Oracle, un gigante de productos del software, ha anunciado la compra de Sun Microsystems por 7.400 millones de dólares, tras dos semanas de que IBM retirara su oferta por la misma compañía.
Según informaron desde Oracle, se ofrecerá 9,5 dólares por cada acción de Sun Microsystems; lo que supone una prima del 42% de los 6,69 dólares que costaba la empresa el viernes pasado en el mercado Nasdaq.
Scott McNealy, presidente de Sun, dijo que Oracle y Sun fueron empresas pioneras en el sector, además de socias durante más de veinte años; también agregó que esta compra supone un "hito" en la historia del sector.
Según informó el consejero delegado de Oracle, Larry Ellison, "con la compra de Sun, Oracle será la única empresa que podrá diseñar un sistema integrado donde todas las piezas funcionan juntas, de forma que los clientes no tendrán que unirlas ellos mismos".
Esta compra supone una derrota para la gigante azul IBM, quien había mostrado interés por Sun al ofrecer 7.000 millones de dólares por la compañía, oferta que fue luego retirada, debido a los posibles problemas legales con las autoridades reguladoras de EE.UU., entre otras dificultades en la integración.
Según informaron desde Oracle, se ofrecerá 9,5 dólares por cada acción de Sun Microsystems; lo que supone una prima del 42% de los 6,69 dólares que costaba la empresa el viernes pasado en el mercado Nasdaq.
Scott McNealy, presidente de Sun, dijo que Oracle y Sun fueron empresas pioneras en el sector, además de socias durante más de veinte años; también agregó que esta compra supone un "hito" en la historia del sector.
Según informó el consejero delegado de Oracle, Larry Ellison, "con la compra de Sun, Oracle será la única empresa que podrá diseñar un sistema integrado donde todas las piezas funcionan juntas, de forma que los clientes no tendrán que unirlas ellos mismos".
Esta compra supone una derrota para la gigante azul IBM, quien había mostrado interés por Sun al ofrecer 7.000 millones de dólares por la compañía, oferta que fue luego retirada, debido a los posibles problemas legales con las autoridades reguladoras de EE.UU., entre otras dificultades en la integración.
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