Contra el destino, nadie la talla.

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Weldon
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Contra el destino, nadie la talla.

Mensaje por Weldon » Mar Sep 14, 2010 6:12 am

“Contra el destino, nadie la talla” , me había dicho mi tío innumerables veces…pero nunca entendí muy bien que quería decir con eso.

El tío Martin era un hombre que había vivido mucho, y al parecer su vida era como un tango.

No se le conocía un trabajo en el que hubiera durado mucho, aunque había tenido muchos a lo largo de su juventud, todos muy interesantes , y a veces, bastante raros. Desde guardia de seguridad en un galpón de la ribera de La Boca, pasando por croupier en un casino clandestino cercano a la Isla Maciel y hasta un improbable agente de espionaje para los aliados durante los años de la segunda guerra mundial , en la entrada del puerto de Buenos Aires ¡¡ para vigilar que no entraran submarinos alemanes !!

Nunca le di mucho crédito a estas historias que el me contaba, las tomaba como fantasías de un hombre que tenia mas imaginación que hechos concretos. Pero con los años, me fui enterando que no solamente fueron ciertas, sino que además hubo en su vida de joven, cuando vivía en la Rusia prerrevolucionaria , historias en que la vida y la muerte caminaban juntas de la mano.

Al oírlas, ya mas grande, hacia que se me erizaran los pelos de la nuca. Y sentía también un poco de envidia (bastante en realidad) porque me hacían sentir que mi vida, aunque tuviera bastante sobresaltos, era tan aburrida como una convención de tejedoras de chrochet.

Era un eximio jugador de cartas, tanto las de pocker como las españolas, y con eso se fue forjando una solida reputación de jugador. Además se hizo de una cantidad de dinero que para muchos era una pequeña fortuna.

Cuando se lo veía acompañado de mujeres, el resto de la familia musitaba, con algo de desdén:
“son sus amantes, son mujeres de la noche”. Yo, al verlas, tan hermosas ,tan bien ataviadas y con maneras tan sugerentes , me preguntaba por qué diablos el resto de los hombres tenían que conformarse con mujeres “del dia”.

Algunas de ellas no eran de mala reputación , solamente tenían su vida en el mundo artístico, mas concretamente cantantes , actrices, locutoras y hasta una vilolinista. Un par de ellas trascendieron en el mundo de la política de esa época ,se casaron con mandatarios y hombres del poder. Por eso mi tío Martin tenía muchos amigos influyentes. Pero de esto prefiero no hablar, no sea que se hieran algunas suceptibilidades.

Por algún motivo que desconozco yo era su sobrino preferido. Nunca entendí muy bien el porqué , si el me consideraba un “buen chico”, según sus propias palabras. Pensaba que quizás yo no era el sobrino que quizás el hubiera querido tener , que no era pariente digno de tan sobresaliente personaje.

Y cuando algo de lo que yo hacía no salía como lo esperaba, el se reía y me palmeaba el hombro , mientras me decía, como con resignación y gracia : ” no te hagas problema, contra el destino nadie la talla “. Y yo me sentía más reconfortado, pero sin saber muy bien a que se refería con esa frase.

Y pensaba que llegaría el día en que yo iba a poder devolverle esa gentileza. Como todo en la vida, era solo cuestión de tiempo.

En sus años de vejez, ( por decirlo de alguna manera, ya que su figura alta y estilizada con un rostro de rasgos nobles parecía no declinar, además de tener un temperamento eternamente jovial) mantenía su estilo de vida despreocupado y algo caro siendo prestamista.
No era un mafioso, claro que no, pero sus amigos influyentes se encargaban de que si alguien tenía una deuda de dinero o de las otras, siempre fueran saldadas. Nunca le pregunte que pasaba con los que no pudieron pagar, especialmente cuando quienes le debían eran sus conocidos con poder político. Mejor no hablar de ciertas cosas.

