COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Religiones, espiritualidad, la vida después de la muerte, reencarnación, creencias, agnosticismo, filosofía, etc.
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Roberso
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Mensaje por Roberso » Dom Oct 16, 2011 2:11 am

EL LEVÌTICO

Eruditos bìblicos han establecido que este libro que conforma el Pentateuco, fue escrito alrededor del año 700 A.C., y su redactor o redactores fueron sacerdotes aarònidas, o persona o personas que defendìan estos intereses.Tambièn establecieron claramente que fue escrito en tiempos del rey Ezequìas, durante su reforma religiosa.

Este, ni ninguno de los libros que conforman el Pentateuco fue escrito por Moisès, como generalmente se cree y se enseña.

A diferencia de los dos libros anteriores que hemos analizado: Gènesis y Exodo, que son una recopilaciòn de narraciones de diferentes hechos, y en varias oportunidades, de màs de un relato sobre un mismo hecho, integrados algunos en uno solo, no hàbilmente por cierto por Esdras, el redactor del Pentateuco tal como lo conocemos en estos dìas. Otros relatos, seguramente imposible para Esdras el integrarlos en uno solo sin crear confusiòn, los puso por separado, creando esas duplicaciones de relatos que de todas formas causan confusiòn, ademas de las contradicciones que presentan entre uno y otro relato.

Este libro no presenta esas dificultades porque es de un mismo autor, o unos mismos autores.



El Levìtico es un libro donde se establece el sacerdocio aarònida como el canal adecuado del pueblo para comunicarse con la divinidad, asì una contradicciòn con el Exodo y lo expresado en Ex. 33: 7, donde dice: "Y cualquiera que buscaba a Jehovà salìa al tabernàculo de reuniòn...."

En el Levìtico no existe esa "libertad" y todos pueden ir al tabernàculo....pero tienen que quedarse afuera, y la ida al tabernàculo no es "para buscar a Jehovà", sino para ofrecer sus sacrificios....fuera del tabernàculo.

En el Levìtico tambièn queda bien establecida la dependencia del sacerdote sobre los bienes presentados a su dios por los pecadores para que sus pecados sean "redimidos", ya que parte de esas "ofrendas a Jehovà" eran para beneficio de los sacerdotes.

O sea que en el Levìtico queda absolutamente sacerdotizada la administraciòn de la religiòn, y bien remunerada tambièn.


No vamos a entar en detalles sobre el establecimientos de ciertos ritos porque forman parte de la religiòn madre de las diferentes religiones cristianas, que al aceptar el Antiguo Testamento, se convirtieron en religiones judeocristianas.

Uno de estos ritos, y al que màs importancia se le da en el Levìtico, es el de los sacrificios, ya que de ellos comìan los sacerdotes, y las mejores partes de los animales sacrificados, por cierto.

No describiremos tampoco las instrucciones sobre còmo hacer los sacrificios porque harìan vomitar a las personas de estòmago delicado. Tambièn, harìan deprimirse sobremanera a las personas que no estàn de acuerdo con la crueldad animal, personas que estàn muy por encima en cuanto a sentimientos de el dios que promocionaba estos sacrificios sòlo para tener "olor grato".


Ademàs de las indicaciones para los sacrificios y los ritos para ese efecto, en el Levìtico tambièn se indican medidas profilàcticas para:


La alimentaciòn.....................................Capìtulo 11

Las parturientas....................................Capìtulo 12

La circunciciòn......................................Capìtulo 12

La lepra............................................... Capìtulo 13 y 14

El flujo..................................................Capìtulo 15

La purificaciòn.......................................Capìtulo 16

Impuestos al beneficio del ganado..........Capìtulo 17

Conducta sexual...................................Capìtulo 18

Obligaciones para con Jehovà................Capìtulo 19

Pena de muerte....................................Capìtulo 20

Impedimentos para el sacerdocio...........Capìtulo 21

Pureza sacerdotal.................................Capìtulo 22

Fiestas de guardar.................................Capìtulo 23

Iluminaciòn, pan y pena de muerte.........Capìtulo 24

La ley de la tierra..................................Capìtulos 25 y 26

Tarifas para la"redenciòn" y "el diezmo"...Capìtulo 27

Pròximo escrito en este mismo tema: NÙMEROS.

Roberso
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Mensaje por Roberso » Dom Oct 23, 2011 1:29 am

NÙMEROS


SALIDA DEL MONTE SINAÌ

Despuès de efectuarse un censo de la poblaciòn, a los trece meses de haber salido de Gosèn, en el delta del Nilo, tal como figura en Nm. 1: 1 al 54 y 2: 1 al 34, este censo arrojò una poblaciòn israelì de 603.550, sòlo de 20 años para arriba, y que podìan salir a la guerra.

En este censo no se incluyò a la tribu de Levì, ya que por el favoritismo de Jehovà no se contarìan entre los hijos de Israel sino que pasaban "a su servicio". Los puso en el tabernàculo del testimonio, a manejar sus utensilios y todas las cosas que pertenecìan al tabernàculo. Ellos, los levitas, cargarìan el tabernàculo cuando el pueblo se moviera de un sitio a otro, con todos sus enseres y ademàs, acamparìan alrededor del tabernàculo.

Mientras ellos armaban y desarmaban el tabernàculo, nadie podìa acercarse que no fuera de la tribu de Levì....porque morirìa.

¡Ah! Nada como las preferencias de Jehovà. Israel era su pueblo elegido, pero dentro de ese pueblo elegido, Levì era su tribu elegida. Tan elegidos, que pasaron a ser todos los de esta tribu: "HIJOS DE JEHOVÀ".

Sobre la salida del monte Sinaì, hay dos versiones de autores diferentes. La primera figura en Nm. 10: 11, 12 y 14 al 27 y fue escrita durante el reinado de Ezequìas y su reforma religiosa, por los sacerdotes privilegiados de su reinado.

"En el año segundo, en el mes segundo, a los veinte dìas del mes, la nube se alzò del tabernàculo del testimonio. Y partieron los hijos de Israel del desierto de Sinaì segùn el orden de marcha; y se detuvo la nube en el desierto de Paràn.

La bandera del campamento de los hijos de Judà comenzò a marchar primero, por sus ejèrcitos; y Naasòn hijo de Aminadab estaba sobre su cuerpo del ejèrcito. Sobre el cuerpo del ejèrcito de los hijos de Isacar, Natana el hijo de Zuar. Y sobre el cuerpo del ejèrcito de la tribu de los hijos de Zabulòn, Eliab hijo de Helòn.

Despuès de que estaba ya desarmado el tabernàculo, se movieron los hijos de Gersòn y LOS HIJOS DE MERARI QUE LO LLEVABAN. Luego comenzò a marchar la bandera del campamento de los hijos de Rubèn por sus ejèrcitos; y Elisur hijo de Sedeur estaba sobre su cuerpo del ejèrcito.

Sobre el cuerpo del ejèrcito de la tribu de los hijos de Simeòn, Selumiel hijo de Zurisadai.

Y sobre el cuerpo del ejèrcito de la tribu de los hijos de Gad, Eliasaf hijo de Deuel. Luego comenzaron a marchar los coatitas LLEVANDO EL SANTUARIO; y entretanto que ellos llegaban, los otros acondicionaban el tabernàculo. Despuès comenzò a marchar la bandera del campamento de los hijos de Efraìn por sus ejèrcitos; y Elisama hijo de Amiud estaba sobre su cuerpo del ejèrcito.

Sobre el cuerpo del ejèrcito de la tribu de los hijos de Manasès, Gamaliel hijo de Pedasur. Y sobre el cuerpo del ejèrcito de la tribu de los hijos de Benjamìn, Abidàn hijo de Gedeoni. Luego comenzò a marchar la bandera del campamento de los hijos de Dan por sus ejèrcitos, a retaguardia de todos los campamentos; y Ahiezer hijo de Amisadai estaba sobre su cuerpo de ejèrcito. Y sobre el cuerpo de la tribu de los hijos de Neftalì, Ahira hijo de Enau."

En este relato hay dos interpolaciones de Esdras: Una, al comienzo de la versiòn que figura en Nm. 10: 13, y dice: "Partieron la primera vez por mandato de Jehovà por medio de Moisès"; y la segunda interpolaciòn es la que figura en Nm. 10: 28, y dice: "Este era el orden de marcha de los hijos de Israel por sus ejèrcitos cuando partìan."

Una cosa digna de comentar sobre este relato es que al pueblo se le da un trato de ejèrcito. Un ejèrcito necesita armas. ¿De dònde sacaron las armas en pleno desierto como para formar un ejèrcito?

¿O fue que tambièn como las que necesitaron para construir el tabernàculo en pleno desierto, establecieron una industria de armas...en pleno desierto?

La segunda versiòn de la partida del monte de Sinaì figura en Nm. 10: 29 al 36, y fue escrita por los sacerdotes jehovatistas de Silo, de una clara tendencia musita, y dice:

"Entonces dijo Moisès a Hobab, hijo de Regûel madianita, su suegro: Nosotros partimos para el lugar del cual Jehovà ha dicho: Yo os lo darè. Ven con nosotros, y te haremos bien; porque Jehovà HA PROMETIDO EL BIEN A ISRAEL. Y èl respondiò: Yo no irè sino que me marcharè a mi tierra y a mi parentela. Y èl le dijo: Te ruego que no nos dejes; PORQUE TÙ CONOCES LOS LUGARES donde hemos de acampar en el desierto, y nos seràs en lugar de ojos. Y si vienes con nosotros, cuando tengamos el bien que Jehovà nos ha de hacer, nosotros te haremos bien.

Asì partieron del monte de Jehovà camino de tres dìas; y el arca del pacto de Jehovà fue delante de ellos, camino de tres dìas, buscando lugar de descanso. Y la nube de Jehovà iba sobre ellos de dìa, desde que salieron del campamento. Cuando el arca se movìa, Moisès decìa: LEVÀNTATE, oh Jehovà, y sean dispersados tus enemigos, y huyan de tu presencia los que te aborrecen. Y cuando ella se detenìa, decìa: VUELVE, oh Jehovà, a los millares de millares de Israel."

Son dos relatos completamente diferentes. El primero con la formalidad de una marcha militar, y el segundo, màs dedicado a Moisès que a las tribus. Lo digno de cometar de este segundo relato, es que Moisès pide ayuda a su cuñado Hobab, hijo de Ragûel suegro de Moisès que por estas tantas incoincidencias bìblicas, es llamado Jetro en unos relatos, y en otros como este Regûel, para que los guiara en el desierto a los sitios donde acamparìan porque Hobab conocìa los lugares.


¿No estaban guiados por Jehovà, como dice en este relato y en otros anteriores? ¿No confiaba Moisès que su Dios fuera un buen guìa, el que supuestamente todo lo sabìa?

Pròximo escrito en este mismo tema: CODORNICES, PLAGAS Y LEPRA.

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Mensaje por Roberso » Dom Oct 30, 2011 1:38 am

CODORNICES, PLAGAS Y LEPRA.



Segùn Nùmeros. Capìtulo 11, nuevamente el pueblo se muestra descontentopor falta de comida formal, y empiezan a añorar los años de abundancia de comida en Egipto. Ya repudiaban al manà y añoraban la carne, los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas, los ajos y los pescados. Moisès se enfrenta a Jehovà solidarizàndose con el pueblo, y Jehovà le promete tanta carne hasta atragantarse y repudiarla. Asì aparecieron las codornices, no por efecto de un milagro sino por una causa natural. Sobre esto nos comenta el Dr. Werner Keller en su libro Y LA BIBLIA TENÌA RAZÒN:

"Desde el Africa, que en verano resulta insoportable por el calor y la sequìa, los pàjaros, desde tiempos antiquìsimos se dirigen a Europa siguiendo dos rutas. Una de ellas lleva desde la punta occidental de Africa, a España; la segunda, alrededor del Mediterràneo oriental, a los Balcanes. Entre las aves peregrinas se encuentran las codornices, que en los primeros meses del año pasan por encima de las aguas del Mar Rojo, que tienen que atravesar en su ruta hacia el Este. Cansadas de tanto volar, se dejan caer en las llanuras costeras para recuperar sus fuerzas a fin de realizar despuès el vuelo por encima de las altas montañas hasta alcanzar el Mediterràneo. Flavio Josefo, (An., III, t.5), da cuenta de este hecho; pero aùn en nuestros dìas, en los meses de primavera y otoño, los beduinos cazan con la mano en aquella misma comarca a las cansadas codornices."

En Num. 12: 31, esto queda corroborado: "Y vino un viento de Jehovà, y trajo codornices del mar, y las dejò sobre el campamento, un dìa de camino a un lado, y un dìa de camino al otro, alrededor del campamento y casi dos codos sobre la faz de la tierra."

Esto ùltimo, por supuesto, es una exageraciòn: Dos codos equivalen a ochenta y nueve centìmetros. Esto quiere decir que las codornices estaban amontonadas unas sobre otras a casi un metro del suelo. Lo dicho: Es una exageraciòn.

Pero Jehovà era un dios raro. Concedìa un favor a su pueblo y despuès les enviaba un mal, ya que acabando el pueblo de comer codornices, "SU IRA SE ENCENDIÒ" y castigò al pueblo con una plaga muy grande. Y eso que era su pueblo elegido.

Probablemente esta "plaga" fue causada por algunas codornices portadoras de alguna enfermedad, y se dice que esa enfermedad fue plaga; o quizàs fue una indigestiòn colectiva por comer carne en abundancia ya que por un año se habìan desacostumbrado a ella, y no fue por "castigo de Jehovà".

Tomen en cuenta lo que dice en estos pocos y ùltimos versìculos: "Y vino UN VIENTO DE JEHOVÀ, y trajo codornices del mar, Y LAS DEJÒ CAER."

Luego, se dice: "E hiriò Jehovà al pueblo con una plaga muy grande." Tambièn existe la posibilidad de que las codornices, portadoras de alguna enfermedad, hubieran caìdo muertas, y eso sì explicarìa la exageraciòn de decir que alcanzaron la altura de ochenta y nueve centìmetros del suelo. Al comerlas, el pueblo se contaminò, y los escritores bìblicos lo tomaron como un castigo de su Dios.

En los relatos del Pentateuco se crea una dependencia total, o como yo la llamo, una esclavitud total del pueblo por parte de Jehovà. Pero en realidad fueron los sacerdotes los que esclavizaron a este pueblo, hacièndoles creer que Jehovà querìa o no querìa; que Jehovà hacìa y deshacìa; que Jehovà premiaba al pueblo cuando a este pueblo las cosas le salìan bien; y cuando no, les hacìan creer que era Jehovà el que los castigaba. De esta manera se creaba por parte de los sacerdotes, a un dios que siempre estaba con ellos, que èl era el que los guiaba, que èl pensaba por ellos, que èl decidìa lo que le convenìa al pueblo, etc., etc. O sea que se formò un pueblo sin libre albedrìo, sin iniciativa; sòlo regidos por Jehovà a travès de los sacerdotes. ¡Muy conveniente!

Despuès de este "castigo" por pedir carne, hay un episodio muy curioso que va directamente en contra de Aaròn. Es del mismo autor musita y anti aarònida que escribiò el relato del becerro de oro, y dice:

Aaròn y su hermana Marìa, los dos hermanos de Moisès, se ponen a murmurar sobre la mujer kusita de Moisès. Esta murmuraciòn el autor la quiere justificar como celos de Aaròn porque Jehovà tenìa preferencia por Moisès.

