REUNIONES MEDIÚMNICAS

Discusiones sobre fenómenos fantasmales, espíritus, seres del más allá, viajes astrales, la ouija, médiums, etc.

Moderador: alegsa

Responder
Periespiritu
Super colaborador
Super colaborador
Mensajes: 875
Registrado: Mié Sep 03, 2008 1:33 pm

REUNIONES MEDIÚMNICAS

Mensaje por Periespiritu » Mié Mar 21, 2012 8:50 pm

REUNIONES MEDIÚMNICAS


POR MANUEL FILOMENO DE MIRALDA



DATOS BIOGRÁFICOS


Resumen de la biografía de Manuel Filomeno de Miranda, por A. M. Cardoso y Silvia:

Manuel Filomeno Batista de Miranda nació el día catorce del mes de Noviembre de 1876, en un lugar llamado “Jangada”, municipio de Conde, en el Estado de Bahía, siendo sus padres Manuel Batista de Miranda y Umbelina María de la Concepción.

Convertido al Espiritismo en la ciudad de Alagoinhas por el médium Saturnino Favila en 1914, que le curó de una grave enfermedad; por esa época conoció a José Pititinga, el la Capital, con el cual poco después estableció relaciones, comenzando a frecuentar las sesiones de la Unión Espirita de Bahía, recientemente fundada en 1915.

Fiel discípulo de José Pititinga tenía del mismo gran parecido, al decir de Leopoldo Machado que de sobra le conoció la manera, el estilo especial de tratar y adoctrinar a los asistentes de las sesiones de la “Unión”, siempre llena de oyentes, interesados o curiosos , de las lecciones espiritistas de Miranda, basadas siempre e infaliblemente, en un magistral versículo evangélico.

En 1918, Manuel miranda era uno de los más asiduos frecuentadores, muy interesado en los temas doctrinarios del Espiritismo, y uno de los más firmes adeptos de sus enseñanzas. Estaba trazado su lindero en la trayectoria de discípulo fiel...

Fue elegido 2º secretario de la “Unión” en Abril de 1921; 1º Secretario en la elección social del domingo 22 de Enero de 1922, presidiendo la primera sesión como Presidente electo por la Asamblea general, el 27 de Abril de 1939, por haber desencarnado José Pititinga, siendo reelegido para un nuevo periodo.

Durante ese largo periodo de aprendizaje espírita. Miranda fue un baluarte del Espiritismo, no solo en la “Unión” sino en todas partes. Allí donde estuviese estaría la doctrina y su propaganda, ejercida con la perfección de un docto, un abnegado, llano, cariñoso en el trato pero heroico en la lucha, cortés y seguro en la destrucción de los ataques soeces, de la arremetidas bajas o grandilocuentes contra las enseñanzas luminosas del Conslador.

Su enorme modestia no le permitió la realización de una obra que le destacase de entre los hermanos encarnados. No quería resaltar en la Tierra, quizás porque ahora, estando acertado, estuviera luciendo cual sol en la Eternidad para clarificar mejor a los “primeros de la carne”. Los trabajos que escribió, “Reseña del Espiritismo en Bahía” y 2Resúmenes que justifican el Espiritismo” los publicó de forma anónima.

El primero fue en el 25º aniversario de la Unión Espírita de Bahía, el 23 de Diciembre de 1940, y el segundo a fines de 1941.

En 1931 ya había publicado Miranda un opúsculo “Porqué soy espírita” en respuesta al Rev. Padre Humberto Rohden. Además de los trabajos de la “Unión” presidía incansable también, las sesiones mediúmnicas y trabajos del Grupo Fraternidad que reunía en su residencia, en la calle Derecha de San Antonio Nº 45, visitando además a otros grupos y sociedades, incluso a una en Alagoínhas.

Sufriendo horriblemente del corazón subía innumerables escaleras, a fin de no faltar a las sesiones, sonriendo y siempre animado cuando los Espíritus, conocedores de su delicado estado, le recomendaban el máximo reposo diciéndole que me entregase los trabajos, pero él, impávido, replicaba que era su deber. No quería eludir su cumplimiento; ¡Sentía una inmensa alegría por dar sus últimos días al servicio de Cristo!... No dejaría de subir aquellas escaleras mientras tuviese fuerzas...

Soy testigo de sus últimas palabras al respecto de tal determinación.

“ ¡Ahora si! No hago más porque no puedo. Estoy satisfecho porque cumpli con mi deber. Hice lo que puede... o lo que me fue posible. Tuve cuidado con los trabajos, en la medida en que era capaz de discernir”.

Era la antevíspera de su desenlace. Su desprendimiento se produjo exactamente a las 21´40 del 14 de Julio de 1942, efectuándose el entierro con un gran cortejo, a las 16 horas del día siguiente.

Fue un abnegado del Espiritismo. Fiel discípulo de Siembra del Maestro, y muy querido de cuantos le conocieron porque, quien le conocía no podía dejar de quererle.

Imitemos su ejemplo. Hasta el último instante de mostró la mayor firmeza en la paz de los justos, proclamando y testimoniando la grandeza inmortal de la Doctrina Espírita.


Salvador, 29-8-1942




A MODO DE PREFACIO


Querido lector:
Los amigos estudiosos de la Doctrina espírita, después de largos años de experiencias mediúmnicas se reunieron y formaron el “Proyecto Manuel Filomeno de Miranda” con el objetivo de desarrollar programas en torno de las sesiones prácticas de Espiritismo, y de las terapias que pueden influir en la salud y el bienestar de las personas.

Fieles a la Codificación, se han dedicado a la investigación del fenómeno y a los consiguientes resultados del trabajo, y que por esta razón se decidieron a colocar en tipo de imprenta a fin de ampliar el área de información de todo aquel que desee informarse del delicado tema de las manifestaciones espirituales en las sesiones mediúmnicas.

Después de haber desarrollado Cursos y Seminarios sobre el asunto se recopilaron los datos, y ahora son presentados de una forma simple y clara, aprovechando la oportunidad de profundizar en la Obra extraordinaria , de la que Allan Kardec fue el Misionero elegido por Jesús.

Aunque de apariencia modesta, se trata de un trabajo serio que, si es seguido con atención y cuidado, ofrecerá a los estudiosos resultados superiores y relevantes.

Consciente del bien que esta opúsculo puede proporcionarle, mi querido amigo, rogamos las bendiciones de Dios para todos nosotros, invitándole a que profundice de forma seria y sistematizada en la Doctrina Libertadora.


Joanna de Ángelis

Salvador, a 31 de Octubre 1992


Las páginas que componen el presente trabajo fueron publicadas oportunamente por la revista Presencia Espírita, del Centro Espírita Camino de Redención, de Salvador, Bahía.

don

Mensaje por don » Sab Mar 24, 2012 4:49 pm

hace unos años atras, acompañe a unos amigos a una iglesia abandonada de mi ciudad. Era de noche y pense que solo ibamos, por ir a pasar el rato..... pero cuando llegamos me encontre con que estaba lleno de personas de diferentes edades, al principio pense que era una especie de fiesta, pero...lo que vi adentro, en el altar de la iglesia hasta hoy me cuesta creerlo. al recordarlo me tiemblan las piernas. esto no es joda.... :!: hicieron como una ronda, y en el medio, en el medio de la ronda habia un nene que tendria 4, 5 o como mucho 6 años. y yo les pregunto a mis amigos que carajos pasaba :?: y ellos me decian que mire al nene, habia mujeres que tenian unas basijas o algo asi, y de las basijas salia un humo, yo pienso que era algun tipo de inscienso. entonces el nene empezo a hablar en otro idioma, gritaba, yo no sabia que hacer, el nene se retorcio solito en el piso y despues se calmo un poco. ahi yo vi que el nene no pestañaba, estaba como paralizado y un tipo grande de unos 40 o 50 años le preguntaba cosas raras al nene y el nene le respondia, pero le respondia con una voz... una voz muy gruesa , como la de un hombre ydespues hablaba como si fuera una anciana,. y ahi yo no pude mas y me fui. pero yo no quise hablar mas con las personas que esa noche me llevaron a esa iglesia. esto nunca lo habia contado, es que todavia no entiendo bien que paso ni como paso. gracias.

Periespiritu
Super colaborador
Super colaborador
Mensajes: 875
Registrado: Mié Sep 03, 2008 1:33 pm

Mensaje por Periespiritu » Sab Mar 24, 2012 10:17 pm

Hola amigo don: lo que usted cuenta es muy diferente a la forma que tenemos de trabajar en el espiritismo. Nosotros nos sentamos en una mesa y hacemos el trabajo de estudio mediúmnico. No vamos a Iglesias y cosas así tenemos un lugar que nosotros llamamos centro espírita, para hacer estos trabajos. Lo que Ud. Dice de un niño en el espiritismo los niños son sagrados la mediumnidad en niños hay que desarrollarla de una manera muy sutil con mucho cuidado, para no dañar la inocencia y la infancia del niño.

La mayoría de los niños por no decir todos hasta los 7 años pueden ser utilizados por los espíritus desencarnados porque hasta la edad de 7 años la unión de su periespíritu con el cuerpo físico tiene los lazos de enganche débiles y pueden ser utilizados por los espíritus desencarnados.