Se construyó una casa muy linda y de aspecto muy moderno , que era su refugio del mundo tan aburrido y común en el que vivíamos el resto de nosotros, sus parientes.
Hacía de la lectura un culto , y era casi una enciclopedia andante ,nos contaba historias de aventuras de Daniel Defoe , Julio Verne y otros que narraban fantásticas aventuras. Pero las que a mi me gustaban eran las narraciones de su propia vida, mas interesantes que la de estos grandes escritores. El mismo era una aventura, una que podía tocar ,o me tocaba cuando me decía su frase perdilecta.

En esa casa , dentro de un placar empotrado , había un panel que parecía menos igual que el resto de las maderas que oficiaban de fondo. Me llamaba mucho la atención que siempre estaba tapado por una pila de ropa que nunca se usaba, y que nunca dejó que mi curiosidad infantil investigara nada acerca del mismo. Sencillamente , “no lo toques “ me decía.

Un día de invierno con una molesta y persistente llovizna , de una manera para mi inesperada, pude descubrir el motivo del tan bien disimulado panel . Mientras estábamos jugando cartas en la cocina al abrigo de una estufa de kerosén sentimos unos fuertes golpes en la puerta.

“Martin abri ,carajo!!” fuel el grito que profirió algún agente de la fuerza policial. Ser un prestamista ,no siempre es garantía de tranquilidad.

“No te asustes ,quedate acá calladito la boca , que no va a pasar nada . Hacete el sorprendido y quedate quieto . “ me dijo bastante tranquilo.

Se dirigió a la habitación del placar empotrado , y no lo vi mas.
Con un ruido de miles de astillas al quebrarse, la puerta cedió ante la patada de una bota muy bien lustrada. Ingresaron cuatro milicos jadeantes y presurosos que entraron a donde yo estaba.

“ Es un menor , dejalo. Busquen al viejo , está dentro de la casa!! Revisen bien , mierda!!”

Y comenzaron la búsqueda entre maldiciones y puteadas. Transpirados y después de una frenética búsqueda , miraron dentro del placard .

Dentro del mismo,y tras una pila de ropa ahora desparramada como por el viento , había una misteriosa puerta , ahora abierta ,con la forma de un panel de madera ,casi tan igual como el resto.

Y comprendí el motivo de tan bien ideada salida : daba a un corto patio , del cual nunca había entendido el tan poco arquitectónico fin. Me parecía inútil y mal ubicado .

Pero daba a la calle de atrás. Y mientras buscaban en la casa, mi tío Martin se fugaba a la libertad. Al menos por hoy. Y hasta poder hablar con sus amigos.

Y me lo imaginé caminado por la calle, con paso apurado pero tranquilo ,pensando:

“para ustedes también vale, milicos: contra el destino nadie la talla” .


Este cuento , que no lo es tanto ,es un homenaje a mi querido tío, que me enseñó que Mister Hyde y el Dr Jekyll a veces se pueden encontrar frente a frente ,jugando poker en una mesa.


Siempre y cuando Martin repartiera las barajas.
Algunas cosas , son para siempre ...

Esteban Rey
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Re: Contra el destino, nadie la talla.

Mensaje por Esteban Rey » Mar Sep 14, 2010 11:47 am

Que más te puedo decir querido colega, más que un te felicito, es una historia hermosa y llena de nostalgia, bien narrada, que es lo importante. Si seguís así, vas a tener mucha suerte, hay certámenes de literatura que pueden ayudarte a caminar en caminos impensados. Avanti bambino, y piu fortaleza. E.R

AZUNA

Re: Contra el destino, nadie la talla.

Mensaje por AZUNA » Sab Ene 30, 2021 8:48 pm

QUE BUENO QUE ESTÀ!! FELICITACIONES! ES UN RELATO MUY BIEN NARRADO, QUE ME LLENO DE ASOMBRO Y ALEGRIA. GRACIAS. ANA

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