Jehova "oyò" los chismes de Aaròn y Marìa, y la castigò con una lepra que la dejò sin pigmentaciòn y quedò blanca como la nieve. Sobre Moisès, en este relato se dice una mentirita: "Moisès era muy manso, màs que todos los hombres que habìa sobre la tierra." Ya nos dimos cuenta de su "mansedumbre", cuando masacrò a su propio pueblo enviando a los levitas a matar a sus propios familiares.

Pero Moisès, y este relato es musita, intercede por Marìa y consigue con Jehovà quitarle la lepra. Pero, ¿què murmuraban Aaròn y Marìa sobre la mujer kusita de Moisès?

La Biblia no lo dice, pero a la actual Libia, se la conocìa como Kus. Aparentemente Moisès tomò una negra como mujer, y por eso el castigo del albinismo de Marìa por la murmuraciòn, quizàs hasta racista.

En este fantasioso relato anti aarònida aparece de nuevo una contradicciòn que ya hemos analizado antes. En Num. 12: 8, dice Jehovà, refirièndose a Moisès: " CARA A CARA hablarè con èl, y claramente, y no por figuras; y VERÀ LA APARIENCIA DE JEHOVÀ." Esto contradice a lo dicho en Ex. 33: 20: "NO PODRÀS VER MI ROSTRO; porque no me verà hombre y vivirà.

Pròximo escrito en este mismo tema: HISTORIAS DE LOS ESPÌAS.

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Mensaje por Roberso » Dom Nov 06, 2011 2:14 am

HISTORIAS DE LOS ESPÌAS


Cuando acampaban en el desierto de Paràn, Jehovà que supuestamente todo deberìa saberlo y conocerlo por su calidad de dios, le pide a Moisès que envìe espìas a Canaàn. Sobre este hecho hay dos versiones en la Biblia. La primera està en Nm. 13: 1 al 16, 21, 25 y 26, y 32; Nm. 14: 1(a), 2 y 3, 5 al 10 y 26 al 39 y fue escrita por los sacerdotes privilegiados de Judà durante la reforma religiosa de tiempos del rey Ezequìas.


PRIMERA VERSIÒN.-


“Y Jehovà hablò a Moisès, diciendo: Envìa tù, hombres que reconozcan la tierra de Canaàn, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de los padres enviarèis un varòn, cada uno prìncipe entre ellos. Y Moisès los enviò desde el desierto de Paràn, conforme a la palabra de Jehovà; y todos aquellos varones eran príncipes de los hijos de Israel."


Luego de una tediosa nòmina de aquellos que fueron y a las tribus a las que pertenecían y de quièn eran hijos, continùa:


"Y ellos subieron, y reconocieron la tierra desde el desierto de Zin hasta Rehob, entrando en Hamat. Y volvieron de reconocer la tierra al fin de 40 dìas. Y anduvieron y vinieron a Moisès y a Aaròn, y a toda la congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Paràn en Cadès, y dieron la información a ellos y a toda la congregación, y les mostraron el fruto de la tierra . Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habìan reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella SON HOMBRES DE GRANDE ESTATURA."


Al escuchar estas nada halagadoras noticias de los espìas, el pueblo se quejò ante Moisès y Aaròn, y les dijeron: "Ojalà murièramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalà murièramos! ¿Y por què nos trae Jehovà a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos serìa mejor volvernos a Egipto?"


Ante estos reclamos, Moisès, Aaròn, y dos de los espìas: Josuè y Caleb se acongojaron y rompieron sus vestiduras. Josuè y Caleb dijeron todo lo contrario de lo que habìan dicho el resto de los espìas: "La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena. Si Jehovà se agradare de nosotros, èl nos llevarà a esta tierra, y nos la entregarà; tierra que fluye leche y miel. Por lo tanto NO SEÀIS REBELDES CONTRA JEHOVÂ, ni temàis al pueblo de esta tierra; porque nosotros LOS COMEREMOS COMO PAN; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros està Jehovà; no los temàis. Entonces toda la multitud hablò de apedrearlos."


"Pero la gloria de Jehovà se mostrò en el tabernàculo de reuniòn de todos los hijos de Israel. Y Jehovà hablò a Moisès y Aaròn, diciendo: ¿Hasta cuando oirè esta depravada multitud que murmura contra mì, las querellas de los hijos de Israel que de mì se quejan? Diles: Vivo yo, dice Jehovà, que según habèis hablado a mis oìdos, asì harè yo con vosotros. En este desierto caeràn vuestros cuerpos, todo el nùmero de los que fueron contados de entre vosotros, de 20 años arriba, los cuales han murmurado contra mì. Vosotros a la verdad no entrarèis a la tierra, por la cual alcè mi mano y JURÈ que os harìa habitar en ella; exceptuando a CALEB hijo de Jefone . y a Josuè Hijo de NUM."


"Pero a vuestros niños, de los cuales dijisteis que serìan por presa, yo los introducirè. Y ellos conocerán la tierra que vosotros despreciasteis. En cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caeràn en este desierto. Y vuestros hijos andaràn pastoreando en el desierto 40 años, Y ELLOS LLEVARÀN VUESTRAS REBELDÌAS, hasta que vuestros cuerpos sean consumidos en el desierto. Conforme al nùmero de dìas, de los 40 dìas en que reconocisteis la tierra, llevarèis vuestras iniquidades 40 años, un año por cada dìa; y conoceréis mi castigo. Yo Jehovà he hablado; asì harè a toda esta multitud perversa que se ha juntado contra mì, en este desierto seràn consumidos, y allì moriràn."


"Y los varones que Moisès enviò a reconocer la tierra, y que al volver habìan hecho murmurar contra èl a toda la congregación, desacreditando aquèl paìs, aquellos varones que habìan hablado mal de la tierra, MURIERON DE PLAGA delante de Jehovà. Pero Josuè hijo de Num y Caleb hijo de Jefone quedaron con vida, de entre aquellos hombres que habìan ido a reconocer la tierra. Y Moisès dijo estas cosas a todos los hijos de Israel, y el pueblo se enlutò mucho."


SEGUNDA VERSIÒN.-


La segunda versiòn figura en Nm. 13: 17 al 20, 22 al 24, 27 al 31 y 33; 14: 1(b), 4, 11 al 25 y 39 al 45.

Esta fue escrita por los sacerdotes jehovatistas de Silo en el reino de Israel. Pero queremos decir al empezar esta versiòn que asì como Esdras hizo interpolaciones a estos relatos para que al unirlos no quedaran tan confusos, cosa que nunca logrò, tambièn suprimiò parte de esas narraciones con el mismo fin, y con el mismo resultado. Veamos ahora la segunda versiòn:


"Los enviò, pues, Moisès a reconocer la tierra de Canaàn, dicièndoles: Subid de aquì a Neguev, y subid al monte, y observad la tierra còmo es, y el pueblo que la habita, si es fuerte o dèbil, si poco o numeroso; còmo es la tierra habitada, si es buena o mala; y còmo son las ciudades habitadas, si son campamentos o plazas fortificadas, y còmo es el terreno, si es fértil o estèril, si en èl hay àrboles o no; y esforzaos, y tomad el fruto del paìs. Y era el tiempo de las primeras uvas."


"Y subieron al Neguev y vinieron hasta Hebròn; y allì estaban Ahimàn, Sesai, y Talmai, hijos de Anac. Hebròn fue edificada 7 años antes de Zoàn en Egipto. Y llegaron hasta el arroyo de Scol, y de allì cortaron un SARMIENTO con un racimo de uvas, el cual TRAJERON DOS EN UN PALO, y de las granadas y de los higos. Y se llamò a aquel lugar el Valle de Escol, por el RACIMO que cortaron de allì los hijos de Israel."


"Y les contaron de allì los hijos de Israel, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella. Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas, y tambièn vimos alli a los hijos de Anac. Amalec habita el Neguev, y el hetes, el jebuseo y el amorreo habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y a la ribera del Jordàn."


"Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisès y dijo: Subamos luego, y tomemos posesiòn de ella, porque màs podemos nosotros que ellos. Mas los varones que subieron con èl dijeron: No podemos subir contra aquel pueblo, porque es màs fuerte que nosotros. Tambièn vimos allì gigantes, hijos de Anac, RAZA DE LOS GIGANTES, y èramos nosotros, a nuestro parecer como langostas, Y ASÌ LES PARECÌAMOS A ELLOS. Y el pueblo llorò aquella noche. Y decìan el uno al otro: Designemos capitàn, y volvamos a Egipto."


Y Jehovà dijo a Moisès: ¿Hasta cuàndo ME HA DE IRRITAR este pueblo? ¿Hasta cuàndo NO ME CREERÀN con todas las señales que he hecho en medio de ellos? YO LOS HERIRÈ CON MORTANDAD Y LOS DESTRUIRÈ, y a ti te pondrè sobre GENTE MÀS GRANDE Y MÀS FUERTE QUE ELLOS. Pero Moisès respondiò a Jehovà: Lo oiràn luego los egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo con tu poder; y lo diràn los habitantes de esta tierra, los cuales ha oìdo que tù, oh Jehovà, estabas en medio de este pueblo, CARA A CARA APARECÌAS TÙ. Oh Jehovà, y que tu nube estaba sobre ellos, y que de dìa ibas delante de ellos en columna de nube, y de noche en columna de fuego; y que has hecho morir a este pueblo como a un solo hombre; y las gentes que hubieren oìdo TU FAMA hablaràn, diciendo: Por cuanto no pudo Jehovà meter este pueblo en la tierra de la cual LES HABÌA JURADO, los matò en el desierto."


"Ahora, pues, yo te ruego que sea magnificado el poder del Señor como lo hablaste , diciendo: Jehovà, TARDO PARA LA IRA Y GRANDE EN MISERICORDIA QUE PERDONA LA INIQUIDAD Y LA REBELIÒN, aunque de ningùn modo tendrà por inocente al culpable; QUE VISITA LA MALDAD DE LOS PADRES SOBRE LOS HIJOS hasta los terceros y hasta los cuartos. Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia COMO HAS PERDONADO a este pueblo desde Egipto hasta aquì.

Entonces Jehovà dijo: YO LO HE PERDONADO CONFORME A TU DICHO. Mas tan ciertamente como vivo yo, y mi gloria llena toda la tierra, todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces Y NO HAN OIDO MI VOZ, no veràn la tierra de la cual JURÈ a tus padres; no, ninguno de los que me han irritado la verà. Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en èl otro espìritu, y decidiò ir en pos de mì, yo le meterè en la tierra donde entrò, y su descendencia la tendrè en posesiòn."


"Ahora bien, el amalecita y el cananeo habitan en el valle; volveos mañana y salid del desierto camino del Mar Rojo. Y Moisès dijo estas cosas a todos los hijos de Israel y el pueblo se enlutò mucho. Y se levantaron por la mañana Y SUBIERON A LA CUMBRE DEL MONTE, diciendo: Henos aquì para subir al lugar del cual ha hablado Jehovà; porque hemos pecado. Y dijo Moisès: ¿Por què quebrantàis el mandamiento de Jehovà? Esto tampoco os saldrà bien. No subàis porque Jehovà NO ESTÀ EN MEDIO DE VOSOTROS, no seàis heridos delante de vuestros enemigos. Porque el amalecita y el cananeo estàn allì delante de vosotros, y caerèis a espada; pues por cuanto os habèis negado a seguir a Jehovà, por eso no estarà Jehovà con vosotros.

Sin embrago, se obstinaron en SUBIR HASTA LA CIMA DEL MONTE; pero el arca del pacto de Jehovà, y Moisès, no se apartaron del medio del campamento. Y descendieron el amalecita y el cananeo que habitaban en aquel monte, y los hirieron y los derrotaron, persiguièndolos hasta Horma."



COMENTARIOS A LAS DOS VERSIONES.-


En la primera versiòn, es el propio Jehovà que le pide a Moisès que envìe a reconocer la tierra. Esto deja muy mal parado a Jehovà ya que èl anduvo por esos lares haciendo pactos con los ascendientes de los israelitas. El debiò dar detalles a su pueblo elegido y a su conductor elegido, Moisès, sobre este asunto. Y dado que el pueblo no se lavaba la boca en las mañanas sin la autorización de Jehovà, ya que èste intervenìa sobre toda actividad de su pueblo esclavo, èl debiò describir la tierra y hacerlos llegar hasta allà.


En la segunda versiòn, la orden del reconocimiento la da Moisès, pero tambièn aquì queda mal parado el prestigio de Jehovà ya que Moisès le pide información a sus espìas, información que supuestamente Jehovà en su calidad de dios que todo debe saberlo, debiò conocer. ¿O es que no conocìa la tierra prometida a su pueblo?

La ùnica explicación es que nunca estuvo en la tierra prometida cuando la prometiò, si es verdad que la prometiò, o solamente era una invenciòn de los dirigentes levitas para animar al pueblo a conquistar esa tierra.


En la primera versiòn figuran los nombres de los doce espìas, y en la segunda no. En la primera versiòn ponen como estrellas del grupo a Caleb y Oseas, que luego de aclarar que el ùltimo era Josuè, y que fue Moisès quien le habìa cambiado el nombre de Oseas a Josuè, sin embrago, a pesar de este relato, siempre se le llamò Josuè desde que empieza a ser nombrado en el Pentateuco. Hay en èl ocho menciones con el nombre de Josuè y nunca con el de Oseas.


En la segunda versiòn, Josuè no es mencionado para nada, ni como Josuè ni como Oseas. Aquì la estrella es Caleb, de la tribu de Judà.


En la primera versiòn los espìas siguen una ruta diferente a la segunda versiòn. Dice que subieron desde el desierto de Zin hasta Rohobot, entrando en Hanat. En esta versiòn Moisès no pide muestra de los frutos de la tierra a explorar, aunque ellos los traen, y dice ademàs que estuvieron 40 dìas explorando. Tambièn en la primera versiòn, Moisès no les indica la ruta a seguir sino que aparentemente el grupo tomò la ruta que ellos consideraron debìan de tomar. Eso estuvo bien porque ni Moisès ni los espìas habìan estado antes en la tierra prometida, y aparentemente Jehovà tampoco aunque las escrituras dicen que sì, porque èl es el que ordena la exploraciòn.


En la segunda versiòn, Moisès muestra conocimientos de la tierra a explorar no habiendo estado nunca en ella, ya que es èl el que les traza la ruta a seguir y les indica que observen desde el monte, pero,.. ¿de què monte? En el Neguev, en la ruta seguida por los exploradores hasta Hebròn, estàn el monte Hor y el monte Halac. En el valle de las uvas, dice que cortaron un sarmiento, (vàstago anual de la vid, de donde brotan hojas y racimos); este sarmiento con un racimo de uvas. Pero aquì, el autor del relato se equivocò, (¿por inspiración divina?), porque debiò ser una cepa completa la que desarraigaron, ya que dice, refirièndose al racimo de uvas: "El cual trajeron dos en un palo."

La ùnica forma en que los racimos de uvas pudieran conservarse durante tanto tiempo a la intemperie, (40 dìas), era pegados a su cepa.


Cuando regresaron los espìas, en la primera versiòn dice que hablaron mal de la tierra que habìan visto, y ademàs , que los hombres eran de grande estatura, lo cual es comprensible porque en la zona que exploraron, según la primera versiòn, se habìan asentado muchos indoarios. Pero esto hizo atemorizar al pueblo que empezó a protestar, diciendo que no debieron haberlos sacado de Egipto.Aquì aparecen las estrellas de este primer relato: Josuè y Caleb, que dicen todo lo contrario de lo que habìan dicho los otros diez exploradores, y Josuè y Caleb, sobre los moradores de la tierra dicen: "Nosotros los comeremos como pan."