Yo tuve una experiencia en ese sentido un señor vecino mío, me dijo periespíritu mira mi nieta me a dicho pepe soy tu mujer no tu nieta, por boca de la nieta. Que el hombre llevaba de la mano.

La niña tenia 3 añitos. Y eso le paso en la calle por eso le digo que lo que usted vivió será algún trabajo de curanterismo, pero no tiene que ver nada con el espiritismo en la forma de actuar el fenómeno que Ud. Cuenta si es parecido, en el sentido que es la mediumnidad del niño lo que esta siendo explotada pero no es natural si no que esta siendo forzada y eso no es nada pero nada bueno

Un saludo

ORION

OUIJA

Mensaje por ORION » Lun Mar 26, 2012 11:52 am

Lo que hicieron con ese pobre niño, es utilizarle como ouija. es el metodo mas antiguo de ouija. pues es algo criminal, esa gente tendria que pudrirse en la prision.

Periespiritu
Super colaborador
Super colaborador
Mensajes: 875
Registrado: Mié Sep 03, 2008 1:33 pm

Mensaje por Periespiritu » Mar Mar 27, 2012 5:20 am

Hola ORION: Todo aquel que hace mal uso del fenómeno espiritual, sufre las consecuencias, sea una persona, sea un grupo, o sea lo que fuere, se vuelve contra su creador. En ese sentido se puede estar tranquilo que los que actúan así aunque la justicia civíl no actúe, ya recibirán su castigo directamente del plano espiritual.

Saludos:

ORION

1

Mensaje por ORION » Mar Mar 27, 2012 11:25 am

ah :!: si, hablas del famoso efecto de que todo lo que uno hace le VUELVE, :wink: puede asimilarse al Karma aunque es algo distinto. saludos.

Periespiritu
Super colaborador
Super colaborador
Mensajes: 875
Registrado: Mié Sep 03, 2008 1:33 pm

Re: 1

Mensaje por Periespiritu » Mar Mar 27, 2012 11:34 am

ORION escribió:ah :!: si, hablas del famoso efecto de que todo lo que uno hace le VUELVE, :wink: puede asimilarse al Karma aunque es algo distinto. saludos.
La ley causa efecto, es diferente al karma, es verdad, porque el karma se presenta como una ley indisoluble, la ley causa y efecto es diferente si tu cambias de forma de ser y entras en la ley, no tienes porque sufrir todo el mal que causaste sino solamente ayudar a tu semejantes corrigiendo allí donde anteriormente erraste.


Un Salud:

Periespiritu
Super colaborador
Super colaborador
Mensajes: 875
Registrado: Mié Sep 03, 2008 1:33 pm

Mensaje por Periespiritu » Vie Mar 30, 2012 4:42 am

OBJETIVOS



En el cap. XXIX, tema 324 de El Libro de los Espíritus, Allan Kardec clasifica las reuniones mediúmnicas según su naturaleza, en frívolas, experimentales e instructivas.

Las reuniones frívolas están constituidas por personas que se interesan, principalmente por el aspecto de pasar el rato y de distraerse a través de las manifestaciones de Espíritus ligeros que, en esas circunstancias tienen la completa libertad para estimular la curiosidad y el interés de los participantes respecto a las cosas banales, tales como adivinar la edad de las personas, lo que traen en las bolsas, o haciendo predicciones del futuro, ofreciendo pseudo soluciones para los “casos de amor”, y otros secretillos de inferior importancia.

Las reuniones experimentales tienen, principalmente, la finalidad de producir manifestaciones físicas de fenómenos objetivos. Kardec afirma que para muchas personas representa un espectáculo más curioso que instructivo, no siendo extraño que los incrédulos salgan de allí, más espantados que convencidos. Esas reuniones son promovidas por los Espíritus superiores para que sean reveladas a los hombres las leyes que rigen el mundo invisible y sus relaciones con el mundo físico, constituyendo un poderoso medio de convicción para muchos. Es importante observar que los Espíritus , al promover tales experiencias se valen de la forma de expresiones científicas de cada época para llamar la atención de los hombres.

Mientras la percepción del mundo de la Ciencia no iba más allá del aspecto mecánico, los fenómenos espíritas se evidenciaban a través de los “raps”, “aports” y movimientos físicos de varios órdenes. Pero cuando se volvió hacia el universo del hombre descubriendo las leyes de la genética, y profundizando en el interés por la comprensión de la vida, los Espíritus actuaron también en ese sentido, revistiendo formas ectoplásmicas fugaces, compuestas de material producido por la célula humana, cuando se dan unas condiciones especificas. En la actualidad, al abandonar la posición rígida del materialismo mecánico para percibir los fenómenos cósmicos, como manifestaciones de ondas y vibraciones creando la cibernética, las conquistas formas ectoplásmicas fugaces, compuestas de material producido por la célula humana, cuando se dan unas condiciones especificas. En la actualidad, al abandonar la posición rígida del materialismo mecánico para percibir los fenómenos cósmicos, como manifestaciones de ondas y vibraciones creando la cibernética, las conquistas Las reuniones instructivas como el propio nombre indica, son las que facilitan orientaciones y experiencias de crecimiento intelecto moral para las personas que participan. La influencia moral de la presencia de los Espíritus nobles debe ser consolidada a través del interés de los encarnados por las cuestiones serias, lo que denota una aspiración sincera de instruirse y mejorarse.

Kardec reafirma la seriedad como condición primordial, aclarando que, en la acepción integral de la palabra, solo lo es la reunión que trata de asuntos útiles, con exclusión de todo lo demás. La razón en que se basa el Codificador para tal afirmación es la de no poder armonizar lo sublime y lo trivial, ni obtener la ayuda de los buenos Espíritus sin que existan las condiciones propias para que Ellos vengan a las reuniones.

En esas reuniones, instructivas y serias, son en las que se pueden recibir las enseñanzas de la Doctrina y profundizar a través del examen de las propuestas morales dadas por los Espíritus, del estudio de los hechos y de la investigación sobre la teoría y causa de las manifestaciones mediúmnicas. Esas son las reuniones que actualmente denominamos en el movimiento espírita , de mediúmnicas, y que serán objeto de una serie de reflexiones para señalizarnos algunos aspectos indispensables, como una modesta contribución a cuantos de ellas participan, en el sentido de concienciarles mejor, en cuanto a las responsabilidades inherentes a esa participación.

Argumentado en un seminario organizado por Use (Abril de 1980) Divaldo Franco manifestó que existen personas que afirman sentir complacencia en las reuniones mediúmnicas , porque en ellas van a hacer la caridad. Ese pensamiento no es correcto porque , en realidad, allí es el lugar donde vamos a aprender y recibir la caridad, según dijo el médium y orador popular de Bahía.

Para justificar su concepto, Divaldo clarifica que el Espíritu en sufrimiento a quien presuponemos estar socorriendo, es el que nos está haciendo la caridad, porque está diciendo sin palabras: Escucha lo que ocurrió conmigo. O... ¡tú cambia de comportamiento porque va a ocurrir contigo lo mismo! Entonces, el primer objetivo de las reuniones mediúmnicas es la enseñanza de los participantes encarnados. Por lo tanto, deseamos que sea nuestro propósito constante el de aprovechar cada lección, cada exposición, como una oportunidad de aprender, una instrucción práctica que los buenos Espíritus nos están enseñando, Jamás nos coloquemos ante la realidad espírita, como si ello no tuviese nada que ver con nosotros , como si, pretenciosamente, ya hubiésemos superado totalmente aquel problema lección que no llega.

En el libro “¿Qué es el Espiritismo¿”, cap. II, tema 50, Allan Kardec afirma. El fin específico de las comunicaciones es convencer a los incrédulos de que para el hombre no se acaba todo con la vida terrestre, y dar a los creyentes ideas más justas sobre el futuro.

Una vez más aparece claramente la importancia del aprendizaje de los participantes de las reuniones mediúmnicas, los creyentes, al decir de Kardec. De ahí surge una actitud adicional: el convencimiento de los incrédulos facilitado por el transcurso de las comunicaciones obtenidas en las reuniones mediúmnicas, ese es el segundo objetivo de esas reuniones.

No deberemos entenderlo como un proselitismo vulgar, lanzando informaciones espíritas sobre las creencias ajenas despreocupadamente, sin el respeto debido a las libertades individuales. Ni tampoco que para convencer a los incrédulos debamos abrir muestra reuniones mediúmnicas a los que sistemáticamente todo lo niegan, materialistas, y los que gozan de todo lo superfluo sin el mínimo conocimiento de que allí ocurre, y totalmente desarmonizados para tan relevante cometido, pues fue precisamente lo contrario lo que preconizó Kardec en la cuestión 34 de El Libro de los Médiums, cap. III, titulado “Del método” y en todo el cap. XXIX de la monumental obra.

A nuestro entender, lo que Kardec quiso dar a entender es que las reuniones deben proporcionar comunicaciones convincentes , de calidad, verdaderas e instructivas, que sirvan para reforzar la consistencia de la Doctrina y hacerla avanzar, a fin de que permanezca como farol orientador para el recorrido evolutivo del hombre.

Para convencer a los incrédulos es tarea mucho más propia la Doctrina que el fenómeno, puesto que aquella excede a esta confiriéndole bases interpretativas legítimas y sólidas. Si aparecen fenómenos impresionantes en el área de responsabilidad de algunos médiums (unos de prueba y otos en misión). La Doctrina puede y debe brotar de cada grupo mediúmnico serio (aunque todos deben serlo). Como un manantial de agua cristalina.

