COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Religiones, espiritualidad, la vida después de la muerte, reencarnación, creencias, agnosticismo, filosofía, etc.
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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Invitado » Sab May 10, 2014 3:13 pm

ISAÌAS II

Volviendo a la conexiòn Emanuel-Jesùs, en Isa. 7: 14, dice simplemente: “He aquì que la virgen concebirà y darà a luz un hijo.”
No dice que serà “sin pecado”, ni que serà por obra y gracia del espìritu santo. Sòlo dice: “La virgen concebirà y darà a luz un hijo.” No dice ni dònde ni còmo. Solamente dice cuando, y ya se viò que naciò antes de la deportación.
No està demàs aclarar que una mujer puede fácilmente concebir siendo virgen.

Otro de los pasajes del libro de Isaìas que se toma como profecìa sobre Jesùs, es que que figura en Isa. 9: 6 y 7, que dice: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro, y se llamarà admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Prìncipe de paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendràn lìmite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponièndolo y confirmàndolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehovà de los ejèrcitos hara esto.”

Antes de decir sobre quièn podrìa recaer esta profecìa, vamos a demostrar primero que ella no se refiere a Jesùs. En estos dos versìculos hay dos menciones muy interesantes que se hacen sobre el advenimiento de este niño cuando Jehovà està haciendo sus predicciones sobre la invasión asiria; refirièndose a este advenimiento para que “no haya siempre obscuridad para Israel que estarìa en angustia”, (Isa. 9: 1).

La primera menciòn es que el niño LLEVARÀ EL PRINCIPADO SOBRE SU HOMBRO. La otra es que LO DILATADO DE SU IMPERIO, y la paz no tendràn lìmite SOBRE EL TRONO DE DAVID Y SOBRE SU REINO. Hemos destacado las palabras PRINCIPADO, IMPERIO, TRONO DE DAVID Y REINO.
Aquì se està hablando de algo material, no de algo espiritual, y todo judeocristiano acepta la respuesta de Jesùs que al decir MI REINO NO ES DE ESTE MUNDO; se refiere a un reino espiritual. El tìtulo puesto en la cruz que decìa: JESÙS NAZARENO REY DE LOS JUDÌOS, fue puesto para mofarse de èl, ¡nada màs!

Para apoyar estos dos versìculos, (Isa. 9: 6 y 7), los que dicen que esta profecìa es sobre Jesùs, se apoyan en otra profecìa de Miqueas que es contemporàneo con Isaìas, quien dijo en Miq. 5: 2: “Pero tù Belèn Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judà, de ti me saldrà el que serà Señor de Israel; Y SUS SALIDAS SON DESDE EL PRINCIPIO, DESDE LOS DÌAS DE LA ETERNIDAD.”
Hemos destacado las ùltimas palabras porque son netamente reencarnacionistas. Ese Señor de Israel ha estado saliendo, (teniendo vida fìsica), desde el comienzo de los tiempos. Ya fue demostrado en el análisis de Salmos, de donde se “extraen” otras presuntas profecìas sobre Jesùs, y tambièn se ventilarà con pruebas de la mismoa Biblia, que Jesùs no naciò en Belèn de Judea sino que fue galileo.

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Roberso
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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab May 17, 2014 4:53 pm

ISAÌAS III

Entonces, ¿ a quièn se refiere esta profecìa? Todo indica que a Judas Macabeo, y veamos por què. Judas fue hijo del sacerdote Matatìas que era de Jerusalèn pero vivìa en Modìn, muy cerca de Jerusalèn. No se dice en la Biblia si Judas habìa nacido en Jerusalèn, o en Modìn, o en Belèn. Si Matatìas su padre era de Jerusalèn y viviò en Modìn para cuando los hechos que se narran en Macabeos, nada de extraño habrìa tenido que Judas Macabeo fuera de Belèn, tambièn muy cerca de Jerusalèn. Lo cierto es que Judas el Macabeo era de Judea como lo fue David.

¿Cuàl es el sostèn bìblico como para asumir que Judas Macabeo es el niño anunciado en Isa. 9: 6 y 7? ¡Veamos!
Despuès que Jehovà predice la invasión asiria, se dice en Isa. 9: 1: “Màs no habrà siempre obscuridad para la que està ahora en angustia, (Israel), tal como la aflicción le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulòn y a la tierra de Neftalì; pues al fin llenarà de gloria el camino del mar, de aquèl lado del Jordàn, en Galilea de los gentiles.”

Por instrucciones de Judas Macabeo, su hermano Simòn fue hasta Galilea a liberar a los judìos que estaban siendo masacrados por una alianza que habìan hecho los galileos, los de Tolemaida, los de Tiro y los de Sidòn. Dice en 1Macabeos 5:20 al 23:
“Partiò Simòn para Galilea, y después de muchos encuentros con los gentiles, los derrotò y persiguió hasta las puertas de Tolemaida, quedando en el campo unos tres mil hombres de los gentiles y apoderàndose Simòn de sus despojos. Tomò luego a los que moraban en Galilea y en Orbata, con sus mujeres, hijos y cuanto tenìan, y los trajo con gran jùbilo a Judea.”

Al traer de vuelta a los de Judea que estaban en esas tierras perseguidos de muerte, se cumple la profecia de Isa. 9: 2, que dice: “El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeciò sobre ellos.”
Judas tambièn estaba haciendo lo mismo en Galaad.

Dice en Isa. 9: 3 y 4:
“Multiplicaste la gente, y aumentaste la alegrìa. Se alegraràn delante de ti como se alegran en la siega, como se gozan cuando reparten despojos. Porque tù quebraste su pesado yugo, y la vara de su hombro, y el cetro de su presor, como en el dìa de Madiàn.”
Aquì el profeta Isaìas hace alusiòn a la campaña de Gedeòn para terminar con una situación muy parecida que pasò el pueblo bajo la opresión madianita que figura en Jueces 6: 11 al 25.
Allì tambièn se narran situaciones parecidas a las de los Macabeos, como las de tener que vivir en cuevas en los montes, y cavernas y lugares fortificados.

Refirièndose al niño que vendrà, dice en Isa.9: 7: “Lo dilatado de su imperio y la paz no tendràn lìmite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponièndolo y confirmàndolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre.”
El reino durante los Macabeos fue apenas menor que cuando Salomòn. En lo que respecta a juicio y justicia, dice en 1Mac. 1:46 al 52:
“Por medio de mensajeros Antìoco enviò a Jerusalèn y a las ciudades de Judà òrdenes escritas de que todos siguieran los cultos extraños al paìs; que se suprimiesen en el santuario los holocaustos, el sacrificio y la libaciòn; que se profanasen los sàbados y las solemnidades; que se contaminase el santuario y el pueblo santo; que se edificasen altares y santuarios e ìdolos y se sacrificasen puercos y animales impuros; que dejasen a los hijos incircuncisos; que manchasen sus almas con todo gènero de impureza y abominación, de suerte que diesen al olvido la ley y mudasen todas sus instituciones, y que quien se negase a dar conforme a este decreto del rey fuera condenado a muerte.”
Todas estas prohibiciones fueron reestablecidas por un hombre: Judas Macabeo. Conquistò en el año 164 AC a Jerusalèn y reestablece todo lo anterior al decreto sobre el templo reconstruyendo el altar y como en èpocas anteriores se realizan las ofrendas a su dios Jehovà.
Judas no solamente consiguió la libertad religiosa de su pueblo ya que junto con sus hermanos deciden conseguir tambièn su libertad polìtica que fue lograda de Siria en el año 142 AC.

Ya comentàbamos en el análisis de los libros 1 y 2Macabeos, que estos libros no son aceptados en el cànon judìo, y menos a Judas o alguno de sus hermanos como el mesìas anunciado por Isaìas, y esto tiene una explicación lògica.
Primero: Que ese reino, esa tranquilidad, esa justicia fue efìmera. Apenas durò 40 años.
Segundo: Que tratando de mantener ese orden de cosas, los Macabeos cayeron en alianzas con potencias extranjeras, lo que finalmente convirtió a Judea en una provincia de Roma.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab May 24, 2014 2:56 pm

ISAÌAS IV

Tambièn se toma como profecìa sobre Jesùs, lo que dice en Isa. 11: 1 al 5: “Saldrà una vara del tronco de Isaì, (Jesè), y un vàstago retornarà de sus raìces. Y reposarà sobre èl el espìritu de Jehovà; espìritu de sabidurìa y de inteligencia, espìritu de consejo y de poder, espìritu de conocimiento y de temor a Jehovà. No juzgarà según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oìdos, ; sino que juzgarà con justicia a los pobres, y argüirá con equidad a los mansos de la tierra; y herìrà la tierra con la vara de su boca, y con el espìritu de sus labios matarà al impìo. Y serà la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidos de su cintura.”

Hasta este punto, muchos entusiastas diràn que se trata de Jesùs, pero veamos: Dice que serà una rama de Isaì o Jesè, padre de David, pero Jesùs habiendo sido galileo no descendìa de la familia de Isaì de Judà. Las dos genealogías de Jesùs que figuran en el Nuevo Testamento y que tratan de hacerlo descendiente de David, y por lo tanto el mesìas, en la genealogìa de Mateo discìpulo de Jesùs, y en la de Lucas pagano de Antioquia y convertido al judeocristianismo, amigo de Pablo y nunca discìpulo de Jesùs, no coinciden.
Si en realidad estas genealogías son de la autorìa de los nombrados denota un fraude, o un fanatismo por Jesùs a punto de querer casarlo con las profecìas sobre el mesìas.
En Lucas, aunque no perdonable, serìa entendible porque no fue discìpulo de Jesùs. Pero en Mateo, que tambièn fue galileo como Jesùs, èl sabìa su procedencia, y es imperdonable que diga en su Evangelio que naciò en Belèn de Judea y que fue descendiente de David; salvo que estas cosas hayan sido interpoladas en su Evangelio, lo cual es muy probable al leer el mea culpa de San Gerònimo modificador de los Evangelios.

Tambièn se dice en estos versìculos profèticos de Isaìas que el anunciado tendrà “espìritu de temor a Jehovà”. En los Evangelios, Jesùs nunca pronunciò el nombre de Jehovà; siempre se refirió a la divinidad como Dios. El tampoco demostrò temor sino amor a Dios.

Pero en Isa. 11: 6 al 16, la profecìa se torna confusa. Unas veces da la impresiòn de que hablara de Salomòn, (que sì es una rama de Isaì o Jesè), en otras de Judas Macabeo y en otras de Ciro rey de Persia.
Tomemos algunas de las definiciones que se dan en estos versìculos como referibles a Jesùs, según los judeocristianos.
Sobre la calidad de su reino, dice en Isa. 11: 6 al 8, que los animales tanto salvajes y feroces como los mansos y los domèsticos moraràn y dormiràn juntos. Que el leòn dejarà de ser carnìvoro para comer pasto. Que los niños jugaràn con las víboras.
Nada de esto sucediò en tiempos de Jesùs, ni ha sucedido en nuestros tiempos. Es claro que la profecìa no se aplica a Jesùs.

