Esta es la primera elección de un Papa en el siglo XXI y, como era de esperarse, la tecnología debía hacerse presente.
Hace 25 años cuando se eligió a Juan Pablo II, recién comenzaba a gestarse Internet y la tecnología no era lo que es hoy en día. Por esto, debieron reforzar la seguridad en la capilla sixtina y, especialmente, en el salón y sus alrededores desde donde se elige el nuevo Papa. Para ello crearon un gran campo electromagnético alrededor de este salón para anular todo tipo intromisión tecnológica en el mismo.
Recordemos que hoy es posible escuchar una conversación desde muy lejos simplemente dirigiendo una antena contra una pared. También es posible usar cámaras y micrófonos con el tamaño de insectos, los cuáles pueden ser fácilmente introducidos a un lugar.
La elección ya comenzó, ahora deberemos esperar para saber si la tecnología logra descubrir el nombre del nuevo Papa antes de ser anunciado oficialmente.
Hace 25 años cuando se eligió a Juan Pablo II, recién comenzaba a gestarse Internet y la tecnología no era lo que es hoy en día. Por esto, debieron reforzar la seguridad en la capilla sixtina y, especialmente, en el salón y sus alrededores desde donde se elige el nuevo Papa. Para ello crearon un gran campo electromagnético alrededor de este salón para anular todo tipo intromisión tecnológica en el mismo.
Recordemos que hoy es posible escuchar una conversación desde muy lejos simplemente dirigiendo una antena contra una pared. También es posible usar cámaras y micrófonos con el tamaño de insectos, los cuáles pueden ser fácilmente introducidos a un lugar.
La elección ya comenzó, ahora deberemos esperar para saber si la tecnología logra descubrir el nombre del nuevo Papa antes de ser anunciado oficialmente.
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