COMENTARIOS SOBRE EL ANTIGUO TESTAMENTO

Religiones, espiritualidad, la vida después de la muerte, reencarnación, creencias, agnosticismo, filosofía, etc.
Roberso
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Mensaje por Roberso » Dom Jun 19, 2011 7:53 am

UN DIOS HUMANOIDE Y SU AMIGO

Este no se trata de un doble relato unido en uno solo. Este relato figuraba en las escrituras del reino de Israel, hecha por los sacerdotes jehovatistas de Silo. El relato està en Gen. 18: 1 al 33.

"El amigo de Dios". Asì llaman a Abraham corrientemente. Tan amigo, que si aceptàramos por un instante la posibilidad de que Jehovà fuese el Dios del Universo, (sòlo suponiendo), ese dios, para visitar a su "amigo" y venir a comer con èl, tranquilamente abandona su papel de equilibrador de la armonìa del Universo, sòlo por ese arranque de amistad y sociabilidad, (¿?).
Pero sabemos que Jehovà sòlo es un dios local. El dios de un pueblo como èl mismo lo expresa en la Biblia, y como en el mismo relato le dice Abraham a Jehova: El juez de toda la tierra. No le dice de todo el Universo.

Esta introducciòn es porque en el mencionado capìtulo y versìculos de Gen. 18: 1 al 33 se narra un hecho extraño: La visita de Jehovà a "su amigo" Abraham. El mismo Abraham que habìa prostituìdo dos veces a su esposa y hermana Sara. El mismo Abraham que despuès de esta visita, abandonarìa a su hijo Ismael.
Aquì cabrìa decirle a Jehova: Dime con quien andas, y....... bla, bla, bla.

Se dice en este relato jehovatista que Abraham, en un dìa caluroso estaba sentado en la puerta de su tienda, y al alzar la vista, vio a TRES VARONES parados junto a èl. Se acercò a recibirlos, y se postrò en tierra.
Cumpliendo con una costumbre hebrea, mandò a buscar agua para que SE LAVARAN LOS PIES RECOSTADOS A UN ÀRBOL.

Tambièn les dice que si pasaron por allì era porque necesitaban comer, que les iba a traer un bocado para que SUSTENTARAN SUS CORAZONES. Ellos responden que està bien.
Abraham corriò donde Sara y le diò instrucciones para que preparara comida a los visitantes.
Panes cocidos. carne de becerro tierno, mantequilla y leche. Y lo hizo llevar hasta el àrbol en donde estaban los visitantes, y....¡COMIERON LOS CUATRO!

¿Se dan cuenta de esto? Un dios y dos àngeles COMIENDO panes cocidos, carne de becerro tierno, mantequilla y leche. ¿Es que los autores de este relato no se dieron cuenta de lo que estaban escribiendo?
Una comida ademàs del mundano deleite que tiene uno al comerla, tambièn tiene un humano proceso digestivo. Y ese humano proceso digestivo, implica gases, orina y excremento. Muy humanos este dios y sus àngeles.

Los visitantes preguntaron por Sara, y Abraham les dice que està en la tienda. Entonces Jehovà le dice a Abraham que Sara le iba a dar un hijo.
Sara, que ya estaba vieja y menopàusica lo oyò, y no pudo màs que reir. Jevovà la escucha y dice: " Al tiempo señalado volverè a ti, y segùn el tiempo de la vida, Sara tendrà un hijo."(¿?).

"Y los varones se levantaron de allì, y miraron hacia Sodoma; y Abraham iba con ellos acompañàndolos."
Lo extraño de esto es que en ciertas oportunidades Jehovà es nombrado como tal, y en otras se le da el tìtulo de VARÒN. Asì era como se llamaba tambièn a los àngeles. Asì sucediò en el relato anterior, sobre el àngel que conversò con Agar. Primero es tratado como "àngel de Jehovà", y luego es llamado Jehovà mismo.

Pero Jehovà, en un arranque de amistad con Abraham, dice: "¿Encubrirè yo a Abraham lo que voy a hacer?"
Entonces Jehovà le dice a Abraham que habìa venido para "averiguar" si lo que se decìa de Sodoma y Gomorra era cierto.
¿Necesita un dios llegar hasta el lugar de los hechos para averiguar algo? ¿Y tiene que oir lo que se dice sobre ese lugar para tomar una determinaciòn?
¿No se supone que el verdadero Dios todo lo sabe?

"Y se apartaron de allì los varones y fueron hacia Sodoma, pero Abraham estaba aùn delante de Jehovà."
Entonces, el imperfecto Abraham, el prostituidor de su esposa y hermana, el padre irresponsable, empieza a darle una lecciòn de justicia a su dios y amigo Jehovà, dicièndole: "Destruiràs tambièn al justo por el impìo? Quizàs haya cincuenta justos dentro de la ciudad; ¿destruiràs tambièn y no perdonaràs el lugar por amor a los cincuenta justos que estàn dentro de èl? Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo por el impìo, y que sea el justo tratado como el impìo, NUNCA TAL HAGAS. El juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?

Jehovà, el amigo de Abraham, despuès de escuchar este regaño, le dice que està bien, que si hay cincuenta justos en Sodoma, perdonarà a todo el lugar por amor a ellos.
Luego de esta concesiòn empieza un estira y encoge en cuanto a la cantidad de justos para que Sodoma no sea destruìda. Un regateo como quien compra un corte de tela en una tienda de semitas: Cuarenta y cinco justos. Cuarenta. Treinta. Veinte. Diez.
Luego de este regateo hasta diez justos, Jehovà hace mutis de casa de Abraham.

Pròximo escrito en este mismo tema: LA DESTRUCCIÒN DE SODOMA Y GOMORRA.

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Mensaje por Roberso » Dom Jun 26, 2011 8:54 am

LA DESTRUCCIÒN DE SODOMA Y GOMORRA

Despuès de abandonar la casa de Abraham, los dos àngeles llegaron a Sodoma al atardecer, y encontraron a Lot, (sobrino de Abraham), sentado a la puerta de la ciudad.
Cuando los vio se inclinò ante ellos y los invitò a su casa para que SE LAVARAN LOS PIES y se quedaran como sus huèspedes, y que en la mañana siguieran su camino. Ellos rechazaron la oferta diciendo que pasarìan la noche en la calle.
Lot insistiò, y finalmente ellos aceptaron ir a su casa en donde SE LES HIZO BANQUETE Y COMIERON.
Luego a los dos àngeles le son lavados los pies SUCIOS por la caminata.
Demasiado materiales estos àngeles: Comen. Caminan. Se ensucian los pies en la camitata. se lavan los PIES, etc.

Pero antes de acostarse, los sodomitas rodearon la casa de Lot, dice la Biblia que: "Todo el pueblo junto, desde el màs joven hasta el màs viejo."
Esto es una exageraciòn, pero en fin, de exageraciones està llena la Biblia.
El populacho le dice a Lot que saque a los àngeles pues quieren tener relaciones sexuales con ellos, lo que con esa cantidad de gente, ("todo el pueblo junto", segùn la Biblia), significaba una brutal violaciòn.
Lot les pide que no hagan tal maldad, y a cambio de que no violen a los àngeles, les ofrece a sus dos hijas vìrgenes, diciendo: "Os las sacarè fuera, Y HACED CON ELLAS COMO BIEN OS PARECIERE."
¡Estos "santos varones" bìblicos! Sòlo un mal padre podrìa hacer tal ofrecimiento. Parece que su permanencia en Sodoma tambièn degenerò a Lot, ofreciendo a sus propias hijas, que de paso ya las tenìa comprometidas, para que hicieran con ellas lo que quisiera la turba.
¡Insisto! ¡Què "santos varones" bìblicos favorecidos por su dios Jehovà.

Pero parece que sus hijas no eran nada atractivas ya que la turba rechazò la oferta, y les produjo tanto enojo, que le dicen a Lot que le van a hacer màs mal que a los àngeles y empezaron a ponerse violentos con èl.
Los àngeles sacaron la mano y arrastraron a Lot hacia adentro e hirieron con ceguera a la turba.
Los àngeles le dicen a Lot que sacara a todos los de su casa porque iban a destruir el lugar.

Lot fue a advertirles a los futuros maridos de sus hijas para que abandonaran Sodoma, pero estos tomaron el asunto a burla.
Al rayar el alba, los àngeles los despertaron y les dijeron que salieran ràpido de la ciudad. En una demostraciòn de favoritismo de Jehovà para con ellos, los àngeles los tomaron de las manos y los pusieron fuera de la ciudad.

Ellos insisten en que huyan y busquen refugio en los montes, y que no paren en la llanura: "No sea que perezcas."
Lot se resiste en ir al monte, y le dice a los àngeles que prefiere ir a la ciudad pequeña, (Zoar), y ellos dicen que està bien, que no destruiràn esa ciudad para que Lot pueda refugiarse en ella. (¿?)
Y todavìa, por otra concesiòn divina, le dicen que se apuren en llegar a Zoar ya que van a destruir a Sodoma y Gomorra, tan pronto ellos lleguen a Zoar. (¿?)

Al llegar a Zoar, el sol estaba saliendo y entonces empezò la calamidad sobre Sodoma y Gomorra. Jehovà desde el cielo, dice la Biblia, hizo llover azufre y fuego. Destruyò las ciudades, toda la llanura, todos los moradores, y todo el fruto de la tierra. La mujer de Lot mirò hacia atras a escondidas de Lot, y fue convertida en estatua de sal.

Abraham, que estaba observando desde el sitio en el que habìa estado con Jehovà, viò el espectàculo de la destrucciòn, y desde toda la llanura subìa desde la tierra como el humo de un horno.

Esto ùltimo contradice lo que se habìa dicho antes: "Jehovà desde los cielos hizo llover azufre y fuego." Eso es de arriba hacia abajo. Pero Abraham dice lo contrario: Desde toda la llanura SUBÌA DESDE LA TIERRA como el humo de un horno. De abajo hacia arriba. Esto, (el humo) sumado al olor de azufre, el fuego, y como el humo de un horno, hace presumir una erupciòn volcànica.

El caprichoso Lot, despuès de que no habìa querido ir al monte sino a Zoar, y esta ciudad no fue destruida para hacerle el favor de que èl habitara allì, abandona Zoar y se va al monte y habita en una cueva con sus dos hijas.
Cuando estàn en la cueva, dialogan sus dos hijas: "Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo, Y NO QUEDA VARÒN EN LA TIERRA que entre a nosotras conforme a la costumbre de toda la tierra. Ven, demos de beber vino a nuestro padre, y durmamos con èl, y conservaremos de nuestro padre descendencia.
Y dieron de beber vino a su padre; MAS NO SINTIÒ CUANDO SE ACOSTÒ CON ELLA, NI CUANDO SE LEVANTÒ. El dìa siguiente dijo la mayor a la menor: He aquì, yo dormì la noche pasada con mi padre; dèmosle a beber vino tambièn esta noche, y entra y duerme con èl. PERO ÈL NO ECHÒ DE VER CUANDO SE ACOSTÒ CON ELLA, NI CUANDO SE LEVANTÒ.
Y las dos hijas de Lot concibieron de su padre. Y dio a luz la mayor un hijo, y llamò su nombre Moab, el cual es padre de los moabitas HASTA HOY.
La menor tambièn dio a luz un hijo, y llamò su nombre Ben-amni, el cual es padre de los amonitas HASTA HOY."

¡Què familia! Y a esta familia salvaron de la calamidad de Sodoma y Gomorra.
Ese cuento de que Lot NO SINTIÒ cuando se apareaba con las hijas, no se lo cree ni el escritor del la narraciòn. ¡No lo sentirìa, pero de sentimiento. Esto sòlo lo creen los càndidos que toman la Biblia como la "palabra de Dios".
¿Hubo castigo, o siquiera regaño por parte de Jehovà, ante este incesto? ¡Nada! Todo el mundo feliz. Y los hijos de sus hijas: Hijos y nietos de Lot. Y èl: Padre y abuelo de los hijos de sus hijas. ¡Vaya relajo bìblico!

Estoy seguro que el propio escritor del relato tampoco se cree la patraña puesta en la boca de las hijas de Lot: "Y NO QUEDA EN TODA LA TIERRA VARÒN QUE ENTRE A NOSOTRAS. ¡Por Dios! Ellas sabìan que Zoar no habìa sido destruìda porque los àngeles asì lo habìan dicho. Y en Zoar quedaron habitantes.
¡Ademàs! Sòlo fueron destruidas Sodoma y Gomorra que estaban en la Palestina, y no toda la Palestina fue destruìda. ¡Sòlo ganas de incestar....y punto!

Dìgame usted lector: Si a usted lo sacan apuradamente de la mano para que abandone una ciudad que està a punto de ser destruìda,....¿se va a estar preocupando por llevar vino en el corre y corre?
Fuè muy conveniente el vino para justificar un incesto, el cual no es nada raro porque la familia de Abraham practicaba el incesto.

Quizàs, en premio a esta "buena acciòn " de la familia Lot, Jehovà dice, segùn Deuteronomio 2: 9: "Porque no te darè en posesiòn de la tierra de los hijos de Amòn, pues a los hijos de Lot la he dado en heredad."