Se dice que este descendiente de David serà buscado por los pueblos y su habitación serà gloriosa. Que durante ese tiempo se recobrarà el remanente del pueblo que aùn queda en Asiria, Egipto, Patros, Etiopìa, Elam, Sinar, y Hamat, y en las costas del mar.
Primero: Los pueblos no buscaron a Jesùs.
Segundo: Su habitación no fue gloriosa.
Tercero: Durante su vida, ni èl recobrò el remanente judìo, ni el remanente volvió a Palestina. ¡Al contrario! Años después de èl, la dispersión fue peor que las de antes.
Por lo tanto, tampoco se aplica a Jesùs lo dicho en Isa. 11: 12: “Y levantarà perdòn a las naciones, y juntarà los desterrados de Israel, y reunirà los esparcidos de Judà de los cuatro confines de la tierra.” Eso no sucediò en tiempos de Jesùs.

Tambièn dice que los de Israel y Judà ya unidos saquearìan a los filisteos de occidente y tambièn a los de oriente, que los de Edom, Moab y Amòn, (actual Jordania), les servirìan y obedecerían.
Eso nunca sucediò en tiempos de Jesùs y nunca ha sucedido hasta nuestros dìas. El ùnico que lo logrò fue Salomòn, y después parcialmente Judas Macabeo.

Luego dice que se secarìa la lengua del mar de Egipto, (¿?), que secarìa el Delta de Nilo a tal punto que lo podrìan cruzar en sandalias.
Tampoco se dieron estas ficciones en la època de Jesùs. Por lo tanto, las profecìas del capìtulo 11 de Isaìas, atribuìbles a la venida de Jesùs, nada tienen que ver con Jesùs.

Tambièn se le atribuye a Isa. 50: 6, una alusiòn a Jesùs porque allì se dice: “Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban, (arrancaban), la barba), no escondì mi rostro de injurias y de esputos.”
Pero los entusiastas judeocristianos que toman este versìculo como una profecìa sobre Jesùs, deben saber que en ese capìtulo cincuenta, Isaìas se està refiriendo a todo el pueblo, no a una individualidad; y a los castigos que recibirían los que les tuvieron en cautiverio y les despojaron a su pueblo, pero que tambièn su pueblo sufre por los pecados cometidos y que se oirìan decir expresiones como las del versìculo analizado.

Segùn los judeocristianos, otro de los capìtulos del libro de Isaìas que se refieren a profecìas sobre Jesùs, es el capìtulo 53.
Estas no pueden catalogarse como profecìas ya que son en pasado. Profecìa es conocer un hecho futuro, pero en el capìtulo 53 se narran hechos en pasado, cosas que ya sucedieron, como por ejemplo:
Fue menospreciado y no lo estimamos.
Llevò èl nuestras enfermedades, y sufriò nuestros dolores.
Mas èl herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados.
Por su llaga fuimos nosotros curados.
Mas Jehovà cargò en èl el pecado de todos nosotros.
Como cordero fue llevado al matadero.
Porque fue cortado de la tierra de los vivientes.

La prueba de que no se està refiriendo a jesùs està en el mismo capìtulo 53: 10:
“Con todo eso, Jehovà quiso quebrantarlo, sujetàndole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, VERÀ LINAJE, VIVIRÀ POR LARGOS DÌAS….”
Jesùs no viò linaje suyo ni viviò por largos dìas; ¡sòlo 33 años!
Lo curioso de este capìtulo 53 es que en unos versìculos hablan de muerte y en otros de larga vida al que anuncian, creando asì contradicciones en el propio capìtulo.

Para terminar, tambièn se toma lo dicho en Isa. 61: 1 y 2 como profecìa sobre Jesùs:
“El espìritu de Jehovà el Señor està sobre mì, porque me ungiò Jehovà; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la càrcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehovà, y el dìa de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados.”
Estas cosas las està diciendo Isaìas refirièndose a èl mismo. No es Jesùs el que lo està diciendo, es Isaìas. ¿Por què se toma entonces como profecìa sobre Jesùs?

Hay muchas otras citas como estas, tomadas como profecìas sobre Jesùs que quizàs insistiremos en analizarlas, pero creemos que hasta el momento es suficiente sobre presuntas profecìas sobre Jesùs.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab May 31, 2014 4:13 pm

ISAÌAS V

Habìamos dicho que habìa la probabilidad de que estas “profecìas” pudieran referirse a Ciro rey de Persìa. ¿Por què?
Dice Esdras en Esd. 1: 1y 2: “Despertò Jehovà el espìritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra y tambièn por escrito por todo su reino diciendo: Asì ha dicho Ciro rey de Persia: Jehovà el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, Y ME HA MANDADO A QUE LE EDIFIQUE CASA EN JERUSALÈN, QUE ESTÀ EN JUDÀ.”
Esta es una repetición de lo que dice el mismo Esdras en su otro libro 2Crònicas 36: 22 y 23.

Segùn Esdras, toda la iniciativa para la construcciòn del templo vino de Ciro. El propio Ciro sacò los utensilios del templo que Nabucodonosor habìa llevado a Babilonia, (Esd. 1: 7). Ciro programò el pago de los carpinteros y albañiles, la comida y bebida para los de Sidòn y Tiro que traerían la madera desde el Lìbano hasta el puerto de Jope, (Esd. 3: 7).
Refirièndose a la edificación del templo, dice en Esd. 4: 3: “Sino que nosotros la edificaremos a Jehovà Dios de Israel como nos mandò el rey Ciro, rey de Persia.”
Tambièn dice en Esd. 5: 13: “Pero el año primero de Ciro rey de Babilonia, el mismo rey Ciro dio orden para que esta casa de Dios fuese reedificada.”
Mas acerca de la intencion de Ciro para la reedificaciòn del templo en Jerusalèn se puede encontrar en Esd. 6: 2 al 14.

En Isa. 44: 28, dice Jehovà sobre Ciro: “Es mi pastor y cumplirà todo lo que yo quiero, al decir a Jerusalèn : Seràs edificada; y al templo: Seràs fundado.”
Tambièn dice que Ciro fue tomado por Jehovà por su mano derecha y que lo conducirìa, (Isa. 45: 1 al 4).
Por todo eso no podemos dejar afuera a Ciro como el posible ungido anunciado en las profecìas de Isaìas.

EL PROFETA Y SUS PROFECÌAS:

¿Què es una profecìa? Lo hemos dicho aquì e insistiremos en el Nuevo Testamento. Cuando un paranormal o facultado, ve concientemente, o en un trance, o en un desdoblamiento espiritual, (viaje astral), un hecho que està ocurriendo en algùn punto del planeta, y no haberse enterado sobre el suceso por ningùn medio, ese fenòmeno se denomina clarividencia, Si un clarividente al ver el hecho que describe, no especifica con exactitud el lugar del suceso, no se puede tomar como clarividencia porque puede estar viendo un hecho del pasado.

Ver un hecho que va a ocurrir en el futuro se lo denomina profecìa. No existe tal profecìa si no se determina con exactitud: SUCESO, LUGAR Y FECHA.
No se puede tomar como una profecìa las cosas que se definen asì: Puede ocurrir tal cosa. Ocurrirà dentro de unos años. Quizàs tenga lugar en tal o cual sitio. Parece que sucederà en tal paìs, etc., etc.

De probabilidades como estas, està llena la Biblia. Las profecìas, si son exactas en suceso, lugar y fecha tienen que describirse en futuro, a no ser que el profeta estè describiendo lo que està viendo y lo narre en presente.
Tampoco puede clasificarse o tomarse como profecìa un hecho que se està describiendo en pasado. Si se narra en pasado es porque ya sucediò, y si se narra en presente es porque està sucediendo y entonces es clarividencia mas no profecìa. Enterados sobre estas cosas, continuemos con el subcapìtulo.

Se dice en un comentario de una de las tantas Biblias que existen: “Isaìas ha sido justamente considerado como el principal de los profetas. Su testimonio es mayor que el de los otros profetas y èl es particularmente el profeta de la redenciòn.”
Ya hemos visto que sus profecìas, consideradas por los judeocristianos como profecìas sobre Jesùs, no son vàlidas por los razonamientos expuestos.

Otro comentario en otra Biblia, en defensa de Isaias, a pesar de que el comentarista acepta las crìticas hechas al libro segundo de Isaìas de no ser de su autorìa por el hecho de que allì se narran hechos ocurridos 200 años después de la muerte del profecta, dice:
“DIOS PODRÌA, desde luego, inspirar a un profeta tales imàgenes y expresiones y manera de escribir, que su obra pareciera escrita en el ambiente històrico de varios siglos después, lo mismo que puede inspirarle, y de hecho lo hizo, incluso en esta segunda parte de Isaìas, hechos mesiànicos futuros.”
“Dios podrìa”, y con eso el comentarista cree que mata la razòn.

LAS QUEJAS DE JEHOVÀ:

En los capìtulos del 1 al 6 de Isaìas, Jehovà habla quejàndose de su pueblo que es malo, depravado, insano, idòlatra, corrupto, infiel, etc. Les dice que si èl no hubiera destruìdo a Sodoma Y Gomorra, y sòlo haber dejado un resto pequeño de personas, todos serìan sodomitas; y hasta llega a tratarlos de príncipes de Sodoma y pueblo de Gomorra. Al decirles eso, les està diciendo inmorales, incestuosos, homosexuales, etc.

¿De què se queja Jehovà? ¿A quièn salvo de Sodoma y Gomorra ? ¡A una familia incestuosa! ¿A quièn salvò del diluvio? A un ebrio y maldecidor de su propia familia.
¿Quièn fue su amigo? Uno que prostituyò a su esposa y ademàs fue un padre irresponsable.
¿A quièn eligiò como hijo? A un mujeriego y explotardor de su pueblo para su provecho econòmico, y que causò por su conducta como rey, la divisiòn del reino de Israel, etc.
Si les fallaron sus màs favorecidos y hasta los que habìa elegido y ungido como reyes y hasta los sacerdotes caìan en libertinaje. ¿què esperaba de ese pobre pueblo con reyes ricos y sacerdotes ricos parasitando al pueblo?

Despuès de una larga arenga les hace una serie de amenazas por portarse mal, y luego una serie de promesas si se portan bien.
Al final le recomienda a Isaìas la labor de ir a predicar para que el pueblo deje su mala conducta y vuelva al buen camino. Pero inexplicablemente Jehovà le encarga a Isaìas:
“Anda, y dì a este pueblo: Oid bien, y no entendàis; ved por cierto, mas no comprendàis.
Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oìdos y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oìdos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para èl santidad.”, (Isa. 6: 9 y 10).

¡Què cosas las de Jehovà! Envìa a Isaìas para que el pueblo entienda, se convierta y logre santidad, pero que no vean, ni oigan, ni entiendad, ni se conviertan, ni logren la santidad. (¿?)
Ya antes habìa hecho lo mismo con el faraón de Egipto. Le manda una plaga, y Moisès y Aaròn, los comisionados por Jehovà para tratar sobre la salida del pueblo, convencìan al faraón para que los dejara ir, y por su lado, Jehovà “le endurecìa el corazón” al faraón para que no lo hiciera, y asì seguir ensañàndose con màs plagas en contra de Egipto, haciendo pagar a justos y pecadores, tal como lo hacen los guerrilleros y terroristas de nuestros tiempo.