En la segunda versiòn, todos los exploradores estàn de acuerdo que la tierra sì es buena, y que fluye leche y miel. Se da una mejor y detallada relaciòn de ella que en la primera versiòn. Hablando sobre las ciudades y sus habitantes, dicen que el pueblo es fuerte y las ciudades muy grandes y fortificadas, lo cual era verdad. Cada ciudad importante tenìa grandes murallas alrededor, lo que hacìa ver al pueblo que no iba a ser fácil penetrar en ellas. En efecto. Parece que el pueblo empezó a protestar, porque Caleb, y aquì Josuè brilla por su ausencia, los mandò a callar, y les dijo que ellos podrìan màs que aquellos habitantes de la tierra.

Estos dos versìculos, el 30 y el 31 de Nm.13, son aparentemente una interpolaciòn de Esdras para dar notoriedad a la tribu de Judà, a la que pertenecìa Caleb.

Tan verdad es esto, que si usted vuelve a leer el segundo relato, estos dos versìculos causan una confusiòn literaria que desarmoniza totalmente el relato, ya que hasta el momento en que interviene Caleb mandando a callar al pueblo, el pueblo no habìa abierto la boca. Y si usted lee este segundo relato y omite los dos versìculos citados màs arriba, la narración no pierde la continuidad narrativa,

Despuès de esta interpolaciòn, los espìas continúan diciendo que vieron gigantes, hijos de Anac, y eso si que hizo llorar al pueblo, y pidieron capitanes para volver a Egipto.

Estos hijos de Anac o Haanaq que significa "de cuello largo", quizàs eran un remanente de pobladores anteriores a los semitas, pero nunca gigantes. Entre las probabilidades, ellos, los hijos de Anac, pudieron ser indoarios. No hay documentos històricos que confirmen de una raza de gigantes en pleno Canaàn. Aparentemente, fue una invenciòn "piadosa" del autor para justificar la represalia de Jehovà en contra de "su pueblo elegido".


En la primera versiòn, al enterarse Jehovà de las murmuraciones, y contrariando su propio concepto manifestado en Ex. 34: 6, donde èl dice: "¡Jehovà! ¡Jehovà!, fuerte, MISERICORDIOSO Y PIADOSO; TARDO PARA LA IRA, Y GRANDE EN MISERICORDIA Y VERDAD; QUE GUARDA MISERICORDIA A MILLARES, QUE PERDONA LA INIQUIDAD, LA REBELIÒN Y EL PECADO.."; resultò que eran mentiras. No le perdonò al pueblo que tuviera miedo de los habitantes de aquella tierra prometida, militarmente màs poderoso y organizado que ese pueblo de pastores. Los condenò a no entrar en la tierra prometida y andar, antes de caer muertos todos los de esa generaciòn, 40 años errantes en el desierto.

Por supuesto, èl hace un par de excepciones y favorece a Josuè y a Caleb a quedar con vida y penetrar en la tierra. ¿Por què no perdonò a Moisès? ¿Què culpa tuvo Moisès de la rebelión por el miedo, de su pueblo?

Una medida demasiado dràstica, y explicable desde un punto de vista, es que Israel exceptuaba del servicio militar a todo el que tuviera miedo. Eso se basa en un principio lògico: Ningùn soldado que tenga miedo, o que pelee en contra de sus convicciones obligado a hacerlo, puede ser un buen guerrero. Todo ese pueblo estaba muerto de miedo y cualquier refriega la hubiesen perdido.

Probablemente Moisès hizo estas consideraciones y decidiò esperar mientras daba la preparación adecuada para la guerra a la nueva generaciòn, y mientras tanto, ocupar a la actual generaciòn en lo que màs hacìa eficientemente: El pastoreo.

¡Claro! Los escritores tuvieron que hacer intervenir a Jehovà y presentar la lògica y necesaria espera de los 40 años, (si en realidad sucediò eso), como un castigo de su dios. ¡Es lògico! Durante todo el Antiguo Testamento, todo lo bueno que lograba Israel, era porque Jehovà los premiaba, los favorecìa, los ayudaba. Pero si algo le salìa mal al pueblo, era castigo de Jehovà por algo hecho, o no hecho por Israel.

Pero "la grandeza y misericordia" tambièn se manifestò allì mismo cuando hizo morir de plaga a los espìas que hablaron mal de la tierra explorada. Si Jehova hizo todo esto, es sòlo porque lo querìa hacer, porque le gustaba hacerlo. El como dios, estaba en capacidad de conocer la tierra prometida y no enviar exploradores a conocerla, y asì evitar màs mortandades entre "su pueblo elegido".

Cuando Jehovà los condena a no entrar en la tierra y vagar durante 40 años a esa generaciòn, se referìa a censados de 20 años para arriba. Porque en esta primera versiòn hay un versìculo que dice: "Y vuestros hijos andaràn pastoreando en el desierto durante 40 años." En esa deficiciòn de la excepciòn para ese momento, bien pudieron haber hijos de dìas, hasta de 40 años o màs, si se considera que el censo de 608.550, habìa sido de 20 años para arriba. En esta versiòn, Moisès no trata de interferir para nada en el castigo impuesto por su dios.

Jehovà le impuso ese castigo pero no los amenazò de muerte instantànea, salvo la ejecución de los 10 espìas.


En la segunda versiòn hay algo diferente. Jehovà amenaza con ELIMINAR A TODO EL PUEBLO, y dice, según Nm. 14: 12, lo siguiente: "YO LOS HERIRÈ DE MORTANDAD Y LOS DESTRUIRÈ.." Aquì Moises, màs que interceder, le da una fuerte llamada de atención a su Dios, y le toca la tecla del prestigio, de la vanidad, del narcisismo, y le recuerda el propio concepto que Jehovà habìa manifestado de sì mismo en Ex. 34: 6. Y tan bien lo hace Moisès, que Jehovà le dice: "Yo lo he perdonado CONFORME A TU DICHO", refirièndose al pueblo. Pero ese perdòn sòlo fue una habladurìa màs de Jehovà, porque los condena a no entrar en la tierra, con excepciòn de Caleb, sin para nada mencionar a Josuè que tambièn entrò.

Tambièn hay otra diferencia en esta segunda versiòn con respecto a la primera. Jehovà les ordena dar marcha atràs y volver camino al Mar Rojo. ¡Y dieron marcha atràs!, porque dice que se levantaron temprano para ir al monte en el cual habìa hablado Jehovà. Claramente se refiere al monte Sinaì; pero ellos, en ese momento estaban acampados en Cadès a màs de 200 kilòmetros del monte Sinaì, o sea, a unos 20 o 22 dìas de jornada. En Cadès que està en el desierto de Zin, no habìa ningùn monte. En Cadès, "la gloria de Jehovà" se estaba manifestando en el tabernàculo, y desde allì hablaba a Moisès.

Moisès les advierte que si van, podrìan ser atacados por los amalecitas. Esto confirma que sì estaban regresando al Mar Rojo, porque la anterior refriega que tuvieron con los amalecitas fue en Refidim, en el Sinaì.

Pero lo inexplicable es que en Nm. 14: 45, se dice que el cananeo habitaba en ese monte, y eso no es verdad. El monte màs cercano al territorio cananeo desde Cadès, en donde se encontraban, era cualquier otro monte del norte de Cadès: El Siba, el Hor, el Hala; sobre todo el primero, lo que hace pensar que como Jehovà se habìa manifestado en un monte, (el Sinaì), el pueblo tuvo la seguridad de que lo podìa hacer en cualquier monte, y decidieron ir al màs cercano, pero a un monte que sì estaba en territorio cananeo. Estos los atacaron y derrotaron repelièndolos hasta Horma, en el Este.

Este es otro disfràz de la derrota que sufrieron con los amalecitas y de los cananeos, y que se quiere poner como un castigo de Jehovà por la desobediencia de ir hacia el Norte, cuando Jehovà les habìa dicho que fueran hacia el Sureste, hacia el Mar Rojo.

¿Por què les ordenò Jehovà retroceder? Seguramente se diò cuenta de la "càlida recepciòn" que harìan al pueblo los amalecitas y los cananeos a su "pueblo elegido", y considerò que no estaban preparados para esos enfrentamientos, y èl, Jehovà, iba a quedar muy mal parado ante "su pueblo".

Entoces, el pueblo sì tuvo razòn al asustarse, y tambièn tuvieron razòn los exploradores que alertaron al pueblo de ese peligro.

Probablemente, eso fue lo que hizo sabiamente Moisès: Esperar pastoreando, hasta que la nueva generaciòn, adecuadamente preparada para guerrear, estuviera lista para hacerlo.

¡Claro!. La tradiciòn, y màs que la tradición, los escritores bìblicos, pusieron esta lògica y sana espera para proteger al pueblo de un inútil sacrificio guerreando sin ser guerreros, como un castigo de su dios. ¡Cosas de la Biblia!

Pròximo escrito en este mismo tema: CASTIGO, PERDÒN Y EJECUCIÒN.

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Mensaje por Roberso » Dom Nov 13, 2011 2:34 am

CASTIGO, PERDÒN Y EJECUCIÒN

Con este tìtulo podrìamos resumir el controversial Capìtulo 15 de Nùmeros. Despuès de haberle negado la entrada a la tierra prometida a esa generaciòn, el Capìtulo 15 se inicia asì: "Jehovà hablò a Moisès, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: CUANDO HAYÀIS ENTRADO A LA TIERRA DE VUESTRA HABITACIÒN QUE YO OS DOY.."; y les da una serie de instrucciones para las tìpicas quemazones o sacrificios que eran de "grato olor" para èl.

¿Este es el mismo Jehovà que terminaba de negarles la entrada, el que les està dando instrucciones para CUANDO ENTREN EN LA TIERRA? No en vano hay tantos disparates y tantas contradicciones en la Biblia, si el mismo dios bìblico hoy dice una cosa y mañana otra, contradicièndose a si mismo. ¿ No era de espoerar que tambièn "inspirara" contradicciones a los profetas y a los escritores bìblicos?

Insiste Jehovà, según Nùmeros 15: 17 y 18: "Tambièn hablò Jehovà a Moisès, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: CUANDO HAYÀIS ENTRADO A LA TIERRA A LA CUAL YO OS LLEVO..."; y acto seguido le da instrucciones para las ofrendas que tendràn que hacerle en cuanto coman el producto de la tierra prometida.

¿A quièn se lo iba a decir Moisès? ¿A los niños que tenìan que esperar errando en el desierto 40 años para entrar a la tierra , viendo antes morir a sus padres?

Una de las instrucciones que da Jehovà a Moisès en ese momento, y que figura en Nùmeros 15: 24 al 26, es la siguiente: "Si el pecado fue hecho por un yerro con ignorancia de la congregación, toda la congregaciòn ofrecerà un novillo por holocausto EN OLOR GRATO A JEHOVÀ, con su ofrenda y su libaciòn CONFORME A LA LEY, y un macho cabrìo en expiación.

Y el sacedote harà expiación por toda la congregación de los hijos de Israel; Y LES SERÀ PERDONADO, porque yerro es; y ellos traerán sus ofrendas, ofrenda encendida a Jehovà. Y sus expiaciones delante de Jehovà por sus yerros.

Y SERÀ PERDONADO a toda la congregación de los hijos de Israel, y al extranjero que more entre ellos, por cuanto es yerro de todo el pueblo."

¿Por què no se le aplicò esta expiación CONFORME A LA LEY al pueblo que acababa de "pecar", si el sentir miedo se puede considerar un pecado? ¿Por què se privò al pueblo de ese estatuto de la ley, y se lo condenò a no entar en la tierra prometida? ¡Nada como "la justicia" de Jehovà!

Habìan cosas en la ley que perdonaban con expiaciones, holocaustos, ofrendas y libaciones ciertos yerros y pecados, .¿por què entonces no se aplicò la ley al pueblo que sintió miedo?

Pero cuando se trata de una ejecuciòn, sì que se cumple la ley al pie de la letra, como en el caso que tambièn figura en el Capìtulo 15 de Nùmeros, de un hombre que recogìa leña durante el dìa de reposo. Llevaron al hombre ante Moisès y Aaròn y lo pusieron en la càrcel, PORQUE NO ESTABA DECLARADO QUÈ SE LE HABÌA DE HACER.

Eso no es verdad. Sì que estaba declarado lo que se le tenìa que hacer. En Exodo 31: 14, dice Jehovà: "Asì que guardarèis el dìa de reposo porque santo es a vosotros; PORQUE EL QUE LO PROFANARE, DE CIERTO MORIRÀ, porque cualquiera que hiciere obra alguna en èl, AQUELLA PERSONA SERÀ CORTADA DE EN MEDIO DE SU PUEBLO."

Tambièn en Exodo35: 2 y 3, Moisés le dice al pueblo: "Seis dìas se trabajarà, mas el dìa sèptimo os serà santo, DÌA DE REPOSO PARA JEHOVÁ; cualquiera que en él hiciere trabajo alguno, MORIRÁ. No encenderéis fuego en ninguna de vuestras moradas en el día de reposo."

La leña es para encender fuego, por lo tanto, sí se sabía qué hacer con este hombre. Estaba claramente penada con la muerte la violación del día de reposo.

Y tan claramente estaba estipulada que el autor de este relato no tenía por qué hacer intervenir directamente a Jehová en el juicio y la condena de aquel hombre, hacièndole decir al ser consultado: "Irremisiblemente muera aquel hombre; apedréelo toda la congregación fuera del campamento."

Y así lo hicieron: Lo apedrearon y murió. También dice en Números 15:36: "COMO JEHOVÁ MANDÓ A MOISÉS"

Eso ya era ley, y Moisés no tenía por qué ignorarla. Y en el caso de que la hubiese olvidado, Jehová era el más indicado para recordársela, porque al hecerlo sin hacer ninguna observación, hace parecer que él también se había olvidado del asunto: DE SU PROPIA LEY.

Pròximo escrito en este mismo tema: REBELIONES Y MASACRES.

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Mensaje por Roberso » Sab Nov 19, 2011 1:05 am

REBELIONES Y MASACRES

El Capìtulo 16 de Nùmeros nos habla de una rebelión, pero esa rebelión narrada allì en realidad son dos historias diferentes unidas por Esdras, con un par de interpolaciones de su autorìa sòlo con el objetivo de armonizarlas un poco para no crear confusiòn, pero de costumbre sin èxito, porque la narración igual quedò confusa.

PRIMER RELATO:

La primera historia figura en Nùmeros 16: 1(a), 2(b), 3 AL 11. 15 AL 23, 24(A), 27(A), 32(B) Y 35. Esta historia fue escrita por los sacerdotes jehovatistas durante la reforma religiosa del rey Ezequìas.