Y todavìa Pedro, ingènuamente dice en 2Pedro 2: 7: "Y librò AL JUSTO LOT, abrumado por la nefanda conducta de los malvados, (porque este JUSTO que moraba entre ellos, afligìa cada dìa SU ALMA JUSTA viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos)."
¡Sì, còmo no! Yo creo que despuès de leer este relato, Lot daba clase a los sodomitas.

Como ven este no es un relato unido con otro como hemos visto antes.
Este relato fue hecho para las escrituras del reino de Israel por los sacerdotes jehovatistas de Silo.
La historia està en Gen. 19: 1 al 28, y 30 al 38. ¿y què sucediò con el versìculo 29? Este versìculo fue escrito siglos despuès por los sacerdotes priviligiados del reino de Ezequìas, y añadido por Esdras al relato original.
En todo el relato, a la divinidad se la llama Jehovà. Pero en este versìculo, se refieren a la divinidad llamàndola Dios, dos veces en un versìculo.
Ustedes pueden constatar eso.

Pròximo escrito en este mismo tema: EL NACIMIENTO DE ISAAC.

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Mensaje por Roberso » Dom Jul 03, 2011 10:19 pm

EL NACIMIENTO DE ISAAC.

Sigo objetando los malos ejemplos citados en "el libro de Dios", (¿?), que no contribuyen para nada con la edificaciòn del ser humano.

Uno de ellos es la partenidad irresponsable de Abraham al expulsar a su primero hijo Ismael.
Pero antes de analizar ese relato veamos el doble nacimiento de Isaac, ya que este es un doble relato unido en uno sòlo por el editor del Pentateuco: Esdras.

El primer nacimiento fue hecho por los sacerdotes jehovatistas de Silo para las escrituras del reino de Israel, y figura en Gen. 21: 1, y 7.
Dice: "Visitò Jehovà a Sara, como habìa dicho. E HIZO Jehovà con Sara como habìa hablado. Y añadiò: ¿quièn dijera a Abraham que Sara habrìa de dar a mamar a hijos? PUES LE HE DADO UN HIJO EN SU VEJEZ."
Este relato se presta para muchas especulaciones: ¿Necesitaba Jehovà "visitar" a Sara para darle un hijo? Habiendo hecho la Biblia a Jehovà muy humanoide que hasta comìa y bebìa con las subsiguintes consecuencias digestivas que eso demanda. ¿Fuè tambièn la visita a Sara una visita humanoide ya que necesitò estar de cuerpo presente?

El segundo nacimiento de Isaac figura en Gen: 21: 2 al 5, y 8: "Y Sara concibiò y dio a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le habìa dicho. Y llamò Abraham el nombre de su hijo que le naciò, que le dio a luz Sara, Isaac. Y circundò Abraham a su hijo Isaac de ocho dìas, como Dios le habìa mandado.
Y era Abraham de cien años cuando naciò Isaac su hijo. Y creciò el niño, y fue destetado; e hizo Abraham gran banquete el dìa que fue destetado Isaac.
Este segundo relato fue hecho para las escrituras del reino de Judà por los sacerdotes del tiempo de la reforma religiosa del rey Ezequìas.

Pero, no contento con unir los dos relatos, Esdras "se permitiò" incluir el versìculo 6 del capìtulo 21, que habìa sido escrito por los sacerdotes de tendencia davìdica del Israel, que dice:
Gen 21:6 "Entonces dijo Sara: Dios me ha hecho reir, y cualquiera que lo oyere, se reirà conmigo."

Pròximo escrito en este mismo tema: UN PADRE IRRESPONSABLE.

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Mensaje por Roberso » Dom Jul 10, 2011 9:01 am

EL "AMIGO DE DIOS": UN PADRE IRRESPONSABLE.

Despuès que su primer hijo Ismael, el que tuvo con Agar, la esclava de su esposa, y que le diera satisfacciones de padre durante algunos años, alegràndole la vida, Abraham comete otra acciòn vergonzoza, indigna de un "amigo de Dios".
Resumimos el hecho que figura en Gen. 21: 9 al 21, hecho por los sacerdotes elohinistas de tiempos de, y que tenìan los favores y el amparo del rey David.

" Y vio Sara que el hijo de Agar la egipcia, el cual èsta le habìa dado a luz a Abraham, se burlaba de su hijo Isaac. Por tanto, dijo a Abraham: Echa a esta esclava y a su hijo, porque el hijo de esta esclava NO HA DE HEREDAR CON ISAAC MI HIJO."
Por lo que se ve claramente, no fue por asunto de burla sino por asunto econòmico que Sara querìa expulsar a Ismael. A Abraham, segùn se menciona en el relato, esto le crea un conflicto a causa de su hijo Ismael.

"Entonces, dijo Dios a Abraham: NO TE PAREZCA GRAVE A CAUSA DEL MUCHACHO y de tu esclava; en todo lo que te dijere Sara, oye su voz, porque en Isaac te serà llamada descendencia."

Es duro de ceer que un dios haga una recomendaciòn semejante. Entre los semitas, la mujer era ,( o aùn es), un cero a la izquierda, y de pronto cobra importancia lo que tiene que decir, asì lo que diga sea que se expulse del hogar al primer hijo de su marido, nacimiento que la misma Sara fomentò ya que le cediò a su esclava Agar para tal cometido.
Por cierto, en narraciones anteriores se habìa dicho que Agar era esclava de Sara, pero en esta narraciòn se dice que era esclava de Abraham, creando otra de las muchas contradicciones contenidas en la Biblia.

Cuando hemos criticado este ejemplo de paternidad irresponsable por parte del "amigo de Dios" a los adoradores de la Biblia, nos han respondido QUE ESO NO TENÌA IMPORTANCIA ya que Dios compensò a Ismael hacièndolo "un pueblo grande". Difìcil de creer, pero eso es lo que han respondido.
¿Y la iniciativa propia? Ismael pudo ser lo que fue porque quizo serlo. Los humanos tenemos una oportunidad, que si no la aprovechamos, por màs que Dios lo quiera, no la podremos lograr.
El buen deseo de Dios no mina la libre iniciativa que es parte del libre albedrìo.

"Entonces Abraham se levantò muy de mañana, y tomò pan, y un odre de agua, y lo diò a Agar, ponièndolo sobre su hombro, y le entregò al muchacho, Y LA DESPIDIÒ. Y ella saliò y anduvo errante por el desierto de Beerseba."

¡Què magnànimo Abraham! Le entrega PAN, AGUA, y a Ismael...¡y que se las arregle en el desierto! ¡Què magnànimo!

En el desierto, a la pobre Agar se le termina el agua, acomodò a Ismael debajo de un arbusto y se alejò a cierta distancia porque no querìa ver morir a su hijo, aunque escuchaba su llanto.
Pero no sòlo fue ella la que oyò el llanto de Ismael sino tambièn Dios. Y el àngel de Dios llamò a Agar desde el cielo, y le dijo:
"Què tienes Agar? No temas porque Dios ha oìdo la voz del muchacho en donde està. Levàntate, alza al muchacho y sostenlo con tu mano, porque yo harè de èl una gran naciòn."
¡Estos dioses bìblicos! ¿A què madre le interesa, murièndose su hijo, que lo hagan o no lo hagan una gran naciòn? ¿Y a què hijo que estè muriendo de sed le interesa en ese momento que lo hagan o no lo hagan una gran naciòn?
Estas cosas sòlo fueron escritas para justificar la actitud irresponsable de Abraham, justificaciòn que sòlo puede ser hecha por los adoradores de la Biblia."Entonces Dios le abriò los ojos, y vio una fuente de agua; y fue y llenò el odre de agua, y dio de beber al muchacho."
Si Dios estaba con Ismael, ¿porque permitiò que su padre lo expulsara del hogar?

Pròximo escrito en este mismo tema: EL SACRIFICIO DE ISAAC.

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Mensaje por Roberso » Dom Jul 17, 2011 8:09 am

EL SACRIFICIO DE ISAAC.

La Biblia es un libro para razonarlo, y no para aceptarlo piadosa, sumisa, irrazonable y crèdulamente. Sòlo analizando su contenido a la luz de la razòn, consecuencia de la inteligencia que es el màximo don de Dios que tenemos los humanos, es que uno se da cuenta de las incongruencias, inexactitudes y contradicciones allì contenidas.

Los eruditos bìblicos continùan con sus estudios e investigaciones sobre autenticidades o no, verdades o no, exageraciones o no, fantasìas o no, y contradicciones o no, mientras que los creyentes bìblicos aseguran que todo lo del libro es verdad porque allì està dicho, y que razonar, y menos investigar el contenido de ella es profano.

Vamos a continuar estudiando, dije ESTUDIANDO y no sòlo memorizando, y razonando y no aceptando crèdulamente ciertos sucesos narrados en el libro. Ya hemos conocido la calidad humana y la irresponsabilidad paternal de Abraham, pero aùn hay màs sobre "el amigo de Dios."


Gen. 22: 1 al 3.- "Aconteciò despuès de estas cosas que probò Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y èl respondiò: Heme aquì. Y dijo: Toma ahora a tu hijo, tu ùnico, Isaac, a quien amas, y vete a la tierra de Moriah, y ofrècelo allì en holocausto sobre uno de los montes que yo te dirè.
Y Abraham se levantò muy de mañana, y enalbardò su asno, y tomò consigo dos esclavos suyos, y a Isaac su hijo; y cortò leña para el holocausto, y se levantò, y fue al lugar que Dios le dijo."

Asì, mansamente, sin oposiciòn, sin averiguar por què, sin una miseria de amor paternal, cosa que ya habìa demostrado al expulsar a su primer hijo hacia el desierto. ¡Con madre y todo!

Si usted, mi estimado lector, oyera una voz que le dice: Yo soy Dios y quiero que sacrifiques a tu hijo; ¿lo sacrificarìa? Yo, sin mucho pensarlo, le tirarìa una buena trompetilla y lo mandarìa a comer...........cordero asado.
Dios no le puede pedir eso a nadie. Ni para probarnos siquiera. ¿Què es eso de probar? Es que el verdadero Dios, (si lo fuera), necesita pruebas de esa naturaleza para estar seguro de que los humanos lo queremos? ¿Es que Dios es incapàz de penetrar en la naturaleza humana para darse cuenta de cuànto lo queremos, o no lo queremos? ¿Y dònde queda aquello de que Dios todo lo sabe?
Yo amo a Dios por sobre todas las cosas, pero si el me hiciera una peticiòn como esa, hasta ese dìa llegarìa mi amor por èl. Porque si me pide eso, es un pobre dios, y si yo lo complazco soy un padre de porquerìa.

¡En fin! Pero Abraham, como no le importaban los hijos, al tercer dìa llegò y viò de lejos el sitio del sacrificio, Dejò a los esclavos con la recomendaciòn que esperaran, y se fue con Isaac su hijo, a quien le puso encima la leña con la que iba a quemarlo. Isaac, extrañado le pregunta que dònde estaba el cordero para el holocausto, y Abraham le dice que Dios lo proveerìa.

En el sitio en que Dios le habìa dicho, Hizo Abraham un altar, (¿?), atò a Isaac su hijo y lo puso en el altar sobre la leña. Isaac parece que heredò la misma insensibiolidad de su padre. Lo acomodan en el altar, encima de la leña, y no pregunta siquiera: ¿Què vas a hacer?

Sobre lo sucedido despuès del "acomodo" encima de la leña, hay dos narraciones diferentes pero integradas en una sola, contenidas en Gen. 22: 10 hasta el 19.
El primer relato es elohinista, como lo es el relato visto hasta el momento en que lo ata a la pira del altar. El relato elohinista figura en Gen. 22: 10. 11b, 12, 17 y 19:

"Y extendiò Abraham su mano y tomò el cuchillo para degollar a su hijo. Abraham, Abraham. Y èl respondiò: heme aquì. Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque yo conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu ùnico; de cierto te bendecirè, y multiplicarè tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que està a la orilla del mar, y tu descendencia poseerà las puertas de sus enemigos.
Y volviò Abraham a sus esclavos, y se levantaron y se fueron juntos a Beerseba, y habitò Abraham en Beerseba."

La segunda versiòn es jehovatista, y figura en Gen. 22: 11a, 13 al 16 y 18:
"Entonces el àngel de Jehovà le dio voces desde el cielo. Entonces alzò Abraham sus ojos y mirò, y he aquì a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomò el carnero, y lo afreciò en holocausto en lugar de su hijo. Y llamò Abraham el nombre de aquel lugar, Jehovà proveerà. Por tanto se dice hoy: en el monte de Jehovà serà provisto. Y llamò el àngel de Jehovà a Abraham, por segunda vez desde el cielo, y dijo: Por mì mismo he jurado dice Jehovà, en tu simiente seràn benditas todas las naciones de la tierra por cuanto obedeciste mi voz."

Sobre la primera versiòn, la elohinista, algunos eruditos bìblicos sostienen que Isaac fue sacrificado porque Dios le dice a Abraham: "Por cuanto HAS HECHO esto, Y NO ME HAS NEGADO a tu hijo...." Tambièn dicen que cuando Abraham regresa hasta donde estaban sus esclavos, no dice que lo hace con su hijo. Cuando llegaron al sitio del sacrificio dice: "Y tomò Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y èl tomò en su mano el fuego y el cuchillo; Y FUERON AMBOS JUNTOS."