En las reuniones mediúmnicas, los principios se manifiestan en los pequeños detalles, la ley se manifiesta en los ejemplos, la esencia moral proporciona remedio y orientación, y todo eso forma parte de una masa critica de información y transformaciones energéticas que, inevitablemente, irá a irradiarse , promoviendo el progreso anunciado por Kardec y por los Espíritus.

El espiritista familiarizado en las lides mediúmnicas sabrá exponer los hechos espíritas con entusiasmo y criterio. Por otro lado, si se transforma moralmente mostrará la fuerza de equilibrio de los postulados aceptados, transformándose en un divulgador natural de la Doctrina: La fe restaurada sobre las bases del conocimiento inmortal.

Podríamos decir que los materialistas por sistema, y los incrédulos de mala voluntad y mala fe, que Kardec reflejó claramente en la obra y capítulo anteriores citados, aunque inhabilitados o impedidos para la enseñanza directa de la Doctrina, reciben beneficios indirectos a través del progreso que el conocimiento espírita introduzca en la sociedad.

Pero no son solamente esos, sino que también lo son la inmensa multitud de desalentados, de los que perdieron momentáneamente la esperanza de encontrar un camino hacia la fe en medio de tantas aflicciones que les afectan, y los ingenuos que cansados del escarnio y del abuso de la buena fe al que fueron sometidos, recorren las puertas de la Casa Espírita buscando la protección del Consolador.

Esos incrédulos pueden y deben recibir los beneficios directos de la fe. Muchos de ellos están desencarnados y constituyen nuestros elementos de trabajo en las labores mediúmnicas, donde reciben las terapias desobsesoras, y en cierto modo consoladoras, de que carecen. Hay otros que están encarnados e igualmente acuden a nuestras Casas con las mismas motivaciones y necesidades Una vez se les recibe y se habitúan, se sienten aliviados y esclarecidos, y pueden discutir, si lo desean, la labor mediúmnica, donde se terminarán de esclarecer en profundidad mientras prestan servicio.

No le pasó desapercibido a Kardec otro aspecto de las reuniones mediúmnicas, esto es, la finalidad complementaria de la enseñanza y su consecuencia lógica, o sea, la acción bienhechora, la oportunidad de ser útiles a nuestros semejantes mientras aprendemos. Fue por eso que escribió en el cap. XXV de “El Libro de los Médiums”. Tema 281: La evocación de los Espíritus tiene, además, la ventaja de ponernos en contacto con los Espíritus sufridores a los que podemos aliviar, y cuyo adelanto podemos facilitar por medio de buenos consejos...

Este es el tercer objetivo de las reuniones mediúmnicas que es consecuencia de los demás. Esta finalidad concuerda perfectamente con posiciones religiosas, pues Jesús definió claramente la importancia de las terapias socorristas a los Espíritus sufridores de la Erraticidad al recomendarles a sus discípulos, conforme anotó Mateo en el cap. 10, versículo 4: Habiendo llamado a los doce discípulos les dio autoridad sobre los Espíritus inmundos para arrojarles , y para curar toda suerte de dolencias y enfermedades, y también en el versículo 8: curad enfermos, resucitad a los muertos, purificad a los leprosos, expulsar a los demonios; de gracia lo recibisteis, de gracia lo daréis...

En el mensaje titulado Tratamiento de enfermos Espiritual Libertador, perteneciente al libro “Temas de la vida y de la muerte”, Psicografía de Divaldo Franco, dice el autor espiritual Manuel Filomeno de Miranda que las terapias de socorro a los Espíritus sufridores ya eran practicadas en el plano espiritual como lo son hoy día, antes de la venida del Espiritismo.

Con su llegada al mundo de los hombres se suscitaron preceptos y orientaciones de seguridad para el ejercicio mediúmnico , y las reuniones con objetivos elevados pasaron a ser realizadas de modo extenso en el plano físico, con el fin de acelerar el proceso de regeneración de la Humanidad.

Esas observaciones del Amigo Espiritual nos hacen recodar el Padrenuestro que nos lleva siempre a repetir. Hágase tu voluntad, en la Tierra como en el Cielo.

Eso significa un traspaso de calidad, una propuesta de trabajo para que seamos capaces de implantar en nuestro plano lo que ya existe en las esferas de la Vida Mayor.

Por lo tanto, realizar reuniones mediúmnicas entre nosotros. Multiplicarlos en cantidad, y sobretodo, en calidad, está en el contexto de ese gran proyecto divino de hacer que sea “así en la Tierra como en el Cielo”.

De esta forma, el gran trabajador de las tareas mediúmnicas debe tener siempre en la mente los magnos objetivos del intercambio espiritual: instruirse y perfeccionarse moralmente con vistas al futuro espiritual; generar comunicaciones convincente para que la Doctrina pueda convencer a los incrédulos y colaborar con los Espíritus Superiores en la tarea de aliviar y aconsejar a los Espíritus sufridores , facultándoles el inculcar la moralidad a través de buenos consejos y saludables ejemplos.

Periespiritu
Super colaborador
Super colaborador
Mensajes: 875
Registrado: Mié Sep 03, 2008 1:33 pm

Mensaje por Periespiritu » Lun Abr 02, 2012 6:23 am

ORGANIZACIÓN


Una reunión mediúmnica es un trabajo que se desenvuelve entre los dos planos de la vida, el espiritual y el físico, habiendo dos equipos de Inter. Acción para la obtención de los resultados.

La naturaleza de los Espíritu que asesoran y participan de nuestras reuniones mediúmnicas es la que hacemos por merecer por el proceso de sintonía que seamos capaces de ofrecer. Si queremos la presencia de los buenos tenemos que atraerlos por medio de la elevación de nuestros pensamientos y propósitos de adificarción, como también nos enseñaba Kardec al escribir en El Libro de los Médiums, Cap. XXIX , tema 3327: No basta que se evoquen a los Buenos Espíritus; es preciso, como condición expresa, que los asistentes están en condiciones propicias para que ellos consientan en venir.

De esta forma, todo esfuerzo de organizar reuniones debe comenzar por la selección adecuada de sus integrantes. Hay que tener siempre presente esta posición del Codificador, conforme se lee en el Libro de los Médiums , cap. XXIX, tema 331: Una reunión es un ser colectivo cuyas cualidades y propiedades son la resultante de las de sus miembros, que forman como una piña. Esta piña tendrá más fuerza cuando más homogénea sea.

¿Cómo vamos a conseguir esa eclosión, esa unidad, con un grupo que ya desde el inicio es exclusivamente heterogéneo, si no tenemos criterios adecuados para agregar nuevos elementos?

Esperar a que el valor de la propia tarea rectifique las características personales y psicológicas muy alejadas de la media, sería desconocer los procesos de la naturaleza humana, que normalmente no da saltos.

En el Cap. XXIx. Temas 329, 332, 333, 335 y 338 del primer tratado de paranormalidad humana, al situar el problema de la homogeneidad. Kardec se preocupó con innumerables cuestiones prácticas, tales como el número de participantes que no debería ser excesivo, la regularidad de las reuniones, la inconveniencia de la presencia de médiums obsesados, y la prudencia que hemos de tener en la admisión de elementos nuevos, llegando incluso a decir: Las grandes asambleas no permiten la intimidad por la variedad de los elementos de que se componen, pero en los grupos poco numerosos todos se conocen mejor y hay más seguridad, en cuanto a la eficacia de los elementos que acuden. Así, el silencio y el recogimiento son más fáciles de conseguir y todo ocurre como en familia.

Concluyendo su excelente trabajo, enumera en el tema 341 del capítulo ya referido los requisitos indispensables para el Éxito de una reunión mediúmnica sería:

Perfecta comunión de criterios: cordialidad recíproca entre todos los miembros, ausencia de todo sentimiento contrario a la verdadera caridad cristiana; el único deseo de que los participantes se instruyan y perfeccionen por medio de las enseñanzas de los Espíritus: recogimiento y silencio respetuosos: ausencia en los médiums de todo sentimiento de orgullo, de amor propio y de supremacía.

A esa gama de requisitos tan amplia nos atrevemos a añadir las siguientes: conciencia clara de los objetivos de la práctica mediúmnica; comprensión del papel a desempeñar de acuerdo con la función de cada participante, esfuerzos continuados de: todos para capacitarse; cooperación recíproca y motivación permanente.

Cualquier actividad , para tener éxito, exige del sujeto, sobretodo, vocación para la empresa. Después vienen los ejercicios de entrenamiento, de adaptación y valoración del trabajo como formas de sustentar el interés y liberar las energías creadoras del individuo, latentes en lo íntimo de si mismo.

¿Por qué en el trabajo de la mediumnidad donde nos enfrentamos con fuerzas poderosas, incluso desconcertantes y aún no totalmente dominadas, tenemos que improvisar y dejar que las cosas se resuelvan por si mismas?

En los primeros contactos con el Centro Espírita, por regla general las personas están ansiosas, con heridas aún no cicatrizadas, que proceden de los litigios ocasionaos en las relaciones sociales, exteriorizadas o no, sufriendo de neurosis, conflictos íntimos y faltas de comprensión.

