contradicciones de un dios? Esto nos dice sobre la calidad del dios bìblico.

Pròximo escrito en este mismo tema: JOEL

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