Luego, cuando Isaac le pregunta por el cordero para el sacrificio, dice:
"Y respondiò Abraham: Dios se proveerà de cordero para el holocausto, hijo mìo. E IBAN JUNTOS."
Pero al final dice: Y volviò Abraham a sus esclavos." Aquì termina la menciòn de Isaac, y esto es lo que ha hecho que algunos eruditos bìblicos sostengan que el sacrificio de Isaac si se llevò a efecto. Y no se apoyan ùnicamente en la parte elohinista del relato, sino que de aquì en adelante, Isaac desaparece de las versiones elohinistas de los relatos bìblicos.

Tambièn dicen estos eruditos, que no existìa un relato jehovatista. Que el relato original era elohinista, y que el relato jehovatista fue incluido para continuar con el personaje de Isaac, y asì salvar el prestigio de Abraham, y tambièn para apoyar la negativa del sacrificio humano que contemplarìa la ley mosaica, porque a pesar de la prohibiciòn en la ley, muchos hubieran dicho: ¿Y si Abraham lo hizo, por què no?

Otra consecuencia de este sacrificio, se haya consumado o no, fue la muerte de Sara. Algunos eruditos bìblicos sostienen que Sara muriò de dolor al ver que su hijo iba a ser sacrificado. Eso tiene sentido. El sacrificio de Isaac se narra en el capìtulo 22 del Gènesis, y el capìtulo 23 abre con la muerte de Sara.

Pròximo escrito en este mismo tema: OBSCURANTISMO BÌBLICO.

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Mensaje por Roberso » Sab Jul 23, 2011 11:22 pm

OBSCURANTISMO BÌBLICO.


Despuès del sacrificio de Isaac y hasta el Èxodo, hay una etapa de obscurantismo bìblico, ya que no contiene nada edificante. Mejor dicho: Todo el contenido es poco edificante para los que creen que la Biblia es "la palabra de Dios." ¡Veamos!


EN BUSCA DE ESPOSA PARA ISAAC.-
Esta narraciòn es sumamente tediosa, repetitiva, y que no ofrece nada para analizar, salvo dos cosas:
La primera es la interferencia de Jehovà en todas las cotidianidades de los personajes bìblicos, minando su libre iniciativa. Haz tal cosa. No hagas tal cosa. Busca tal cosa. Trae tal cosa. Lleva tal cosa. Ve para allà. Regresa de allà, etc. Lo que nos hace presumir a un Dios a tiempo completo de estos personajes, y en ese tiempo completo luce ineficaz analizando la conducta y calidad humana de estos "santos varones".
¿Y el Universo? ¡Bien gracias! O mejor dicho: ¡Bien desatendido! ¿Y el resto de la humanidad? ¡Bien gracias!

El otro punto a comentar es que cuando el criado de Abraham, comisionado para buscar esposa a Isaac, cuando encuentra a Rebeca, y le està dando referencias sobre Abraham, dice en Gen. 24: 35: "Y Jehovà ha bendecido mucho a mi amo, y èl se ha engrandecido; y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, esclavos y esclavas, camellos y asnos."
Pero se le olvidò decir que en esa riqueza hubo una gran contribuciòn del faraòn de Egipto y de Abimelec rey de Gerar, por el pago de las prostituciones de Sara.

ABRAHAM: IRRESPONSABILIDAD PATERNA NUEVAMENTE.-
Abraham se olvida de la viudez y toma como mujer a Cetura, y lleno de esa "gran responsabilidad paterna" que lo caracterizaba, y que solamente tiene un "amigo de Dios", se dice en Gen. 25: 5 y 6: "Y Abraham dio todo cuanto tenìa a Isaac. Pero a los hijos de sus concubinas dio Abraham dones, y los enviò lejos de Isaac su hijo, mientras èl vivìa, hacia el oriente, a la tierra oriental."

¡Bien lejos con ellos! Como si no fueran tambièn hijos de èl. En Cetura, Abraham tuvo a Zimram, Jocsàn, Medàn, Madiàn, Isbac y Sua. Estos ùltimos hijos con Cetura los empezò a tener………………..¡a los 145 años!

LA PROSTITUCIÒN DE REBECA.-
El hijo de Abraham, Isaac, no se quiso quedar atràs con el mal ejemplo de su padre, en eso de prostituir a la esposa.
Esta prostituciòn de Rebeca figura en Gen. 26: 1 al 16. Cuenta que Isaac y Rebeca fueron a Abimelec rey de los filisteos en Gerar. Hay muchas repeticiones sobre lo dicho en las prostituciones de Sara: Que era de hermoso aspecto. Que èl corrìa peligro si pensaban que era su mujer. Que dijera que era su hermana, etc.
Lo cierto que con esta prostituciòn de Rebeca: "Y sembrò Isaac en aquella tierra, y cosechò en aquèl año ciento por uno; y lo bendijo Jehovà. El varòn se enriqueciò, y fue prosperado, y se engrandeciò hasta hacerse muy poderoso. Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha labranza.

LOS GEMELOS ESAÙ Y JACOB.-
Esaù naciò primero que Jacob. Pero Jacob ya anunciaba la clase de ficha que serìa. Aprovechando el hambre de su hermano, Jacob le cambia la primogenitura por un plato de comida. Despuès, a punto de morir su padre Isaac y con la complicidad de su madre, le roba la bendiciòn al ciego padre, bendiciòn que serìa la confirmaciòn de la primogenitura. Esto lo logra hacièndose pasar por Esaù con engaños.
A pesar de estas acciones, Jehovà lo premia cuando en el camino hacia Haràm, le dice: "Yo soy Jehovà, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estàs acostado te la darè a ti y a tu descendencia."

Pero la tierra en que estaba acostado lo define la Biblia como: "Y llegò a cierto lugar, y durmiò allì. Al emprender la marcha al dìa siguiente, Jacob le puso al lugar el nombre de Bet-el, aunque Luz era el nombre de la ciudad primero."
Hay contradicciòn, (¿cuàndo no?), porque primero dice que Jacob estaba durmiendo en UN PARAJE, pero despuès dicen que era en una ciudad.
Tambièn dice claramente que antes de que Jacob se la cambiara a Bet-el, a la ciudad la llamaban Luz. Antes de esto, Bet-el ya era conocida con el nombre de Bet-el desde que Abraham llegò a Canaàn a los 75 años, segùn se dice en Gen. 12:8: "Luego se pasò de allì a un monte al oriente de Bet-el, y plantò su tienda, teniendo a Bet-el al occidente y Hai al oriente. Pero acà se dice 162 años despuès de que Abraham plantò su tienda al occidente de Bet-el, que Bet-el no era Bet-el sino LUZ.

JACOB BUSCA ESPOSA Y ENCUENTRA 4 MUJERES.-
Cuando Jacob llega a casa de su tìo Labàn, èste tenìa dos hijas: Lea la mayor, y Raquel la menor. Jacob se decide por Raquel y para que se la cediera como esposa, decide trabajarle por siete años a su suegro.
Cuando se venciò el plazo, Labàn durante la noche le metiò en la tienda a Lea, y Jacob durmiò con ella.
Al dìa siguiente "se diò cuenta del engaño", y le reclama a Labàn. Este le dice que segùn las costumbres de por allà, la mayor tenìa que darse antes que la menor.

Jacob le ofrece siete años màs de trabajo a cambio de Raquel y Labàn aceptò, pero mientras tanto estuvo viviendo con Lea. Lea le empezò a dar hijos a Jacob: Rubèn, Simeòn, Levì y Judà.
Como Raquel no podìa darle hijos a Jacob, le pide que se acueste con su esclava Bilha. Asì Raquel tuvo "a travès de Bilha" a Dan y a Neftalì.

Cuando Lea viò que Raquel empezò a darle hijos a Jacob a travès de Bilha, Lea que ya no podìa tener màs hijos, le ofrece a Jacob a su esclava Zilpa. Y siguiò la paridera. Zilpa le diò a Jacob a Gad y Aser.
En estas parideras, hasta plantas narcòticas estuvieron involucradas.

Luego Lea, volviò a parir teniendo a Isacar, luego a Zebulòn, y por ùltimo, una hija: Dina. Despuès Dios hizo que Raquel tuviera hijos: a Josè y a Benjamìn. ¡Què relajo!

ESTAFA DE JACOB A SU SUEGRO LABÀN.-
Por encargo de Labàn, Jacob empezò a pastorear su rebaño, y por un extraño manejo, Jacob empezò a acrecentar su ganado perjudicando a su suegro.
Èste y sus hijos, empezaron a darse cuenta del engaño, y ¿què sucedio?
¿Jehovà regañò siquiera a Jacob? ¡No señor!
"Jehovà le dijo a Jacob: Vuèlvete a la tierra de tus padres, y a tu parentela, y yo estarè contigo." ¿Dios còmplice de corruptos? Parece que sì porque Jacob se defiende ante su suegro y cuñados y les dice: "El Dios de mi padre ha estado conmigo."
Y todavìa se justifica màs la complicidad divina, cuando dice Jacob a la parentela de sus mujeres: "Asì quitò Dios el ganado de vuestro padre, y me lo dio a mì."

JACOB "PELEA CON DIOS".....¡Y LO VENCE!.-
El el viaje de regreso a la casa de sus padres: "Jacob siguiò su camino, y le salieron al encuentro àngeles de Dios."
Pero ademàs de esa "compañìa angelical" debido quizàs a un premio por "su gran calidad humana", se narra otro particular hecho en Gen. 32: 24 al 31:
"Asì se quedò Jacob solo, y luchò con èl un varòn hasta que rayaba el alba. Y cuando el varòn veìa que no podìa con èl, tocò en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntò el muslo de Jacob mientras con èl luchaba. Y dijo: Dèjame porque raya el alba. Y Jacob le respondiò: : No te dejarè si no me bendices. Y el varòn le dijo: ¿Cuàl es tu nombre? Y èl respondiò Jacob. Y el varòn le dijo: No se dirà màs tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres y has vencido."
"Y llamò Jacob el nombre de aquèl lugar Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma."

Esa es la fantasiosa primera versiòn del cambio de nombre de Jacob a Israel, porque tambièn hay otra versiòn sobre el mismo cambio de nombre.
Esta segunda versiòn sobre el cambio de nombre figura en Gen. 35: 9 al 15, y sucede 23 años despuès que ya se le habìa cambiado el nombre de Jacob a Israel. Dice: "Apareciò otra vez Dios a Jacob cuando habìa vuelto de Padàn-aram, y le bendijo. Y le dijo Dios: Tu nombre es Jacob; no se llamarà màs tu nombre Jacob, sino Israel serà tu nombre; y llamò su nombre Israel."
¡Asì! Sencillo sin caerse a golpes con èl y sin Dios ser vencido por un humano, se le cambiò el nombre en esta segunda versiòn. Pero, ademàs: " Y llamò el nombre de aquèl lugar donde Dios habìa hablado con èl, Bet-el."
En la primera narraciòn dice que llamò al sitio: Peniel.
En la segunda narraciòn dice que lo llamò :Bet-el.
O sea que Jacob le cambia de nombre a Luz por Bet-el en el viaje de ida a casa de su tìo Labàn, y al regreso funda Bet-el. (¿?). Pero ya habìamos hablado que ni le cambiò el nombre porque Bet-el siempre fue Bet-el, y menos la fundò porque en Bet-el habìa residido su abuelo Abraham.

LA RESIDENCIA EN LA CIUDAD DE SIQUEM.-
Sobre este hecho, tambièn hay dos narraciones diferentes en la Biblia. La una es elohinista y la otra jehovatista.
En la versiòn elohinista se dice que se asentò en Siquem porque comprò la tierra.

La narraciòn Jehovatista es màs complicada y sangrienta, y hasta con circuncisiòn de por medio. Una trajedia en la que dos hermanos de Dina hija de Jacob, habìa sido deshonrada, y dos de sus hermanos, ¡sòlo dos!, Simeòn y Levì, tomaron la ciudad y dieron muerte a todo varòn que habìa en ella y tomaron como esclavos a todos los niños y a las mujeres de la ciudad. ¡Sòlo dos hombres!

Ya ven la coincidencia. En la primera versiòn estuvieron 10 años en Siquem porque compraron la tierra.
En la segunda no la compraron sino que la tomaron por una masacre de dos hermanos por la deshonra de una hermana.
¡Coincidencias bìblicas!

El EXTRAÑO E INCOINCIDENTE CASO DE JOSÈ.-
Sobre este caso tambièn hay dos versiones diferentes unidas en una sola.
En la primera versiòn dice que los hijos de Jacob odiaban a su hermano Josè porque le contaba a su padre todas las cosas malas que ellos hacìan. Tambièn por un sueño constante que tenìa Josè en el que èl tendrìa màs importancia que todos su hermanos.
Cuando iban a matarlo, observaron una caravana de ismaelitas que iban con direcciòn a Egipto. Los hemanos deciden venderlo a los de la caravana, y èstos lo llevaron a Egipto.
Tomaron una tùnica de colores, la mancharon con sagre de animal y la llevaron a su padre que lo creyò devorado por una bestia.