Se ha de permitir que se serenen esas tensiones, el amainar esas tormentas psíquicas, la estabilización de esas energías descontroladas bajo pena de transformarse los intentos de ayuda en mayores perturbaciones y dificultades , viniendo de ahí, por último, el desencanto y la apatía.

Un número razonable de personas han desperdiciado sus posibilidades de expresión mediúmnica durante un largo periodo, al ser admitidas a las reuniones prácticas antes de tiempo, sin preparación.

No hay nada más negativo que el provocar compromisos precipitados de personas con disturibios psicológicos, aunque estén relacionados con la eclosión de la mediumnidad.

Si hay mediumnidades que estén aflorando, y su portador tiene un auténtico interés en educarla, aconséjese al neófito, désele asistencia fraterna, oriéntesele hacia el estudio, facilítesele la integración en el trabajo de la Casa a fin de que él, cuando sea la ocasión oportuna, pueda canalizar sus fuerzas mediúmnicas de una forma segura.

Situando el tema de la selección de los participantes a las reuniones mediúmnicas, diremos, como Nilson de souza Pereira, Presidente del Centro Espírita Camino de la Redención, que debemos seleccionarlos por su interés, asiduidad, carácter, devoción e interés en querer participar, activa y responsablemente en el grupo. Esta especificación de Nilson nos remite a la idea de que el trabajo mediumnico es para personas integradas en la vida del Centro Espírita. Debemos entender la integración como una realización permanente, un esfuerzo continuado de vivencia del ideal, y de la convivencia fraterna.

Es preciso descubrir el placer de estar juntos, de construir solidariamente el trigal de amor que el Señor nos confió, y ese estar y caminar juntos significa, sobre todo, un compromiso de trabajo con alegría.

Recordaremos algunos programas integrales de valor real para nuestros equipos mediúmnicos:

Participación en las actividades del Centro- Esa es una gran responsabilidad de los dirigentes de reuniones que, además de participar, deben estimular a todo el grupo para ese menester.

Sobre ese particular son de relevancia los trabajos asistenciales de la Casa pues, reproduciendo lo que dice André Luiz, Espíritu, los Espíritus acompañan a los trabajadores de la mediumnidad observando sus ejemplos.

En opinión de Suely C. Schubert, con el que coincidimos por completo, el grupo mediúmnico no puede constituirse como un cuerpo aislado dentro de la Institución.

Conversación edificante Serán suficientes los siguientes consejos de André Luiz:

Es lógico que una vez terminada la reunión, se sientan inclinados a cruzar ideas y palabras en una conversación constructiva los integrantes del grupo; hablemos cultivando bondad y optimismo.

Es importante que la palabra no degenere hacia cualquier expresión negativa. No está de más añadir que la conversación se deberá tener fuera de la sala donde se desarrollen los trabajos, puesto que la salida de los participantes se dará necesariamente, en un clima de absoluta armonía y silencio.

Estudio- Pocas cosas hay que unan más que el estudio. La falta de motivación general toma cuerpo cuando las personas, no teniendo ánimo para el estudio metódico de los asuntos relativos a la mediumnidad, dejan de aprender cuanto podrían, como son las lecciones y los resultados obtenidos en las reuniones. Hay un aprendizaje muy beneficioso que se adquiere por medio de la conversación saludable en el intercambio de experiencias, el cual, muchas veces, no se realiza dada la prisa por volver al hogar o las preocupaciones comunes que habitualmente nos afectan.

Ese aprendizaje práctico, obtenido por medio de la reflexión en las conversaciones que se mantienen con los más experimentados, es tan importante como el estudio metódico organizado que la Institución, o el grupo, deberá promover, del que se ocupará también el responsable, por iniciativa personal, en un esfuerzo autodidacta de los más valiosos.

Culto del Evangelio en el hogar Las direcciones para su correcta realización pueden ser encontradas en la obra Mies de amor, psicografía de Divaldo Franco, del Espíritu Joanna de Ángelis, cap. 59.

André luiz indica lo necesario que es para atender a los Espíritus que, habitualmente visitan nuestros hogares y los que hasta allí son conducidos, antes o después de las tareas de desobsesión. El trabajador de la mediumnidad necesita mantener en el hogar la lámpara de la oración permanentemente encendida.

Es una buena practica para el grupo mediúmnico hacer el Culto al Evangelio periódicamente, en la residencia de cada uno de sus miembros, mediante alternancia entre los que lo desean. En esas ocasiones conviene mantener una actitud sencilla, sirviendo solamente agua fluidificada, para evitar que el acto se transforme en un acontecimiento social, con comidas u otros alimentos, lo que inhibe, naturalmente, a los que no pueden ofrecerlo al nivel de los demás. En esos encuentros hay que evitar, sobre todo, los signos de ostentación.

Otro tema a tratar aunque de pasada, es la preparación de los participantes. Son necesarios habilidad y esfuerzos para superar el cansancio natural derivado de los avatares y preocupaciones de la vida, para asegurar el estado de recogimiento intimo recomendado por Kardec.

Joao Cleofás, Espíritu, en la obra Suave Luz nas Sombras, pasicografia de Divaldo P. Franco nos advierte contra los peligros continuos de la insensatez, del cansancio, de la falta de motivación, de la rutina, además de otros inconvenientes inimaginables como forma de evitar que la mente con somnolencia e indispuesta , perturbe el flujo de corriente vibratoria del mundo espiritual hacia la tierra y de ésta hacia aquel, comprometiendo el resultado de la reunión.

Existen problemas que son comprensibles, generados por la agitación de la vida moderna, principalmente en los grandes centros urbanos. Como son raras las personas que se pueden situar a salvo de esas dificultades, se paga el tributo correspondiente. La solución del problema pasa por una decisión seria: economizar fuerzas, no gastar energías con el culto a la inutilidad. Jamás se deben afligir por cosas de poca importancia , meditar lo máximo posible buscando situar la mente en temas superiores, edificantes.

Manuel P. De Miranda nos recomienda descansar el mayor número de horas posibles el día anterior a la reunión mediúmnica, a modo de preoperatorio utilizando la expresión de Divaldo Franco, el cual también nos enseña que la frecuencia de las reuniones doctrinarias es uno de los recursos para superar esos impedimentos , porque el trabajador ya se va ajustando al círculo de fuerzas de la labor mediúmnica .

Otra condición importante a ser considerada sería el cuidado con el ambiente que, según la mayoría de los autores especialistas en el tema, debería ser lo más confortable posible (ventilado, amplio, aseado, etc.)

Hay que considerar especialmente, como nos dice André Luiz, que los trabajos de la desobsesión por no decir de las reuniones mediúmnicas en general requieren el ambiente del templo espirita para desenvolverse con seguridad, reservándolo por lo tanto, exclusivamente para tal menester y actividades afines.

No es necesario insistir sobre lo perjudicial que es para la armonía del trabajo realizado por los Espíritus la utilización de ese santuario para otras actividades, incompatibles con la labor mediúmnica en la que nuestra mente pudiese perjudicar distraídamente las operaciones permanentes del Equipo Espiritual, o impregnar aquel espacio dedicado a la oración y al tratamiento espiritual de enfermos, con vibraciones mentales de contenido menos digno.

Finalmente, abordaremos el tema de la asiduidad, que merece una atención especial sobre los participantes del grupo mediúmnico, una vez que los Benefactores Espirituales, al decir de André Luiz, esperan que estemos atentos a las obligaciones que depositan en nuestras manos y a las que no debemos fallar.

El incumplimiento por parte de un compañero, entre otros prejuicios , causa preocupación en el grupo, contribuyendo esto a la indisciplina mental.

Asumido el compromiso, situémoslo en la relación de nuestras prioridades, y a no ser por motivos justificados por nuestra conciencia, jamás dejaremos de comparecer en el horario previsto, para la labor de intercambio espiritual.

Periespiritu
Super colaborador
Super colaborador
Mensajes: 875
Registrado: Mié Sep 03, 2008 1:33 pm

Mensaje por Periespiritu » Lun Abr 09, 2012 12:27 pm

DIRECCIÓN


Una reunión mediúmnica sería, para conseguir sus objetivos con resultados satisfactorios no puede prescindir de una dirección estructurada en el siguiente perfil moral: autoridad fundamentada en el ejemplo, hábito de estudio y oración, amistad sin privilegios, dulzura, firmeza, sinceridad y entendimiento.

Con esos requisitos, la dirección tendrá todas las posibilidades para conseguir la credibilidad del grupo, canalizando la confianza y la buena voluntad de todos. A su vez se ocupará con agrado de las responsabilidades que están bajo su custodia, que son: integrar al equipo y estimularle al estudio, elegir textos de lectura preparatoria a fin de predisponer a la reflexión y armonía de pensamientos, limitando los comentarios intrascendentes, la nimiedad y la polémica siempre inoportunos.

Procediendo así, la dirección del plano físico estará sintonizada de forma satisfactoria con la dirección espiritual, para tomar la iniciativa del diálogo en lo referente a la cooperación mental y, sobre todo, en el adoctrinamiento con el que se rescatarán vidas, apartándolas de las convulsiones, del sufrimiento y de la desesperación.

Cuando sea la ocasión oportuna solicitará instrucciones a los Guías Espirituales, sintiéndose apta para controlar las situaciones más difíciles, una experiencia que poco a poco irá siendo absorbida por los compañeros de esa dirección, elegidos para auxilio en la doctrina, los cuales, así, se verán capacitados para asumirla cuando el titular se vea impedido.