“Corè, hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Levì, con 250 varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo, varones de renombre, se juntaron contra Moisès y Aaròn y les dijeron: ¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos y en medio de ellos està Jehovà; ¿por què , pues, os encumbràis vosotros sobre la congregación de Jehovà?
Cuando oyò esto Moisès, se postrò sobre su rostro; y hablò a Corè y a todo su sèquito, diciendo: Mañana mostrarà Jehova quièn es SUYO y quièn es santo; y harà que se acerque a èl; al que èl escogiere, èl lo acercarà a sì.
Haced esto: Tomaos incensarios, Corè y todo su sèquito. Y poned fuego sobre ellos, y poned en ellos incienso delante de Jehovà mañana; y el varòn a quien Jehovà escogiere, aquel serà el santo; esto os baste, hijos de Levì.
Dijo màs Moisès a Corè: Oid ahora, hijos de Levì: ¿Os es poco que el Dios de Israel os haya apartado de la congregación de Israel, acercàndoos a èl para que MINISTRÈIS en el servicio del tabernàculo de Jehovà, y estèis delante de la congregación para MINISTRARLES, y que te hizo acercar a ti, y a todos tus hermanos LOS HIJOS DE LEVÌ contigo? ¿Procuràis tambièn el sacerdocio? Por tanto tù y todo tu sèquito sois los que os juntàis contra Jehovà, pues Aaròn, ¿què es para que contra èl murmurèis?
Entonces Moisès se enojò en gran manera, y dijo a Jehovà: NO MIRES SU OFRENDA; ni aun un asno he tomado de ellos, ni a ninguno de ellos he hecho mal. Despuès dijo Moisès a Corè: Tù y todo tu sèquito , poneos mañana delante de Jehovà; tù, y ellos, y Aaròn; y tomad cada uno su incensario y poned incienso en ellos, y acercaos delante de Jehovà cada uno con su incensario, doscientos cincuenta incensarios; tù tambièn y Aaròn, cada uno con su incensario.
Y tomò cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, y echaron en ellos incienso, y se pusieron a la puerta del tabernàculo de reuniòn con Moisès y Aaròn.Ya Corè habìa hecho juntar contra ellos TODA LA CONGREGACIÒN a la puerta del tabernàculo de reuniòn; entonces la gloria de jehovà apareciò a toda la congregación. Y Jehovà hablò a Moisès y a Aaròn, diciendo: Apartaos de entre esta congregación, Y LOS CONSUMIRÈ en un momento. Y ellos se posaron sobre sus rostros y dijeron: Dios, Dios de LOS ESPÌRITUS DE TODA CARNE, ¿no es un solo hombre el que pecò? ¿Por què airarte contra toda la congregación?
Entonces Jehovà hablò a Moisès, diciendo: Habla a la congregación y diles: Apartaos de en derredor DE LA TIENDA DE CORÈ, y se apartaron de la tienda de Corè, a los hombres de Corè y a todos sus bienes. Tambièn saliò fuego de delante de Jehovà, y consumiò a los 250 hombres que ofrecían el incienso.”

COMENTARIOS A ESTE PRIMER RELATO:

¡Bueno! Estas cosas: Envidias, celos y rebeliones, son hasta nuestros dias consecuencias del preferencialismo. Jehovà, según la Biblia, es un dios preferencialista, con individuos, con un pueblo, y especialmente con un sector de ese pueblo. Quizàs Core se diò cuenta de que los llamados “santos” no eran tan santos, y se rebelaron contra ellos porque como dijo el mismo Corè: “Porque se encumbraban sobre la congregación.”
Ese mal existe hasta nuestros dìas, y el hecho tambièn de que los que aparentan santidad sòlo son hipócritas. Pero sigamos con Corè y su rebelión.

Por supuesto, Moisès se escandalizò por esas dudas sobre su santidad, y el escàndalo lo enoja y prácticamente ordena a Jehovà que no mire la ofrenda que le haràn Corè y los 250 rebeldes, gente importante dentro de la congregación. Pero màs importancia reviste el hecho de que los rebeldes eran levitas, de la tribu de Levì que era la preferida de Jehovà de las que formaban su pueblo preferido. Jehovà mismo habìa dicho, según Nùmeros 3:12: “He aquì, yo he tomado a los levitas de entre los hijos de Israel en lugar de todos los primogènitos, los primeros nacidos entre los hijos de Israel; seràn, pues, mìos los levitas.”

Pero en este relato hay una incongruencia, (para variar), , y es que Corè y los 250 levitas rebeldes, se dice, estaban con Moisès y Aaròn EN LA PUERTA DEL TABERNÀCULO junto con toda la congregación.
No obstante, Jehovà le dice a Moisès que le diga a la congregación, (que estaba en la puerta del tabernàculo tambièn), “APARTAOS DE EN DERREDOR DE LA TIENDA DE CORÈ, y se apartaron de LA TIENDA DE CORÈ, a los hombres de Corè y a todos sus bienes.” Dicho esto, los consumiò con fuego. Eso es lo que podrìa llamarse un fenòmeno paranormal de ubicuidad de Corè y los 250. Estàn en la puerta del tabernàculo y sin embargo son quemados en sus tiendas, lejos del tabernàculo porque este estaba fuera del campamento. Esto agravò màs la masacre jehovatista, porque en las tiendas de cada uno de ellos estaban las familias de los rebeldes. ¡Justicias de Jehovà!

SEGUNDO RELATO:

El segundo relato figura en Nùmeros 16: 1(b), 2(a), 12 al 14, 25 y 26, 27(b), 28 al 31, 32(a), 33 y 34. Fue escrito por los sacerdotes jehovatistas de Silo y formaron parte de las escrituras del reino de Israel.

“Datàn y Abiràm hijos de Eliab, y On hijo de Pelet, de los hijos de Rubèn, tomaron gente, y se levantaron contra Moisès. Y enviò Moisès a llamar a Datàn y Abiràm, hijos de Eliab; mas ellos dijeron: No iremos allà. ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que tambièn te enseñorees de nosotros imperiosamente? Ni tampoco nos has metido tù en tierra que fluye leche y miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas. ¿Sacaràs los ojos de estos hombres? No subiremos.
Entonces Moisès se levantò y fue a Datàn y Abiràm, y los ancianos de Israel fueron en pos de èl. Y èl hablò a la congregaciòn, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos impìos, y no toquéis ninguna cosa suya, para que no perezcàis en todos sus pecados. Y Datàn y Abiràm salieron y se pusieron a las puertas de sus tiendas con sus mujeres, sus hijos y sus pequeñuelos.
Y dijo Moisès: En esto conoceréis que Jehovà me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice de mi propia voluntad. Si como mueren todos los hombres murieren èstos, o si ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres, Jehovà no me enviò. Mas si Jehovà hiciere algo nuevo, y la tierra abriese su boca y los tragare con todas sus cosas, y DESCENDIEREN VIVOS AL SEOL, entonces conoceréis que estos hombres IRRITARON A JEHOVÀ.
Y aconteciò que cuando cesò èl de hablar todas estas palabras, se abriò la tierra que estaba debajo de ellos, y a sus casas. Y ellos con todo lo que tenìan, DESCENDIERON VIVOS AL SEOL, y los cubriò la tierra, Y PERECIERON de en medio de la congregación. Y los que estaban en derredor de ellos, huyeron al grito de ellos; porque decìan: No nos trague tambièn la tierra.”

COMENTARIOS AL SEGUNDO RELATO:

Moisès parece que estaba en problemas. Aunque Esdras tratò de volver estas rebeldìas una sola, està bien claro que son dos rebeldìas, con diferentes personajes, de diferentes tribus; los castigos son diferentes, pero el motivo de la rebelión uno sòlo: El encumbramiento de Moisès sobre el pueblo, con el apoyo del dios que lo encumbrò.

Habìan sacado al pueblo de la esclavitud de Egipto para caer en otra: La esclavitud musitajehovatista. Ya en sus enfrentamientos con el faraón de Egipto, Jehovà en màs de una oportunidad le habìa enviado a decir al faraón: Que dejara LIBRE al pueblo PARA QUE LE SIRVIERA. (¿?).
Si el pueblo no hubiese sopesado las ventajas que tuvieron con las nada ventajosas condiciones en las que se encontraban con Jehovà/Moisès, su “salvadores”, no se hubieran rebelado en tantas oportunidades. En estos dos ùltimos casos, los rebeldes encontraron màs apoyo por parte de la congregación, y el binomio Jehovà/Moisès tenìan que frenar eso con el arma de todos los dictadores: ¡Con la muerte! Si no lo hacìan asì, perderìan el control del engañado pueblo, ahora con nuevos esclavizadores. Ya ellos seguían como autómatas por terror al castigo cada vez que expresaban su descontento.
¡Una verdadera dictadura!

¡Por supuesto! Hay mucha ficciòn en los castigos, sobre todo en el de esta segunda versiòn en que descienden VIVOS al Seol, después de que los tragò la tierra “con su boca”. ¡Por Dios! Si el Seol existiera, hubieran llegado con el alma viva porque esta no muere, una vez desprendida del cuerpo por la muerte de este por asfixia al caer dentro de la tierra cuando èsta “ abriò su boca”.

Pero el colmo es la contradicción que figura, (para variar), en el versìculo 33, el penùltimo, que dice: “Y ellos con todo lo que tenìan, descendieron VIVOS al Seol, y los cubriò la tierra y PERECIERON….” ¡Por Dios! No se puede permanecer vivo y morir al mismo tiempo. ¡Cosas de la Biblia!

Pero las cosas no terminaron allì. En Nùmeros 16: 36 al 50, se narra que el pueblo no quedò gustoso de estas ejecuciones y murmuraron contra Moisès y Aaròn, diciendo: “Vosotros habèsis dado muerte al pueblo de Jehovà.”

En los relatos que hemos analizado el que ejecutò directamente a Corè y sus 250 seguidores, màs las familias de todos ellos, fue Jehovà. En el caso de Datàn, Abiràm y On, màs todos sus seguidores y todas las familias de ellos lo hizo Moisès con el poder inferido por Jehovà, y al hacerlo Moisès fue porque Jehovà ESTABA IRRITADO.

Pero en Nùmeros 16; 36 al 50, estàn acusando de esas muertes, directamente a Moisès y Aaròn. Eso nos dice algo sobre la intervención de “manos piadosas” en la redacciòn de algunos escritos bìblicos para acomodar las cosas a la mejor conveniencia. En este caso, que la gente no se diera cuenta de lo sanguinario que era su dios.

Como consecuencia de esta otra protesta, (Nùmeros 16: 36 al 50), hubo otra masacre POR PARTE DE JEHOVÀ. Dice en el versìculo 49 del Capìtulo 16 de Nùmeros: “Y los que murieron en aquella mortandad fueron 14.700, sin los muertos de la rebelión de Corè.”
Pero se les olvidò mencionar a los MUERTOS VIVOS, (¿?), de la rebelión de Datàn, Abiràm y On. Pero, ¿què se podìa esperar de Jehovà? Las masacres parece que eran su pasatiempo.

Pròximo escrito en este mismo tema: FUERA DE CRONOLOGÌA.

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Mensaje por Roberso » Dom Nov 27, 2011 2:20 am

FUERA DE CRONOLOGÌA

El capìtulo 20 de Nùmeros, aparentemente fue un problema para Esdras, el editor del Pentateuco, porque se encontrò con narraciones que no supo còmo organizarlas. Esto originò muchas inexactitudes cronolòligas en Nùmeros a partir del capìtulo 20 hasta el capìtulo 36, su capìtulo final. Debido a esto, sòlo analizaremos las inexactitudes originadas.

Abre el capìtulo 20 de Nùmeros, diciendo: "LLegaron los hijos de Israel al desierto de Zin en el mes PRIMERO, y acamparon...."
Hasta ahora, el AT habìa sido bien especìfico en cuanto a esto. Dice en Exodo 16: 1: "Partiò luego de Elim toda la congregaciòn de los hijos de Israel, y vino al desierto de Zin, que està entre Elim y Sinaì, A LOS QUINCE DÌAS DEL SEGUNDO MES DESPUÈS QUE SALIERON DE LA TIERRA DE EGIPTO." (Al mes y medio).

En Exodo 19: 1, dice: "EN EL MES TERCERO DE LA SALIDA DE LOS HIJOS DE ISRAEL DE LA TIERRA DE EGIPTO, en el mismo dìa, llegaron al desierto de Sinaì."

En Nùmeros 1: 1, dice: " Hablò Jehovà a Moisès en el desierto de Sinaì, en el tabernàculo de reuniòn, EN EL DÌA PRIMERO DEL MES SEGUNDO, EN EL SEGUNDO AÑO DE SU SALIDA DE LA TIERRA DE EGIPTO...." (Un año y un mes).

En Nùmeros 9: 1, dice: "Hablò Jehovà a Moisès en el desierto de Sinaì EN EL SEGUNDO AÑO DE SU SALIDA DE LA TIERRA DE EGIPTO, EN EL MES PRIMERO..." (Un año y un mes).

En estas dos ùltimas citas, tambièn hay una falla cronològica imperdonable en una historia "inspirada por Dios", ya que al decir en Nùmeros 1: 1: "En el primer dìa del segundo mes del año segundo....", insinùa que ya el primer mes habìa pasado; y en Nùmeros 9: 1, dice que le hablò en el primer mes. dando a entender que el primer mes no habìa pasado. ¿Què sucediò entre la primera plàtica y la segunda? ¡Veamos!
1.- Se le hizo un censo a la poblaciòn, cosa que no puede organizarse y ejecutarse en un solo dìa.
2.- Tambièn se organizaron las huestes.
3.- Los prìncipes de las tribus hicieron sus ofrendas a Jehovà a travès del sacerdocio. Sòlo estas ofrendas tomaron 12 dìas, aunque parece que Jehovà "hizo el milagro" de retroceder el calendario, o nada de lo que se dice que sucediò entre las dos conversaciones citadas, sucediò en realidad.

La ùltima cita en cuanto a las precisiones de fechas està en Nùmeros 10: 11 y 12, ya que dice: "EN EL AÑO SEGUNDO, EN EL MES SEGUNDO, A LOS 20 DÌAS DEL MES SEGUNDO, (un año, un mes y 20 dìas), se alzò el tabernàculo del testimonio. Y partieron los hijos de Israel del desierto de Sinaì..."

Presumimos que al decir en Nùmeros 20: 1: "LLegaron los hijos de Israel, toda la congregaciòn al desierto de Zin, EN EL MES PRIMERO y acamparon en Cades", debiò ser el mes primero del año tercero de la salida de Egipto. Allì muriò Marìa, la hermana de Moisès y Aaròn. Pero, ¿còmo es posible que llegaran a Cades, si ya estaban en Cades?

Desde Cades fue que Moisès enviò a los espìas a reconocer la tierra, (porque Jehovà, suponiendo que era dios, deberia saber còmo era la tierra), y eso sucediò 7 capìtulos antes. Y los espìas demoraron en su misiòn 40 dìas. Esto quiere decir que el pueblo habìa llegado a Cades a mediados del ùltimo mes del segundo año. O sea, que habìan demorado 10 meses desde Sinaì hasta Cades. ¿Què sucediò durante 10 meses desde Sinaì hasta Cades?
No ha relaciòn de ese tiempo en la Biblia, salvo:
1.- Un ensayo de Jehovà como piromanìaco.
2.- El encuentro con la migraciòn de las codornices de las que comieron durante 30 dìas.
3.- Los 70 ancianos que empezaron a profetizar.
4.- Una plaga al pueblo por parte de Jehovà, (para seguir su costumbre de exterminador), por exigir carne.
5.- La murmuraciòn de Aaròn con su hermana Marìa contra su cuñada, la mujer cusita de Moisès.

En condiciones normales, el pueblo tenìa que haber cubierto la distancia de Sinaì a Cades en no màs de 18 dìas contìnuos a razòn de 20 kilòmetros por dìa. Si no hay relacion sobre el acampar por largo tiempo, y sucesos sobre el acampamiento, supuestamente sòlo se detenìan en la noche para continuar al dìa siguiente.
Pero esto nos es asunto de mayor importancia sino lo inexplicable del comienzo del capìtulo 20 sobre la llegada a Cades cuando ya estaban en Cades desde hacìa ya bastante tiempo.
De allì, de Cades, salieron los espìas a reconocer la tierra. Fue a Cades donde regresaron con la informaciòn 40 dìas despuès de su salida a reconocer la tierra. Fue en Cades en donde el pueblo sintiò terror ante el informe de los espìas. Fue en Cades donde Jehovà los condenò a no entrar en la tierra prometida durante 40 años, hasta morir el ùltimo de esa generaciòn.
Si el pueblo se quedò en Cades durante tanto tiempo, fue porque ese territorio les brindaba condiciones para su principal actividad: El Pastoreo.
Cades, el corazòn del Neguev, junto al territorio de las dos fuentes, por tener su propia fuente de agua, y muy cerca; la aguada màs rica y abundante de toda la comarca, por eso permanecieron allì.
Sin embargo, en Nùmeros 20: 2, dice: " Y porque NO HABÌA AGUA PARA LA CONGREGACIÒN, se juntaron contra Moisès y Aaròn." ¡Por supuesto, aquì se repite "el milagro" de Refidim, con Moisès golpeando sobre una peña y....."Golpeò la peña con su vara dos veces y salieron muchas aguas." Era innecesaria la inclusiòn de ese "milagro" en una comarca con tanta agua. Por eso habìan acampado en Cades. Pero despuès de este "milagro" innecesario por tener tanta sed en una comarca con tanta agua, Jehovà le dice a Moisès y Aaròn, segùn Nùmeros 20: 12: "Por cuanto no creìsteis en mì para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, NO METERÈIS ESTA CONGREGACIÒN EN LA TIERRA QUE LES HE DADO."