En la segunda Nporque les informaba a su padre sobre ellos sino porque era el hijo favorito de Jacob.
Cuando pasaban por allì unos mercaderes madianitas, lo sacaron y se lo llevaron para Egipto donde fue vendido a Potifar, capitàn de la guardia, oficial del faraòn.

Incoincidencias:
En la primera versiòn hay una tùnica de colores, luego ensangrentada a propòsito.
En la segunda no hay tùnica, ni con sangre, ni sin sangre.

En la primera versiòn no llegan a echar a Josè en la cisterna, pero en la segunda sì lo hacen.

En la primera versiòn se dice que la caravana era ISMAELITA. En la segunda versiòn se dice que era MADIANITA.

En la primera versiòn se dice que Josè fue vendido a los de la caravana ismaelita por veinte piezas de plata.
En la segunda versiòn no hay venta porque los madianitas encontraron a Josè y le sacaron de la cisterna.

En la primera versiòn le llevan la tùnica de colores manchada de sangre a Jacob, quien se razgò las vestiduras del dolor.
En la segunda versiòn quien se razga las vestiduras es Rubèn, cuando fue a la cisterna a buscar a su hermano Josè y ya no estaba en ella.

¡Nada como las incoincidencias bìblicas!

Pròximo escrito en este mismo tema: EL LLAMAMIENTO A MOISÈS.

Roberso
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Mensaje por Roberso » Dom Jul 31, 2011 3:45 pm

EL LLAMAMIENTO A MOISÈS

Aunque parezca mentira, sobre este suceso hay cuatro relatos en la Biblia, y por supuesto, los cuatro unidos en uno solo por Esdras, lo que pone al relato unido en algo confuso, como todos los anteriores en donde tambièn se han unido varios relatos en uno.

PRIMER RELATO

El primer relato fue hecho para las escrituras del reino de Judà por los sacerdotes elohinistas de ese reino, y dice:

"Apacentando Moisès las ovejas de Jetro, su suegro, sacerdote de Madiàn, llevò las ovejas a travès del desierto y llegò hasta Horeb, el monte de Dios. Lo llamò Dios de en medio de la zarza y le dijo: ¡Moisès, Moisès! Y èl respondiò: Heme aquì. Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. Entonces Moisès cubriò su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios."

“El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mì, y tambièn he visto la opresiòn con que los egipcios los oprimen. Ven, por tanto, ahora, y te enviarè a faraòn para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. Entonces Moisès respondiò a Dios: ¿Quièn soy yo para que vaya a faraòn, y saque de Egipto a los hijos de Israel? Y èl respondiò: Ve, porque yo estarè contigo; y esto te serà por señal de que yo te he enviado; cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, servirèis a Dios sobre este monte."

"Y dijo Moisès a Dios: He aquì que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuèl es su nombre?, ¿què les responderè? Y respondiò Dios a Moisès: Yo soy el que soy. Y dijo: Asì diràs a los hijos de Israel: Yo soy me enviò a vosotros.

Asì se fue Moisès, y volviendo a su suegro Jetro, le dijo: Irè ahora, y volverè a mis hermanos que estàn en Egipto, para ver si aùn viven. Y Jetro dijo a Moisès: Ve en paz."

Es muy importante observar que en este relato se trata a la divinidad como Dios. Al suegro de Moisès se le llama Jetro. Y al monte en donde se llama a Moisès, se lo llama Horeb.


SEGUNDO RELAT0


La segunda narraciòn fue hecha para las escrituras del reino de Israel, los por sacerdotes jehovatistas de Silo. Es un relato bastante extenso, y dice:

"Y Moisès convino en morar con aquel varòn; y èl le diò su hija Sèfora por mujer a Moisès. Y se le apareciò el Angel de Jehovà en una llama de fuego en medio de una zarza; y èl mirò, y vio que la zarza ardìa en fuego; y la zarza no se consumìa. Entonces Moisès dijo: Irè yo ahora y verè esta grande visiòn, por què causa la zarza no se quema.

Y viendo Jehovà que èl iba a ver lo llamò. Y dijo: no te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tù estàs, tierra santa es. Dijo luego Jehovà: Bien he visto la aflicciòn de mi pueblo que està en Egipto, y he oìdo su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, y he descendido para librarlos de manos de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo."

"Ademàs dijo Dios a Moisès: Asì diràs a los hijos de Israel: Jehovà, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre; este es mi memorial por todos los siglos. Vè y reùne a los ancianos de Israel, y diles: Jehovà, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, me apareciò diciendo: En verdad os he visitado, y he visto lo que se os hace en Egipto; y he dicho: Yo os sacarè de la aflicciòn de Egipto a la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel.

Y oiràn tu voz; e iràs tù, y los ancianos de Israel, al rey de Egipto, y le dirèis: Jehovà el Dios de los hebreos, nos ha encontrado, por tanto, nosotros iremos ahora camino del desierto, para que ofrezcamos sacrificios a Jehovà nuestro Dios. Mas yo sè que el rey de Egipto no os dejarà ir sino por mano fuerte. Pero yo extenderè mi mano, y herirè a Egipto con todas mis maravillas que harè en èl, y entonces os dejarà ir.!

"Y yo darè a este pueblo gracia a los ojos de los egipcios, para que cuando salgàis, no vayàis con las manos vacìas, sino que pedirà cada mujer a su vecina y a su huèspeda alhajas de plata, alhajas de oro y vestidos, los cuales pondrèis sobre vuestros hijos y vuestras hijas; y despojarèsis a Egipto.

Entonces Moisès respondio diciendo: He aquì que ellos no me creeràn, ni oiràn mi voz; porque diràn: No te ha aparecido Jehovà. Y Jehovà dijo: ¿Què es eso que tienes en tu mano? Y èl respondiò: Una vara. El le dijo: Echala a tierra, y se hizo una culebra; y Moisès huyò de ella. Entonces dijo Jehovà a Moisès: Extiende tu mano, y tòmala por la cola. Y èl extendiò su mano, y la tomò, y se volviò vara en su mano."

"Por esto creeràn que se te ha aparecido Jehovà, el Dios de tus padres, El Dios de Abraham, el Dios de Isaac y Dios de Jacob. Le dijo ademàs Jehovà: Mete ahora tu mano en tu seno. Y èl metiò la mano en su seno; y cuando la sacò, he aquì que su mano estaba leprosa como la nieve. Y dijo: vuelve a meter tu mano en tu seno; y al sacarla de nuevo del seno, he aquì que se habìa vuelto como la otra carne. Si acontecieren que no te creyeren ni obedecieren a la voz de la primera señal, creeràn en la voz de la postrera. Y si aùn no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomaràs de las aguas del rìo y las derramaràs en tierra; y se cambiaràn; y se cambiaràn aquellas aguas que tomaràs del rìo y se haràn sangre en la tierra."

"Entonces dijo Moisès a Jehovà: ¡Ay Señor! Nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tù hablas a tu siervo; porque soy tardo en el hablar y torpe de lengua. Y Jehovà le respondiò: ¿Quièn dio la boca al hombre? ¿O quièn hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehovà? Ahora, pues, ve, y yo estarè en tu boca, y te enseñarè lo que hayas de hablar.. Y èl dijo: ¡Ay Señor! Envìa, te ruego, por medio del que debes enviar."

"Entonces Jehovà se enojò contra Moisès, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aaròn, levita, y que èl habla bien? Y he aquì que èl saldrà a recibirte , y al verte se alegrarà en su corazón. Tu hablaràs a èl y pondrás en su boca las palabras, y yo estarè con tu boca y con la suya, y os enseñarè lo que hayàis de hacer. Y èl hablarà por ti al pueblo; èl te serà a ti en lugar de boca, y tù seràs para èl en lugar de Dios. Y tomaràs en tu mano esta vara con la cual haràs señales."

"Dijo tambièn Jehovà a Moisès en Madian: Ve y vuèlvete a Egipto, porque han muerto todos los que procuraban tu muerte. Entonces Moisès tomò su mujer y sus hijos, y los puso sobre un asno, y volvió a tierra de Egipto. Tomò tambièn Moisès la vara de Dios en su mano. Y dijo Jehovà a Moisès: Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraòn todas las maravillas que he puesto en tu mano; pero yo endurecerè su corazón, de modo que no dejarà ir al pueblo. Y diràs a Faraòn: Jehovà ha dicho asì: Israel es mi hijo, mi primogènito. Yo te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir; he aquì yo voy a matar a tu hijo, a tu primogènito."

"Y aconteciò en el camino, que en una posada Jehovà le saliò al encuentro, y quiso matarlo. Entonces Sèfora tomò un pedernal afilado y cortò el prepucio de su hijo, y lo echò a sus pies, diciendo: A la verdad que me eres un esposo de sangre. Asì le dejò luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre a causa de la circuncisión.

Y Jehovà dijo a Aaròn: Ve a recibir a Moisès al desierto. Y èl fue, y lo encontrò en el monte de Dios, y le besò. Entonces contò Moisès a Aaròn todas las palabras de Jehovà que le enviaba, y todas las señales que le habìa dado. Y fueron Moisès y Aaròn, y reunieron a todos los ancianos de los hijos de Israel. Y hablò Aaròn acerca de todas las cosas que Jehovà habìa dicho a Moisès, e hizo las señales delante de los ojos del pueblo. Y el pueblo creyó; y oyendo que Jehovà habìa visitado a los hijos de Israel, y que habìa visto su aflicción, se inclinaron y adoraron."

¡Què larga y tediosa esta segunda versiòn del llamamiento de Moisès! Pero el lugar de narrarla, quise copiarla textualmente para que no se diga que las incongruencias e inconconcidencias estre los relatos sòlo son inventos mìos. ¡Veamos!

En la primera versiòn se dice que Dios lo llamò de en medio de la zarza, pero no se menciona que la zarza ardìa sin consumirse. En la segunda versiòn sì se dice eso, pero, ¿ardìa la zarza y no se consumiìa? ¿Era eso un "milagro"?

En la llamada "tierra santa", por doquier se encuentra la planta conocida como muèrdago, (Loranthus Accacix), con ramas rojo carmesí y que crece en varias especies de matas de las acacias. Da la sensación de estar ardiendo al estar completamente florido.



Tambièn una planta puede arder sin consumirse como en el caso de las ricas en aceites volàtiles. Dice el naturalista alemàn Dr. M. Schwabe, que después de minuciosas observaciones, estas pueden auto inflamarse. La mezcla del gas y el aire, las hacen inflamar por sì solas si el sol es ardiente y no hay viento, pero el zarzal no se consume.



Durante su conversación desde la zarza, Jehovà le dice a Moisès que los va a sacar de aquella tierra, (Egipto), a una tierra buena, que fluye leche y miel.

Gosèn, que es la parte de Egipto en donde se asentaron los hebreos, de ella se dice en Gen. 47:11: "Asì Josè hizo habitar a su padre y a sus hermanos, y les dio posesiòn en la tierra de Egipto, en lo mejor de la tierra, en Ramesès, (Gosèn)."

En Gen. 47:27, se confirma esto ya que se dice: "Asì habitò Israel en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosèn; y tomaron posesiòn de ella, y se aumentaron, y se multiplicaron en gran manera."

Gosèn estaba en el delta del Nilo, por lo que no podìa ser mejor tierra para el cultivo y para el ganado. Mucho mejor que la tierra que les estaba ofreciendo Jehovà.

Tambièn se dice en este segundo relato: " Y les dirèis: El Dios de los hebreos NOS HA ENCONTRADO."

Para encontrar hay que perder algo, y luego buscar. ¿Còmo es posible que a un dios se le haya perdido su pueblo?

Tambièn le dice Jehovà a Moisès: " YO SÈ que el Rey de Egipto no os dejarà ir sino por mano fuerte." Aquì Jehovà esta bien conciente que sacar a Israel de Egipto no va a ser tarea fácil. El Sabe que por el hecho que Moisès vaya hasta donde el faraón, y le diga: Nuestro Dios quiere que nos des la libertad, el Faraòn iba a decirle: ¡Està bien!.....¡Vàyanse! Eso no iba a ser asì de fácil. A pesar de que el pueblo hebreo vivìa en sus tierras, el Faraòn no podìa desprenderse tan fácilmente de mano de obra y tributos a cambio de la permanencia de Israel en sus tierras.

Esto lo sabìa Jehovà cuando le dijo a Moisès: "YO SÈ". Pero luego se da cuenta de que ese desliz verbal podìa restarle prestigio y respeto ante "su pueblo"; se enmienda y le dice a Moisès, refirièndose al Faraòn: "PERO YO ENDURECERÈ SU CORAZÒN, DE MODO QUE NO DEJARÀ IR AL PUEBLO."

Pero lejos de prestigiarlo, estas palabras lo desprestigian aùn màs, por el hecho de: ¿Por què ENDURECER el corazón del Faraòn si ese endurecimiento "provocado" por Jehovà iba a significar una gran mortandad? ¿Hasta què punto Jehovà disfrutaba de esas muertes masivas de hijos suyos por liberar a otros hijos suyos? ¿Dònde estaban su omnipotencia, su sabidurìa, su justicia y su bondad?