Es de total importancia el esforzarse en analizar junto con el grupo, las faltas de interés y adoctrinamientos ocurridas en la práctica mediúmnica posterior a los trabajos o en las reuniones periódicas de comprobación del nivel alcanzado, con el objeto de desarrollar la autocrítica, estableciendo una mentalidad de evaluación que facilite el percibir los ricos matices del trabajo mediúmnico, ayudando al crecimiento de esa labor, así como a las personas que en él se integran.

En el tema de la educación mediúmnica, la dirección debe concienciar a cada participante en relación a la función especifica que desempeña.

Situemos, en primer lugar, al médium, que es el intérprete de los Espíritus, y el instrumento del que se valen para las manifestaciones expresivas, Independientemente de eso, cada individuo es el que asume un compromiso significativo con la propia conciencia, para crecer gradualmente en el sentido moral espiritual, en un esfuerzo continuado.

Es fundamental que eso ocurra así para que la facultad no se embrolle en las intrigas de los pensamientos disgregadores de los Espíritus perezosos y perturbadores.

El médium, por ser portador de funciones personales peculiares, merece una eficaz y cuidadosa atención. Como es comprensible, las diversas fases en que aflora, se desenvuelve y perfecciona la facultad mediúmnica, requiere apoyo, estímulo, comprensión y orientación segura por parte de la dirección de la reunión.

No es pequeño el número de médiums perjudicado, por no contar con el apoyo de compañeros experimentados que cuenten con autoridad espiritual en las tareas de dirección, temiendo que aprender, a duras penas, a través de los propios intentos, de conducir el proceso de educación mediúmnica.

En esa circunstancia de la dependencia de la personalidad del médium, surgen las reacciones psicológicas en relación a dudas sobre la autenticidad de las comunicaciones que se producen a través de él , inhibición ocasionada por conflictos íntimos que impiden el desdoblamiento de la facultad, y sobretodo, el aumento de la sensibilidad nerviosa, provocando irritación en la exteriorización de las comunicaciones y en la convivencia social, convirtiéndose en una persona alejada, desconfiada y harta de remilgos.

Cada uno de los episodios que surgen en la vida del médium le motivan a realizar esfuerzos por superarlos, naturalmente con el valioso auxilio de la dirección.

La duda será vencida cuando el médium consiga el auto conocimiento , la comprensión de la banda de pensamiento que le corresponde, para distinguirla de la que le es proyectada por los comunicantes.

Naturalmente que la dificultad en dar las comunicaciones producto de la superposición de sus pensamientos con los de los Espíritus va siendo sustituida por una facilidad natural que representa la conquista del propio automatismo mediúmnico y el debilitamiento de los fuertes signos anímicos de su personalidad perturbada.

En lo relativo a la inhibición, es atenuada y superada con rapidez, cuando se trabaja con un grupo afín que cuente con una dirección fraterna y atenta, ocurriendo lo mismo con los desajustes nerviosos que se esfuman rápidamente , no pasando de ser impedimentos iniciales, frutos de la inexperiencia.

Si el fantasma del animismo se prolonga, rememora la presencia de contenidos emocionales traumáticos del pasado, promoviendo la aparición de obstáculos para la educación de la mediumnidad, los que necesitan ser esquivados con lúcidas explicaciones por parte de la dirección, a fin de dejar libre el camino que ha de recorrer el médium durante su proceso de perfeccionamiento mediúmnico.

Finalmente, una dirección equilibrada, sensata, experimentada y segura en los aspectos teóricos y prácticos de la mediumnidad, sabrá distinguir con claridad y orientar al médium en las situaciones extrañas, evitando la crítica sin tacto psicológico, generadora de importantes bloqueos en la instrumentalidad mediúmnica.

Es de fundamental importancia la función del adoctrinador, el terapeuta del esclarecimiento y de la consolación, la persona que atiende a los Espíritus que se comunican.
El primer paso a dar en esta dirección debe ser el de clarificar que esta función requiere la consecución de atributos relacionados directamente con los valores espirituales de la paciencia, sensibilidad amorosa, tacto psicológico, energía moral, vigilancia, humildad, coraje y prudencia.

Acostumbrarle a practicar el adoctrinamiento dentro de la forma coloquial, sin exceso de averiguaciones, manteniendo con el trabajador que se ocupa, un compromiso personal de perfeccionamiento moral a través de la auto iluminación, desarrollando prioritariamente las cualidades afectivas, a fin de sintonizar con facilidad en el desempeño del cometido, el campo de inspiración e intuición procedentes de los instructores Espirituales.

El asistente participante es el auxiliar del trabajo, el proveedor de energía vitales y pensamientos elevados, el que, de otro modo, es necesario para todos los componentes del equipo mediumnico.

No es extraño que entre los asistentes se manifiesten bellas mediumnidades para cultivarse, sea en el ejercicio de la psicofonía, psicografía, videncia, o también, para la tarea de adoctrinamiento.

La dirección debe mantener una relación personal con ese tipo de participante transmitiéndole la orientación necesaria, incluso en el tema del comportamiento mental durante la reunión, para que sea siempre una pieza de actuación útil. En las ocasiones propicias, tratará de darle el estímulo y la amenidad para que el marasmo de la rutina no le sumerja en un proceso de saturación.

Observando estas normas, se notará el reflejo práctico de la educación mediúmnica por los resultados de las reuniones, cuando se realizan los siguientes puntos. Pasividad con buena purificación, un tono de voz moderado y con un contenido definido y sano; adoctrinamientos apropiados para la identificación del móvil de la comunicación; terapias de socorro a los desencarnados siendo aplicadas con conocimiento de causa, ayudando, a través de técnicas específicas a las entidades sufrientes que salen de los abismos de la ignorancia y desesperación, muchas de ellas volviendo para dar las gracias y, finalmente, el mantenimiento de la normalidad vibratoria, siendo hecha por el equipo auxiliar de forma efectiva y saludable, a fin de permitir una buena productividad en cuanto al número, calidad y ritmo de las comunicaciones

Periespiritu
Super colaborador
Super colaborador
Mensajes: 875
Registrado: Mié Sep 03, 2008 1:33 pm

Mensaje por Periespiritu » Lun Abr 23, 2012 11:37 am

EVALUACIÓN




Evaluación significa determinar el valor o la valía, aquilatar, apreciar el merito o la eficacia, proceder al análisis de objetivos.

Evaluar reuniones mediúmnicas, por lo tanto, es comprobar si sus objetivos están siendo alcanzados y en qué grado. Y vimos en el capítulo “Objetivos” que las reuniones mediúmnicas, usando el lenguaje de Allan Kardec, se proponen, fundamentalmente, el : Dar a los creyentes ideas más justas sobre el futuro... convencer a loa incrédulos... y ponernos en contacto con los Espíritus sufridores a los que podemos aliviar, y cuyo adelanto podemos facilitar por medio de buenos consejos.

El primer objetivo corresponde al conocimiento de los participantes en relación a la vida espiritual. Se trata del análisis de nuestro propio aprovechamiento, en lo relativo a trabajadores de la mediumnidad.

¿Nos volvemos más fraternos? ¿Mejoramos nuestro nivel de conciencia moral? ¿Estamos asumiendo mejor nuestros deberes y responsabilidades? ¿ Profundizamos en nuestro conocimiento sobre la mediumnidad y doctrina Espírita?

Esa evaluación es personal, así como los criterios para su realización no siendo lícito a nadie hacerla por otro orden. Aún creemos que debemos realizar algunas indicaciones generales sobre ese progreso: integración, cada vez mayor del trabajador en la mies donde actúa, como demostración plena de su amor y reconocimiento, sintiendo la alegría natural de servir desinteresadamente; aumento de su capacidad de resistir a las pruebas de la vida como consecuencia del crecimiento de la confianza en Dios, y mayor profundidad en su madurez psicológica para conseguir un mayor conocimiento de la naturaleza humana, volviéndolo más tolerante y solidario.

Un buen parámetro para avalar ese objetivo es la comparación entre el número de los trabajadores que se mantienen en esa labor, y el de los que se fueron posteriormente, entre los que perseveran y los que desistieron del esfuerzo de la iluminación Incluiremos como resultado positivo a los que, dejando el grupo se comprometieron en otras tareas ennoblecedoras a las que fueron posteriormente, entre los que perseveran y los que desistieron del esfuerzo de la iluminación. Incluiremos como resultado positivo a los que, dejando el grupo se comprometieron en otras tareas ennoblecedoras a las que fueron convocados por la vida, espiritas o no, esparciéndose en el mundo como semillas...

Es conveniente que los dirigentes utilicen fichas, hagan anotaciones a modo de dossier, pero si esto les hace parecer muy burocráticos y frío, que guarden en el corazón el progreso de las personas, las luchas vencidas, las vacilaciones que servirán de base para victorias que llegarán más tarde, o que vienen.

Es ese interesarse por el otro, estar junto o caminar al lado lo que caracteriza a los verdaderos cristianos, aquellos de los que Jesús afirmó que serían reconocidos por lo mucho que amaron Otra indicación positiva de progreso de la reunión, mediúmnica, desde el punto de vista del perfeccionamiento de sus integrantes la tenemos cuando, después de la desencarnación, compañeros que sirvieron en el Grupo o en la Casa, integrados en las labores espirituales vuelven para hablar de sus experiencias, estimulándonos a modo de ejemplo.