Todavìa, inocentemente Isaìas le pregunta: ¿Hasta cuando Señor?, (predicarle a sordos y ciegos). Y respondiò èl: Hasta que las ciudades estèn asoladas y sin morador, y no haya casas y la tierra estè hecha un desierto.” (Isa. 6: 11).
¡Què ganas de hacerle gastar suelas y cansarle la garganta por las prèdicas al pobre Isaìas. El predicador sale a predicar porque le anima la esperanza de poder convertir por ,lo menos a uno de cada mil, pero predicar a sabiendas de que su dios no quiere que los que reciben la prèdica la oigan sòlo porque quiere destruirlos, ¿para què predicar?

El capìtulo 10 de Isaìas es una contradicción a lo dicho en los capìtulos 1 al 6. Primero los amenaza y les dice que harà venir al rey de Asiria y que viviràn dìas nunca antes vividos en castigo a sus pecados. Luego promete castigar el fruto de la soberbia del corazón del rey de Asiria, a quièn èl mismo trae para castigar a su pueblo. (¿?)

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Jun 07, 2014 3:24 pm

ISAÌAS VI

LA OBSESIÒN CON BABILONIA:

Babilonia siempre fue la obsesiòn de los sacerdotes que escribieron el Antiguo Testamento. ¿Por què? Para los israelitas que eran un pobre pueblo, oprimido y exprimido por sus reyes y su sacerdocio, Babilonia representaba oportunidades de progreso econòmico. En esa època era como en la actualidad lo son para los pueblos denominados del tercer mundo, lo que representa la Amèrica del Norte, Australia y cualquier otro sitio donde se viva mejor y se ofrezcan oportunidades de trabajo y hasta de hacer fortuna.
Los israelitas no habìan ido por primera vez a Babilonia con las deportaciones. Mucho antes de eso, ya habìa una constante fuga de ciudadanos de Judà e Israel buscando esas oportunidades, y las lograban en una ciudad floreciente, ordenada, bien planificada con una gran inmigración de diferentes nacionalidades, como las hubo y las hay en New York en nuestros tiempos, buscando oportunidades de trabajo y tambièn para sacar provecho de habilidades comerciales que siempre las ha tenido “el pueblo de Jehovà”, con buena paga y buenos beneficios.

¿A quièn le interesa si uno busca esas oportunidades en un paìs que adoran a otro dios y practican diferentes manifestaciones de culto con sus ritos? ¿Se contaminaron religiosamente los àrabes islamitas que llegaron al Los Estados Unidos de Norte Amèrica, o al Canadà, o a Australia, o a Brasil, o Argentina? El creyente firme, sigue con sus creencias vaya donde vaya.
Esa diferencia religiosa de los paìses a los que han llegado, tampoco ha contaminado religiosamente a los judìos que se han asentado en paìses catòlicos, protestantes, islamitas, etc. La sacerdocracia hebrea siempre quiso tener controlado a ese pueblo y dependiente de sus ritos y sacrificios de los que el sacerdocio recibìan la mejor parte.

Babilonia no sòlo representaba un atractivo para los judìos que tenìan gran habilidad comercial e industrial, asì como para muchos ciudadanos de muchos pueblos. No era econpomicamente hablando, lo mismo tener un establecimiento comercial en Babilonia que tenerlo en Jerusalèn, o en Silò, o en Hebròn, etc. Y estos judìos que emigraban y hacìan fortuna, o la ampliaban los que ya la tenìan, no tributaban al sacerdocio con “ofrendas a Jehovà” ya que estaban fuera de su tierra.

Despuès de las dos deportaciones, cuando Ciro de Persia tomò a Babilonia sin destruirla, dejò a los judìos que nunca estuvieron presos ni encadenados ni sometidos a trabajos forzosos, con la libertad de regresar a su tierra, y hasta les diò esas facilidades mandando a restaurar su templo en Jerusalèn.
¿Por què esa determinación de Ciro de Persia? Muchos pueblos, en sus etapas de subdesarrollo precisan de mano de obra y por eso abren la inmigración a otros pueblos.
De estos pueblos que emigran, trabajan y hacen fortuna, una gran parte regresa a su tierra natal. Pero tambièn un gran porcentaje de esa inmigración echa raìces y se queda en el paìs que les abriò sus puertas y les diò oportunidades.

En la època que nos ocupa, esa mano de obra se obtenìa por las conquistas de naciones guerreras a otras naciones. Ese fue el caso de Babilonia. No hay nada en la Biblia que diga que durante el cautiverio en Babilonia, el pueblo judìo fue explotado, tratado como esclavo, sometido a trabajos forzosos como se dice que sucediò en su permanencia en Egipto, y eso es relativo y ya lo explicamos en los comentarios sobre el Gènesis y el Exòdo.
Al ver Ciro que el pueblo judìo no se asimilaba ni religiosamente ni unièndose con los nativos para formar hogares por mandato de su ley, y necesitando gente nativa de los paìses que conquistaba, aseguraba esas conquistas con el trato diferente que dio este rey a sus pueblos conquistados. Por eso les daba las facilidades para que retornaran a sus pueblos.
Pero parece que muchos de los deportados no quisieron retornar a la miseria de antes y prefirieron, no “el pecado” de “la ramera” como define la Biblia a Babilonia sino prefiriendo el bienestar econòmico que brinda una ciudad floreciente. De todas maneras , los que se quedaron que fueron muchos, nunca se iban a similar a ese paìs; sòlo residìan en èl.

Segùn Esdras 2: 64 y 65, regresaron 42.360, màs 7.337 esclavos y 200 cantores y cantoras.
Nehemìas nos dice en 7: 66 y 67, que regresaron 42.360, màs 7.337 esclavos con 245 cantores y cantoras. Sòlo una diferencia de 45 cantores con respecto a lo que dice Esdras.
Pero el pueblo regresò en nùmero de 42.360, y en eso coinciden Esdras y Nehemìas.
¡Ademàs! No regresaron en tan mala situación econòmica ya que se permiten traer 7.337 esclavos, o sea 1 esclavo por cada 6 retornantes, que presuminos que ademàs de las mujeres las cuales eran ignoradas en todo conteo.

Cuando los de Judà fueron llevados cautivos, los babilonios dejaron a los padres labrando la tierra, y otros huyeron a Egipto. Cuando David hizo el censo 400 años antes del cautiverio, Judà contò 500.000 hombres, (1Samuel 24: 9), solamente hombres. En 400 años de cautiverio en Egipto entrò una familia y al momento del Exodo salieron, según Exòdo 12: 37: “Como 600.000 hombres de a pie, sin contar los niños.”
En los 400 años desde el censo de David hasta su deportación, la población de Judà debiò haber aumentado, asì es que, los enviados en cautiverio a Babilonia con toda seguridad fueron muchìsimos màs que los 42.360 que regresaron.

Ese es el ensañamiento que tenìan los sacerdotes judìos contra Babilonia, que en sus escritos que forman el Antiguo Testamento, se le atribuye a Jehovà, como todas las cosas buenas y malas que le sucedieron al pueblo, y màs malas que buenas por cierto, que ese sufrido pueblo, era “el pueblo elegido” de su dios.
En muchos pueblos de la antiguadad, los sacerdotes eran una casta privilegiada, asì como en la actualidad, pero jamàs, en ninguna naciòn o cultura ha existido una casta sacerdotal que tanto haya contribuìdo, (por no decir causado), a las desgracias de su pueblo como en el caso de los judìos.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Jun 14, 2014 3:15 pm

ISAÌAS VII

PROFECÌAS SOBRE BABILONIA:

Una de las pruebas del error en que incurren los que hacen “profecìas”, es el de no precisar fecha y lugar de sus “profecìas. Esto lo vemos en Isa. 13: 1 al 16. Quizàs su odio a Babilonia era màs fuerte que su razòn haciendo que no analizara el contenido de sus propias profecìas.
Pero hay algo màs grave aùn en este capìtulo 13 de su libro. La profecìa no es una visiòn de Isaìas sino un mensaje directo de Jehovà a Isaìas sobre ciertas cosas que harìa, (Jehovà), y causarìa en el futuro. Tampoco Jehovà precisa fecha, pero si precisa lugar: TODO EL MUNDO.
Pero Isaìas se dejò arrastrar de su sentimiento antibabilònico y dice en este capìtulo13, que sucederìan en Babilonia.
¡Bueno! Es màs considerado atribuirle este error a Isaìas y no a su dios porque èste quedarìa muy mal parado; aunque la verdad sea dicha, igual queda mal parado porque en el caso de que el error haya sido de Isaìas, según la creencia, fue Jehovà quien lo inspirò.

La prueba de que no se refiere a Babilonia esta “profecìa”, està en el mismo capìtulo 13, versìculo 5, donde dice: “Vienen de lejana tierra, de lo postrero de los cielos, Jehovà y los instrumentos de su ira, PARA DESTRUIR TODA LA TIERRA.”
Definitivamente se està refiriendo a todo el planeta. Esta profecìa no se ha cumplido y dudamos que se cumpla porque tenemos planeta para rato. No quiere decir que la tierra no vaya a pasar por una serie de cataclismos y calamidades que modifiquen ciertas cosas en la Tierra, como siempre ha sucedido. Que en esos cambios puedan ser destruìdos paìses, comarcas y muchos seres humanos como ya antes ha acontecido en lejanas èpocas, pero jamàs serà para DESTRUIR TODA LA TIERRA, como lo ofrece Jehovà.
Si esto sucediera para aplicar “la ira de Jehovà”, este dios serìa muy falto de seriedad ya que en Gènesis 8:21, dice: “No volverè màs a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volverè màs a destruir todo ser viviente como lo he hecho.”
Despuès de haber dicho esto, muy iracundo dice según Isa. 13: 9: “He aquì el dìa de Jehovà viene terrible, y de indignación y ardor de ira, PARA CONVERTIR LA TIERRA EN SOLEDAD Y RAER DE ELLA A SUS PECADORES.”

En Isa. 13: 17 al 22, si hay una clara alusiòn a Babilonia, pero la profecìa en sì està errada ya que no se dio en muchos aspectos. ¿Por què? Dice en Isa 13: 17 y 18, refirièndose a Babilonia: “He aquì que yo despierto contra ellos a los medos, que no se ocuparàn de la plata ni codiciaràn oro. Con arco tiraràn a los niños, y no tendràn misericordia del fruto del vientre, ni su ojo perdonarà a los hijos.” Esta profecìa fallò.
Los medos, habitantes de Media, nunca incursionaron contra Babilonia. ¡Al contrario! Se aliaron con los babilonios y los elamitas para atacar a Asiria y asì sacudirse ese yugo que soportaron durante varios siglos. El rey Fraortes concertò esa alianza Media-Babilonia-Elam, pero muriò atacado por los asirios. Como fruto de esa alianza, su hijo y sucesor Ciaxares, destruyò a Nìnive, capital de Asiria, en el año 612 AC.
El ùltimo rey medo, Astiages, fue sometido por Ciro de Persia en el año 550 AC, siendo asì Media incorporada al reino persa.