¿Se olvidò Jehovà que ya los habìa condenado a no entrar cuando regresaron los espìas? ¿Un dios con alzheimer? ¡Lo dicho! Esto no cuadra con la cronologìa. Parece que Esdras no supo què hacer con algunos relatos, y los colocò en donde le sobrò espacio.
Algunos comentaristas bìblicos han dicho que este "milagro" de las aguan en la comarca en que sobraba el agua, se diò en el trayecto de Cades al monte Hor. Esto no es aceptable porque despuès del este "milagro" del agua, y la segunda condenaciòn a no entrar en la tierra prometida, en Nùmeros 20: 14, dice: "Enviò Moisès embajadores al rey de Edom DESDE CADES...." Aùn no habìan partido de Cades. El mismo Moisès confirma eso al decir que el mensaje enviado al rey de Edom segùn Nùmeros 20: 16: " Y he aquì ESTAMOS EN CADES, ciudad cercana a tus fronteras." Y ante la negativa del rey de Edom de dejarlos pasar por su territorio, despreciando "los poderes" de Jehovà, y sin que èste tampoco "ardiera en ira" contra Edom por negarles el paso, dice en Nùmeros 20: 22: "Y PARTIENDO DE CADES los hijos de Israel, toda aquella congregaciòn, VINIERON AL MONTE DE HOR." En ese monte muere Aaròn a la edad de 123 años.

Pròximo escrito en este mismo tema: LA BURRA PARLANTE.

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Mensaje por Roberso » Dom Dic 04, 2011 5:43 am

LA BURRA PARLANTE

Esta narraciòn figura en el Capìtulo 22 de Nùmeros, y fue hecha para las escrituras del reino de Judà, por los sacerdotes elohinistas de tendencia davidica de ese reino, con la excepciòn del versìculo 1 que fue redactado por Esdras. Aquì se muestra a Jehovà como un dios voluble, que da su consentimiento para algo, y luego castiga por la acciòn que autorizò. ¡Veamos!

Israel habìa acampado en los campos de Moab frente a Jericò, al otro lado del Jordàn. Balac era el rey de Moab y querìa guerrear con Israel, pero sentìa un poco de temor porque Israel era numeroso, y porque habìan vencido a los amorreos y ocupado sus tierras.
Balac enviò a buscar a Balaam un profeta, para que maldijera al pueblo de Israel y asì salir a guerrear con ellos, contando que con la maldiciòn los vencerìa.

Los ancianos de Moab y de Madiàn llegaron hasta Balaam con el mensaje de su rey Balac. Balaam les ofreciò que pernoctaran para "consultar con Jehovà" a ver que decidìa. Esto quiere decir que no solamente los profetas de Israel tenìan comunicaciones con Jehovà, tambièn lo hacìan los moabitas. Efectivamente, Jehovà, como un espìritu comùn y corriente que accedìa a consultas, se comunicò con Balaam. Al comunicarse pregunta a Balaam: ¿Què varones son esos que estàn contigo? El dios de Israel no sabìa siquiera què era lo que estaban tramando contra "su pueblo".
Cuando lo pusieron al tanto del asunto, el dios de israel le dijo a Balaam: "NO VAYAS CON ELLOS, ni maldigas al pueblo porque bendito es." Esta respuesta convierte a Jehovà en un dios supersticioso al creer que la maldiciòn de un profeta podìa perjudicar a su pueblo, y èl mismo habìa prohibido la supersticiòn en todas sus manifestaciones.

Balaam les reponde a los ancianos al dìa siguiente que no va ante Balac para maldecir al pueblo. Volvieron los emisarios del rey Balac con la negativa de Balaam. Balac los envìa nuevamente para que insistan sobre Balaam. Se repiten los hechos anteriores. Balaam los invita a pernoctar para consultar lo que opinaba Jehovà. ¿La respuesta? Jehova le dice: "Si vinieron a llamarte estos hombres, LEVÀNTATE Y VETE CON ELLOS, pero haràs lo que yo te diga."
Balaam obedece y sale èl montado en su burro acompañado con los emisarios del rey Balac.

"Y la ira de Dios se encendiò PORQUE ÈL IBA...." Resumiendo hasta este punto: Primero le dice QUE NO VAYA. Despuès le dice QUE VAYA. Y cuando el obediente Balaam emprende el camino, SE ENCIENDE SU IRA porque Balaam marcha hacia el rey Balac. ¡Cosas de loco!
Pues bien. Como consecuencia del "ardor de la ira de Jehovà", en el camino, un àngel de Jehovà empezò a acosar a la burra que transportaba a Balaam.
La burra, (segùn la Biblia), veìa al àngel que se interponìa en su camino, pero Balaam no lo veìa. Esto hacìa que la burra llevara un rumbo indeciso y zigzagueante que fue la causa para que Balaam le propinara tres palizas a la burra que esquivaba "esas travesuras angelicales."

Entonces Jehovà hizo hablar a la burra, dicièndole a Balaam: "¿Què te he hecho que me has azotado estas tres veces?" El àngel de Jehovà le reclama a Balaam el haber azotado a la burra. dicièndole que èl habìa salido al camino para resistirlo porque SU CAMINO ERA PERVERSO PARA EL.
Luego el àngel, haciendo honor a su dios dice con esta "angelitud": EL ASNA ME HA VISTO, y se ha apartado luego de delante de mì estas tres veces, y si de mì no se hubiera apartado, YO TAMBIÈN AHORA TE MATARÌA A TI, Y A ELLA DEJARÌA VIVA." ¡Ah! Nada como estos àngeles y su dios, y nada como este dios y sus àngeles.
¿Què culpa tenìa Balaam de no haberlo visto si no le habìan "abierto los ojos" como por fin lo hicieron? Balaam, muy sumiso le dice al àngel que èl habìa pecado pero que era norque no sabìa que lo tenìa delante de èl, pero que ya que le parecìa mal que fuera hasta donde el rey Balac, entonces se regresarìa. Pero el àngel le dijo: "VE CON ESTOS HOMBRES..."

¡Por Dios! NO VAYAS; ANDA VE; ARDO EN IRA PORQUE VAS; TE IMPIDO LA IDA TONTEANDO CON TU BURRA; VE CON ESTOS HOMBRES. ¡Pobre Balaam! ¿Es esto lo que podrìa llamarse un dios perfecto en sus decisiones? ¡Bueno! Para finalizar el cuento: ¡No hubo maldiciòn!

Sepiente que habla. Burra que habla. Y eso està en la Biblia.

El comentario final es que a pesar de que esta narraciòn fuè escrita por los sacerdotes elohinistas del reino de Judà, y ellos siempre se referìan a la deidad llamàndolo Dios, aquì se usa indistintamente el nombre Dios y el nombre Jehovà. Con esto queda la duda: ¿Hicieron este relato los sacerdotes elohinistas para ridiculizar a Jehovà utilizando su nombre? ¿Fuè Esdras que era jehovatista el que cambiò el nombre Dios por Jehovà para sacar provecho para su dios de "este prodigio", el hacer hablar a una burra? Yo creo que fue lo primero, porque en este relato Jehovà queda degradado.


Pròximo escrito en este mismo tema: EL DEUTERONOMIO.

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Mensaje por Roberso » Dom Dic 11, 2011 4:01 pm

EL DEUTERONOMIO

Generalmente se da como autor de este libro a Moisès. Y tanto se cree en su autorìa, que una de las religiones judeocristianas en una de sus tantas publicaciones dice sobre El Deuteronomio:

Escritor: Moisès
Dònde se escribiò: LLanuras de Moab
Cuàndo se completò: 1.473 A.C.
Tiempo que abarca: 2 meses

Desde la edad media, ya hubo eruditos bìblicos que negaron que el Deuteronomio fuese de la autorìa de Moisès y dijeron que el autor era Jeremìas. Ya en nuestros tiempos, a ningùn erudito bìblico le queda la menor duda de que esto es cierto: Que el autor es Jeremìas. Y despuès de Jeremìas hubo otros escritores, incluyendo a Esdras que hicieron adiciones e interpolaciones a este libro; y cuando se hacen estas adiciones e interpolaciones. es por algùn interès, y generalmente para favorecer a algùn sector religioso. Por lo tanto, es muy probable que se le hayan hecho eliminaciones con el mismo fin. Las adiciones pudieron ser detectadas por los eruditos bìblicos, pero...¿còmo detectar las eliminaciones?

La religiòn judeocristiana que dice que Moisès escribiò el libro en 2 meses, por mucho que sea un resumen de las actividades del pueblo de Israel desde el fracaso de Cades hasta la muerte de Moisès, es muy difìcil con las ocupaciones naturales por el liderato de Moisè, haberlo completado en ese perìodo. ¡Si lo hubiese escrito! . Pero èl no lo escribiò. ¿Se imaginan ustedes a un moribundo escribiendo los detalles de su muerte? Pero lo màs increìble es que despuès de muerto sigue escribiendo el libro y hasta cosas como esta: ¡Que Jehovà lo enterro! ¿? Escribe el ya muerto Moisès, (si lo hubiese escrito, pero no lo hizo), còmo el pueblo llorò su muerte y el luto que le guardaron. Y todavìa, despuès de muerto, pretenden que escribiò en el mismo libro: "Nunca màs se levantò profeta en Israel como Moisès, a quien haya conocido Jehovà CARA A CARA." ¡Por Dios!

Como dijimos, el Duteronomio es un recordatorio del que vamos sòlo a ocuparnos de las cosas màs resaltante como:
Dt. 2: 34.- "Tomamos entonces todas sus ciudades, Y DESTRUIMOS TODAS LAS CIUDADES; HOMBRES, NUJERES Y NIÑOS; NO DEJAMOS NINGUNO." Esto, refirièndose a los sheonitas o esbonitas, como resultado de lo que les habìa dicho el "piadoso" Jehovà, segùn Dt. 34: 25: "Hoy comenzarè a poner TU TEMOR Y TU ESPANTO sobre los pueblos debajo de todo el cielo." Y sì que lo hizo por lo que leìmos antes.

Los 40 años en el desierto "por castigo", no fue tal sino tàctica para adiestrar y preparar al pueblo para poder guerrear contra los pueblos que dominaban la Palestina y que ellos pretendìan conquistar. Cuando finalmente la nueva generaciòn estuvo preparada para la conquista, esta se empezò a hacer. Durante esos 40 años de preparaciòn, los pueblos de la Palestina estaban sumamente debilitados como consecuencia de contìnuas guerras entre pueblos. Por eso, los 40 años, fueron de prudencia, no de castigo.

Dt. 3: 3.- "Y Jehovà nuestro Dios entregò tambièn en nuestra mano a Og rey de Basam. y a todo su pueblo, al cual derrotamos HASTA ACABAR CON TODOS."

Dt.3: 5 y 6.- "Todas estas eran ciudades fortificadas con muros altos, con puertas y barras, sin contar otras muchas ciudades sin muros. Y las destruimos, como hicimos a Sehòn rey de Hesbòn, MATANDO EN TODA LA CIUDAD A HOMBRES, MUJERES Y NIÑOS." ¡Para variar!

Dt. 3: 18.- "Jehovà vuestro Dios os ha dado esta tierra por heredad; PERO IRÈIS ARMADOS todos los valientes delante de vuestros hermanos los hijos de Israel." Pero en Dt. 3: 22, dice: "Porque Jehovà vuestro Dios, es el que pelea por vosotros." ¿En tonces? ¿Para què necesitaban ir armados si era Jehovà el que peleaba por ellos?

Dt. 4: 31.- "Porque DIOS MISERICORDIOSO ES JEHOVÀ tu Dios que no te dejarà ni te destruirà..." Eso de NO TE DEJARÀ que se lo està diciendo al pueblo a quien DEJÒ a merced de los amalecitas y cananeos, segùn Nùmeros 14:45. En cuanto a lo de NI TE DESTRUIRÀ, se lo està diciendo al pueblo que viò DESTRUIR a su gente por el propio Jehovà, desde que saliò de Egipto.

Una de las tantìsimas contradicciones bìblicas, es la que figura en Dt. 5: 14 y 15, con relaciòn a Exodo 20: 8 al 14. La contradicciòn està en uno de los mandamientos. En los citados versìculos de Exodo dice que en el sàbado se tiene que reposar: "Porque en seis dìas hizo Jehovà los cielos y la tierra, el mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposò en el sèptimo dìa; por tanto, Jehovà bendijo el dìa de reposo y lo santificò."
No hay constancia de esto en Gènesis. Està bien claro que Jehovà, (segùn la creaciòn jehovatista), se tòmò un sòlo dìa para esa tarea, segùn Gènesis 2: 4:
"Estos son los orìgenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, EL DÌA QUE JEHOVÀ DIOS HIZO LA TIERRA Y LOS CIELOS."
El que la creò en seis dìas fue Elohim en la primera creaciòn.
La contradicciòn està en que el motivo para el dìa de descanso segùn Dt. 5: 15, dice: "Acuèrdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehovà tu Dios te sacò de allà con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehovà tu Dios te ha mandado que guardes el dìa de reposo." ¡No hay conincidencia!

La manifiesta impiedad del pueblo de Israel hacia los pueblos conquistados obedecen a una orden de Jehovà que figura en Dt. 1 al 3. " Cuando Jehovà tu Dios te haya introducido en la tierra en la cual entraràs para tomarla, y haya echado de delante de ti a muchas naciones, al heteo, al gergeseo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, siete naciones mayores y màs poderosas que tù, y Jehovà las haya entregado delante de ti, y las hayas derrotado, LAS DESTRUIRÀS DEL TODO, no haràs con ellas alianza, NI TENDRÀS DE ELLAS MISERICORDIA. Y no emparentaràs con ellas, no daràs tu hija a su hijo, ni tomaràs a su hija para tu hijo."

El Deuteronomio es un verdadero lavado de cerebro al pueblo. Jehovà tenìa miedo, o quizàs los sacerdotes que inventaron a Jehovà para tener controlado al pueblo. Mientras se tuvo unido al pueblo, antes de la conquista de la tierra prometida, tuvo que hacer verdaderas masacres para tenerlos controlados en base al miedo.
Ahora que el pueblo llegaba a esa tierra, se abrìan nuevos horizontes para ellos. Los varones verìan otras mujeres, y sus mujeres otros hombres. Se sabìa que por amor y solidaridad, algunos habrìan cambiado de deidad por influencias de esposos o esposas tomadas en las naciones conquistadas. Por eso Jehovà manda a NO TENER MISERICORDIA de los pueblos conquistados y MATARLOS A TODOS. Tambièn por eso es muy repetitivo con amenazas a los que se olviden de èl. Por eso leemos cosas en el Deuteronomio que reflejan la inseguridad de un dios de la fidelidad de su pueblo:

Dt. 5: 12.- "Cuida de no olvidarte de Jehovà."
Dt. 5: 21.- "Entonces diràs a tu hijo: Jehovà nos sacò de Egipto con mano poderosa."
Dt, 7: 4 .- "Porque desviarà a tu hijo de en pos de mì."
Dt. 7: 9 .- "Conoce, pues, que Jehovà tu Dios es Dios."
Dt. 8: 6.- "Andando en sus caminos y temièndole."
Dt. 8: 11.- " Cuìdate de no olvidarte de Jehovà tu Dios."
Dt. 8: 14..-"Y no olvides a Jehovà tu Dios."
Dt. 8: 18.-"Sino acuèrdate de Jehovà tu Dios, porque èl te da el poder para hacer las riquezas."