Estos hechos , además de demostrar el progreso de esos compañeros evidencian también que el trabajo mediúmnico de la Casa posee raíces fuertes, implantadas en la Vida Mayor.

Pasemos al segundo objetivo señalizado por Kardec, que es el convencimiento de los incrédulos. En el primer capítulo de está parte, cuando se abordó el tema de los objetivos quedó claro que la estrategia utilizada por el Codificador para convencer a los incrédulos se apoyaba en tres puntos básicos e Inter. Dependientes: estructurar adecuadamente las reuniones, producir comunicaciones convincentes oportunas instructivas y , por fin, dirigir la enseñanza de forma acertada a las personas acertadas.

Quedó claro que los incrédulos pasivos, de convicción a corto plazo, por contacto directo con la Doctrina no son los materialistas sistemáticos, ni los incrédulos de mala voluntad, o de mala fe, sino los desanimados y los de la Fe vacilante, encarnados o desencarnados. Y lo que representaría ese convencimiento en todo caso, sería la transformación de esos individuos, la recuperación de sus conciencias al interés por la vida, y el despertar del entusiasmo por el Bien. No sería , pura y simplemente, la constatación de la vida después de la muerte, ni el apercibirse de que se es un espíritu, sino el compromiso moral derivado de esas constataciones lo que proyectará al ser en la práctica de la perfección cristiana, libertadora del esfuerzo evolutivo.

Aplicado ese argumento a la apreciación de nuestros trabajos mediúmnicos, nos deberá mostrar los recitados que nuestra acción haya alcanzado, en el sentido de restablecer la fe y auxiliar a las personas a mejorarse, y por consiguiente, también sus vidas.

Un parámetro práctico en esa dimensión es la verificación de que cuantos fueron atendidos se convirtieron en colaboradores y militantes de la Casa o de la Causa. El raciocinio que fundamenta ese criterio: quien realmente progresa, se adhiere, pues si el Bien no suscita en el beneficiado el deseo de vivirlo, el progreso, si lo hubo, fue inexpresivo o nulo.

Es obvio que no todos los atendidos y beneficiados por la Doctrina Espírita se convertirán en espíritas inmediatamente, por motivos varios, aunque pueden desempeñar otras responsabilidades en otros lugares Mientras tanto, es justo que la madre amorosa la Doctrina aguarde que algunos de esos hijos se reconozcan como tales, a fin de que el amor prosiga su marcha victoriosa para libertar los corazones de las pasiones y sufrimientos.

Este criterio se aplica también a los desencarnados. Constituye una indicación positiva de progreso cuando Espíritus socorridos en la reunión vuelven para dar las gracias Algunos se integran en pequeñas tareas, aprendiendo o recordando el arte de servir.

Llegamos al tercer y último de los grandes objetivos de Allan Kardec; aliviar a los Espíritus que sufren y facilitarles el adelanto a través de buenos consejos.

Ahora el tema es saber si las diversas terapias aplicables p0ara atender a esos Espíritus que son traídos a nuestras reuniones, están produciendo el efecto deseado. Sin embargo, antes de llegar hasta esa valoración necesitamos influir en las propias comunicaciones que estamos recibiendo, a fin de tener garantías sobre la claridad, fidelidad y procedencia. En otras palabras: asegurémonos de que el medio a través del cual sirve de vehículo al medicamento el canal mediúmnico esté bien cuidado y atendido con esmero, a través de una adecuada educación mediúmnica y preparación del equipo como de un todo, armonizándola en el contexto global de la tarea.

De todo resultarán los siguientes beneficios. Equilibrio en los estados pasivos o trances: aptitud conseguida por los médiums que se hacen dedicados y serios; es también fruto de la conquista por el grupo con un clima vibratorio superior, que es la garantía para la normalidad de los trabajos mediante un desarrollo tranquilo, sin exasperaciones innecesarias.

Permeabilidad mediúmnica adecuada: asegurando, en cuanto sea posible, la protección del contenido emocional y fidelidad de los mensajes, en lo tocante a la norma esencial de las mismas.

Ritmo en las atenciones de adoctrinamiento. Reflejo de una secuencia ordenada y constante. La reunión transcurre sin bostezos prolongados y sin la perturbación de excesivas comunicaciones simultáneas, demostrando que la influencia de la planificación espiritual se incorporó en el espíritu del equipo encarnado.

Bienestar en los médiums después de los trabajos: La seguridad de que no se depositarán residuos vibratorios perjudiciales identifica al trabajador que se adaptó al programa con disciplina, participando de él con alegría.

Contacto con los Guías: Es indispensable para la recepción de instrucciones directas ( psicofonía, psicografía y videncia) o indirectas vía intuición. De eso depende la correcta utilización de la palabra y demás terapias.

Cuando se obstruye ese canal las atenciones de adoctrinamiento pierden objetividad, los diálogos no alcanzan sus objetivos cerrándose el medio sin conclusión o resolución. El desarrollo moral y el auto descubrimiento de médiums y adoctrinadores les confiere la sintonía para poder tomar contacto con esos Benefactores, no estando apenas atendiendo a los Espíritus sufridores, pero ejercitando la sintonía superior. Aseguradas esas condiciones básicas que constantemente deben ser valoradas, se pueden ir al corazón de la materia, la cual será la comprobación directa de la atención de adoctrinamiento a los Espíritus Si. La comprobación es directa igualmente.

Espíritus sufridores: Resintiéndose de las huellas de la desencarnación, o de las secuelas de las enfermedades que los convirtieron en victimas, o exposición de los conflictos que se desarrollarán durante la encarnación, deberán salir aliviados y esperanzados.

Espíritus que desconocen la condición de desencarnados, por estar confusos y engañados por una realidad inesperada: A través del diálogo y de las percepciones ambientales que les sean concedidas durante la reunión, serán preparados a fin de que los Amigos Espirituales, parientes desencarnados, o también los adoctrinadores en contactos posteriores les esclarecerán en relación a la nueva condición de vida en que se encuentran.

Espíritus que niegan la condición de desencarnados por la fascinación del materialismo: Estos Espíritus, escamoteando la Verdad, se auto hipnotizan hasta el punto de creer en la propia ilusión física que construyen; serán conducidos a través del choque anímico a “rememorar”, viviendo otra vez el instante de la desencarnación a fin de liberarse.

Espíritus atemorizados: Son los perseguidos por otros Espíritus que se deberán entregar confiados a la protección del equipo de socorro. Así, los enloquecidos y de mentes avasalladas por crueldades y profundas sugestiones descargadas por sus verdugos van, poco a poco, liberándose.

Espíritus mixtificadores: Deberán ser reconocidos. La presencia de tales entidades no es muy habitual, ocurriendo tan solo para nuestro aprendizaje, teniendo como objetivo atender al doliente en su mal específico, que es el hábito de burlarse.

Espíritus obsesores: son los que se complacen en herir, calumniar, engendrar venganzas y persecuciones; se manifiestan a los controlados y algunos de ellos habrán de sensibilizarse con los ejemplos que les puedan haber pasado.

Los hay que se manifiestan también con criterio valioso del sacrificio y de la renuncia. Es natural que en la medida en que el trabajo crezca en su expresión de servicio, despierte el furor de las entidades agresivas y de la organizaciones consolidadas en la maldad y en la ignorancia, que se arrojan sobre el grupo mediúmnico intentando desarticularlo.

Es como advirtió André Luiz en el capítulo 16 de la obra Liberación: cuando la criatura es vulgar y no se destaca con aspiraciones de orden superior, las inteligencias perversas no se preocupan de ella; pero cuando demuestra propósito de sublimación, se le purifica el tono vibratorio, distinguiéndose por las características de elevación, y es, naturalmente, perseguida por quien se refugia en la envidia o en la rebelión silenciosa.

Finalizaremos con una advertencia estimulante: Algunas veces somos tentados, por inexperiencias o distracción, a razonar que las cosas van bien porque el mal no está presente. Esa es una forma falsa y apática de enjuiciar. Cuando nos descuidamos de los deberes y dejamos de observar las recomendaciones de los Buenos Espíritus, relativas a nuestras prácticas mediúmnicas y hechos que nos ocurren desagradables, no acontecen de inmediato como sería de esperar, porque es debido a la interferencia de la misericordia de Dios, evitando la desarticulación de los grupos.

Puede ocurrir que el mal se esté formando en el transcurrir del tiempo, fortaleciéndose con el alimento de nuestras negligencias, para aparecer de forma volcánica más tarde. Ya es hora, y hora oportuna, de fijarnos unas posiciones y seguir caminando.

Los Espíritus superiores no nos sobrecargarán más allá de lo necesario para que no hagamos lo que no estemos en condiciones de hacer. Cambiemos, si fuera el caso, el sistema negativo de valorar las actividades mediúmnicas por el mal que no ocurrió , por el criterio positivo de resaltar los beneficios que nos prodigan, pues solamente así estaremos viviendo el espíritu de la Doctrina que nos aconseja hacer el bien hasta el límite de nuestras fuerzas , conforme la anotación del Libro de los Espíritus, cuestión 642.