Sigue diciendo Jehovà, según Isa. 13: 19 al 22: “Y Babilonia, hermosura de reinos y ornamento de la grandeza de los caldeos, serà como Sodoma y Gomorra, a las que trastornò Dios.Nunca màs serà habitada, ni se morarà en ella de generaciòn en generaciòn, ni levantarà allì tienda el àrabe, ni pastores tendràn allì majada; sino que dormiràn allì las fieras del desierto, y sus casa se llenaràn de hurones; allì habitan avestruces y allì saltaràn las cabras salvajes. En sus palacios aullaràn hienas, y chacales en sus casas de deleite; Y CERCANO A LLEGAR ESTÀ EL TIEMPO, y sus dìas no se alegraràn.”

Primero una correcciòn: Sodoma y Gomorra no fueron TRASTORNADAS. Dice en Gènesis 19: 25: “Y DESTRUYÒ las ciudades y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades y el fruto de la tierra.”
La Biblia de Serafìn de Ausejo dice que: “Babilonia serà como Sodoma y Gomorra, ARRUINADA POR EL SEÑOR.”
La Biblia de Nàcar y Colunga dice que: “Babilonia serà como Sodoma y Gomorra QUE DIOS DESTRUYÒ.”
Por ùltimo, la Biblia de los Testigos de Jehovà dice que: “Babilonia tiene que llegar a ser como cuando Dios DERRIBÒ a Sodoma y Gomorra.”

Sodoma y Gomorra fueron destruìdas, no trastornadas. Despuès de esta amenaza que la hace Jehovà a travès de Isaìas entre los años 733 y 718 AC, durante el reinado de Acaz en Judea, Babilonia fue engrandecida y embellecida aùn màs, llegando a ser la ciudad màs fastuosa, grande y rica del Asia antigua. La màs importante de todas las ciudades caldeoasirias Y LA QUE MÀS PERDURÒ. Hemos destacado esto ùltimo porque en “la profecìa de Jehova”, o amenaza de Jehovà en Isa. 13: 22, dice: “Y CERCANO A LLEGAR ESTÀ SU TIEMPO.”

Entre esta “profecìa” y el embellecimiento y engrandecimiento de Babilonia que lo logrò Nabucodonosor el Grande, (605 al 562 AC), pasò siglo y medio. Entre el ùltimo año del reinado de Acaz en Judea, y de Nabucodonosor en Babilonia pasaron 156 años y Babilonia no fue destruida como Sodoma y Gomorra; màs bien cobrò importancia, a pesar que la “profecìa” de Isa. 13: 22, dice: “Y CERCANO A LLEGAR ESTÀ SU TIEMPO.”

Despuès de esta amenaza de destrucción, Babilonia pasò por dos conquistas: La de Ciro de Persia en el año 539 AC, y la de Alejandro el Grande en el año 331 AC en el que entrò a Babilonia poniendo fin al imperio Persa.
Ni Ciro ni Alejandro con dos siglos de diferencia entre la entrada del primero y del segundo a Babilinia, la destruyeron. ¡Al contrario! Los dos fijaron su residencia allì.

A la muerte de Alejandro, sus generales se apoderaron del imperio y empezaron a disputàrselo en largas y sangrientas guerras durante 40 años. El imperio se dividiò en tres grandes reinos: El de Egipto, el de Siria y el de Macedonia. Fueron dinastías de origen griego. Siria fue un poderoso reino y sus reyes pertenecieron a la dinastìa de los selèucidas fundada por Seleuco, general de Alejandro.
Durante el reinado de Seleuco I, (306-281 AC), llamado Nicator, (el vencedor), su reino comprendìa Siria, Armenia, Mesopotamia e Iràn.
En el año 300 AC edificò Antioquia que se convirtió en la capital del reino de los selèucidas.
Antes de construir Antioquia, Seleuco fundò La ciudad de Selucia a orillas Del rìo Tigris, frente a la ciudad de Ctesiphon o Ctesifuente.
Seleuco I la hizo capital de su reino, ( a Seleucia), y Babilonia fue mudada a Seleucia, pero Babilonia no fue destruida. ¡Claro! Esta mudanza marcò la decadencia de Babilonia, pero aùn en los tiempos del apóstol Pedro, èste la menciona en 1Pedro 5: 13 al decir: “La iglesia que està en Babilonia, elegida juntamente con vosotros, y Marcos mi hijo, os saludan.”
Todavìa en tiempos de Pedro Babilonia existìa y hasta tenìa una iglesia judeocristiana.

Tambièn Juan, en Apocalipsis 14: 8, dice: “Ha caìdo, ha caìdo Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicaciòn.”
Babilonia no cayò. Decayò sì en importancia y nada màs. Por supuesto, siendo una ciudad caldea, cayò su culto y cayeron sus dioses. Eso fue todo.

Tambièn dice Juan en su Apocalipsis 16: 19: “Y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el càliz del vino del ardor de su ira.” Aquì sugiere Juan una presunta destrucción, pero lo ùnico que destruyò a Babilonia fue el tiempo.
Insiste Juan en Apocalipsis 18: 2: “ Ha caìdo, ha caìdo la gran Babilonia.” Sì. Babilonia cayò con los persas, cayò con los griegos, pero no fue destruida.
Tambièn dice Juan en Apocalipsis 18: 10: “¡Ay, ay, de la gran ciudad Babilonia, la ciudad fuerte, porque en una hora vino tu juicio.”
Estas expresiones de Juan no pueden tomarse como profecìa sino como un recuerdo de la grandeza pasada de Babilonia, porque al momento de escribir El Apocalipsis, en el año 96 DC, ya Babilonia habìa perdido su grandeza pasada pero no estaba destruida, y se supone que El Apocalipsis es un libro profètico.

Para terminar; Juan hace la ùltima menciòn Bìblica de Babilonia, al decir en Apocalipsis 18: 21: “Y un àngel tomò una gran piedra de molino, y la arrojò en el mar diciendo: Con el mismo ìmpetu serà derribada Babilonia la gran ciudad. Y NUNCA MÀS SERÀ HALLADA.”
Aquì se equivoca una vez màs Juan. Babilonia no fue derribada nunca, y sì fue encontrada el 5 de Abril de 1.899 por el arqueòlogo Roberto Koldewey, quien la desenterrò durante 19 años, incluyendo la torre o zigurat. Babilonia habìa caìdo bajo la acciòn de las tempestades de arena, las lluvias, el viento y el Sol.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Jun 21, 2014 10:59 am

ISAÌAS VIII

PROFECÌA SOBRE FILISTEA:

En Isa. 14: 21 al 32 hay una profecìa sobre Filistea hecha en el año de la muerte del rey Acaz de Judea en 721 AC. Especìficamente en el versìculo 31, dice: “Aùlla, oh puerta; clama oh ciudad; disuelta estàs toda tù Filistea; porque humo vendrà del norte, no quedarà uno solo en sus asambleas.”

Filistea fue siempre el dolor de cabeza y la vergüenza de Jehovà y de su pueblo ya que nunca pudieron someterla, y menos conquistarla. ¡Al contrario! Salvo unas cuantas victorias sobre ellos, Filistea se dio el lujo hasta de capturar el arca del testimonio, y de dominar al pueblo de Jehovà, venciendo y matando a su rey Saùl; luego serìa David el que liberò a Israel de ese yugo de Filistea.

Al momento de la salida de Egipto de Moisès y su pueblo por el mar de los Juncales en el año 1.445 AC, ya los filisteos estaban establecidos en Canaàn. Hay un càntico dedicado a Jehovà en gènesis 15: 14, que dice: “Lo oiràn los pueblos, (a Jehovà), y temblaràn, se apoderarà de la tierra de los filisteos.”
Tambièn esta profecìa en ese càntico fallò porque màs dolor, afrenta y vergüenza que la que le causò el pueblo filisteo a Israel, nadie le causò.
El dolor a los filisteos no se los causò Jehovà sino Teglatfalasar rey de Asiria cuando en el año 724 AC en el que invadiò tambièn al reino de Israel, empezó el acoso a los filisteos. Estos fueron sometidos totalmente por el rey asirio Senaquerib en el año 701 AC. El mismo Senaquerib que causò estragos a Judà y puso a pagar tributo al rey Ezequìas.

A pesar que Jehovà habìa prometido a Abraham, según Gènesis 17: 8: “Y te darè a ti y a tu descendencia después de ti, la tierra en que moras, TODA LA TIERRA DE CANAÀN en heredad perpetua…..”
Nunca su pueblo poseyó toda Canaàn como se lo prometiò a Abraham. Y entre los sitios de Canaàn que jamàs poseyeron se contò Flistea y Fenicia. Tampoco nunca llegaron hasta la orilla del Eufrates como lo prometiò según Gènesis 15: 18. La nayor extensión la tuvo el reino unido durante el rey Salomòn, pero nunca tuvo toda Canaàn, ni su dominio llegò hasta las orillas del rìo Eufrates,

PROFECÌA SOBRE MOAB:

Todo el capìtulo 15 de Isaìas contiene una profecìa sobre la destrucción de Moab. Para no cansarlos con detalles sobre la destrucción, solamente se analizarà lo que se dice en Isa.15: 14: “ Dentro de tres años, como los años de un jornalero, serà abatida la gloria de Moab, con toda su gran multitud; y los sobrevivientes seràn pocos, pequeños y dèbiles.”

Esta profecìa, o mejor dicho amenaza, la hace Jehovà atravès del profeta Isaìas en el año en que muriò el rey Acaz de Judea; lo cual acaeciò en el año 721 AC.
No fue después de tres años sino de 19 años que Moab sufriò su primer descalabro con el rey asirio Senaquerib en el año 702 AC, año en el que tambièn causò estragos en Judea.

No hay precisiòn en esta profecìa o amenaza de Jehovà ya que las probabilidades de que Moab sufriera estaban latentes desde el momento en que Filistea, Judà, Edom y Moab, trataron en el año 705 AC de hacer un pacto con el rey de Egipto en contra de Asiria.
Si no fue antes el ataque a Moab fue por la muerte del rey asirio Sargòn, pero después su sucesor Senaquerib, cobrò bien cara esta cospiraciòn.
No se puede tomar como profecìa cuando un hecho se daba por descontado, y sin embargo, hubo una falla de 16 años sobre el hecho, cosa imperdonable para un profeta, y màs imperdonable para el dios que anunciò el hecho a travès de èl.

PROFECÌA SOBRE DAMASCO:

Esta profecìa que figura en Isa. 17: 1 al 14, es sumamente vaga en cuanto a tiempo. Dice en Isa 17: 1: “He aquì que Damasco dejarà de ser ciudad, y serà un montòn de ruinas.”
Pero….¿cuàndo? Asì es muy fácil profetizar.
Damasco fue conquistada muchas veces; por Asiria, Percia, Macedonia, Roma, y por el califa Omar quien la convirtió en capital del Islam.
No hay indicios històricos de que Damasco fue destruida. Conquistada sì, muchas veces. Solamente fue tomada e incendiada en el siglo XIII. ¡2.000 años después de esta “profecìa”. Sin embargo, sigue siendo ciudad.

