La palabra OUIJA se cree formada por dos voces que significan "sí": oui en francés y ja en alemán.

La ouija es una tabla con letras, números y zonas marcadas con "sí" y "no", junto a un puntero móvil. Generalmente varias personas apoyan los dedos sobre el puntero mientras hacen preguntas, esperando que una entidad invisible conteste mediante movimientos sobre la tabla.
Historia de la ouija
Existen indicios de prácticas similares desde tiempos muy antiguos, tanto en China como en Grecia y Roma. En la época moderna, la ouija quedó asociada al auge del espiritismo del siglo XIX. Con el tiempo se convirtió en un objeto comercial muy difundido.
¿Cómo funciona?
Para quienes creen en la ouija, la tabla funciona como puente o medio de comunicación con entidades del "más allá". Algunos interpretan sus movimientos como telepatía inconsciente entre los participantes; otros sostienen que realmente hay espíritus, almas perdidas o seres burlones detrás de las respuestas.
La sesión
Según la tradición, la sesión requiere un médium o persona especialmente sensible y otros participantes que actuarían como amplificadores. El médium formula las preguntas y la entidad respondería señalando letras, números o directamente el "sí" y el "no".
Muchos relatos advierten sobre el riesgo de "abrir una puerta" entre dos mundos y no saber con qué clase de entidad se está tratando. Por eso, dentro de la literatura paranormal, la ouija suele considerarse una práctica delicada y potencialmente peligrosa.
¿Con quiénes se podría contactar?
Quienes estudian el tema sostienen que la ouija no serviría para contactar con Dios ni con el Demonio, sino con almas confundidas, espíritus burlones o presencias de naturaleza incierta. Algunos incluso afirman que puede usarse para ayudar a un alma perdida a tomar conciencia de su estado.