Pero esas cosas no son de extrañar en Jehovà ya que le recomienda a "su pueblo" saquear a Egipto antes de salir. Disimula muy bien su petición dicièndoles: "PEDIRÀ cada mujer a su vecina y A SU HUÈSPEDA alhajas de plata, alhajas de oro y vestidos.."

Los hebreos eran, como ya se dijo, pastores de ganado menor, y según Gènesis 46: 34: " Porque para los egipcios es abominación todo pastor de ovejas."

O sea que para los egipcios ellos eran malditos y aborrecibles. ¿Còmo entonces iban a tener vecinos, y menos aùn, huéspedes egipcios? Para obtener estas alhajas y ropas al salir, sòlo quedaba un medio para tenerlas: ¡El saqueo! Y tanto es verdad eso, que el propio Jehovà, después que les habìa dicho que PIDIERAN las alhajas, dice: "Y DESPOJARÈIS A EGIPTO." Despojar es privar de algùn bien CON VIOLENCIA.

Los instintos asesinos de Jehovà se manifiestan nuevamente cuando le dice a Moisès que le dijera al Faraòn que Israel era su hijo, su primogènito; que si no lo dejaba ir: "YO VOY A MATAR A TU HIJO, a tu primogènito."

Los judìos le daban una importancia extrema a la primogenitura, pero eso no querìa decir que los otros hijos no eran importantes para ellos. No olvidaban que tambièn eran hijos suyos. Pero parece que Jehovà no lo consideraba asì. Jacob, de una calidad humana que dejaba mucho que desear, fue incapaz de matar a sus hijos que habìan vendido a Josè, segùn un autor, o que abandonaron a Josè dentro de una cisterna según otro autor. Esto ponìa a Jacob con una calidad paterna superior a la de su Dios.

Pero todavía hay màs sobre estas tendencias asesinas de Jehovà. En el camino a Egipto QUISO MATAR A MOISÈS porque no habìa circuncidado a su hijo. Sèfora tuvo que darse prisa y circuncidar a su hijo para aplacar la furia asesina de Jehovà que en cuanto vio sangre se quedò quieto. Moisès era judìo de nacimiento, pero fue criado por egipcios, con educación egipcia y religión egipcia. ¿Què sabìa Moises sobre este rito fàlico establecido como un pacto con el pueblo hebreo? ¿Y si un dios todo lo sabe, còmo es que no le llamò la atención antes sobre su hijo incircunciso? ¿Lo elige como emisario ante el Faraòn y libertador de "su pueblo", y no sabìa que Moisès no estaba al tanto sobre pactos fàlicos entre el pueblo y su dios? ¿Y encima lo quiere matar?



TERCER RELATO

El tercer relato sobre el llamamiento de Moisès fue escrito por los sacerdotes de Judà en tiempos de la reforma religiosa del Rey Ezequìas, e incorporado a las escrituras de este reino. Dice asì:

"Hablò todavía Dios a Moisès y le dijo: Yo soy Jehovà. Y aparecì a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Omnipotente, mas en mi nombre Jehovà no me di a conocer a ellos. Tambièn establecì mi pacto con ellos, de darles la tierra de Caanàn, la tierra en que fueron forasteros, y en la cual habitaron.Asimismo yo he oìdo el gemido de los hijos de Israel, a quienes hacen servir los egipcios, y me he acordado de mi pacto. Por tanto, diràs a los hijos de Israel: Yo soy Jehovà; y yo os sacarè de debajo de las tareas pesadas de Egipto, y os librarè de su servidumbre y os redimirè con brazo extendido, y con juicios grandes. Y os tomarè por mi pueblo y serè vuestro Dios, que os sacò de debajo de las tareas pesadas de Egipto. Y os meterè en la tierra por la cual alcè mi mano jurando que la darìa a Abraham, a Isaac y a Jacob; y yo os la darè por heredad. Yo Jehovà."

"De esta manera hablò Moisès a los hijos de Israel; pero ellos no escuchaban a Moisès a causa de la congoja de espìritu, y de la dura servidumbre. Y hablò Jehovà a Moisès diciendo: Entra y habla a Faraòn rey de Egipto, que deje ir de su tierra a los hijos de Israel. Y respondiò Moisès delante de Jehovà: He aquì, los hijos de Israel no me escuchan; ¿còmo, pues, me escuchara Faraòn siendo yo torpe de labios?

Jehovà dijo a Moisès: Mira, yo te he constituìdo Dios para Faraòn, y tu hermano Aaròn serà tu profeta. Tù diràs todas las cosas que yo te mande, y Aaròn tu hermano hablarà a Faraòn, para que deje ir de su tierra a los hijos de Israel. Y yo endurecerè el corazón de Faraòn, y multiplicarè en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas."

"Y Faraòn no os oirà; mas yo pondre mis manos sobre Egipto, y sacarè a mis ejèrcitos, mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto con grandes juicios. Y sabràn los egipcios que yo soy Jehovà, cuando extienda mi mano sobre Egipto, y saque a los hijos de Israel de su medio de ellos. E hizo Moisès y Aaròn como Jehovà les mandò; asì lo hicieron.

Era Moisès de edad de 80 años, y Aaròn de edad de 83, cuando hablaron a Faraòn. Y hablò Jehovà a Moisès y a Aaròn diciendo: Si Faraòn os responde diciendo: Mostrad milagro; diràs a Aaròn: Toma tu vara, y èchala delante de Faraòn, para que se haga culebra."

En esta narración atribuida a los sacerdotes con tendencia aarònida de tiempos del rey Ezequìas de Judà, de repente, Aaròn toma un papel protagònico. A pesar que en Ex. 2: 2, se sugiere que Moisès es el primogènito varòn, en esta tercera narración que nos ocupa, Aaròn es el primogènito varòn. Segùn figura en Ex. 6: 20 y en Ex 7: 7, Aaròn serà la boca de Moisès. Aaròn se presentarà ante el Faraòn. Aquì Jehovà le dice a Moisès que Aaròn haga los prodigios delante de Faraòn, y dice que Aaròn tiene una vara prodigiosa. La vara de los prodigios la tenìa Moisès en el segundo relato, y Jehova le mandò a que la usara, según Ex. 4: 17: "Y tomaràs en tu mano esta vara con la cual haràs las señales."

En este tercer relato le dice Jehovà a Moisès: " Y aparecì a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Omnipotente, MAS EN MI NOMBRE JEHOVÀ NO ME DI A CONOCER A ELLOS."

No se sabe si es Jehovà el que està mintiendo, o fueron los escritores que pusieron estas mentiras en sus narraciones para sus escrituras. Solamente, para tomar un ejemplo de las narraciones sobre estos tres varones: En Gènesis 13: 4, dice: "E invocò allì Abram EL NOMBRE DE JEHOVÀ" En Gènesis 15: 2 dice: " Y respondiò Abram: Señor Jehovà. ¿què me daràs siendo asì que ando sin hijo?. En Gènesis 17: 11, le dice el àngel de Jehovà a Agar: "Porque Jehovà ha oìdo tu aflicción." En Gènesis 17: 3 dice sobre Agar: " Entonces llamò EL NOMBRE DE JEHOVÀ que con ella hablaba." En Gènesis 21: 33 dice: "Y plantò Abraham un àrbol tamarisco en Beerseba, e invocò allì EL NOMBRE DE JEHOVÀ."

Tambièn en Gènesis 24: 2 y 3, le dice Abraham a su criado: "Pon ahora tu mano debajo de mi muslo, y te juramentarè POR JEHOVÀ."

Isaac al igual que su padre Abraham, tambièn conocìa el nombre de Jehovà. En Gènesis 26: 25 dice: "Edificò allì, (Isaac), un altar, e invocò el nombre de Jehovà."

Segùn Gènesis 28: 13, Jehovà le dice a Jacob: YO SOY JEHOVÀ, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de isaac."

Las citas serìan muchas màs, pero sì que se identificò con el nombre de Jehovà antes de que lo hiciera con Moisès, y el propio Jehovà dice que no.

En este tercer relato, nuevamente Jehovà da indicios de poca memoria al decir: "Y ME HE ACORDADO DE MI PACTO." Antes, confiesa HABER ENCONTRADO A ISRAEL, y ahora confiesa haberse acordado de su pacto. Acordar aquì es sinònimo de recordar, Y recordar es TRAER A LA MEMORIA. ¿Un dios desmemoriado?

Tambièn en este relato dice Jehovà muy claramente que Israel serà tomado por èl como SU PUEBLO. Tambièn dice que èl HABÌA JURADO darle Caanàn a Abraham. Jurar es poner a Dios como testigo de algo. Si ese dios jura, es porque hay un Dios superior a èl.



CUARTO RELATO

El cuarto y ùltimo relato sobre este tema de liberar a Israel, figura en Ex. 6: 13 y 26 y està escrito por Esdras que lo hizo formar parte del relato de 4 en 1 que figura en Exodo.

"Entonces Jehovà hablò a Moisès y a Aaròn y les dio mandamiento para los hijos de Israel, y para Faraòn rey de Egipto, para que sacasen a los hijos de Israel de la tierra de Egipto. Este es aquel Aaròn y aquel Moisès a los cuales Jehovà dijo: Sacad a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejèrcitos.

Estos son los que hablaron a Faraòn rey de Egipto, para sacar de Egipto a los hijos de Israel. Moisès y Aaròn fueron estos. Cuando Jehovà hablò a Moisès en la tierra de Egipto, entonces Jehovà hablò a Moisès diciendo: Yo soy Jehovà; di a Faraòn rey de Egipto todas las cosas que yo te digo a ti. Y Moisès respondiò delante de Jehovà: He aquì, yo soy torpe de labios; ¿còmo, pues, me ha de oir Faraòn?"

En este corto relato observamos que Esdras no era un buen escritor. Muy redundante, a no ser que con esta intercalación suya tratara de armonizar un poco el disparate en que quedaba la unificación de los tres primeros relatos sin el auxilio del suyo. Pero igual quedaròn confusos.

Sobre esta cuarta versiòn de Esdras, hay dos observaciones que hacer. La primera es la marcada e insistente figuraciòn de Moisès y Aaròn en la encomienda de hablar a los hijos de Israel, hablar con el Faraòn y sacar a los hebreos de Egipto. Se insiste mucho en que la encomienda es para los dos. ¿El motivo?

Para conciliar las versiòn en la que se le da màs importancia a Moisès, con la versiòn en la que se le da màs importancia a Aaròn. Asì Esdras, a quien los eruditos bìblicos atribuyen la autorìa de esta cuarta versiòn, al integrarlas en una sola, conciliaba la tendencia preferencialista por Moisès en la versiòn musita, con la tendencia preferencialista de Aaròn en la versiòn aarònida, dàndole la misma importancia a los dos.

Tambièn existe la posibilidad de que antes de Esdras existieran otros relatos en donde se les encomendaba esta tarea de la liberaciòn a otros personajes. De esta manera, con la unificación de los cuatro relatos, al codificar el Pentateuco, Esdras terminaba con la posibilidad de que se "oficializara" un quinto, y quizàs un sexto relato sobre el hecho, y quien sabe cuantos màs.

La segunda observación es sobre lo que se dice en este cuarto relato: "Cuando Jehovà hablò a Moisès EN LA TIERRA DE EGIPTO." Cuando Moisès fue llamado por Jehovà, fue en la comarca montañosa de MADIÀN en donde moraba la tribu de los quenitas, decendientes de Abraham.

Lo notable de lo observado, es que por primera vez en el Exodo, se sugiere que Madiàn es Egipto. ¡Y lo era! ¿Por què permitìa Egipto este entrar y salir de tribus palestinas semitas nòmadas de su territorio principal que empezaba en Sinaì? Porque Palestina era parte del Imperio Egipcio. El imperio se extendìa desde el sur de la Palestina desde el golfo de Akaba, casi en lìnea recta hacia el norte hasta llegar al rìo Eufrates por el este, y de allì hacia el oeste tambièn en lìnea recta hacia el Mediterràneo, quedando en este sector con los lìmites: Al Norte, El Imperio de los Hititas y su ciudad Alepos. Al Noreste el Imperio Mitani, y al Este el desierto de Arabia. En el año en que Jehovà se identificò con Moisès en Madiàn, la Palestina era Egipto mismo.

Cuando se insite en el Antiguo Testamento diciendo que el pueblo hebreo saliò de Egipto, o que huyò de Egipto hacia la tierra prometida, es mentira. La tierra prometida en la època del Exodo era de Egipto. Al decir: Huyeron de Egipto hacia la tierra prometida; equivale a decir:

Huyeron de Egipto hacia Egipto. ¿?

Pròximo escrito en este mismo tema: LAS PLAGAS DE EGIPTO.

Roberso
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Mensaje por Roberso » Sab Ago 06, 2011 10:34 pm

LAS PLAGAS DE EGIPTO.-

Sobre la solicitud de libertad para los hebreos, la negaciòn del Faraòn a liberarlos y el castigo a Egipto con las plagas, hay tres versiones diferentes en la Biblia. Por supuesto, fueron unidas en una sola por el editor del Pentateuco: Esdras.