Esto es poquìsimo de la cantidad de cosas similares que estàn en el Deuteronomio. Era tanto su temor que da orden de matar a cualquier pariente que incitare a alguien a adorar a otros dioses: "LE APEDREARÈIS HASTA QUE MUERA." (Dt.13: 6 al 10).

Pròximo escrito en este mismo tema:UN PACTO MORTAL

escorpio
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Mensaje por escorpio » Dom Dic 11, 2011 9:28 pm

Hola Roberso!

Nunca entro a leer tus temas sobre el antiguo y el nuevo testamento porque no creo para nada en la biblia porque como tú dices, incurre en un montón de contradicciones e incoherencias, además de describir a un Dios injusto y cruel.
He entrado hoy de casualidad, he leido solo tu último escrito y me ha llamado la atención que mencionas lo que a mí me parece una de las mayores aberraciones de la biblia. Casi recuerdo las palabras exactas que dicen más o menos así: "Si alguna vez alguien viniere a decirte que adores a otro Dios que no es el Dios verdadero "matalo", incluso si se trata de tu padre o tu propia esposa, matalo, apedrealo hasta matarlo" :shock: :shock:
¿Qué clase de Dios puede decir eso?. Tengo una amiga que pertenece al Opus Dei; es numeraria, o sea que vive junto con otras mujeres en esas casas de lujo que tiene el Opus, y no se muy bien que finalidad tienen, porque no acabo de verle el sentido pero ella tiene mucha fe y vive por Dios y para Dios.
Un día la pregunté si creía que Dios había dicho eso y para mi sorpresa, desconocía que eso estubiera escrito en la biblia, pero me dijo que si lo ponía es que lo había dicho. Decía que es que en aquellos tiempos la gente era muy bruta y había que hablarles de forma radical.
Pues si eran brutos y encima les dice eso!! jajajaja............
La pregunté por más cosas de la biblia y me demostró que tenía un gran desconocimento de ésta. Según ella, la basta con su fe y no necesita nada más.
Me parece increible que haya tanta gente que como ella, puedan creer a pies juntillas, barbaridades como las que se dicen en la biblia y ni siquiera
se planteen como "su Dios" es capaz de esas atrocidades.
En fin, hay cosas que no entenderé nunca.

Saludos

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Mensaje por Roberso » Vie Dic 16, 2011 10:58 am

¡Hola escorpio!

No te extrañe. En esas organizaciones, no reina el estudio sobre lo que creen sino que tienen "guìas espirituales", (encarnados, digo), que les dicen lo que tienen que creer.

Cuando yo estudiè con salesianos, ellos, que son sacerdotes, nos prohibìan, no era que nos recomendaban, ¡no!, nos prohibìan leer la Biblia. Cuando preguntàbamos por què, ellos respondìan, porque lejos de entenderla, los va a confundir.

Ellos tenìan un libro que llamaban Historia Sagrada que contenìa hechos bìblicos sencillamente explicados y tambièn "convenientemente" explicados.
¡Por supuesto! El libro religioso màs importante era el Catecismo. Eran religiosos catòlicos, y esa es la verdadera Biblia de los catòlicos.

En el Opus Dei, harmandad catòlica de ricos, hay gente ingènua que verdaderamente cree en todo lo que les enseña "el guìa espiritual". Pero la mayorìa pertenece al Opus, sòlo para banderearse al decir que pertenece al Opus Dei.

Yo estuve casado con una miembro del Opus Dei, y al momento de decidir, se iba màs por lo material que por lo espiritual.

Yo he tenido discusiones con los Testigos, porque ellos sòlo se aprenden la Biblia de memoria, pero llegado el momento de las confusiones, es la organizaciòn de New York a travès de sus revistas, su libros, y sus "ancianos", lo que le dicen al creyente sincero lo que debe interpretarse en algùn escrito confuso, o incoherente, o contradictorio, o increìble que figure en la Biblia.
La razòn no la desarroplla el testigo. La razòn la desarrplla la directiva de la torre de New York.

Saludos.

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Mensaje por Roberso » Dom Dic 18, 2011 6:28 am

UN PACTO MORTAL


Siempre hemos dicho que Jehovà se impuso al pueblo en base a intimidaciones. En Dt. 17: 2 al 7, figura algo digno de conocer para los que no han leìdo la Biblia, y hacerles ver a los que leen la Biblia sin razonarla, lo que se les pasò por alto. Digno de conocer, pero indigno a las libertades humanas que nos dice a las claras la clase de tirano que los regìa a travès de los sacerdotes. ¿O quizàs los sacerdotes atemorizando en nombre de Jehovà para obtener obediencia del pueblo?

Cuando se hallare en medio de ti, en alguna de tus ciudades que Jehovà tu Dios te da, hombre o mujer que haya hecho mal ante los ojos de Jehovà tu Dios traspasando SU PACTO, que hubiere ido y servido a DIOSES AJENOS, y se hubiere inclinado a ellos, ya sea al sol, o a la luna, o a todo el ejèrcito del cielo, lo cual yo le he prohibido; y te fuere dado aviso, y después que oyeres y hubieses indagado bien, la cosa pareciere de verdad cierta, que tal abominación ha sido hecha en Israel; entonces sacaràs a tus puertas al hombre o a la mujer que hubiere hecho esta mala cosa, sea hombre o mujer, Y LOS APEDREARÀS, Y ASÌ MORIRÀN.
Por dicho de dos o tres testigos MORIRÀ el que hubiere de morir; no morirà por el dicho de un solo testigo. La mano de los testigos caerà primero sobre èl PARA MATARLO, y después la mano de todo el pueblo; asì quitaràs el mal de en medio de ti.”

¡Ah! Nada como las libertades de un pueblo, y de ellas, la libertad de creencia. ¡Pobre pueblo! ¿Còmo se puede expresar “un dios” de esa manera? ¿Creer en èl so pena de muerte? ¡Bueno! De cualquier dios pequeño esto es posible, pero jamàs del Dios del Universo.

Tambièn Jehovà decreta la pena de muerte por desobediencia a los sacerdotes, según Dt. 17: 12: “Y el hombre que procediere con soberbia, NO OBEDECIENDO AL SACERDOTE que està para ministrar allì delante de Jehovà tu Dios, o al juez, EL TAL MORIRÀ; y quitaràs el mal de en medio de Israel.”

Conociendo la “calidad divina” de Jehovà, ¿què no podìa esperar el pueblo de los sacerdotes? Hay que tener en cuenta el hecho que Jeremias el autor del Deuteronomio y no Moisès, fue sacerdote. Jeremìas sòlo estaba defendiendo sus intereses.

INSTRUCCIONES PARA UNA TEOCRACIA:

En DT. 17: 14 al 20, dice: “Cuando hayas entrado a la tierra que Jehovà tu Dios te da, y tomes poseciòn de ella y la habites, y digas: Pondrè un rey sobre mì, como todas las naciones que estàn en mis alrededores; ciertamente pondrás un rey sobre ti AL QUE JEHOVÀ TU DIOS ESCOGIERE; de entre tus hermanos pondrás un rey sobre ti; no podràs poner sobre ti a un hombre extranjero, que no sea tu hermano. Pero èl NO AUMENTARÀ PARA SÌ CABALLOS, ni harà volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos; porque Jehovà os ha dicho: No volvàis nunca por este camino,
NI TOMARÀ PARA SÌ MUCHAS MUJERES, para que su corazón no se desvìe; NI PLATA NI ORO AMONTONARÀ PARA SÌ EN ABUNDANCIA. Y cuando se siente al trono de su reino escribirà para sì en un libro UNA COPIA DE ESTA LEY, del original que està al cuidado de los sacerdotes levitas, y lo tendrà consigo, y leerà en èl todos los dìas de su vida, para que APRENDA A TEMER A JEHOVÀ su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos para ponerlos por obra, para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a diestra ni a siniestra; a fin de que prolongue sus dìas en su reino, èl y sus hijos, en medio de Israel.”

Muchas; la gran mayorìa de las personas que han leìdo y leen la Biblia, y que la consideran “un libro santo”, o un “libro sagrado”, o “la palabra de Dios”, no tienen ni la màs leve sospecha de còmo ha estado involucrado en su redacciòn el interès humano. En la cita previa tenemos un ejemplo: Jeremìas, el autor del Deuteronomio, es tambièn el autor de los libros 1Reyes y 2Reyes. El Deuteronomio fue escrito en tiempos del rey Josìas o quizàs un poco antes, pero fue en tiempos del rey Josìas en que el Deuteronomio fue “descubierto”, fue “encontrado” en el templo por el sacerdote Hilcìas.

En la introducción del libro de Jeremìas, (Jer. 1:1), dice: “Las palabras de Jeremìas hijo de Hilcìas, de los sacerdotes que estuvieron en Anatot, en tierras de Benjamìn.”
Fue justamente el sacerdote Hilcìas el que “descubriò” el libro de la ley en el templo. ¿Y què relaciòn guarda este “descubrimiento” con lo que estamos analizando?, preguntaràn ustedes. ¡Mucho!, es la respuesta.

Definitivamente en su libro 2Reyes, Jeremìas muestra una gran parcialidad hacia el rey Josìas. Para èl fue el mejor rey. Ninguno de los reyes cuyas historias figuran en sus libros 1 y 2 Reyes, fue tan bueno como Josìas. A todos les pone un pero, un defecto: Pecaron, no anduvieron con Jehovà, etc. Ni David ni Salomòn fueron tan buenos como Josìas.

Lo malo de Jeremìas fue que por una insanìa, quizàs para favorecer a la casta sacerdotal a la que èl pertenecìa, no sòlo favoreciò a Josìas en su libro de Reyes sino que anticipadamente lo promociona en el Deuteronomio con una presunta profecìa, (escrita por èl mismo), que lleva el nombre de Josìas, y narra los hechos que este rey llevarìa a cabo 300 años después. Jeremìas, tambièn aproveha su Deuteronomio para solapadamente mostrar su rechazo como sacerdote silonista que era, contra Salomòn y Roboam, reyes que habìan quitado autoridad a esta casta sacerdotal de Silo.
En la cita que hicimos al comienzo, lo ùnico que le faltò fue poner el nombre de Salomòn cuando hace figurar en Dt. 17: 14 al 20 sus instrucciones con respecto al rey, y lo que Jehovà no esperaba que hiciera el soberano que tendrìa Israel. Es toda una andanada de dardos envenenados en contra de Salomòn.

¡Por supuesto! Cualquier religión y sus ministros estarìan de acuerdo con una teocracia, y asì lo hace Jeremìas en su Deuteronomio, mal atribuìdo a Moisès. Jehovà es el que va a poner y a quitar reyes. ¿Còmo? A travès de los profetas. ¿Y generalmente, quienes eran los profetas? ¡Sacerdotes! Con esto, Jeremìas hizo un gran trabajo haciendo de Josìas el mejor de los reyes segùn èl, aunque fue un rey que pasò sin pena ni gloria. Ya nos ocuparemos de èl cuando analicemos 1 y 2Reyes.

No podemos pasar por alto una tremenda discrepacia bìblica, para variar. En el Deuteronomio, (de la autorìa de Jeremìas), según Dt. 17: 14 al 20, Moisès le dice al pueblo que ellos pondrán un rey como todas las naciones cuando el pueblo lo considerara asì: “AL QUE JEHOVÀ TU DIOS ESCOGIERE; de entre tus hermanos pondrás un rey sobre ti.”
Esto es muy importante ya que Moisès hablaba al pueblo en nombre de Jehovà.
Pero en 1Samuel 8:7, tambièn de la autorìa de Jeremìas, después que el pueblo le propone a Samuel que les ponga un rey porque se cansaron de ser regidos por sus corruptos hijos; dice Jehovà a Samuel: “No te han desechado a ti, sino a mì me han desechado, PARA QUE NO REINE SOBRE ELLOS.”
Diò su consentimiento por boca de Moisès, y llegado el momento en que el pueblo pide un rey, sintió celos.¿?

Pròximo escrito en este mismo tema: PROFECÌAS FRAUDULENTAS.

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Mensaje por Roberso » Dom Dic 25, 2011 3:29 am

PROFECÌAS FRAUDULENTAS

Lo que se ha hecho con la Biblia, (tanto con el A.T. como con el N.T.), no tiene nombre. No nos interesa en su aspecto històrico, que no sabemos lo que pudo habèrsele hecho en ese sentido, pero en su aspecto religioso, para perpetuar el poderìo y la influencia del sacerdocio, encontramos narraciones de una casta sacerdotal para su promociòn, desprestigiando en ellas a otras castas sacerdotales, y polìticamente, eligiendo reyes que los mantuvieran con el poderìo sacerdotal apadrinados por el rey "a quien Jehovà habìa elegido" por intermedio de ellos, valièndose de profecìas fabricadas e intercaladas el el A. T. Fueron redactadas, escritas e incluìdas en el Pentateuco, siglos despuès del espacio cronològico en el que fueron intercaladas para estos nada religiosos, ni piadosos, sino inmorales fines, ya que el fraude es una inmoralidad, y viniendo da santos varones sacerdotes, mucho màs.

Tal es el caso, y es solamente uno de los tantos fraudes que figuran en el libro, el de Dt. 31: 24, que dice: "Y cuando acabò Moisès de escribir las palabras de esta ley en un libro hasta concluirse, dio òrdenes Moisès a los levitas que llevaban el arca del pacto de Jehovà, diciendo: Tomad este libro de la ley, Y PONEDLO AL LADO DEL ARCA DEL PACTO DE JEHOVÀ VUESTRO DIOS, Y ESTÈ ALLÌ POR TESTIGO CONTRA TI. Porque yo conozco tu rebeliòn y tu dura cervìz; he aquì que aun viviendo yo con vosotros hoy, sois rebeldes a Jehovà, ¿cuànto màs despuès que yo haya muerto?"

Esto, segùn el Deuteronomio, lo estaba diciendo Moisès poco antes de su muerte, en el año 1.405 A.C. Pero es en el año 622 A.C., durante el reinado de Josìas, o sea 783 años despuès, que segùn lo que se dice en 2Reyes 22: 8: "Entonces dijo el sumo sacerdote Hilcìas al escriba Safàn: HE HALLADO el libro de la ley en la casa de Jehovà....."
Esto està confirmado en 2Crònicas 34: 14, donde dice: "Y al sacar el dinero que habìa sido traìdo a la casa de Jehovà, el sacerdote Hilcìas HALLÒ el libro de la ley de Jehovà dada por medio de Moisès."

¡Bueno! Ya sabemos que Jeremìas es el autor del Deuteronomio que corrientemente se le atribuye a Moisès, ya que ha sido el mismo Jeremìas el que fomentò esa mentira a travès del fraude del Deuteronomio, para convertir a "la ley de Jeremìas", en "la ley de Moisès". No se le iba a poner gran atenciòn y obediencia si Jeremìas confesaba que era una ley de su autorìa. Por eso sacrificò su autorìa y le atribuyò la ley a Moisès. Y lo que es peor, como leìmos lìneas arriba: "La ley de Jehovà dada por medio de Moisès."
La escritura hebrea no existìa en tiempos de Moisès. Fue 100 años despuès que se empezò a usar la escritura hebrea. El Deuteronomio no dice en que idioma fue escrita la ley. En 2Reyes y en 2Crònicas tampoco se dice en què idioma estaba escrita la ley que Hilcìas "hallò en el Templo".