PROFECÌA SOBRE ARABIA:

Dice en Isa. 21: 16 y 17: “Porque asì me ha dicho Jehovà: De aquì a un año, semejante a años de jornalero, toda la gloria de Cedar, (Arabia), serà deshecha; y los sobrevivientes del nùmero de los valientes flecheros hijos de Cedar, seràn reducidos; porque Jehovà Dios de Israel lo ha dicho.”

Esta amenaza sobre Cedar la hace Jehovà en el año en que Sargòn rey de Asiria, enviò al Tartàn a someter a Asdod, o sea, en el año 702 AC aproximadamente. No fue un año después que lo anunciò Jehova a travès de Isaìas lo dicho contra Arabia, (Cedar),
Arabia fue conquistada 1,500 años después por los propios àrabes islamitas. Tanto asirios, como caldeos, persas, griegos, seleùcidas y romanos, no se aventuraron a la conquista de Arabia. En sus conquistas, todos estos pueblos tuvieron un lìmite suroeste comùn: Un arco imperfecto que partìa del Golfo Pèrsico, subiendo el arco hacia el oeste, pasaba bajo Susa, Babilonia, y la mayor altura al sureste de Damasco para empezar a bajar hasta llegar al Golfo de Akaba. Lo ùnico que estas naciones conquistaron fue el desierto de Siria, arriba del arco que hemos mencionado.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Jun 28, 2014 9:17 am

ISAÌAS IX

PROFECÎA SOBRE TIRO:

Esta profecìa hecha tambièn en el año en que Sargòn de Asiria enviò al Tartàn a Asdod, (702 AC), figura en Isa. 13: 1 al 18. Como tantas otras “profecìas”, esta tambièn es vaga en cuanto a los sucesos que presuntamente causarìan el fin de Tiro, asì como la fecha de los acontecimientos.
Nos valdremos de la època en que fue formulada, (la “profecìa”), en el año 702 AC, y ciertas cosas que allì se dicen para ver si la “profecìa” se ajustò a los hechos.

Tiro no terminò por lo que Jehovà anuncia en Isa: 23: 9: “Jehovà de los ejèrcitos lo decretò, para envilecer la soberbia de toda gloria, y para abatir a todos los ilustres de la tierra.•

Tiro es mencionado por primera vez en el Antiguo Testamento en Josuè 19: 29, cuando Josuè hacìa la repartición de territorios.
Los fenicios de Tiro estaban ocupados a tiempo completo en sus actividades comerciales y ni siquiera daban el màs leve asomo de expansionismo. ¡Al contrario! Daban muestra de buena vecindad con Israel y hasta el rey Hiram contribuyò en la construcciòn de la casa de David con madera de cedro, carpinteros y canteros para los muros, (2 Samuel 5: 11).
Abrieron sus puertas a los enviados de David para que censaran a los israelitas que vivìan en Tiro, (2Samuel 24: 7).
Llegaron embajadores de Tiro cuando estos supieron que Salomòn habìa sido ungido rey, porque Hiram, (rey de Tiro), amaba a David, (1Reyes 5 :1),
Salomòn, para la construcciòn del templo le solicita a Hiram que le haga cortar y labrar madera de cedro para el templo porque no habìa entre los israelitas ninguno que lo supiera hacer como ellos.
“Hubo paz entre Hiram y Salomòn e hicieron pacto entre ambos, (1Reyes 5: 1 al 12).

Despuès que Salomòn hubo edificado el templo y la casa real: “Para los cuales Hiram rey de Tiro habìa traìdo a Salomòn madera de cedro y de ciprès, y cuanto oro quiso, el rey Salomòn dio a Hiram 20 ciudades en tierra de Galilea”, (1Reyes 9: 10 y 11).
Tambièn dice Hiram que bendice a Jehovà y que ama al pueblo de Israel y envìa a Salomòn un hombre hàbil y entendido, un escultor hijo de Tiro y de una mujer de la tribu de Dan, (aunque en 1Reyes 7: 14, dice que de la tribu de Neftalì), el cual trabajò en el templo desarrollando sus habilidades como escultor y trabajador de metales, ( 2Crònicas 2: 11 al 14).

A pesarc de todo eso, siempre hubo entre los sacerdotes levitas un sentimiento antifenicio y antifilisteo. En el segundo caso se podrìa decir que estaba justificado porque los filisteos a pesar que sufrieron derrotas del pueblo de Israel, en la balanza de los triunfos pesò màs el lado filisteo. Y la afrenta mayor, haber capturado el arca del testimonio.
Pero en el caso de los fenicios no se justificaba esta animosidad contra ellos de parte de los sacerdotes levitas, ya que colaboraron mucho con Israel, y como se dijo, los fenicios no eran guerreros, no eran expansoinistas; ellos eran navegantes y comerciantes.
Tambièn de ellos aprendieron mucho los israelitas sobre comercio y sobre escritura. Pero para el sacerdocio que era el que ponìa a decir a Jehovà todas las cosas que ellos querìan. Filistea y Fenicia representaban la promesa no cumplida por su dios, de que Israel poseerìa toda la tierra de Canaàn. Tambièn consideraban a estos pueblos contaminantes por su cercanìa, sus creencias, sus culturas y su afàn de progreso. De allì se desprende que “hagan decir a Jehovà”, según Isa: 23: 9: “Jehovà de los ejèrcitos lo decretò”….refirièndose a la destrucción de Tiro.

Tiro, a pesar que era una ciudad comercial y no guerrera, como todas las ciudades de esa època, especialmente las pròsperas, eran una fortaleza. Tiro estaba considerada como inexpugnable, y tanto lo era, que fue sitiada en el año 574 AC, durante 13 años por el rey Babilonio Nabucodonosor, el mismo que destruyò Judà y llevò cautivo al pueblo a Babilonia. A pesar de 13 años de sitio, Nabucodonosor no pudo tomar a Tiro. El arreglo que consiguió fue de que Tiro se convirtiera en su tributaria.

Este sitio de 13 años desgastò a los de Tiro, y el perjuicio mayor causado fue el de perder la supremacìa comercial que ejercìa sobre el Mediterràneo, originàndose asì su decadencia.
Esta ciudad, considerada la màs importante de Fenicia después de Sidòn, volvió a ser sitiada en el año 333 AC por Alejandro. El sitio durò 7 meses, largo pero a la vez corto comparàndolo con el de Nabucodonosor.
Alejandro, con una tècnica hasta hoy admirada en cuanto a tàctica e ingenierìa militar, tomò y sometiò a Tiro.
Despuès pasò sucesivamente a poder de los romanos, de los bizantinos, de los àrabes, de los cruzados, y en 1.192 EC pasò nuevamente a poder de los àrabes quienes la arruinaron completamente. Eso quiere decir que la ruina efectiva de Tiro fue en el año 1.192 EC; 1.894 años después de la “profecìa” de su destrucción.

En Isa. 23: 1, dice claramente: “Aullad, naves de Trasis, porque DESTRUIDA ES TIRO hasta no quedar casa, ni a donde entrar….”
Esto sòlo sucediò en el año 1.192 DC. Sin embargo, dice en Isa. 23: 17, que después de la destrucción: “Y acontecerà que al fin de los 70 años visitarà Jehovà a Tiro, y volverà a comerciar.”

Un fanàtico bìblico podrìa argûir que Jehovà se referìa a después del sitio de Tiro, mas no a después de su destrucción porque después de los sitios que sufriò Tiro, volvió a comerciar.
Pero esto se rebate fácilmente con este razonamiento: Entre la “profecìa” de Isaìas hecha en el año 702 AC, y el largo sitio de Nabucodonosor en el año 574 AC Tiro no fue destruìda y pasaron 128 años entre profecìa y sitio.
Como Tiro no fue tomada ni destruìda en esta oportunidad sino que pasò a ser tributaria de Babilonia, empezó a comerciar inmediatamente después del levantamiento del sitio, no después de 70 años como dice la “profecia”. Tampoco, cuando empezó a comerciar después del sitio, sus negocios y ganancias no fueron consagrados a Jehovà como se dice en Isa. 23: 18, sino que parte de esas ganancias fueron consagradas a Babilonia como tributo. Tampoco los negocios y las ganancias de Tiro fueron consagradas a Jehòvà después del sitio de Alejandro, ni del de Roma, ni en los sucesivos.

Los capìtulos 24 al 31 de Isaìas contienen profecìas tocantes a Israel y Judà. Fuè fácil para Isaìas “profetizar” en el año 702 AC, la ruina de Israel que ya habìa acontecido 20 años antes de la profecìa, (722 AC). No se necesitaba ser un profeta para saber lo que tarde o temprano tambièn le acontecerìa a Judà.

Los capìtulos 32 al 35 de Isaìas son fantasiosos y nunca se dieron porque bien claro dice en Isa. 32: 10: “De aquì A ALGO MÀS DE UN AÑO tendrèis espanto…..” Hecha esta profecìa en el año 702 AC, los atemorizadores hechos de estos capìtulos, no se dieron al año de profetizados.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Jul 12, 2014 10:13 am

ISAÌAS XI

De todo esto se saca que el ungido, el pastor y mano derecha que ya habìa profetizado antes Isaìas, y que los judeocristianos dicen que esa profecìa se referìa a Jesùs, resultò ser Ciro el rey de Persia.

Pero ese mismo Ciro, ungido, pastor y mano derecha de Jehovà, no le hizo caso en cuanto a Babilonia. Isaìas, el autor de la primera parte de su libro, ya habìa profetizado desastres contra Babilonia.
Tambièn el autor de la segunda parte del libro de Isaìas, en el capìtulo 47, profetiza contra Babilonia, pero Ciro entrò a Babilonia y lejos de destruirla, reinò desde ella.

Tanto el capìtulo 42 como el capìtulo 49 los atribuyen a un anuncio sobre Jesùs, pero si estos capìtulos son bien leìdos, sin fanatismop judeocristiano, bien claro està en ellos que se refieren a Ciro rey de Persia, y para confirmaciòn de lo que estamos diciendo, los remitimos después de leer los capìtulos 42 y 49, al capìtulo 45 en donde queda despejada toda duda al respecto. Se refieren a Ciro el rey de Persia, el libertador de Judà.

Tambièn se atribuye a una profecìa sobre Jesùs, por el maltrato que èste recibiò antes de la crucifixión, algo que se dice sobre Ciro el rey de Persia en Isa. 52: 13 al 15: “He aquì que mi siervo serà prosperado, serà engrandecido y exaltado y serà puesto muy en alto. Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura màs que la de los hijos de los hombres…..”
Generalmente se toma esta “desfiguraciòn” como ruina fìsica. Dice Werner Keller en su libro Y LA BIBLIA TENÌA RAZÒN. Ediciones Omesa S. A., Barcelona, Capìtulo III, pàgina 310, 5º pàrrafo: “No son solamente el nacimiento y la juventud de Ciro los que estàn envueltos en la leyenda. Este hijo de reyes de la raza persa de los Aquemènidas màs que ningùn otro prìncipe del viejo mundo , ha ocupado la fantasìa de los pueblos y ha exitado su admiración. El griego Jenofonte glorificò la fundaciòn de su reino en un poema titulado LACIROPEDIA. La Biblia le recuerda como el portador de la luz.”

