Mi ultima neblina

Publicá aquí tus cuentos cortos de terror, suspenso, amor, ciencia ficción, realismo mágico... Los mejores serán elegidos para entrar en la sección de Literatura

Moderador: alegsa

Responder
Tynus Summer
Mensajes: 3
Registrado: Vie Abr 18, 2008 11:44 am
Ubicación: Argentina

Mi ultima neblina

Mensaje por Tynus Summer » Vie Abr 18, 2008 12:06 pm

Los años se apoderaron del anciano cuerpo convenciéndolo de que repose eternamente tras infinitas experiencias recogidas en su visita a la vida. Y ahora, como premio, se merecia un dulce descanso.

La abuela, su abuela, que lo acompaño durante la aventura adolescente, que lo hizo conocer el sabor del barrio, el olor casero de los alimentos hechos con amor, la calidez del hogar y la imaginaria aventura de navegar por mundos extraordinarios creados por la suave y tierna voz de su abuela que lo acompañaba en la espera de los sueños.

Aquella época de cultivo de amistades infinitas, puertos de amores inconclusos y donde todo parece posible y la adultes es lejanamente eterna, lo hizo compartir la mas maravillosa etapa de vida, aunque luego la lejanía y el olvido, acompañados del frío terror, ganarían la partida.

Bibliotecas de años al pasar la vida lo encontraba solo en el mundo, sin sus padres, y ahora, sin su abuela. Y esa misma soledad lo acompañará a enfrentar el enemigo que lo desterró de su abuela y le hizo conocer el escalofriante miedo de la muerte.



Una tenue mañana de sabado otoñal lo invitaba a un torneo de fúbol apura emoción, habían conformado un equipo competitivo con la llegada de un robusto vecino. Pablito, un delatero prometedor.

Luego pasar a buscar a su incomparable amigo, emprendian juntos la caminata hacia el club, cuadras combatidas por la niebla los envolvían en una guerra fervorosa en busca del acogedor color.

Al pasar varias cuadras silenciosas y a la espera del despertar total del sol, los hizo divisar a unos 25 metros una mujer alta, de pelo desordenado y bulcleado, al parecer con la cabeza gacha y con una clara particularidad, estaba vestida de pollera y remera. Lo que llamó poderosamente la atención de los jóvenes, quienes atormentados del frío no evitaron un sonrisa, ¨debe llegar de un giro importante¨ comento su amigo Jorge.

Los silvidos y piropos ganaron la partida, comenzaron a reir y a desnudar palabras que cambian de tono con mucha facilidad, al ver que la persona era inmutable a cualquier respuesta. Al doblar la esquina decidieron darle un pequeño susto a favlor de la diversión juvenil y comenzaron a correr con toda velocidad esos metros de distancia, al llegar y doblar la esquina la niebla los envolvió en una ceguera impenetrable, que los tuvo atrapados por pocos segundos. Al poder escapar de del abrazo de la niebla, los sorprendio la distancia en que se encontraba auqella mujer, exactamente la mima que un minuto antes.

¨Corre rápido¨, pensó en voz alta, ¨bueno, pues nosotros correremos aún mas rapido¨, grito su inseparable amigo. Y emprendieron la carrera perdida.

Silencio, pensamientos cruzados y miradas sorprendidas encontraron destino en el cuerpos de ambos al doblar una nueva esquina.

La mujer se encontraba a la misma distancia, ni un metro mas, ni un metro menos.

Decidieron sin titubear terminar con esta carrera sin destino y darle un buen susto por burlona a esa mujer, que ya estaban fastidiandolos, por si acaso, tambien asustándolos, pues su forma y velocidad de caminar luego de doblar cada esquina, seguía siendo siempre la misma.

Una falta de aliento acompañado de una inmortal inmovilidad los sucumbió al doblar hacia su destino, sus temerosos ojos divisaban con una mirada cautiva e invadida de un miedo arrollador a una vereda solitaria, cien metros de neblina y soledad.

Con pasos temblorosos y tan lentos como el despertar de una rosa, exploraban esa solitaria cuadra, qie, al llegar a su instancia final, la blancura de su piel los apodero de una mudez mortal, las palabras no lograban su libertad, sus movimientos no coordinaban con su mente desvanecida, sus miradas suplicando ayuda de nadie, se cruzaban entre ellos y entre ella, de frente, en la plaza que los encontraba todas las tardes y apoyada en el tronco donde mil historias y carcajadas tuvieron su principio y fin, se apoyaba comodamente esa extraña mujer, jugando con con pequeño corcho estre sus manos, mirando el suelo, y esperando a sus captotres.

Cayeron al suelo en elñ momento en que los miró, ojos blancos sin rastros de pupilas los invito al infierno, y con un movimiento fugaz le alcanzo con una vilebncia desconocida el jugete entre sus manos.

Nunca jugaron aquel torneo, nunca dieron expolicaciones de lo sucedido, nbunca mas se vieron y, nunca mas vio a su abuela.

Hasta el dia de hoy, frente a la puerta de sus recuerdos, en dodne dentro ya no se encontraban la caricias de su abuela, sino la soledad del tiempo. Con un horror entre su alma y el presente, junto con un temblor infinito, entro suplicando paz un con la intencion de buscar un simple documento, sin contar quien estaria esperándolo del otro lado de la puerta.

Tynus Summer
Solo espero que les guste y lo disfruten.

Responder