¿El rey Josìas tuvo conocimiento de este fraude de Jeremìas? ¿El rey Josìas fue càndidamente engañado por el sumo sacerdote Hilcìas? Con conocimiento o con engaño, Josìas impuso una reforma religiosa en la que lo dicho en el Deuteronomio se aplicaba.
La produciòn religioso-literaria de Jeremìas, ademàs de su Libro de Jeremìas y Lamentaciones, es el Deuteronomio fraudulentamente atribuìdo a Moisès; el libro de Josuè, fraudulentamente atribuìdo a Josuè; el libro de Jueces, fraudulentamente atribuìdo a Samuel; el libro 1Samuel, fraudulentamente atribuìdos a Samuel, Gad y Natàn; el libro 2 Samuel, fraudulentamente atribuìdos a Gad y Natàn; y 1 Reyes y 2Reyes.
Jeremàs se valiò de todos estos libros de su autorìa para fomentar sus favoritismos o rechazos, y para la promociòn de su casta sacerdotal, incluso a travès de sus "profecìas", anunciadas en esos libros, pero que fueron escritas como tales, siglos despuès del aparente año en que se profetizaban. ¡Què "santo varòn" este Jeremìas!

Pero...¿què habìa sucedido con el Deuteronomio que fue "encontrado" 783 años despuès de la muerte de Moisès? El libro habìa sido puesto, segùn se menciona en el mismo libro: AL LADO DEL ARCA DEL PACTO. En esa època, NO HABÌA TEMPLO, y el arca andaba de aquì para allà transportada con el tabernàculo. ¡Veamos!

Josuè 3: El arca "guìa" el paso por el rìo Jordàn,
Josuè 6: El arca "participò" en el sitio de Jericò.
Josuè 8: El arca estuvo presente en la bendiciòn del monte Ebal.
Jueces 20: 45 años despuès andaba por Gabaa "participando" en una batalla.
1Samuel 3: Samuel dormìa "en el templo" donde estaba el arca.
1Samuel 4: El arca se encontraba en Silo y fue llevada a Eben-ezer a "participar" en una batalla contra los filisteos. Allì el arca fue capturada por los filisteos y fue llevada a Asdod.
1Samuel 5: El arca es devuelta por los filisteos despuès de 7 meses.
1Samuel 6: El arca es llevada a Betsemes.
1Samuel 7: El arca es llevada a Quinat-jearim y estovo allì durante 20 años.
2Samuel 6: David la lleva hasta casa la casa de Obed edom, y estuvo allì 3 meses. Luego, el mismo David la lleva a Jerusalèn y es puesta EN UNA TIENDA.
2Samuel 15: El arca es sacada de Jerusalèn en una huìda de David.
1Reyes 8: El arca es llevada al templo que construyò Salomòn en el año 960 A.C., 445 años despuès que el libro de la ley "fue puesto" al lado de ella. Pero sòlo se menciona que el arca fue puesta en el templo. No dice nada sobre el libro de la ley.

Despuès de 338 años que el arca descansò de sus actividades viajeras y guerreras, cuando fue puesta en el templo, es que Hilcìas "descubre" el libro de la ley en el templo. Si esto hubiese sido asì, ¿por què no se menciona que el libro de la ley fue puesto junto al arca cuando esta fue puesta en el templo?
Pero como el libro de la ley, (Deuteronomio), no existìa sino hasta que Jeremìas lo escribiò en tiempos del rey Josìas, y puesto en el templo por el mismo Jeremìas, o por su pariente, el sumo sacerdote Hilcìas, para ser "encontrado". Es vergonzoso que fraudes como èste figuren en un "libro santo".

Pero el descaro llega al colmo, cuando se dice en 2Reyes 22: 13: "Pero grande es la ira de Jehovà que se ha encendido contra nosotros por cuanto nuestros padres no escucharon las palabras de este libro." Eso no es verdad.
Se menciona en 2Crònicas 25: 4, que 174 años antes, durante el reinado de Amasìas en Judà: "Pero no matò a los hijos de ellos, segùn lo que està escrito en la ley, en el libro de Moisès, donde Jehovà mandò diciendo: No moriràn los padres por los hijos, ni los hijos por los padres; mas cada uno morirà por su pecado." (Dt. 24: 16).
Esto està confirmado en 2Reyes 14. 6.

Despuès de leer estas citas, se podrìa decir: Si la ley de Moisès es citada en una època anterior al “descubrimiento de la ley” en tiempos de Josìas, entonces la ley fue escrita antes de ser “descubierta” en el templo, cuando se la cita en un suceso de 174 años antes del “descubrimiento”. El detalle està en que 1Reyes y 2Reyes fueron escritos por el mismo Jeremìas quien cometiò aquì otro fraude para apoyar el fraude de que el Deuteronomio habìa sido escrito por Moisès, y no por èl. Lo que aparece aparentemente confirmado en 1 y 2Crònicas de la autorìa de Esdras y escritos con posterioridad a 1 y 2Reyes, se podrìa tomar como una candidez de Esdras que demostrò no ser ningùn càndido, o no querer contradecir o acusar de fraudulento a otro sacerdote, profeta y escritor como lo fue Jeremìas. ¡Ademàs, Esdras pecò de muchos fraudes en su ediciòn del Pentateuco.

Antes de morir, Josuè dice, según Josuè 23 :6: “Esforzàos, pues, mucho en guardar y hacer todo lo que està escrito en el libro de la ley de Moisès, sin apartaros de ella ni a la diestra ni a la siniestra.”

Jeremìas habìa dejado vestigios de la existencia de este libro de la ley en su propio Deuteronomio, y tambièn en los libros de Josuè y en sus libros de 1 y 2Reyes para apuntalar su fraude de que el libro fue escrito por Moisès y de que realmente existìa antes de ser “descubierto” en tiempos de Josìas.
Pero como el pueblo ignoraba la existencia de ese libro y habìa vivido sin èl durante 783 años sin conocerlo, “milagrosamente” fue descubierto en el templo. Asì justificaba lo que èl mismo, (Jeremìas), habìa dicho en su libro 2Reyes 22: 13: “Por cuanto nuestros padres no escucharon las palabras de este libro…..”. Y eso sì era verdad porque las menciones que se hacen del libro de la ley en Josuè y en Reyes, tampoco eran conocidas por el pueblo porque estos libros vinieron a conocerse en tiempos de Jeremìas que fue el que los escribiò. Y en esos libros preparaba al pueblo para su gran fraude: El Deuteronomio “escrito por Moisès” pero que en realidad lo escribiò Jeremìas.

Nadie podìa decir que por no conocer el Deuteronomio, por “haber estado perdido”, el pueblo no conocìa la ley. Sì que la conocìa porque la ley estaba en el Levìtico, libro que aunque fue escrito después de Moisès, durante la reforma religiosa del rey Ezequìas del año 722 A.C., ya la ley del Levìtico tenìa 100 años de ser conocida, o sea que la ley contemplada en el Levìtico, tuvo esa vigencia antes de que fuera “descubierta” en el templo la ley de Moisès. ¡Què cosas!

Pròximo escrito en este mismo tema: LAS TRES MUERTES DE MOISÈS.

Roberso
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Mensaje por Roberso » Dom Ene 01, 2012 9:02 am

LAS TRES MUERTES DE MOISÈS


Segùn el Deuteronomio, Moisès muere tres veces porque son tres los relatos sobre sus ùltimos dìas. Sòlo una de esas tres muertes està separada de las otras dos, ya que Esdras se encargò de unir las dos existentes para aparentar una sola narraciòn, cosa que ya habìa hecho antes pero sin èxito, pues esta pràctica no escapò de la laboriosa investigaciòn de los eruditos bìblicos.
Es obligatorio aclarar que en el Deuteronomio original sòlo habìa una versiòn de la muerte de Moisès hecha por Jeremìas el autor del Deuteronomio. Pero luego de la muerte de Jeremìas, metiò la mano en este libro Esdras, sacerdotes elohinistas y sacerdotes jehovatistas.

Los versìculos 48 al 51 del capìtulo 32, fueron obra de Esdras, y añadidos al Deuteronomio despuès de la muerte de Jeremìas, y al preparar Esdras la ediciòn hasta hoy conocida del Pentateuco. Dice en Dt. 32: 48 al 51: "Y hablò Jehovà a Moisès aquèl mismo dìa, (el dìa del càntico de Moisès), diciendo: Sube hasta este monte de Abarim, al monte Nebo, situado en la tierra de Moab que està frente a Jericò, y mira la tierra de Canaàn que yo doy por heredad a los Hijos de Israel; Y MUERE EN EL MONTE AL CUAL SUBES, asì como muriò Aaròn tu hermano en el monte Hor, y fue unido a su pueblo, por cuanto pecasteis contra mì en medio de los hijos de Israel en las aguas de Meribà de Cades, en el desierto de Zin; porque no me santificasteis en medio de los hijos de Israel."

Aquì Jehovà envìa a Moisès a un acto solitario. Lo manda a morir al monte Horeb. SUBE al monte: MIRA la tierra. MUERE en el monte.

El segundo relato figura en Dt. 34: 1 al 6, que dice: "Subiò Moisès de los campos de Moab al monte Nebo, a la cumbre de Pisga, que està enfrente de Jericò; Y LE MOSTRÒ JEHOVÀ toda la tierra de Gaalad hasta Dan, Todo Neftalì, y la tierra de Efraìn y de Manasès, toda la tierra de Judà hasta el mar occidental; el Neguev, y la llanura, la vega de Jericò, ciudad de las palmeras, hasta Zoar.
Y LE DIJO JEHOVÀ: Esta es la tierra que jurè a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: A tu descendencia la darè. Te he permitido verla CON TUS OJOS, màs no pasaràs allà.
Y MURIÒ ALLÌ MOISÈS siervo de Jehovà, conforme al dicho de Jehovà. Y LO ENTERRÒ en el valle, en la tierra de Moab, en frente de Bet-peor; y ninguno conoce el lugar de su sepultura HASTA HOY."

En este relato, Jehovà està con Moisès. Jehovà le muestra la tierra. Dice que Jehovà le permite verla CON LOS OJOS, cosa que no podìa hacer con las orejas, ni con los orificios de la nariz; y finalmente Jehovà LO ENTIERRA.
A su larga lista de actuaciones humanoides, nada dignas de un dios, Jehovà agrega una màs: La de sepulturero. No hay que olvidar que èl ya habìa oficiado de alfarero, (Gen. 2 :7); cirujano, (Gen. 2: 21 y 22); portero, (Gen. 7: 16), gourmet, (Gen. 18: 5 al 8); incinerador, (Num. 16: 35); verdugo, (Num. 25: 9). etc., etc.

Dice este relato que Moisès muriò en el monte pero que jehovà LO ENTERRÒ en el valle, y que ninguno conoce el lugar de su sepultura. Esto quiere decir que no hubo testigos del enterramiento, y esto quiere decir tambièn que Jehovà tuvo que cargar el cadàver de Moisès desde el Monte Nebo hasta el valle para que nadie se enterara del lugar en que èl, (Jehovà), lo sepultò.

Antes, como en el caso de Enoc, y luego como en el caso de Elìas, los autores bìblicos habìan salido del paso diciendo que estos personajes habìan sido "arrebatados" con cuerpo y todo. ¿Por què no hicieron lo mismo con Moisès en lugar de degradar al dios bìblico al oficio de cargador de muertos y enterrador? La ùnica explicaciòn serìa la de que el autor de este relato, quizo hacer a Moisès tan importante frente a su pueblo, haciendo que el propio dios del pueblo se tomara la tarea de cumplir con estos oficios pòstumos a favor de Moisès: Enterrarlo "personalmente" con cuerpo cargado y todo.

Es este relato, hay un tremendo error: Jehovà le muestra a Moisès la tierra de Gaalad hasta Dan, la tierra de Neftalì, la tierra de Efraìn, de Manasès y toda la tierra de Judà. En el momento que esto sucedìa, la tierra no habìa sido conquistada y menos dividida por tribus. Otro desliz històrico de la Biblia.

Los autores bìblicos hacen siempre desempeñar a Jehovà el papel de nana. La nana de Moisès y la nana de los hijos de Israel. Si en realidad a Jehovà se lo tomara, no como el dios de un pueblo como èl mismo se declara sino como al Dios del Universo, de un Universo sin lìmites probados hasta el momento, en el que Dios se supone sea el equilibrio y la armonìa de nuestro Universo, y que en lugar de eso, en un minùsculo punto, de un minùsculo planeta de nuestro Sistema Solar, y que este es a la vez un minùsculo grano de arena en la playa de nuestra galaxia Vìa Làctea, que su vez es un minùsculo grano de arena en la playa de nuestro Universo; ¿haciendo el papel de nana terrible y celosa de un pequeño y hasta incivilizado pueblo en comparaciòn con las culturas ya existentes en nuestro planeta para esos momentos? ¿Cuidando de que no lo traicionaran adorando "otros dioses", y conduciendo a ese pueblo a una tierra que iba a quitar a otros pueblos porque se la habìa prometido CON JURAMENTO a Abraham, a Isaac y a Jacob? ¿Sabiendo que UN JURAMENTO es algo en que se pone como testigo a Dios?
¡Bueno! Eso nos dice claramente que Jehovà fue ùnicamente el dios de ese pueblo, nunca el Dios del Universo.

En el ùltimo versìculo de este relato, (Deuteronomio 34: 6), que dice: "Y ninguno conoce el lugar de su sepultura HASTA HOY." Ese "hasta hoy", quiere decir que este relato fue posterior a la fecha que se le imputa al Deuteronomio. Fue un lapsus de Jeremìas el autor, o del que incluyò esta "travesura" en el Deuteronomio, y tambièn fue un lapsus de Esdras el editor del Pentateuco que no se diò cuenta de esta falla literaria que dejaba al descubierto el fraude.

La tercera versiòn sobre la muerte de Moisès figura en Deuteronomio 34: 7 al 12, que dice: "Era Moisès de edad de 120 años cuando muriò; sus ojos nunca se oscurecieron ni perdiò su vigor. Y lloraron los hijos de Israel a Moisès en los campos de Moab treinta dìas; y asì se cumplieron los dìas del lloro y del luto de Moisès.
Y Josuè hijo de Nun fue lleno del espìritu de sabidurìa, porque Moisès habìa puesto sus manos sobre èl; y los hijos de Israel le obedecieron, e hicieron como Jehovà mandò a Moisès.
Y nunca màs se levantò profeta en Israel como Moisès, a quien haya conocido Jehovà CARA A CARA; nadie como èl en todas las señales y prodigios que Jehovà le enviò a hacer en tierra de Egipto, a Faraòn y a todos sus siervos y a toda la tierra, y en el gran poder y en los hechos grandiosos y terribles que Moisès hizo a la vista de todo Israel."

En esta narraciòn figura una contradicciòn repetida y que se da en otras partes del Pentateuco: " A quièn Jehovà haya conocido CARA A CARA." Esto no concuerda con lo dicho por Jehovà a Moisès segùn Exodo 33: 20: "No podràs ver mi rostro; porque no me verà hombre y vivirà."

Jehova confirma esto en Exodo 33: 23, cuando le dice a Moisès: "Despuès apartarè mi mano, (de la cara de Moisès), y veràs MIS ESPALDAS; mas NO SE VERÀ MI ROSTRO."