PRIMERA VERSIÒN.-

La primera versiòn figura en Exodo 5: 1 al 23; 6: 1; 7: 14 al 18, 20b, 21a, y 23 al 25; 8: 1 al 4; 9 al 11 y 20 al 32; 9: 1 al 7 y 13 al 34; 10: 1 al 26 y 28 al 29; 11: 1 al 8; 12: 21 al 23.

En esta narraciòn jehovatista fue hecha para las escrituras del reino de Israel por los sacerdotes musitas de Silo. Se notarà que en esta narraciòn, Moisès es el protagonista principal.


"Despuès que Moisès y Aaròn entraron a la presencia de Faraòn y le dijeron: Jehovà el Dios de Israel dice asì: Deja ir a mi pueblo a celebrarme fiesta en el desierto, Faraòn respondiò: ¿Quièn es Jehovà para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehovà, ni tampoco dejarè ir a Israel.

Y ellos dijeron: El Dios de los hebreos nos ha encontrado; iremos, pues, ahora, camino de tres dìas por el desierto, y ofreceremos sacrificios a Jehovà nuestro Dios, para que no venga sobre nosotros con peste o con espada. Entonces el rey de Egipto les dijo: Moisès y Aaròn, por què hacèis cesar al pueblo de su trabajo? Volved a vuestras tareas."


"Dijo tambièn Faraòn: He aquì el pueblo de la tierra es ahora mucho, y vosotros les hacèis cesar de sus tareas. Y mandò Faraòn aquèl mismo dìa a los cuadrilleros del pueblo que lo tenìan a su cargo, y a sus capataces, diciendo: De aquì en adelante no darèis paja al pueblo para hacer ladrillo, como hasta ahora; vayan ellos y recojan por sì mismo la paja. Y les impondrèis la misma tarea de ladrillos que hacìan antes, y no les disminuirèis nada; porque estàn ociosos, por eso levantan la voz diciendo: ¡Vamos y ofrezcamos sacrificios a nuestro Dios!

Agràvese la servidumbre sobre ellos, para que se ocupen de ella, y no atiendan a palabras mentirosas. Y saliendo los cuadrilleros del pueblo y sus capataces, hablaron al pueblo, diciendo: Asì ha dicho Faraòn: Yo no os doy paja. Id vosotros y recoged la paja donde la hallèis; pero nada se disminuirà de vuestra tarea. Entonces el pueblo se esparciò por toda la tierra de Egipto para recoger rastrojo en lugar de paja. Y los cuadrilleros los apremiaban, diciendo: Acabad vuestra obra, la tarea de cada dìa en su dìa, como cuando se os daba paja."


"Y azotaban a los capataces de los hijos de Israel que los cuadrilleros de Faraòn habìan puesto sobre ellos, diciendo: ¿Por què no habèis cumplido vuestra tarea de ladrillo ni ayer ni hoy, como antes? Y los capataces de los hijos de Israel vinieron a Faraòn y se quejaron a èl, diciendo: ¿Por què hacèis asì con tus siervos? No se da paja a tus siervos, y con todo nos dicen: Haced el ladrillo. Y he aquì tus siervos son azotados, y el pueblo tuyo es el culpable. Y èl respondiò: Estàis ociosos. sì ociosos, y por eso decìs: Vamos y ofrezacamos sacrificios a Jehovà. Id pues, ahora, y trabajad. No se os darà paja, y habèis de entregar la misma tarea de ladrillo.

Entonces los capataces de los hijos de Israel se vieron en aflicciòn, al decìrselo: No se disminuirà nada de vuestro ladrillo, de la tarea de cada dìa. Y encontrando a Moisès y a Aaròn que estaban a la vista de ellos cuando salìan de la presencia de Faraòn, les dijeron: Mire Jehovà sobre vosotros, y juzgue, pues nos habèis hecho abominables delante de Faraòn y de sus siervos, ponièndoles la espada en la mano para que nos maten."


"Entonces Moisés se volvió a Jehovà y le dijo: Señor, ¿por què afliges a este pueblo? ¿Para què me enviaste? Porque desde que yo vine a Faraòn para hablarle en tu nombre, ha afligido a este pueblo; y tù no has librado a tu pueblo.

Jehovà respondiò a Moisès: Ahora veràs lo que yo harè a Faraòn; porque con mano fuerte los dejarà ir, y con mano fuerte los echarà de su tierra."



"Entoces Jehovà dijo a Moisès: El corazón de Faraòn està endurecido, y no quiere dejar ir al pueblo. Vè por la mañana a Faraòn, he aquì que el sale al rìo, y tù ponte a la rivera delante de èl, y toma en tu mano la vara que se volvió culebra, y dile: Jehovà el Dios de los hebreos me ha enviado a ti , diciendo: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva en el desierto; y he aquì que hasta ahora no has querido oir."


PRIMERA PLAGA.-


"Asì ha dicho Jehovà: En esto conoceràs que yo soy Jehovà; he aquì yo golpearè con la vara que tengo en mi mano el agua que està en el rìo, y se convertirà en sangre. Y los peces que hay en el rìo moriràn, y hederà el rìo, y los egipcios tendràn asco de beber el agua del rìo. Y alzando la vara golpeò las aguas que habìa en el rìo, en presencia de faraón y de sus siervos; y todas las aguas que habìa en el rìo se convirtieron en sangre. Asimismo los peces que habìa en el rìo murieron; y el rìo se corrompiò tanto que los egipcios no podìan beber de èl. Y Faraòn se volvió y fue a su casa y no dio atención tampoco a esto. Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del rìopara beber porque no podìan beber de las aguas del rìo. Y se cumplieron siete dìas después que Jehovà hiriò el rìo."


SEGUNDA PLAGA.-


"Entonces Jehovà dijo a Moisès: Entra a la presencia de Faraòn y dile: Jehovà ha dicho asì: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. Y si no lo quieres dejar ir, he aquì yo castigarè con ranas todos tus territorios. Y el rìo criarà ranas, las cuales subiràn y entraràn en tu casa, en la càmara donde duermes, y sobre tu cama, y en las casas de tus siervos, en tu pueblo, en tus hornos y en tus artesas.

Y dijo Moisès a Faraòn; Dìgnate indicarme cuàndo debo orar por tì, para que las ranas sean quitadas de ti y de tus casas, y que solamente queden en el rìo. Y èl dijo: Mañana. Y Moisès respondiò: Se harà conforme a tu palabra, para que conozcas que no hay como Jehovà nuestro Dios. Y las ranas se iràn de ti y de tu pueblo, y solamente quedaràn en el rìo."


TERCERA PLAGA.-


"Jehovà dijo a Moisès: Levàntate de mañana y parte delante de Faraòn; he aquì que sale al rìo; y dile Jehovà ha dicho asì: Deja ir a mi pueblo para que me sirva. Porque si no dejas ir a mi pueblo, he aquì yo enviarè sobre ti, sobre tus siervos, sobre tu pueblo y sobre tus casas toda clase de moscas; y las casas de los egipcios vse llenaràn de toda clase de moscas, y asimismo la tierra donde ellos estèn.

Y aquèl dìa yo apartarè la tierra de Gosèn, en la cual habita mi pueblo, para que ninguna clase de moscas haya en ella, a fin de que sepas que yo soy Jehovà en medio de la tierra. Y no pondrè redenciòn ante mi pueblo y el tuyo. Mañana serà esta señal. Y Jehovà lo hizo asì, y vino toda clase de moscas molestìsimas sobre la casa de Faraòn, sobre las casas de su siervos, y sobre todo el paìs de Egipto; y la tierra fue corrompida a causa de ellas.

Entonces llamò a Moisès y a Aaròn, y les dijo: Andad, ofreced sacrificio a vuestro Dios en la tierra. Y Moisès respondiò: No conviene que hagamos asì porque ofreceríamos a Jehovà nuestro Dios la abominación de los egipcios. He aquì, si sacrificàramos la abominación de los egipcios delante de ellos, ¿no nos apedrearìan? Camino de tres dìas iremos por el desierto, y ofreceremos sacrificios a Jehovà nuestro Dios, como èl nos dirà.

Dijo Faraòn: Yo os dejarè ir para que ofrezcáis sacrificios a Jehovà vuestro Dios en el desierto con tal que no vayàis màs lejor; orad por mì. Y respondiò Moisès: He aquì, al salir yo de tu presencia, rogarè a Jehovà que las diversas clases de moscas se vayan de Faraòn, y de sus sirvos, y de su pueblo mañana, con tal que Faraòn no falte màs, no dejando ir al pueblo a dar sacrificios a Jehovà. Entonces Moisès saliò de la presencia de Faraòn, y orò a Jehovà.

Y Jehovà hizo conforme a la palabra de Moisès, y quitò todas aquellas moscas de Faraòn, de sus siervos y de su pueblo, sin que quedara una. Màs Faraòn endureciò aun esta vez su corazón, y no dejò ir al pueblo."


CUARTA PLAGA.-


"Entonces Jehovà dijo a Moisès: Entra a la presencia de faraón, y dile: Jehovà , el Dios de los hebreos, dice asì: Deja ir a mi pueblo para que me sirva. Porque si no lo quieres dejar ir, y lo sostienes aùn, he aquì la mano de Jehovà estarà sobre tus ganados que estàn en el campo, caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas, con plaga gravìsima. Y Jehovà harà separaciòn entre los ganados de Israel y los de Egipto, de modo que nada muera de todo lo de los hijos de Israel. Y Jehovà fijò plazo, diciendo: Mañana harà Jehovà esta cosa en la tierra.

Al dìa siguiente Jehovà hizo aquello, y muriò todo el ganado de Egipto, mas el ganado de los hijos de Israel no muriò uno. Entonces Faraòn enviò, y he aquì que del ganado de los hijos de Israel no habìa muerto uno. Màs el corazón de Faraòn se endureciò, y no dejò ir al pueblo."


QUINTA PLAGA.-


"Entonces Jehovà dijo a Moisès: Levàntate de mañana, y ponte delante de Faraòn, y dile: Jehovà el Dios de los hebreos, dice asì: Deja ir a mi pueblo, para que me sirvan. Porque yo enviarpe esta vez todas mis plagas a tu corazón, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra. Porque ahora yo extenderà mi mano para herirte a ti y a tu pueblo de plaga, y seràs quitado de la tierra.

Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra. ¿Todavìa te ensoberbeces contra mi pueblo, para no dejarlos ir?

He aquì que mañana a estas horas yo harè llover granizo muy pesado, cual nunca hubo en Egipto, desde el dìa en que se fundò hasta ahora. Envìa, pues, A RECOGER TU GANADO y todo lo que tienes en el campo, porque todo hombre o animal que se halle en el campo, y no sea recogido a casa, el granizo caerà sobre èl y morirà.

De los siervos de Faraòn, el que tuvo temor de la palabra de Jehovà hizo huir sus criados Y SU GANADO a casa; mas el que no puso en su corazón la palabra de Jehovà, dejò sus criados Y SU GANADO en el campo. Y Jehovà dijo a Moisès: Extiende tu mano hacia el cielo para que venga granizo a yoda la tierra de Egipto sobre los hombres, y SOBRE LAS BESTIAS, y sobre toda la hierba del campo en el paìs de Egipto. Y Moisès extendiò SU VARA hacia el cielo, y Jehovà hizo tronar y granizar, y el fuego se descargò sobre la tierra de Egipto.

Hubo, pues, granizo, y fuego mezclado con el granizo, tan grande, cual nunca hubo en la tierra de Egipto desde que fue habitada. Y aquèl granizo hiriò en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, asì los hombres COMO LAS BESTIAS; asimismo destrozò el granizo TODA LA HIERBA DEL CAMPO, Y DESGARRÒ TODOS LOS ÀRBOLES DEL PAÌS. Solamente en la tierra de Gosèn, donde estaban los hijos de Israel, no hubo granizo."


"Entonces Faraòn enviò a llamar a Moisès y a Aaròn, y les dijo: He pecado esta vez; Jehovà ES JUSTO, y yo y mi pueblo impìos. Orad a Jehovà para que cesen los truenos de Dios y el granizo, y yo os dejarè ir, y no os detendrè màs. Y le respondiò Moisès: Tan pronto salga yo de la ciudad EXTENDERÈ MIS MANOS A JEHOVÀ, y los truenos cesaràn y no habrà màs granizo; para que sepas que de Jehovà es la tierra. PERO YO SÈ QUE NI TÙ NI TUS SIERVOS TEMERÈIS TODAVÌA la presencia de Jehovà Dios. El lino, pues, y la cebada fueron destrozados porque la cebada estaba ya espigada, y el lino en caña. Mas el trigo y el centeno no fueron destrozados porque eran tardìos.

Y salido Moisès de la presencia de Faraòn, fuera de la ciudad, extendiò sus manos a Jehovà y casaron los truenos y el granizo, y la lluvia no cayò màs sobre la tierra. Y viendo faraón que la lluvia habìa cesado, y el granizo y los truenos, se obstinò en pecar, y endurecieron su corazón èl y sus siervos."


SEXTA PLAGA.-


"Jehovà dijo a Moisès: Entra a la presencia de Faraòn; PORQUE YO HE ENDURECIDO SU CORAZÒN, y el corazón de sus siervos, PARA MOSTRAR ANTE ELLOS estas mis señales, y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que yo hice en Egipto, y mis señales que hice ante ellos; PARA QUE SE SEPA QUE YO SOY JEHOVÀ.