Difícilmente una casa, un Centro, una mies conservará su vitalidad y dinamismo cuando sus reuniones mediúmnicas pierden su estructura, descuidando sus dirigentes la corrección de sus prácticas. Al contrario, cuando eso se da, los vemos menguar y desaparecer, pues a través de esas reuniones así desorganizadas se produce la agresión de los Espíritus imperfectos e ignorantes, trayendo la cizaña y el falso saber.

Periespiritu
Super colaborador
Super colaborador
Mensajes: 875
Registrado: Mié Sep 03, 2008 1:33 pm

Mensaje por Periespiritu » Mar May 01, 2012 1:45 pm

PROYECTO MANUEL FILOMENO DE MIRANDA



2ª PARTE



PATRONES DE CALIDAD




PARA LAS REUNIONES MEDIÚMNICAS






PREÁMBULO ACLARATORIO



El material que ahora insertamos en la Obra, a partir de esta edición titulada Patrones de Calidad, tuvo su origen en el VIII Congreso Espírita de Bahía, en Noviembre de 1993.

En aquella ocasión nos ocupo la coordinación de las actividades relacionadas con el Área Mediúmnica en la que elaboramos un documento base conteniendo veinte propuestas que después de ser presentadas al público allí presente se recomendó que fuese ampliamente discutido y analizado en los Centros Espíritas.

Nuestra intención era la de atraer las colaboraciones a fin de que la temática, una vez perfeccionada y consolidada a través del esfuerzo colectivo, tuviese la fuerza de un compromiso.

No esperábamos aún la espontaneidad del Movimiento Espírita (Ballano especialmente); salimos al campo realizando encuentros, seminarios, escuchando a los compañeros, recogiendo opiniones y experiencias.

Transcurrida esa fase juzgamos llegado el momento de situar en letra de forma los Patrones de Calidad, ahora enriquecidos por otras valiosas colaboraciones.

Aquellas veinte propuestas iniciales fueron desdobladas en veintidós y para cada una de ellas realizamos un comentario a modo de base doctrinaria, evocando, naturalmente, las otras de la Codificación y otras de alto valor, sin desconsideración a tantas que no citamos para no volver repetitivo el trabajo.

Lo que se propone no son novedades, sino una reflexión sintética y sistemática para ayudar a los interesados y practicantes en la visualización de puntos esenciales.

Nuestro objetivo es, (y lo juzgamos como una tarea urgente) que nos empeñamos por aproximar al máximo la belleza y coherencia lógica de la Doctrina Espírita a su práctica, especialmente en lo tocante a las experiencias mediúmnicas, para que una sea el reflejo de la otra y viceversa, lo que desgraciadamente no ha ocurrido en un gran número de casos.

Han llegado los tiempos de la difusión más extensa de la mediumnidad. Hay muchos que están siendo llamados a su ejercicio, debido a los compromisos asumidos por razón del proceso evolutivo humano que avanza, descubriendo en la actualidad a la criatura aturdida las inmensas posibilidades del espíritu inmortal. Nuevas generaciones llaman a la puertas del Centro Espírita en busca de oportunidades educativas para la mediumnidad de que se sienten portadores; tenemos que estar preparados.

Nuestras escuelas de fe necesitan adecuarse para que el pensamiento de Jesús a través de los Espíritus Superiores, puedan continuar llegando hasta nosotros en condiciones adecuadas para la construcción de una enseñanza de calidad. Superior.

Periespiritu
Super colaborador
Super colaborador
Mensajes: 875
Registrado: Mié Sep 03, 2008 1:33 pm

Mensaje por Periespiritu » Mar May 08, 2012 1:33 pm

SELECCIÓN Y ACTITUD PRIVADA



1 – ACTITUD PRIVADA, NO ADMITIÉNDOSE EN EL LOCAL Y HORARIO PARA EL INTERCAMBIO MEDIÚMNICO A NADIE SINO AL QUIPO RESPONSABLE, AXCEPCIÓN HECHA PARA ALGÚN INVITADO EN CONDICIONES DE ASISTIRLO, A CRITERIO DEL DIRECTOR.



En la cita 330 de El Libro de los Médiums, Allan Kardec hace la observación de que la calidad de los médiums no determina la calidad de una reunión, aclarando que las influencias de todos los asistentes repercuten en ella, conforme se estudió anteriormente cuando se trató de la influencia del medio.

Por lo tanto, no es extraño su interés en esto cuando la composición del Estatuto de la Sociedad Parisiense de Estudios Espíritas, en el sentido de dotarla de normas seguras y capaces de proteger sus reuniones experimentales contra la infiltración de elementos faltos de formación, curiosos o antagónicos, conforme se refleja en los artículos 3º y 17º, en este último prohibiendo terminantemente las sesiones mediúmnicas públicas.

Al contemplar la posibilidad de asistencia de oyentes, el referido Estatuto establecido en el artículo 22 que estos serían aceptados, solo cuando simpatizasen con los trabajos de la Sociedad y ya estuviesen lo suficientemente iniciados en la ciencia espírita para comprenderlos.

Los criterios de Allan Kardec pueden ser comprendidos mejor en la práctica, a través de los diálogos que simula en ¿Qué es el Espiritismo?.

En el primer diálogo contrasta a un crítico sistemático de mala voluntad, empeñado a más no poder en el intento de obtener permiso a asistir a algunas reuniones. Es obvio que el codificador no se doblega, negando lo que sería una concesión, indebida, para al final exponer su tesis resumida en la siguiente recomendación. Instrúyase primera en la teoría.

En el segundo diálogo, Allan Kardec se enfrenta con un escéptico bastante informado, aunque portador de honestas dudas y objeciones para las cuales buscaba respuestas convincentes. De salid, el Codificador le advierte de que no pretenda que le responda a todas sus preguntas porque sería imposible en el corto espacio de una entrevista poniéndose a su disposición para las aclaraciones que estén a su alcance.

Salta a los ojos la profunda diferencia de aspectos psicológicos entre los dos interlocutores de Allan Kardec . El primero el crítico es lo que el Codificador llama incrédulo sistemático, materialista de mala voluntad por intereses ocultos; no está maduro para la enseñanza espiritual.

El segundo el escéptico es el incrédulo por ignorancia que solo necesita que le retiren la venda de los ojos. Su carácter es propicio para la enseñanza. Tanto es así que Allan Kardec le acoge con el interés de hermano y maestro.

El diálogo comienza siendo ameno y termina con el de una persona convencida y entusiasmada aunque no convertida.

De la misma manera, el profesor Rivail mantiene su tesis sustentando la necesidad de preparación. Aún le incita con la buena noticia de la posibilidad de venir y ser un oyente (no necesariamente de forma inmediata) produciéndole el estudio de la Doctrina que, en realidad, allí mismo inicia con las 37 preguntas básicas de la Doctrina Espirita de que se compone la entrevista.

Es en ese diálogo en el que está la tan repetida expresión del maestro liones: Las comunicaciones del más allá están rodeadas de más dificultades de lo que generalmente se cree: no están exentas de inconvenientes y peligros para los que no tienen la necesaria experiencia. Ocurre lo mismo con quien se pone a hacer manipulaciones químicas sin conocer la química: corre el riesgo de quemarse los dedos.. (nuestra interpretación).

El pensamiento de Allan Kardec en El Método (El Libro de los Médiums, 1ª parte cap. III contiene el tema. :El mejor método de enseñanza espírita consiste en dirigirse antes a la razón que a la vista...

Los que creen antes de haber visto, solo porque leyeron y comprendieron, lejos de ser superficiales son, todo lo contrarios , los que más meditan.

La comprensión previa delos hechos, no solo coloca a las personas en condiciones de percibir todas las anomalías, sino también, de aprender un sin número de particularidades, de matices, algunas veces muy delicados, que escapan al observador ignorante.

Estos son los motivos que nos fuerzan a no admitir en nuestras sesiones experimentales más que a los que posean suficientes nociones preparatorias para comprender...

Comulgan en el pensamiento del Codificador León Denis (En lo Invisible, 1ª parte, cap.IX), Manuel Filomeno de Miranda, (En las Fronteras de la Locura, cap. 16) y la totalidad de los Espíritus nobles vinculados a la divulgación espirita en nuestra tierra, además de la mayoría de los investigadores encarnados, comprometidos con el ideal de la Doctrina Espírita.

Esos criterios se aplican al ejercicio mediúmnico de responsabilidad de grupo y solidaria. Naturalmente que hay médiums y siempre los hubo, comprometidos por la fuerza de un programa reencarnatorio para trabajar la mediumnidad dentro de un enfoque de mayor libertad, con fines exclusivos de probar la sobre vivencia, justificando, de ese modo, una actitud más favorable al público.

Periespiritu
Super colaborador
Super colaborador
Mensajes: 875
Registrado: Mié Sep 03, 2008 1:33 pm

Mensaje por Periespiritu » Lun May 14, 2012 10:43 am

SELECCIÓN DE LOS PARTICIPANTES POR EL CRITERIO DE LA AFINIDAD ENTRE SI, INTERES, DEVOCIÓN, CAPACIDAD DE INTEGRACIÓN, EQUILIBRIO EMOCIONAL, SALUD Y CONOCIMIENTO ESPIRITA COMPATIBLES CON LA TAREA QUE SE PROPONEN.