¿Alguien cree todavìa que despuès de muerto Moisès haya escrito las cosas que le sucedieron despuès de muerto? Jehovà lo cargò hasta el valle y lo enterrò? ¿Y que el pueblo lo llorò por 30 dìas? Eso es lo que dice el Deuteronimio, "escrito por Moisès", que lo acepta como lògico el creyente bìblico.

Pròximo escrito en este mismo tema: JOSUÈ: EL PASO DEL RÌO JORDÀN

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Mensaje por Roberso » Dom Ene 08, 2012 7:53 am

JOSUÈ y.......

EL PASO DEL RÌO JORDÀN

JOSUÈ:

Este es el primer libro de los considerados històricos, erròneamente atribuìdo a Josuè ya que su autor fue Jeremìas. Seguiremos, no con el ànimo de criticar la parte històrica sino con el de analizar incongruencias, exageraciones y contradicciones, que al igual que todos los libros de la Biblia, tambièn las tiene este libro.

Enpieza con consejos e indicaciones de Jehovà a Josuè, en los que figuran lo que es muy caracterìstico de Jeremìas el autor del libro, en todas sus obras: "Para cuidar de hacer con toda la ley que mi siervo Moisès te mandò; no te apartes de ella NI A DIESTRA NI A SINIESTRA." En otros pasajes y en otros de sus libros lo repetirà diciendo: NI A DERECHA NI A IZQUIERDA.

Aquì Jehovà en ciertos pasajes la define como LA LEY DE MOISÈS, y en otros pasajes se la define como LA LEY DE JEHOVÀ. Como sabemos que la LEY DE MOISÈS figura en el Deuteronomio, y este libro fue escrito por Jeremìas, quizàs el autor en ocasiones la define como LA LEY DE JEHOVÀ para darle categorìa de divina. ¡Muy astuto Jeremìas! O sea que la LEY DE MOISÈS que en realidad es la LEY DE JEREMÌAS, el autor le quiere dar categorìa de divina usando a Moisès y a Jehovà como pantallas. ¡Muy astuto!

EL PASO DEL RÌO JORDÀN:

El paso del Jordàn fue tan memorable para los hijos de Israel, asì como lo fue el paso por EL MAR DE LOS JUNCALES. Al cruzar este mar, el pueblo entraba a la Palestina, que tambièn para la època era territorio Egipcio, y no como es de creencia popular que el pueblo habìa huìdo de Egipto. Durante largo tiempo siguieron en territorio egipcio, (Palestina).

Esta "memorabilidad" hizo que se exagerara con el paso por el rìo Jordàn, tal y como se hizo con el paso del Mar Rojo, que segùn el mismo Josuè no lo fue, sino que pasaron por el Mar de los Juncales.

Tambièn sobre el paso del rìo Jordàn hay escritas dos versiones. Por supuesto, una de las versiones es de Jeremìas el autor del libro de Josuè. Existiò otra versiòn que debiò ser escrita antes o despuès del cautivero en Babilonia y que Esdras el editor del Pentateuco tal y como lo conocemos en nuestros dìas, al regresar del cautiverio, decidiò unir las dos versiones existentes para "hacer felices" a dos diferentes tendencias sacerdotales. La uniòn de esas dos versiones es la que conocemos y que figura en el libro de Josuè.
La primera versiòn està en Josuè 3: 1, 5, 7 y 8; 13 al 17; y Josuè 4: 1 y 2; 4: 9 al 18, donde dice:

3: 1.- "Josuè se levantò de mañana, y èl y todos los hijos de Israel partierom de Sitim y vinieron hasta el Jordàn, y reposaron allì antes de pasarlo."
3: 5.- "Y Josuè dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehovà harà mañana maravillas entre vosotros."
3: 7.- "Entonces Jehovà dijo a Moisès: Desde este dìa comenzarè a engrandecerte delante de los ojos de todo Israel, para que entiendan que como estuve con Moisès, asì estarè contigo."
3: 8.- "Tù, pues, mandaràs a los sacerdotes QUE LLEVEN EL ARCA DEL PACTO, diciendo: Cuando hayàis entrado hasta el borde del agua del Jordàn, pararèis en el Jordàn."
3: 11.- "Y cuando las plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el arca de Jehovà, Señor de toda la tierra, se asienten en las aguas del Jordàn, las aguas del Jordàn se dividiràn porque las aguas que vienen de arriba se detendràn en un montòn."
3: 14.- "Y aconteciò cuando partiò el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordàn, con los sacerdotes delante del pueblo llevando el arca del pacto,
3: 15.- cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordàn, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua (porque el Jordàn suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega),
3: 16.- las aguas que venìan de arriba se detuvieron como en un montòn bien lejos de la ciudad de Adam, que està al lado de Saretàn, y las que descendìan al mar de Arabà, al mar Salado, se acabaron, y fueron divididas; y el pueblo pasò en direcciòn de Jericò."
3: 17.- "Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehovà, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordàn HASTA QUE TODO EL PUEBLO hubo acabado de pasar el Jordàn: y todo Israel pasò en seco."
4: 1.- "Cuando toda la gente hubo acabado de pasar el Jordàn, Jehovà hablò a Josuè, diciendo:"
4: 2.- "Tomad del pueblo doce hombres, uno por cada tribu."
4: 4.- "Entonces Josuè llamò a los doce hombres a los cuales èl habìa designado de entre los hijos de Israel, uno de cada tribu."
4: 5.- "Y les dijo Josuè: Pasad DELANTE DEL ARCA de Jehovà vuestro Dios a la mitad del Jordàn, y cada uno de vosotros tome una piedra sobre su hombro, conforme al nùmero de las tribus de los hijos de Israel,
4: 6.- para que esto sea como señal entre vosotros; y cuando vuestros hijos pregunten a sus padres mañana, diciendo: ¿Què significan estas piedras?
4: 7.- les responderèsis: Que las aguas del Jordàn fueron divididas delante del arca del pacto de Jehovà; cuando ella pasò el Jordàn, las aguas del Jordàn se dividieron; y estas piedras serviràn de monumento conmemorativo a los hijos de Israel para siempre."
4: 8.- "Y los hijos de Israel lo hicieron asì como Josuè les mandò; tomaron doce piedras de en medio del Jordàn como Jehovà lo habìa dicho a Josuè, conforma al nùmero de las tribus de los hijos de Israel, y las pasaron al lugar donde acamparon, y las levantaron allì."
4: 9.- "Josuè TAMBIÈN LEVANTÒ DOCE PIEDRAS en medio del Jordàn donde estuvieron los pies de los sacerdotes que llevaban el arca del pacto; Y HAN ESTADO ALLÌ HASTA HOY."
4: 10.-“Y los sacerdotes que llevaban el arca se pararon en medio del Jordàn hasta que se hizo todo lo que Jehovà habìa mandado a Josuè que dijese al pueblo, conforme a todas las cosas que Moisès habìa mandado a Josuè; y el pueblo se dio prisa y pasò.”
4: 11.- “Y cuando todo el pueblo acabò de pasar, tambièn pasò el arca de Jehovà, y los sacerdotes EN PRESENCIA DEL PUEBLO.”
4: 12.- “Tambièn los hijos de Rubèn y los hijos de Gad y la media tribu de Manasès pasaron armados delante de los hijos de Israel, según Moisès les habìa dicho;
4: 13.- Como CUARENTA MIL HOMBRES ARMADOS, listos para la guerra, pasaron hacia la llanura de Jericò delante de Jehovà.”
4: 14.- "En aquel dìa Jehovà engrandeciò a Josuè a los ojos de Israel, Y LE TEMIERON, como habìan TEMIDO A MOISÈS, todos los dìas de su vida."
4: 15.- "Luego Jehovà hablo a Josue, diciendo:"
4: 16.- " Manda a los sacerdotes que llevan el arca del testimonio, que suban del Jordàn."
4: 17.- " Y Josuè mandò a los sacerdotes, diciendo: Subid del Jordàn."
4: 18.- " Y aconteciò que cuando los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehovà subieron de en medio del Jordàn, y las plantas de los pies de los sacerdotes estuvieron en lugar seco, las aguas del Jordàn se volvieron a su lugar, corriendo como antes sobre todos sus bordes."

En esta primera versiòn se confirma, segùn Josuè 4: 9, que este libro no es de la autorìa de Josuè, ya que allì se dice:...."Y HA ESTADO ALLÌ HASTA HOY."
Esto no es nada extraño ya que todos los eruditos y profundizadores bìblicos saben que este libro fue escrito por Jeremìas.
Nòtese, y esto es muy importante, que el pueblo cruza el Jordàn por delante del arca ya que esta permanecìa en medio del cauce seco mientras pasaba el pueblo por delante de los sacerdotes que sostenìan el arca.

La segunda versiòn, Unida a la primera), figura en: Josuè 3: 2 al 4; 6; 9 al 12, y 4: 3; y dice:

3: 2.- “Y después de tres dìas, los oficiales recorrieron el campamento,
3: 3.- y mandaron al pueblo, diciendo: Cuando veàis el arca del pacto de Jehovà vuestro Dios, y los levitas sacerdotes que la llevan, vosotros saldrèis de vuestro lugar y marcharèis en pos de ella,
3: 4.- a fin de que sepàis el camino por donde habèis de ir; por cuanto VOSOTROS NO HABÈIS PASADO ANTES DE AHORA POR ESTE CAMINO. Pero entre vosotros y ella haya distancia como de dos mil codos, (888 metros), no os acerquéis a ella.”
3: 6.- “Y hablò Josuè a los sacerdotes, diciendo: Tomad el arca del pacto, y PASAD DELANTE DEL PUEBLO. Y ellos tomaron el arca del pacto y fueron delante del pueblo.”
3: 9.- “Y Josuè dijo a los hijos de Israel: Acercaos, y escuchad las palabras de Jehovà vuestro Dios.”
3: 10.- “Y añadiò Josuè: En esto conoceréis que el Dios viviente està en medio de vosotros, y que èl echarà delante de vosotros al cananeo, al heteo, al heveo, al ferezeo, al gergeseo, al amorreo y al jebuseo.”
3: 11.- “He aquì, el arca del pacto del Señor de toda la tierra pasarà delante de vosotros en medio del Jordàn.”
3: 12.- “Tomad, pues, ahora, doce hombres de las tribus de Israel uno de cada tribu,
4: 3.- y mandadles diciendo: Tomad de aquì, de en medio del Jordàn, del lugar donde estàn firmes los pies de los sacerdotes, doce piedras, las cuales pasarèis con vosotros, y levantadlas en el lugar donde habèis de pasar la noche.”

En la primera versiòn, al igual que en una de las versiones del ingreso a Palestina del pueblo, conocida como el cruce del Mar Rojo, las aguas se separaron para dejar un camino seco a fin de que el pueblo pasara al otro lado. La diferencia es que como el Jordàn es agua corriente, al detenerse las de arriba, lógicamente secaron las de abajo porque el Jordàn desemboca en el Mar Muerto.

Pero esa detenciòn de las aguas de arriba del rìo Jordàn no se produjeron cerca de ellos, creando un muro como en el caso del Mar Rojo sino que se detuvieron “COMO EN UN MONTÒN BIEN LEJOS DE LA CIUDAD DE ADAM.”
Era muy usual que en este punto, de cuando en cuando, que el agua del Jordàn se represaba en sus crecidas, y esto hacìa que el curso inferior se secara por momentos.
Antes de que cruzara el rìo el pueblo de Israel, los habitantes de este lugar, a estas secadas provisionales del curso inferior del Jordàn, nunca se las atribuyeron a la intervención directa de ningùn Dios; era algo natural, nada milagroso. Era un fenòmeno considerado natural durante todas las crecidas. Las crecidas vienen arrastrando una serie de cosas que se represan en el camino causando tambièn la represiòn de las aguas. ¡Era algo corriente!

Lo curioso es que Jehovà no menciona para nada este supuesto milagro, o prodigio, en el Capìtulo 24 de Josuè, aunque si menciona el paso por el Mar de Los Juncales o Mar de Suf.
¡Extraño! Sòlo dice en Josuè 24: 11: “ Y pasasteis el Jordàn…” Y eso es todo.
Tambièn en la primera versiòn, el arca sale delante del pueblo pero se parò en medio del rìo, Y TODO EL PUEBLO PASÒ POR DELANTE DE ELLA. Despuès que todo el pueblo hubo pasado, el arca y los sacerdotes que la cargaban, terminaron de pasar el Jordàn.

En la segunda versiòn el arca NO SE PARA en medio del Jordàn hasta que pase todo el pueblo sino que va delante del pueblo todo el tiempo. Tan adelante que los oficiales recomiendan al pueblo no acercarse y a conservar una distancia de 888 metros, (2.000 codos), la cual es una distancia exagerada, considerando que el Jordàn frente a Jericò solamente alcanza los diez metros de ancho en la temporada seca.

¿Por què se exagera la distancia entre el arca y el pueblo que habìa hecho sacrificios de animales a una distancia mucho, pero mucho menor fuera del tabernàculo cuando el arca permanecìa dentro de èl?
Casi nueve cuadras. Casi un kilòmetro, repetimos es una distancia exagerada entre el arca y el pueblo.

¡Muy importante! En la segunda versiòn, en la que NO HAY SEPARACIÒN DE LAS AGUAS, hay una cosa muy curiosa. Los mismos oficiales que recomiendan la distancia de 888 metros, (2.000 codos), entre el arca y el pueblo, le dicen a los hijos de Israel: “ Y MARCHARÈIS EN POS DE ELLA A FIN DE QUE SEPÀIS EL CAMINO POR DONDE HABÈIS DE IR; POR CUANTO VOSOTROS NO HABÈIS PASADO ANTES DE AHORA POR ESTE CAMINO.”

¿Còmo iba el pueblo a ver “el camino” por donde estaba pasando el arca a 888 metros de distancia? ¡Por Dios!
Pero se està hablando de UN CAMINO para cruzar el rìo Jordàn. Desde tiempos remotos hay varios sitios en el Jordàn por donde se podìa vadear el rìo. Los vados son “caminos” para atravesarlo. Los oficiales les decìan al pueblo que el arca los iba a guiar por ese vado o camino de rìo que ellos no conocían. Pero el arca y los sacerdotes tampoco habìan cruzado antes el Jordàn y no conocían los vados de cruce.
Pero sì habìan personas que conocían los vados. Los espìas que fueron a Jericò los conocìan bien. Ellos cruzaron el Jordàn sin problemas, según se dice en Josuè 2: 1. “Andad, reconoced la tierra y a Jericò. Y ELLOS FUERON….” ¡Asì de fácil! ¿Por què? Esto està explicado en Josuè 2: 7, en donde dice que cuando los hombres del rey de Jericò perseguían a los espìas: “Y los hombres fueron tras ellos por el camino sobre el Jordàn HASTA LOS VADOS.” No era un sòlo vado el que habìa para cruzar el Jordàn; eran varios.
Esto se confirma en Josuè 2: 23, que narra el retorno de los espìas: “Entonces volvieron los dos hombres; descendieron del monte Y PASARON y vinieron a Josuè….” ¡Asì de fácil!, sin arca que los condujera. ¡Cruzaron por los vados!

Y tanto existìan los vados, que luego que Canaàn fuera ocupada, los hombres de las tribus de Rubèn, Gad y la media tribu de Manasès, volvieron a sus tierras cruzando el Jordàn sin que las aguas “se separaran” como dice la primera versiòn, sino tranquilamente…¡por los vados!

Pròximo escrito en este mismo tema: CIRCUNCISIÒN, MANÀ Y EL SOL DETENIDO.

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