Entonces vinieron Moisès y Aaròn a Faraòn, y le dijeron: JEHOVÀ EL DIOS DE LOS HEBREOS ha dicho asì: ¿Hasta cuando no querràs humillarte delante de mì? Deja ir a MI PUEBLO para que me sirva. Y si aùn reùsas dejarlo, he aquì que mañana yo traerè sobre el territorio la langosta, la cual cubrirà la faz de la tierra, de modo que no pueda verse la faz de la tierra, y ella comerà lo que escapò, lo que quedò del granizo, y comerà asimismo TODO ÀRBOL QUE OS FRUCTIFICA EN EL CAMPO. Y llenarà tus casas, y las casas de todos tus siervos, y las casas de todos los egipcios, cual nunca tuvieron tus padres ni tus abuelos, desde que ellos fueron sobre la tierra hasta hoy. Y se volvió y saliò delante de Faraòn.

Entonces los siervos de Faraòn le dijeron: ¿Hasta cuando serà este hombre un lazo para nosotros? Deja ir a estos hombres, para que sirvan a Jehovà su Dios. ¿ACASO NO SABES TODAVÌA QUE EGIPTO ESTÀ YA DESTRUÌDO? Y Moisès y Aaròn volvieron a ser llamados ante Faraòn, el cual les dijo: Andad, servid a Jehovà vuestro Dios. ¿Quiènes son los que han de ir? Moisès respondiò: Hemos de ir con nuestros niños, con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas; con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir; porque es nuestra fiesta solemne para Jehovà. Y èl les dijo: ¡Asì sea Jehovà con vosotros! ¿Còmo os voy a dejar ir a vosotros y a vuestros niños? ¡Mirad como el mal està delante de vuestro rostro! No serà asì; id ahora vosotros los varones y servid a Jehovà, pues esto es lo que vosotros pedisteis. Y los echaron de la presencia de Faraòn."

"Entonces Jehovà dijo a Moisès: EXTIENDE TU MANO sobre la tierra de Egipto para traer langosta, a fin de que suba sobre el paìs de Egipto, y consuma todo lo que el granizo dejò.

Y extendiò Moisès SU VARA sobre la tierra de Egipto, y Jehovà trajo un viento oriental sobre el paìs todo aquel dìa y toda aquella noche; y al venir de la mañana el viento oriental trajo la langosta sobre toda la tierra de Egipto, y se asentò en todo el paìs de Egipto en tan gran cantidad como no la hubo antes ni la habrà después; y cubriò la faz de todo el paìs, y obscureciò la tierra; y consumiò TODA LA HIERBA DE LA TIERRA, y TODO EL FRUTO DE LOS ÀRBOLES QUE HABÌA DEJADO EL GRANIZO; no quedò cosa verde en àrboles ni en la hierba del campo, en toda la tierra de Egipto."

"Entonces Faraòn se apresurò a llamar a Moisès y a Aaròn y dijo: He pecado contra Jehovà vuestro Dios, y contra vosotros. Mas os ruego haora que perdonèis mi pecado solamente esta vez, y que orèis a Jehovà vuestro Dios que me quite de mì al menos esta plaga MORTAL. Y saliò Moisès de delante de Faraòn y orò a Jehovà. Entonces Jehovà trajo un fortìsimo viento occidental, y quitò la langosta. Y LA ARROJÒ EN EL MAR ROJO; ni una langosta quedò en todo el paìs de Egipto. Pero Jehovà ENDURECIÒ EL CORAZÒN de Faraòn, y èste no dejo ir a los hijos de Israel."


SÈPTIMA PLAGA.-


"Jehovà dijo a Moisès: EXTIENDE TU MANO hacia el cielo para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera LAS PALPE. Y extendiò Moisès SU MANO hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres dìas NINGUNO VIO A SU PRÒJIMO, ni nadie se levantò de su lugar en tres dìas; mas todos los hijos de Israel tenìan luz en sus habitaciones.

Entonces Faraòn hizo llamar a Moisès, y dijo: Id, servid a Jehovà; solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas; vayan tambièn vuestros niños con vosotros. Y Moisès respondiò: Tù tambièn nos daràs sacrificios y holocaustos que sacrificaremos para Jehovà, nuestro Dios. Nuestros ganados iràn tambièn con nosotros; no quedarà ni una pezuña; porque de ellos hemos de tomar para servir a Jehovà nuestro Dios, y no sabemos con què hemos de servir a Jehovà hasta que lleguemos allà. Y le dijo Faraòn: Retìrate de mì; guàrdate que no veas màs mi rostro, porque en cualquier dìa que vieres mi rostro, moriràs. Y Moisès respondiò: Bien has dicho: NO VERÈ MÀS TU ROSTRO."


OCTAVA PLAGA.-


"Jehovà dijo a Moisès: Una plaga traerè aùn sobre Faraòn y sobre Egipto, después de la cual èl os dejarà ir de aquì del todo. Habla ahora al pueblo, y que cada uno pida a su vecino, y cada uno a su vecina, alhajas de plata y de oro. Y Jehovà dio gracia al pueblo en los ojos de los egipcios. Tambièn Moisès era tenido por gran varòn en la tierra de Egipto, a los ojos de los siervos de Faraòn, y a los ojos del pueblo.

Dijo, pues, Moisès: Jehovà ha dicho asì: A la medianoche yo saldrè por en medio de Egipto. Y MORIRÀ todo primogènito en tierra de Egipto desde el primogènito de Faraòn que se sienta en su trono, hasta el primogènito de la sierva, Y TODO PRIMOGÈNITO DE LAS BESTIAS. Y habrà gran clamor en Egipto, cual nunca hubo, ni jamàs lo habrà."

"Pero contra todo los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverà su lengua para que sepàis que Jehovà HACE DIFERENCIA entre los egipcios y los israelitas. Y descenderán a mì todos estos tus siervos, e inclinados delante de mì diràn: Vete, tù y todo tu pueblo que està debajo de ti, y después de esto yo saldrè. Y SALIÒ MUY ENOJADO DE LA PRESENCIA DE FARAÒN.

Y Moisès convocò a todos los ancianos de Israel, y les dijo: Sacad y tomàos corderos por vuestras familias y SACRIFICAD LA PASCUA, Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estarà en el lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estarà en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana. Porque Jehovà PASARÀ HIRIENDO A LOS EGIPCIOS; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasarà Jehovà aquella puerta Y NO DEJARÀ ENTRAR AL HERIDOR en vuestras casas PARA HERIR."


COMENTARIOS SOBRE EL PRIMER RELATO:


¡Si señor! En esta primera narración de ocho plagas (¿?), Moisès es la estrella. Aunque en algunas entrevistas con el faraón es acompañado por su hermano Aaròn que no pronuncia ni media palabra, y en otras ocasiones Moisès va solo. Y esto es muy extraño, ya que según Ex. 4: 10, Moisès le dice a Jehovà: "¡Ay Señor! Nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tù hablas con tu siervo; porque soy tardo en el hablar, y torpe de lengua."

En Ex. 4: 14, dice: " Entonces Jehovà se enojò contra Moisès, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aaròn, levita, y que èl habla bien?

Y en Ex. 4: 16, Jehovà le dice, refirièndose a Aaròn: Y èl hablara por ti al pueblo; EL TE SERÀ A TI EN LUGAR DE BOCA."

Pero según este relato jehovatista, con la misma autorìa de los versìculos que acabo de citar, eso no fue verdad ya que no se cumple con el ofrecimiento de Aaròn como portador de la palabra de Jehovà ante la dificultad de Moisès, y Aaròn queda eliminado como boca de Moisès. En este relato, porque en otro si que se suelta.

El milagro, según la definición. Es: "Acto del poder divino superior al natural."

Lo que se define como milagros, son sucesos inexplicables que son positivos o beneficiosos para la humanidad, ya sea que se manifiesten individualmente o colectivamente. Pero, ¿còmo calificar de milagro a la destrucción y a la mortandad?

Quizàs se podrìa catalogar como milagro el hecho de que estas calamidades NATURALES, y ya veremos por què; no hayan alcanzado al pueblo "elegido" del dios que provoca estas plagas destructivas.

¡Ahora! Sobre las plagas traìdas a Egipto por Jehovà, según la Biblia, veamos lo que nos dice el excelente escritor Werner Keller en su exitoso, laborioso y bien documentado libro: Y LA BIBLIA TENÌA RAZÒN, catorceava ediciòn de Ediciones Omega, S. A., Barcelona, España, Capìtulo III, pàginas 124 y 125:

"No existe por ahora ningùn documento extra bìblico que pueda aducirse en pro del hecho de las plagas que tuvieron efecto en tiempos de Moisès. Pero las plagas no son inverosímiles ni poco frecuentes. Precisamente forman parte integrante del colorido local egipcio: "Las aguas del Nilo se convirtieron en Sangre." "Subieron ranas y cubrieron toda la tierra de Egipto." "Vinieron mosquitos y tàbanos y una peste sobre el ganado y pùstulas eruptivas", y finalmente granizo, langostas y tinieblas. (Ex. 7-10)."

Todas estas cosas que cita la Bliblia las està sufriendo Egipto hasta nuestros dìas. Tal sucede, por ejemplo. Con el Nilo Rojo."

"Los materiales de aluviòn procedentes de los lagos de Abisinia colorean el agua del rìo especialmente en la parte superior de su curso, y esa coloraciòn adquiere, muchas veces, un matiz rojo obscuro tirando a pardo. Las aguas adquieren un aspecto muy parecido al de la sangre.

En las èpocas de las inundaciones aumentan las "ranas" y tambièn los "mosquitos", a veces en forma tan considerable, que se convierten en verdaderas plagas.

Algo semejante sucede con los tàbanos. No es raro que lleguen a invadir extensas regiones, penetran en los ojos, en la nariz y en las orejas, dando lugar a acerbos dolores."

"En cuanto a "pestes del ganado" las hay frecuentes en todo el mundo. Y por lo que se refiere a las "pùstulas" que invaden tanto al hombre como a los animales, puede tratarse del llamado sarpullido o sarna del Nilo. Consiste en erupciones que producen una gran comezòn, son contagiosas y, a menudo, se convierten en ùlceras terribles. Esta fea enfermedad de la piel tambièn amenaza a Moisès como castigo al cruzar el desierto: "Y Yahvè te herirà con las ùlceras de Egipto, con almorranas, con sarna, con tiña, de que no curaràs." (Deut. 28, 27) "

"El pedrizco es verdaderamente raro en el Nilo, pero no desconocido. La època màs propicia para que ocurra son los meses de Enero a Febrero. En cambio las "nubes de langostas" constituyen catàstrofes muy frecuentes y tìpicas en los paìses de Oriente. Igual ocurre con las repentinas tinieblas. El chamsin, designado vulgarmente con el nombre de simùn, es un viento ardiente que arrastra masas considerables de arena, las cuales ocultan la luz del sol, le dan un aspecto mate y amarillento y hacen que, en pleno dìa, apenas si se vea.

Sòlo la muerte del "primogènito" es una plaga para la cual no existe explicación alguna. (Ex., 12)"

Sobre lo inexplicable de la muerte de los primogènitos, y sobre otras de las plagas, tiene una explicación el egiptòlogo Hans Goedike de la Universidad John Hopkins de Baltimore, Maryland, USA; quien sostiene que todo se debiò a una actividad volcànica en el mar Egeo, en el siglo XV AC. Una de las peores catàstrofes naturales de la historia de la humanidad. La isla volcànica de Santorini, luego de una gran actividad eruptiva, explotò en el mar Egeo.

Los geòlogos indican que los fenómenos posteriores a las grandes erupciones volcànicas, son similares a las plagas bìblicas.

Dice Ronald Schiller, comentarista de la explicación que el egiptòlogo Hans Goedike sobre los fenómenos antes del Exodo, y sobre el Exodo mismo, que: "Las aguas del Nilo en Egipto se volvieron rojas como la sangre matando los peces y haciendo huir a tierra las ranas; el polvo esparcido en los cielos dejò la tierra en tinieblas durante tres dìas; oculto el sol, bajò la temperatura haciendo que la lluvia se convirtiera en granizo; Los vientos huracanados arrastraron mangas de langostas que acabaron con las cosechas, con lo cual las bestias murieron de hambre; los insectos surgidos de los cadáveres en putrefacción, y de las nuevas marismas llevaron a la enfermedad a hombres y animales. Murieron tantos, que se equipararon con la muerte del "primogènico" de cada familia del pueblo del faraón."

Con la explicación de estas dos opciones, con mucha lògica y aceptables las dos, pasaremos a comentar esta narración sobre las plagas que hasta ahora son ocho.

Este relato tiene algunas exageraciones. Una de ellas es cuando le mandan al pueblo hebreo a que busquen ellos mismos la paja para hacer ladrillos, ya que si querìan hacer sacrificios a su dios era porque estaban ociosos. La paja les era entregada a ellos para esta tarea, pero a partir de la primera entrevista de Moisès con el faraón, èste ordenò que se le sumara esta tarea a los hijos de Israel.

Dice la Biblia exageradamente: "Entonces el pueblo SE ESPARCIÒ POR TODA LA TIERRA DE EGIPTO para recoger rastrojo en lugar de paja."