El fundamento doctrinario de este tema pasa por un argumento semejante al del tema anterior, comenzando por la influencia del medio como ya fue expuesto, pues la condición mental y el nivel de los participantes encarnados determinan, la calidad del asesoramiento espiritual de la reunión, así como las posibilidades de realización del grupo.

La necesidad de un conocimiento doctrinario básico elimina una buena parte de los riesgos de una frustración, derivada de una selección mal hecha, pues cuando se reúnen personas dispuestas al aprendizaje para colocarse a la altura de la tarea, es señal de que esos candidatos ya demuestran un cierto valor moral que, desde ese punto de vista, les acreditan.

También consideramos otros factores de orden intimo y de comportamiento, tales como – interés, devoción, etc. – que se reflejan de otro modo en la base psicológica del candidato. No son intentos de medir el nivel evolutivo de las personas, lo que sería del todo imposible, y una, pretensión vanidosa e inoportuna, sino un esfuerzo en el sentido de evitar que elementos incapaces por una postura excesivamente teórica y falta de compromiso, tomen el lugar de aquellos que se esfuerzan por organizar el trabajo, desarrollando la amistad y la convivencia que son factores indispensables para un trabajo mediúmnico de calidad.

Tratándose de un Centro Espírita, donde las tareas de solidaridad humana ya están implantadas y en funcionamiento, es del grupo que las desarrolla y del conjunto de personas que trabajan indirectamente para que las cosas ocurran, que deben surgir los candidatos.

Ante la hipótesis que se nos presenta en un grupo en formación, no conviene comenzar por las experiencias mediúmnicas, organizadas, sino con ensayos de servicios fraternos, como talleres de adiestramiento para definir la afinidad y que sirvan de seleccionadores naturales de elementos útiles.

Nuestra conclusión es: el trabajo mediúmnico es para las personas integradas en las actividades del Centro Espírita.

Cuando un grupo surge en torno a la mediumnidad de alguien, formándose con las personas atraídas por aquel foco y con los elementos que se prestan a dar apoyo a aquel médium, es conveniente que el grupo no se aislé, sino que procure utilizar los conocimientos de otros más experimentados a través de pequeños aprendizajes de observación.

Si el grupo posee valor moral o lo adquiere, y sus miembros se unen por medio de un compromiso serio a través del propio canal mediúmnico que le dio origen, difunden orientaciones valiosas señalando caminos de trabajo, rutas de estudio capaces de ir encaminando aquel experimento de mediumnidad natural hacia una tarea bien organizada.

Del tema que estamos tratando la conveniencia de requisitos previos ético morales para las reuniones mediúmnicas puede surgir la siguiente discusión en cualquier caso muy honesto: ¿No es la reunión mediúmnica una fuerte de instrucción y una actividad formadora? Entonces... ¿Por qué exigir de sus candidatos previamente aquello que ella se propone ofrecer?

Este delicado tema se resuelve con el pensamiento de Allan Kardec: todos tienen derecho a ser candidatos a la enseñanza espiritual, siempre que no sean opositores a ella, consciente o inconscientemente, voluntaria o involuntariamente.

El incrédulo sistemático, el que se complace en el materialismo por las emisiones perturbadoras de que son portadores, no pueden participar directamente de las reuniones mediúmnicas, pues si consideramos a tales reuniones como el “útero” de nuestras experiencias redentoras, los que nacieran serían hijos enloquecidos que ordenarían la muerte de sus propias “madres” Es otro el “útero” que necesitan para educarse: el seno materno más amplio del planeta donde las humanidades entrechocan hasta despojarse de sus ilusiones bajo los mazazos de las decepciones y sufrimientos generados por ellas mismas.

Aquel que es incrédulo por ignorancia y que está despertando la buena voluntad, puede y debe proponerse como candidato para la enseñanza espiritual desde que cumpla el programa preparatorio necesario, y consiga sus áreas por medio de la respetabilidad y dedicación, esperando con paciencia su oportunidad.

También añadimos la salud y el equilibrio emocional como requisitos previos. Manuel Filomeno de Miranda hace referencia a esos temas en el Preámbulo de Cadenas Rotas, afirmando textualmente que solo aquellas que se encuentran con una salud equilibrada están capacitadas para el trabajo en equipo, y añadiendo: personas nerviosas, versátiles, susceptibles, carentes de auxilio no encontrándose habilitadas para más altos cometidos que exigen recogimiento, paciencia, afectividad, clima de oración en una esfera de lucidez mental.

No se trata de una exigencia discriminatoria, porque la dolencia es transitoria no constituyendo un impedimento definitivo; enfermo hoy, saludable mañana.

Por último , dejamos a propósito el tema de la afinidad por constituir una verdadera síntesis, resultante de todo lo que ya dijimos sobre amistad, confianza y otros factores integradores adquiridos a través de la convivencia en el Centro Espírita y que, no es raro, se remontan a otras vidas o a compromisos asumidos en Plano Espiritual . La simpatía y afinidad, cuando son profundas, no se adquieren con rapidez.

Nunca podríamos decir que todas las personas que se agrupan en torno de una mesa mediúmnica estén cumpliendo compromisos asumidos conjuntamente antes de la actual encarnación, pero en algunos casos, sí. Y diremos más: sería muy bueno que así fuese en relación al mayor número posible de colaboradores, principalmente aquellos bajo cuyos hombros pesan mayores responsabilidades.

Un Centro Espírita es una gran sintonía, y es comprensible que otras sintonías menores también se construyan en ese ambiente dedicado al estudio, a la caridad y a la oración cuando un grupo de personas se integren en el conjunto.

Cuando existen diversos grupos mediúmnicos en un mismo Centro, es conveniente que se intente agrupar a las personas con rasgos psicológicos parecidos, y con lazos más estrechos de amistad, para que no se aíslen o pierdan el estímulo, consiguiendo así una integración cada vez mayor en el sentido colectivo.

Herminio de Miranda hizo algunas consideraciones muy oportunas (Diálogo con las Sombras, cap. El Grupo): Hablando sobre la sintonía llega a afirmar que una discordia acentuada no necesariamente por asuntos vinculados a la tarea espírita puede perturbar sensiblemente los resultados de los trabajos de intercambio espiritual. Naturalmente que no se pretende juntar nunca a personas que piensen de forma idéntica, robotizadas, sin opiniones propias, si no que, por lo menos, no se sitúen en los extremos de apasionamientos irracionales. Y añade Herminio de Miranda “ser mejor rechazar al principio un participante sobre el cual tengamos algunas dudas razonables, que vernos forzados después a decirle que desgraciadamente tenga que dejar el grupo por no adaptarse a las condiciones exigidas por el trabajo”.

Finalmente concluye: Es por eso que se recomienda una profunda meditación antes de decidir en cuanto a la composición humana del grupo él se refiere a la composición del grupo inicial para aceptar solo a aquellos con los que se pueda contar con un mínimo de comprensión y engranaje con los demás.

Tratándose de la formación de un grupo inicial, es natural que alguien, sintiéndose lleno de ideal invite a otro a integrase, pero cuando se trate de grupos ya formados, de Centros Espíritas ya estructurados, sugerimos que se supriman estas invitaciones excepto cuando se trate de aquellos que se sientan realmente interesados en participar de la tarea mediúmnica.

Periespiritu
Super colaborador
Super colaborador
Mensajes: 875
Registrado: Mié Sep 03, 2008 1:33 pm

Re: REUNIONES MEDIÚMNICAS

Mensaje por Periespiritu » Sab Feb 13, 2016 7:16 pm

REQUISITOS INHERENTES DE LOS PATICIPANTES


ARMONÍA Y AMISTAD ENTRE LOS MIEMBROS DE CADA GRUPO MEDIÚMNICO Y ENTRE LOS DIVERSOS GRUPOS, NO PERMITIENDO NINGÚN SENTIMIENTO DE COMPETICIÓN.


La armonía se sitúa aquí como una adquisición a ser alcanzada por el grupo, un proceso en el que la realización de cada individuo Inter. actúa con la de los demás, estableciéndose un efecto sinérgico acción conjunta o combinada de dos o más factores que se potencian en el que el resultado es mayor que la suma de las partes.

Manuel Filomeno de Miranda afirma que la armonía del conjunto se consigue por medio del ejercicio de la cordialidad entre los diversos miembros, que se conocen y se ayudan en el ambiente de lo cotidiano, (Preámbulo de Cadenas Rotas).

Una propuesta de ese tipo, en la que la relación no se agota en el contenido e interés de la propia reunión progresando hacia otras áreas como sugiere el Benefactor, necesita del apoyo de la amistada fraternal desinteresada, y siendo capaz de acoger a todos en transformaciones de calidad superior que irán a establecer las bases vibratorias del propio trabajo mediúmnico, fomentando la confianza y estima.

Por esta razón Allan Kardec instituyo como base psicológica para la reunión mediúmnica, la idea de una familia por ser la familia una institución donde se construye la amistad. Y la característica de la amistad es el compartir, esto es, ser feliz con la felicidad del otro.

En esa propuesta o hay lugar para la competición, a no ser en la saludable y natural emulación del Bien que se inspira por los buenos ejemplos para impulsar el crecimiento del ser, porque esa es una de las finalidades de la vida social.

De esta forma nunca se podrán realizar trabajos mediúmnicos de calidad cuando los miembros del grupo se pierdan por los laberintos de la envidia y de la desconfianzas.

25

Responder

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 3 invitados