Y no solamente eso. Ya hemos visto como Jehovà lo llama su pastor y su ungido. Estas exageraciones son las que desfiguran tambièn a los personajes.
La desfiguraciòn es tambien: El disfràz y el encubrimiento con apariencia diferente el propio semblante, la intenciòn u otras cosas.
Desfigurar es tambièn: Referir una cosa alterando sus verdaderas circunstancias. A eso se refiere el pasaje que nos ocupa cuando dice: “De tal manera fue desfigurado de los hombres SU PARECER, y su hermosura màs que la de los hijos de los hombres.”
Està diciendo claramente que se exagerò sobre èl, tal como lo manifiesta Werner Keller en su arriba citado libro.

El autor de la segunda parte del libro de Isaìas hace otras profecìas que analizaremos a continuación, pero antes, no podemos pasar por alto algo muy curioso que encontramos en Isa. 51:22: “Asì dijo Jehovà tu Señor, y tu Dios, el cual aboga por su pueblo.”
Esto se repite en Jeremìas 50: 34. Abogar es defender en juicio; interceder; hablar a favor de alguien. Si Jehovà defiende a su pueblo de un juicio, ¿no se supone que el que està enjuiciando a su pueblo es otro? ¿Còmo es eso que el que enjuicia a alguien aboga al mismo tiempo por el enjuiciado? Y si tomamos abogar en la acepción de interceder a favor del pueblo, ¿no se tiene que interceder ante una instancia superior? ¿No es eso aceptar que existe alguien superior al que aboga o intercede por su pueblo?

OTRAS PROFECÌAS:

Otra de las profecìas que hace el autor del segundo libro de Isaìas, està en Isa. 52: 1, y dice: “Despierta, despierta, vìstete de poder, oh Sion, vìstete tu ropa hermosa oh Jerusalèn, ciudad santa; PORQUE NUNCA MÂS VENDRÀ A TI INCIRCUNCISO INMUNDO.”
Otra fallida profecìa. Sì que volvieron los incircuncisos. Volvieron los incircuncisos griegos, incircuncisos seleùcidas e incircuncisos romanos que “contagiaron” con su incircuncisiòn a los atletas judìos, y que fue una de las causas de la revuelta de los Macabeos que ya hemos analizado.
Esta profecìa se hizo anunciando el fin del dominio de los incircuncisos asirios, pero los persas que acabaron con ese dominio, tambièn lo eran; y seguramente el pastor y ungido de Jehova: El rey persa Ciro.

A partir del capìtulo 54 hasta el 66, hay una serie de promesas y amenazas hechas en futuro, de las que serìa aventurado decir que se tratan de profecìas sobre algo, y serìa aventurado tambièn analizarlas como profecìas. Solamente se han tomado algunas que tienen cierta claridad, pero estas, a pesar de claras lucen inverosímiles.

Hablando sobre Israel, dice Jehovà según Isa. 54: 14:”Con justicia seràs adornada; estaràs lejos de opresión, y no tendràs que temerla porque no se acercarà a ti.”
Tampoco esta profecìa es vàlida. Israel no fue adornada con justicia, y siempre después del pastor y ungido de Jehovà, Ciro, hasta Darìo, fue oprimida, y como sì se les acercò la opresión, tuvieron miedo.

Isa. 60: 1 al 17, claramente se refiere a un hecho y a un personaje del pasado. A la suntuosidad del reino durante el reinado de Salomòn.
No es una profecìa sobre Jesùs como pretenden los judeocristianos. Ni en tiempos de Jesùs, ni después de Jesùs, tuvo Israel el esplendor que en este capìtulo y versìculos se anuncia.

En Isa 60: 18, dice: “Nunca màs se oirà en tu tierra violencia, destrucción ni quebrantamiento en tu territorio, sino que a tus muros llamaràs Salvaciòn, y a tus puertas Alabanza.”
Nada màs lejos del incumplimiento, ya que sì que hubo en Judà violencia, destrucción y quebrantamiento de su territorio, hasta desaparecer. Otra “profecìa” que no se cumpliò.

En Isa 65: 17, dice: “Porque he aquì que yo crearè nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrà memoria, ni màs vendrà al pensamiento.”
El cielo, considerando que no es algo sòlido, y que seguimos llamando cielo a las nubes acumuladas arriba, puede cambiar diariamente, o de un momento a otro.
Para hacer nueva tierra, primero habrìa que destruir la que tenemos y el mismo Jejovà que anuncia eso, habìa hecho la promesa de no destruirla, según Gènesis 9: 11.

El lobo y el cordero seràn apacentados juntos, y el leòn comerà paja como el buey; y el polvo serà el alimento de la serpiente.
¿Para què apacentar lobos? ¿Para comerlos tambièn? Habrà que ver al leòn comiendo paja y a la serpiente tierra. Toda especie animal cumple un propòsito para conservar el equilibrio de la naturaleza. El lobo no sòlo se alimenta de corderos. El leòn convertido en herbìvoro harà que los animales de los que se alimenta lleguen a convertirse en plagas. Asì tambièn sucederà con las ratas que ya no seràn el alimento de las serpientes. Esto no ha sucedido aùn, habrìa que ver al llegar ese momento; una superpoblacion de animales que dejaron de ser alimento de otros animales para volverse calamidades, y tener que ser destruìdos de todas formas por el hombre, como ya lo ha hecho con plagas para mantener el equilibrio natural.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Jul 19, 2014 11:46 am

JEREMÌAS

Jeremìas inicia su libro diciendo en Jer. 1:1: “Las palabras de Jeremìas hijo de Hilcìas, (o Jilquìas), de los sacerdotes que estuvieron en Anatot, en tierra de Benjamìn.”
Algunos “intèrpretes bìblicos” dicen que su padre nada tiene que ver con el Hilcìas o Jilquìas que “descubriò” el Deuteronomio en el templo, libro que se le atribuye a Moisès pero que su autor es Jeremìas. Este “descubrimiento” del Deuteronomio en el templo fue hecho durante el reinado del rey Josìas. Esa es la primera conexiòn.
La segunda conexiòn es que con este sumo sacerdote, (Hilcìas), se restaura nuevamente el sumo sacerdocio a los musitas que lo habìan perdido desde que Salomòn desterrò al sumo sacerdote Abiatar hacia Anatot, dàndole el sumo sacerdocio al aarònida Sadoc. Esto ya està comentado en el análisis del reino de Josìas.

Jeremìas naciò, se acepta, en el año 650 AC, y muriò en el año 579 AC en Egipto. Segùn se cree, ocho años después de la deportación del pueblo a Babilonia con la toma de Judà por Nabucodonosor.

Segùn su propio libro, ya que lo dice en Jer,1: 2 y 3. empezó a profetizar en el año 627 AC, cuando el rey Josìas tenìa 13 años reinando en Judà; pero no dice cuàntos años durò esa etapa profètica. Parece que tuvo un perìodo de receso ya que dice que después tambièn la tuvo en tiempos del reinado de Joacìm, o sea, entre los años 608 y 598 AC, ya que Joacìm reinò solamente 11 años.

Por lo que dice luego en Jer. 25: 3, no hubo ninguna interrupciòn porque: “Desde el año 13 de Josìas hijo de Amòn, rey de Judà, hasta este dìa, que son 23 años, ha venido a mì palabra de Jehovà, y he hablado temprano y sin cesar.”
Y esto lo estaba diciendo en el año 4 de Joacìm y el año primero de Nabucodonosor, (Jer. 25:1), el año 605 AC. Segùn, esa etapa de profecìas durò hasta el fin del año 11 del reinado de Sedequìas, (587 AC), o sea, cuando el templo de Jerusalèn fue destruido.
Pero inmediatamente después de decir esto, Jeremìas cae en su primera contradicciòn cuando “le viene la palabra de Jehovà” para decirle que lo habìa dado de profeta a las naciones. Jeremìas le contesta a Jehovà, según Jer. 1: 6: “Y yo dije: ¡Oh! ¡Oh Señor Jehovà” He aquì que no sè hablar, porque soy niño.”
Terminaba de decir que empezó a profetizar en el año decimotercero del rey Josìas. Este empezó a reinar en el año 639 AC.; lo que quiere decir que Jeremìas, empezó a profetizar en el año 626 AC; para entonces Jeremìas, que habìa nacido en el año 659 AC, ya tenìa 26 años de edad. ¡Vaya niño!

Los capìtulos 1 al 6 de Jeremias son una amenaza de Jehovà hacia Judà diciendo todo lo que les sobrevendrìa por haberse apartado de èl. Pero Jeremìas es especialista en escribir cosas aparentando que las anuncia antes de que sucedan, cuando en realidad fueron escritas después de que sucedieron.
Hay que acordarse de que èl es el autor del Deuteronomio, y presentò el libro como si hubiese sido escrito por Moisès antes de morir, y còmo asocia la manera en que fue guardado este libro, y còmo “fue encontrado” siglos después.
Ya hemos comentado esto con anterioridad; por esa razòn no seremos tan analìticos con “la moral” de Jeremìas porque asì haya sido “piadoso” el fraude, fraude es fraude y punto.

Ciertas cosas que dice Jeremìas en su libro se parecen demasiado a las dichas en la segunda parte del libro de Isaìas. Por ejemplo: Jehovà refirièndose a Ciro, dice en Isa. 45:1: “Al cual tomè yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de èl y desatar lomos de reyes; para abrir delante de èl puertas….”
Segùn Jeremìas, Jehovà le dice a èl: “Mira que te he puesto en este dìa sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar”, (Jer. 1: 10).

Segùn Isa. 49: 1, Ciro, el redentor de Israel, dice: “Jehovà me llamò desde el vientre. desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.”
Y en Isa 49:5, dice: “Ahora, pues, dice Jehovà: El que me formò desde el vientre para ser su siervo.” Esta es una prueba màs de la presunta mesianidad de Ciro.
Jeremìas dice en Jer. 1: 5: que Jehovà le dijo a èl: “Antes que te formase en el vientre de te conocì, y antes que nacieses se santifiquè, te di por profeta a las naciones.”

Dice Ciro según Isa. 49: 2: “ Y puso mi boca como espada aguda, me cubriò con la sombra de su mano.”

Jeremìas, en Jer. 1: 9, dice: “Y extendiò Jehovà su mano y tocò mi boca.”

Pròximo escrito en este mismo tema: JEREMÌAS II

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Jul 26, 2014 1:13 pm

JEREMÌAS II

FRENTE A LA HIPOCRESÌA:

Los capìtulos 7 al 10 de Jeremìas son una arenga de Jehovà en contra de la hipocresìa de su pueblo pecador que cree que bastan el templo y los sacrificios para redimirse, sin ningùn esfuerzo por cambiar de actitud.
Tomaremos algunos versìculos solamente para ejemplarizar este subcapìtulo. A travès de Jeremìas, Jehovà dice en la puerta del templo: Mejorad vuestros caminos y vuestras obras y os harè morar en este lugar”. (Jer. 7: 3).

“No fièis en palabras de mentira diciendo: Templo de Jehovà, templo de Jehovà es este”, (Jer. 7: 4). Claramente dice aquì que èl no està en templo lleno de pecadores.

“He aquì, vosotros confiàis en palabras de mentira, que no aprovechan. Hurtando, matando, adulterando, jurando en falso, e incensando a Baal, y andando tras dioses extraños que no conocisteis. ¿vendràis y os pondréis delante de mì en esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, y dirèis: Librados somos; para seguir haciendo todas estas abominaciones?”, (Jer. 7: 8 al 10).
Esto todavía ocurre en nuestros tiempos en los templos de todas las religiones judeocristianas y judeocristianopaganas.

Refirièndose al sacerdocio, dice en Jer. 10: 21: “Porque los pastores se infatuaron, y no buscaron a Jehovà; por tanto, no prosperaron, y todo su ganado se esparciò.”


EL ENIGMA DE LOS SACRIFICIOS:

Son sorprendentes las cosas que se dicen en este libro sobre falsas profecìas. Israel basò su sacerdocracia en las “comunicaciones” que su dios daba a travès de los profetas que en la mayorìa de los casos eran sacerdotes.
Pero, dice Jehovà en Jer. 7: 22. “Porque no hablè yo con vuestros padres, ni nada les mandè acerca de holocaustos y de vìctimas el dìa que los saquè de la tierra de Egipto.”
¿Quièn fue entonces el que encomendò a Moisès, según Exodo 3: 18?: “E iràs tù, y los ancianos de Israel, al rey de Egipto, y le dirèis: Jehovà el Dios de los hebreos nos ha encontrado; por tanto, nosotros iremos ahora camino de tres dìas por el desierto, PARA QUE OFREZCAMOS SACRIFICIOS A JEHOVÀ NUESTRO DIOS.”

Moisès cumple ese mandato según Exodo 5: 3. El faraón le niega a Moisès esta petición, según Exodo 3: 7 y 17.
Este asunto de la negaciòn de los sacrificios causò las plagas de Egipto porque a las continuas peticiones de Moisès se estrellaban contra las negaciones del faraón.

Segùn Exodo 12: 21 al 28, Moisès manda a sacrificar corderos para cumplir un rito y dice en Exodo 12: 24: “Guardarèis esto como estatuto para vosotros y para vuestros hijos PARA SIEMPRE.”
Y en Exodo 12: 28, dice: “Y los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente asì, COMO JEHOVÀ HABÎA MANDADO A MOISÈS.”

Cuando Jehovà le dicta a Moisès los mandamientos, le dice al pueblo, según Exodo 20: 24: “Altar de tierra haràs para mì, Y SACRIFICARÀS SOBRE EL TUS HOLOCAUSTOS, y tus ofrendas de paz, tus ovejas y tus vacas; en todo lugar donde yo hiciere que estè la memoria de mi nombre, vendrè a ti y te bendicirè.”
Jehovà confirma esto de una manera dràstica en Exodo 22: 20: “El que ofreciere sacrificios a dioses excepto solamente a Jehovà, serà muerto.”

Durante todo el Levìtico, da una càtedra sobre la forma de hacer los sacrificios, y los motivos para hacerlos. Si la Biblia dice que Jehovà estableciò e instruyò sobre los sacrificios; y en la misma Biblia dice que èl nada mandò acerca de holocaustos y sacrificios, ¿no es una tremenda contradicciòn?
En el caso de que no haya sido asì, habrìa que aceptar que efectivamente Jehovà no dio esas instrucciones sino que los sacerdotes que escribieron los relatos, tomaron el nombre de Jehovà para imponer los sacrificios de los cuales ellos sacaban gran provecho.
En este caso habrìan cometido fraude al decir que Jehovà era el que daba estas instrucciones.
Serìa màs justo y lògico el pensar en profetas fraudulentos que en un dios mentiroso. Pero, después de haber mencionado que èl, (Jehovà), nada habìa dicho sobre holocautos, según Jer. 7: 22, Jehovà cae en otra de sus acostumbradas contradicciones, cuando dice en Jer. 17: 26, que sì son buenos los sacrificios y respetar el sàbado: “Vendràn de las ciudades de Judà, de los alrededores de Jerusalèn, de tierra de Benjamìn, de la Sefela, de los montes y del Neguev, TRAYENDO HOLOCAUSTOS Y SACRIFICIOS, y ofrenda e incienso, y trayendo sacrificio de alabanza a la casa de Jehovà.”

Pròximo escrito en este mismo tema: JEREMÌAS III

HELIODORO RAMIREZ

Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por HELIODORO RAMIREZ » Jue Jul 31, 2014 5:11 pm

Estimado colaborador (que se hace llamar super), con el todo respeto que usted me merece, según mi análisis esta es mi humilde opinión: Primero debe recordar que la biblia no es del todo literal, también es simbólica, por lo tanto no la considere absoluta, y por la gracia del espíritu divino estamos hechos perfectos, si considera la exactitud con que funciona nuestro organismo sin necesitar más que una sana alimentación y un buen ritmo de vida. Hasta hoy 31 de julio de 2014, nada se ha podido equiparar a nuestro cuerpo, activado no se por que fuerza extraña, a la cual científicos avezados finalmente llamaron "Dios".
Mi sencilla recomendación a usted es "por favor no quiera extraviar más al mundo con sus comentarios avalados únicamente por su sentimiento de rebelión".
Ahora a ustedes lectores bien intencionados los invito a abrir el libro de Proverbios y leer Capitulo 2: 1 - 5" (Sabiduría del rey Salomón). Capítulos 30 y 31 (sabiduría de Agur y rey Lemuel, respectivamente).

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Ago 02, 2014 4:34 pm

JEREMÌAS III

EL ENIGMA DE LOS SACRIFICIOS, (Continuaciòn):

Pero, aùn tenemos màs sobre falsas profecìas y falsos profetas, o adulteraciones sobre las profecìas. Dice Jehovà.segùn Jer. 8: 8, cuando èste recrimina al pueblo que no conoce su juicio: “¿Còmo decìs: Nosotros somos sabios, y la ley de Jehovà està con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas.”
Esto es grave porque acabamos de ver que Jehovà niega haber mandado algo sobre sacrificios y holocaustos el dìa que los sacò de la tierra de Egipto. ¿Por què? Sencillamente porque esto deja muy en tela de juicio la ùltima plaga que se inflingiò al pueblo de Egipto, bastante espectacular por cierto.
Tambièn deja en tela de juicio las leyes sobre los sacrificios que beneficiaban màs a los sacerdotes, que a “la redenciòn” de los pecados por el sacrificio, sin el cambio radical del individuo en su tendencia a pecar.
Con esta aseveración de Jehovà, quedan muy mal parados los profetas del pasado, incluyendo a Isaìas.

Tambièn, en varios pasajes de Jeremìas encontramos acusaciones sobre profetas contemporàneos con Jeremìas. Jehovà niega rotundamente que sea èl el que los usaba para enviar su palabra al pueblo.
El problema con los profetas bìblicos era que cada vez que recibìan algùn mensaje, profètico o no, dentro de su paranormalidad, ellos se lo atribuìan a su dios. Eso no es fraude sino candidez. Pero si el que dejaba el mensaje a travès del profeta, que eran los mèdiums de esa època, les hacìa creer que era dios, el fraude no era del profeta sino del espìritu que usurpaba el nombre de Jehovà.
Con esta explicación queremos decir que el fraude lo puede cometer el mediador, (profeta o mèdium), diciendo que recibiò un mensaje de Jehovà sin que eso hubiese sucedido. Ahora, el fraude pasa a ser del comunicante, cuando sin serlo dice que es dios y deja el mensaje.
Como se dijo, en ese caso la falta del mediador, (profeta o mèdium), es solamente un exceso de confianza en el comunicante, o sea, candidez.

Tambièn hemos comentado antes que parece que los profetas y el pueblo que los consultaba, tenìan la costumbre de llamar dios a todo el que hablaba a travès de ellos.
Ya hemos citado antes a 1Samuel 9: 9, donde dice: “Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios, decìa asì: Venid y vamos al vidente; porque al que hoy se llama profeta, entonces se le llamaba vidente.”
Por las cosas que hemos visto arriba, no era su dios el que se comunicaba a travès del vidente, o profeta, o mèdium, sino que vaya usted a saber quièn era porque al decir que era dios el que se comunicaba, se le estaba dando ese nombre a cualquier espìritu.
La prueba de que a los espìritus se los llamaba dioses està en 1Samuel 28: 13. Cuando el rey Saùl va a consultar a la adivina de Endor, Saùl le pregunta: “¿Què has visto? Y la mujer respondiò: He visto dioses que suben de la tierra.”

EL CINTO DE LINO:

En las actuales sociedades de investigaciones psìquicas, en donde se experimenta con facultados, o paranormales, o mèdiums, para hacer contacto con las inteligencias incorpòreas o espìritus, los investigadores saben que en ciertas oportunidades, entidades espirituales atrasadas, tratan de obtener el dominio sobre algùn paranormal sumiso, ejerciendo lo que se ha denominado una OBSESIÒN ESPIRITUAL.
Este fenòmeno se inicia cuando el facultado se deja conducir mansamente por cierto espìritu, haciendo todo lo que èste le indica: Què debe hacer; què debe decir; a dònde debe ir; què comer; què vestir, etc. Es un estado en el que si el facultado cae en èl y le resultarà muy difícil salirse.

Hemos querido hacer esta indicaciòn porque en Jer. 13: 1 al 9, entre otras cosas que figuran en otros capìtulos, Jehovà ejerce este dominio sobre Jeremìas, minàndole el libre albedrìo y la libre iniciativa. En el pasaje citado, Jehovà le dice a Jeremìas que compre un cinto de lino y que lo ciña en sus lomos. Jeremìas complace a su dios. Despuès Jehovà le dice que se levante, vaya hasta el Eufrates y que esconda el cinto en la hendidura de una peña. Jeremìas emprende la marcha y hace lo que Jehovà le manda y luego regresa.

Hasta este punto, comentaremos lo siguiente: Jeremìas se encontraba en Jerusalèn. Ir hasta el rìo Eufrates no era cosa de un dìa. No se podìa ir en lìnea recta desde Jerusalèn porque habìa que cruzar la tierra de los amonitas, y luego Arabia en la que todo viajero estaba expuesto al asalto por parte de las tribus àrabes nòmadas del sector.

El camino natural para ir desde Jerusalèn hasta el Eufrates era la ruta de las caravanas, o sea, la ruta de Damasco/Palmira; pero para seguir esa ruta, primero habìa que viajar desde Jerusalèn hasta Galilea. No era una ruta de pocos dìas, ni aun hecha en bestia; al igual que el retorno. Pero Jeremìas la hizo sin chistar. Todo para esconcer un cinto de lino en la hendidura de una roca del Eufrates. ¡Por Dios!

Pero allì no termina la cosa. Despuès de unos dìas de haber regresado, Jehovà le dice que se levante, vaya al Eufrates y tome el cinto que le mandò esconder. Jeremìas, tambièn sin chistar, emprende la marcha hasta el rìo Eufrates, y según sus propias palabras: “Cavè. Y tomè el cinto del lugar donde lo habìa escondido; y he aquì que el cinto se habìa podrido; para ninguna cosa era bueno. Y vino a mì palabra de Jehovà, diciendo: Asì ha dicho Jehovà: Asì harè podrir la soberbia de Judà, y la mucha soberbia de Jerusalèn.”

¿Sòlo para poner ese “ejemplo” hizo que el babieca de Jeremìas hiciera esos viajes? ¡Por Dios! Ese ejemplo o demostración pudo habèrsela dado a Jeremìas hacièndole esconder el cinto en el rìo Jordàn, o en el Mar Muerto, que estàn màs cerca de Jerusalèn. Esas cosa sòlo las hacen en la actualidad espìritus atrasados y desconsiderados que ejercen lo que se denomina OBSESIÒN ESPIRITUAL.

Pròximo escrito en este mismo tema: JEREMÌAS IV

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Dom Ago 03, 2014 2:35 pm

Para Heliodoro Ramìrez:

1.- Escribiste: "Estimado colaborador (que se hace llamar super)"

Yo no me hago llamar Super Colaborador. Ese es un tìtulo que le concede a uno el sistema tomando en cuenta el nùmero de colaboraciones que ha acumulado hasta ese momento. Todos empezamos igual. Nadie es Super Colaborador desde el comienzo, y menos porque uno mismo se dè ese tìtulo.

Tambièn quiero decirte que ese tìtulo nada tiene que ver con la calidad de las colaboraciones, y/o por los temas abiertos, sino exclusivamente por el nùmero de ellos.

2.- Escribiste: "Primero debe recordar que la biblia no es del todo literal, también es simbólica, por lo tanto no la considere absoluta, y por la gracia del espíritu divino estamos hechos perfectos, si considera la exactitud con que funciona nuestro organismo sin necesitar más que una sana alimentación y un buen ritmo de vida. Hasta hoy 31 de julio de 2014, nada se ha podido equiparar a nuestro cuerpo, activado no se por que fuerza extraña, a la cual científicos avezados finalmente llamaron "Dios"."

a.- La Biblia es un libro, y como todo libro està escrito. La escritura es para leerla y no para interpretar lo que està escrito, ya que eso caerìa en especulaciòn, y ademàs dependerìa del grado de instrucciòn de cada lector.
Yo, secillamente leo lo que està escrito, y en base a eso hago mis comentarios.

b.- Por ejemplo: Has escrito un concepto. Segùn lo que has escrito, tu concepto es altamente materialista. Eso no hay que "interpretarlo" ni tampoco "especular" y menos "simbolizar" con lo que has escrito. Lo escribiste y esta es mi observaciòn en cuanto a eso que escribiste.

3.- Escribiste: "Mi sencilla recomendación a usted es "por favor no quiera extraviar más al mundo con sus comentarios avalados únicamente por su sentimiento de rebelión".

Quiero recordarte el significado de la palabra REBELIÒN:

rebelión.
(Del lat. rebellio, -onis).
1. f. Acción y efecto de rebelarse. Era u. t. c. m.
2. f. Der. Delito contra el orden público, penado por la ley ordinaria y por la militar, consistente en el levantamiento público y en cierta hostilidad contra los poderes del Estado, con el fin de derrocarlos.

¿En què quedamos? ¿La Biblia es un libro polìtico? ¿De què me estoy rebelando? ¿Por què me tachas de delincuente, (porque la rebeliòn es un delito), que està atentando contra los poderes pùblicos, por meramente hacer unas observaciones a la Biblia?

¿Tambièn eso no tengo que leerlo tal como lo escribiste sino "interpretarlo", o tomarlo "simbòlicamente" e ignorar lo que escribiste LITERALMENTE?

4.- Escribiste: "Ahora a ustedes lectores bien intencionados los invito a abrir el libro de Proverbios y leer Capitulo 2: 1 - 5" (Sabiduría del rey Salomón). Capítulos 30 y 31 (sabiduría de Agur y rey Lemuel, respectivamente)."

Eso si que te lo agradezco ya que revisando mis comentarios al Antiguo Testamento, me encontrè que mis comentarios a PROVERBIOS no se encuientran y debiò ser en una època en que tenìa dificultades para subir mis escritos. Pero aquì estàn mis comentarios a PROVERBIOS ya que lo estàs recomendando a los lectores:

PROVERBIOS

El capìtulo 1 de Proverbios, contiene consejos de un padre a sus hijos. En este capìtulo, se resume la sabidurìa de la siguiente manera:
“El principio de la sabidurìa es el temor a Jehovà.” (Proverbios 1: 7).

Luego, en Proverbios 1: 29, dice:
“Por cuanto aborrecieron la sabidurìa, y no escogieron el temor a Jehovà.”

La sabidurìa no es temor a Dios. El temor lo causa la ignorancia. Sabidurìa es: “CONDUCTA PRUDENTE Y CONOCIMIENTO PROFUNDO EN ARTES; LETRAS Y CIENCIAS.”
El sabio no le teme a Dios porque la sabidurìa lo hace conciente de las cosas que no se deben hacer para no ofender a Dios.
En Proverbios se inculca el temor a Dios; y a Dios debemos amarle y no temerle. Si tememos un castigo de èl, entonces debemos temernos a nosotros mismos porque seremos nosotros, y nadie màs que nosotros, los que originamos una acciòn negativa que amerite un castigo divino.

Nosotros amamos a nuestros padres. Les tememos a los padres desgraciados, injustos e ignorantes; pero a un padre bueno no debemos temerle.
Pero si ese padre bueno nos reprende o nos castiga de alguna manera, es porque hemos cometido una mala acciòn. Y ante una mala acciòn nuestra, ¿a quièn deberiamos temer; a nosotros que la originamos, o a nuestros buenos padres que la corrigen?

La sabidurìa y la religiosidad son dos cosas diferentes. Se puede ser un sabio no religioso; se puede ser un religioso ignorante; y se puede ser un sabio religioso.

En Proverbios 2: 5 y 6, dice:
“Entonces entenderàs el temor de Jehovà, y hallaràs el conocimiento de Dios.
Porque Jehovà da la sabidurìa, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.”

Contrariando a los bìblicos, no hay sabidurìa venida de la”boca” de Dios, ni conocimientos, ni inteligencia, ni juzgamos las cosas dichas, y los sucesos protagonizados por el dios bìblico.
Ni el hombre màs sabio de nuestro planeta, ha hallado el conocimiento de Dios, al Dios de Universo nos referimos, Ese conocimiento aludido ha venido solamente de dioses pequeños, de dioses humanoides que han sido imperfectos en su decir, en su acciòn, y por supuesto, en su nada sabia sabidurìa.

La tònica de los capìtulos 1 al 7 de Proverbios, es la misma: Temor a Dios. Desde el capìtulo 8 al 31, son lecciones de buen comportamiento. Esto convierte a Proverbios en un libro ètico religioso, nunca sabio; pero de gran utilidad para los inmorales.

Por ùltimo, quiero felicitarte por lo que creas o no creas ya que es tu derecho hacerlo.
Tambièn me felicito a mì mismo por lo que yo creo y no creo. Ese tambièn es mi derecho.

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Re: COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Mensaje por Roberso » Sab Ago 09, 2014 2:26 pm

JEREMÎAS IV

ERROR EN EL TIEMPO, O LOS 70 AÑOS:

Ya hemos mencionado que una profecìa no puede considerarse como tal si no se aclaran estas tres cosas: Anuncio, lugar y fecha.
El anuncio no debe caer en el terreno de la probabilidad ya que para anunciar una probabilidad futura no se necesita ser profeta.
Si tenemos un familiar o un amigo adicto al alcohol, sabemos que existe la probabilidad que termine con una cirrosis, o con cualquier otro problema derivado de su vicio. ¡Esa es una probabilidad! Pero si anunciamos a nuestro pariente o amigo vicioso que va a morir de una cirrosis hepàtica, en el hospital tal o cual, en tal dìa de tal mes de tal año, eso sì serìa una profecìa, si se cumple por supuesto.

Jeremìas en su libro hace profecìas sobre el futuro de Judà, sobre el pueblo que serà llevado cautivo, y sobre la destrucción del templo. Esta ùltima la pone como la catàstrofe mayor que le puede suceder a Judà. Para èl, no es tan importante la deportación del pueblo como la destrucción del templo. Pero, ¿cuàndo hace Jeremìas estas profecìas? Las hace en tiempos del rey Joacìm, (608 al 597 AC), que habìa sido nombrado rey de Judea por los egipcios, en reemplazo de Joacar, que en otros pasajes de La Biblia es llamado Salum.
A los once años de su reinado, (597 AC), Judà fue invadida por Nabucodonosor y Joacìm fue llevado a Babilonia encadenado.
En su lugar, Nabucodonosor hizo rey de Judea al hijo de Joacìm llamado Joaquìn que reinò solamente tres meses. Ya Judà pasaba a ser un estado vasallo de Babilonia.
Nabucodonosor hizo llevar a a Joaquìn a Babilonia y en su lugar nombrò rey de Judà a Sedequìas, hermano de Joaquìn.

Pero no es solamente eso. Desde que Nabucodonosor incursionò en Judà destronando a Joacìm en el año 597 AC, empezó a saquear el templo de Jerusalèn, llevàndose los utensilios a Babilonia.
En la segunda incursión en la que destronò a Joaquìn para poner de rey a Sedequìas, se llevò a Babilonia los objetos preciosos del templo. Jeremìas estaba viviendo todos esos sucesos. No se necesitaba ser profeta para saber que los dìas de Judà y de Jerusalèn estaban contados. Era una fuerte probabilidad. Y tan fuerte era que el rey Sedequìas envìa a decir a Jeremìas que consulte a Jehovà sobre el destino de Judà. Que le pregunte si los ayudarà.
La respuesta de Jehovà es negativa y presagia las peores cosas “a su pueblo elegido”, pero según Jehovà, no porque Nabucodonosor y Caldea eran rey y potencia en expansiòn y Judà y su pueblo caerìan ante ese peso avasallador, sino porque Jehovà asì lo querìa “para castigar” a su pueblo, diciendo: “ Y enviarè sobre ellos, espada, hambre y pestilencia, hasta que sean exterminados de la tierra que di a ellos y a sus padres”, (Jer. 24: 10). !Què manera de querer a “su pueblo elegido”!

Despuès que Babilonia habìa sido el blanco de las crìticas de Jehovà por su politeìsmo màs que por sus inmoralidades, Jehova convierte a Nabucodonososr e, “su instrumento” para castigar a su pueblo elegido. Cuando dice en Jer. 25: 9: “He aquì enviarè y tomarè a todas las tribus del norte, (antiguo reino de Israel), dice Jehova, y a Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y los traerè contra esta tierra y contra sus moradores.”

Luego de anunciar, no una profecìa sino una inminente probabilidad que ya se la tomaba como una realidad esperada, incluso por el rey Sedequìas y el mismo profeta Jeremìas, a travès de este ùltimo Jehova hace “otra profecìa” que figura en Jer. 25: 11 y 12: “Toda esta tierra serà puesta en ruinas y en espanto; y serviràn estas naciones al rey de Babilonia setenta años, castigarè al rey de Babilonia y a aquella naciòn por su maldad, ha dicho Jehovà, y a la tierra de los caldeos, y la convertirè en desierto para siempre.”

Pròximo escrito en este mismo tema: JEREMÌAS V

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