Ellos, los hebreos, estaban construyendo para el faraón, según lo que dice en Ex. 1: 11, las ciudades de almacenaje de Pitòn y Rameneses. Estas dos ciudades estaban en Gosèn, en la misma tierra donde ellos se habìan asentado 429 años antes, en tiempos de Josè hijo de Israel. Era una zona con toda la paja y el rastrojo que se necesitaba para la tarea encomendada sin tener que dar un paso fuera de Gosèn que era su gueto.

Segùn la Biblia, la esclavitud empieza a los 150 años de haber llegado a Egipto, que fue cuando el nuevo Faraòn se dio cuenta de que ese pueblo crecìa desmesuradamente y aprovechaban el suelo de Egipto sin rendir ningùn beneficio a la naciòn.

Si lo aanalizamos desde el punto de vista de un problema de estado, no es criticable que el Faraòn exigiera trabajo a cambio.

Estos pastores de ganado menor habìan sido por 150 años sus propios amos. No habìan tenido rey, ni control de estado, solamente eran dirigidos por sus ancianos. Estuvieron felices y despreocupados gracias a la influencia de Josè, y un poco después mientras durò el recuerdo de èste y su influencia con los faraones anteriores. En cuanto el nuevo Faraòn empezó a exigirles trabajo e impuestos a cambio de su permanencia en territorio egipcio, ya no les gustò el asunto.

Otra exageración en esta primera narración de las plagas, es que Moisès y Aaròn entraban y salìan del palacio del Faraòn como si este fuera de ellos. Hasta una cuadrilla de capataces hebreos fue a quejarse al Faraòn porque eran azotados, e inexplicablemente le dicen al Faraòn: "Y el pueblo tuyo es el culpable."

El pueblo no era el que los azotaba, si en verdad lo hacìan, ni les habìa encomendado la construcciòn de Pitòn y Rameneses. El pueblo tampoco les habìa encomendado la tarea de buscar la paja para los ladrillos. Estas eran tareas impuestas por la administración faraònica, no por el pueblo egipcio.

La ùnica explicación a esta culpabilidad atribuìda al pueblo egipcio, no es sino un truco del autor, (o autores), del relato para justificar la muerte de tanto egipcio inocente que provocò Jehovà con sus plagas. ¡Repito! Segùn lo que dice el relato.

Jehovà tambièn justifica estas matanzas de hombres y animales cada vez que vienen, cuando dice: "EL CORAZÒN DE FARAÒN ESTÀ ENDURECIDO." ¿Còmo no iba a estar endurecido si èl mismo se lo estaba endureciendo, según confesiòn propia para demostar quien era Jehovà, (¿?). ¿Por què no le ablandò el corazón para que los dejara ir desde la primera petición de libertad que hizo Moisès? Hubiese sido mejor conseguir la libertad sin la mortandad que causò haberle ENDURECIDO EL CORAZÒN al Faraòn para que no los dejara ir. ¿No lo logrò Gandhi, libertad sin muertes? ¿Fue Gandhi màs grande que jehovà?

Màs tarde Jehovà le dice a Moisès que le diga a Faraòn: "Deja ir a mi pueblo PARA QUE ME SIRVA en el desierto." ¡Què futuro el de ese pobre pueblo! Dejar la servidumbre de Egipto para caer en la servidumbre de Jehovà. Librarse de la tiranìa de Egipto para caer en la tiranìa de Jehovà. Y miren que fue dura esa tiranìa: La de Jehovà, la de Moisès y la de los sacerdotes.

Las explicaciones sobre la plaga del rìo, que no es otra cosa que lo que se conoce como el Nilo rojo, y sobre lo cual se tratò antes, se vuelven una realidad cuando cuando se dice que los egipcios estaban acostumbrados al Nilo rojo. Y estaban tan acostumbrados, porque cuando Moisès "volvió sangre las aguas del Nilo, (según este relato), ¿cuàl fue la reacciòn del Faraòn ante el hecho? Se dice en el Èxodo: "Y Faraòn se volvió y fue a su casa Y NO DIÒ ATENCIÒN TAMPOCO A ESTO."

Cuando vino la plaga de las moscas, se dice que en Gosèn, ni una clase de moscas hubo. Esto no es de extrañar, y serà comprendido màs por la gente que vive a la orilla del mar. Los vientos alejan a estos insectos de la costa haciendo estas tierras soportables de estas plagas, y Gosèn es tierra de vientos.

La cuarta plaga dirigida sobre los ganados, dice en la Biblia: "Al dìa siguiente Jehovà hizo aquello, Y MURIÒ TODO EL GANADO DE EGIPTO." Una clara demostración de crueldad animal, indigna de un dios. No obstante, en la plaga de la muerte de los primogènitos, dice en la Biblia que morirà tambièn: "TODO PRIMOGÈNITO DE LAS BESTIAS." Generalmente se utiliza esta expresión para referirse a los animales de carga. Pero en Egipto, si le hacemos caso a la Biblia y al relato que nos ocupa, ni caballos, ni asnos, ni camellos, porque todos habìan muerto. ¡Ademàs! ¿Què culpa tenìan las pobres bestias de que Jehovà ENDURECIERA EL CORAZÒN del Faraòn? ¡Insisto! Sòlo es crueldad animal.

Todavìa, luego de la plaga en que MURIÒ TODO EL GANADO DE EGIPTO, la siguiente plaga fue la de el granizo. Cuando Moisès le anuncia esa plaga al Faraòn, le dice: "Envìa, pues, a RECOGER TU GANADO y todo lo que tienes en el campo; porque todo hombre o animal que se halle en el campo, y no sea recogido a casa, el granizo caerà sobre èl y morirà." ¿Què GANADO iban a recoger si ya habìa muerto todo? ¡Cosas de la Biblia!

En esta granizada se dice que: "Hubo, pues, granizo y fuego mezclado con el granizo." Esta barbaridad se repite en el Apocalipsis. Pudo haber una tormenta elèctrica junto con la del granizo pero jamàs GRANIZO Y FUEGO como se especula en esta narración. Granizo y fuego es igual a AGUA.

El granizo, dice en el Èxodo: "DESTROZÒ TODA LA HIERBA DEL CAMPO, Y DESGAJÒ TODOS LOSÀRBOLES DEL PAÌS." Pero después de decir esto, màs adelante se dice que el trigo y el centeno no fueron destrozados porque eran tardìos. Esto se dice, porque de no ser asì, la plaga de langostas que venìa, no iba a encontrar que arrasar. El granizo destrozò toda la hierba del campo, fue tan fuerte que desgajò todos los àrboles, pero el trigo y el centeno no. ¡Por Dios!

Al anunciar la plaga de la langosta, hay algo muy curioso. Empieza el anuncio en Ex. 10: 3, en donde se dice: "Entonces vinieron MOISÈS y AARÒN a Faraòn." Pero cuando termina el anuncio de la plaga de langostas, dice en Ex. 10: 6 "Y se volvió y saliò delante de Faraòn."

Extraño. Entraron dos y saliò uno solo.

Cuando llegaron las langostas, dice la Biblia: "Y consumiò TODA LA HIERBA DE LA TIERRA Y TODO EL FRUTO DE LOS ÀRBOLES." ¿De què hierba y de què àrboles hablan? TODA LA HIERBA DEL CAMPO habìa sido destrozada por el granizo; y TODOS LOS ÀRBOLES DEL PAÌS DESHAJADOS. ¿Què fruto puede dar un àrbol que ya no existe, porque fue desgajado por el granizo?

Despuès de la plaga de las tinieblas Faraòn manda por Moisès y se inicia un regateo porque Moisès querìa sacar el ganado y Faraòn no querìa. Al finalizar la entrevista, Faraòn le dicte a Moisès: "Retìrate de mì; guàrdate que no veas màs mi rostro, porque en cualquier dìa que vieses mi rostro, moriràs. Y Moisès respondiò: Bien has dicho: MO VERÈ MÀS TU ROSTRO. (Ex. 10:29)."

Un capìtulo después, Moisès anuncia la plaga que matarà a los primogènitos, y en Ex. 11: 8, dice: "Y saliò, (Moisès), muy enojado de la presencia de Faraòn." Ya Moisès habìa sido amenazado de muerte si veìa de nuevo el rostro de Faraòn, y Moisès habìa confirmado que no lo harìa màs. Sin embargo volvió a ver el rostro de Faraòn. ¿Desliz del autor? ¿Errònea inspiración divina?

Al final de este relato Jehovà le dice a Moisès que ordene al pueblo hebreo a saquear la plata y el oro de los egipcios. Pero enseguida se dice hipócritamente que: " JEHOVÀ DIO GRACIA AL PUEBLO EN LOS OJOS DE LOS EGIPCIOS." Los egipcios no eran masoquistas. ¿Los estàn saqueando y "van a ver con buenos ojos" a sus saqueadores' Pero ese anticipo de obtener oro y plata no es màs que un adelanto de el autor de este relato pro mosaico, para en adelante desacreditar a Aaròn con el caso del becerro de oro que analizaremos en su oportunidad.

Pero tambièn se dice hipócritamente en Ex. 11: 3 "Tambièn Moisès era tenido por GRAN VARÒN en la tierra de Egipto, a los ojos de los siervos de Faraòn, y a los del pueblo." ¿Què hizo Moisès para corresponder con esa estimaciòn de GRAN VARÒN? Segùn Ex. 11: 5, Moisès dijo: "Y morirà todo primogènito de la tierra de Egipto." ¡Ah! La correspondencia de la estimaciòn por parte de este GRAN VARÒN.

Finalmente se establece un rito de sangre para que Jehovà no deje entrar AL HERIDOR en las casas de los hebreos que las manda a diferenciar de las de los egipcios porque escarpia untadas en el dintel y en los dos postes de las puertas con sagre de cordero.

Este sòlo es un rito para impresionar al lector de la Biblia ya que con sangre o sin sangre en las puertas, las casas de los hebreos no podìan ser confundidas con las de los egipcios ya que los primeros viviàn en Gosèn, bien aparte y bien lejos del pueblo egipcio. Tambièn serìa muy difícil esta tarea de ir de puerta en puerta eliminando primogènitos, para ser cumplida en una sola noche.


SEGUNDA VERSIÒN DE LAS PLAGAS.-


Asì como en el primer relato de las plagas la estrella es Moisès, en este segundo relato unido al primero en uno solo, la estrella es Aaròn. La autoria es de los sacerdotes de Judà de tiempos del rey Ezequìas y de su reforma religiosa.

Este relato figura en Ex. 7: 10 al 13, 19, 20(a), 21(b) y 22; 8: 5 al 8 y 12 al 19; ): 8 al 12.


"Vinieron, pues, Moisès y Aaròn, he hicieron como Jehovà lo habìa mandado. Y echò Aaròn SU VARA delante de Faraòn y de sus siervos, y se hizo culebra. Entonces llamò tambièn sabios y hechiceros, he hicieron lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos, pues echò cada uno su vara las cuales se volvieron culebras; mas LA VARA DE AARÒN devorò las varas de ellos. Y EL CORAZÒN DE FARAÒN SE ENDURECIÒ, y no los escuchò como Jehovà lo habìa dicho."


PRIMERA PLAGA.-


"Y jehovà dijo a Moisès: DI A AARÒN: TOMA TU VARA, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre los rìos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depòsitos de agua, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la regiòn de Egipto, asì en los vasos de madera como en los de piedra. Y Moisès y Aaròn hicieron como Jehovà lo mandò. Y hubo sangre por toda la tierra de Egipto."


SEGUNDA PLAGA.-


"Y Jehovà dijo a Moisès: Di a Aaròn: EXTIENDE TU MANO CON TU VARA sobre los rìos, arroyos y estanques, para que haga subir ranas sobre la tierra de Egipto. Entonces AARÒN EXTENDIÒ SU MANO sobre las aguas de Egipto y subieron ranas que cubrieron la tierra de Egipto. Y los hechiceros HICIERON LO MISMO con sus encantamientos, e hicieron venir ranas sobre la tierra de Egipto.

Entonces Faraòn llamò a Moisès y a Aaròn, y les dijo: Orad a Jehovà para que quite las ranas de mì y de mi pueblo, y dejarè ir a tu pueblo para que ofrezca sacrificios a Jehovà. Entonces salieron Moisès y Aaròn de la precencia de Faraòn.

Y clamò Moisès a Jehovà tocante a las ranas que habìa mandado a Faraòn.

E hizo Jehovà conforme a la palabra de Moisès, y murieron las ranas de las casas, de los cortijos y de los campos. Y las juntaron en montones y apestaba la tierra. Pero viendo Faraòn que le habìan dado reposo, ENDURECIÒ SU CORAZON, como Jehovà lo habìa dicho."


TERCERA PLAGA.-


"Entonces Jehovà dijo a Moisès: Di a Aaròn: EXTIENDE TU VARA y golpea el polvo de la tierra, para que se vuelva piojos por todo el paìs de Egipto. Y ellos hicieron asì; y AARÒN EXTENDIÒ SU MANO CON SU VARA, y golpeò el polvo de la tierra, el cual se volvió piojos, asì en los hombres como en las bestias; todo el polvo de la tierra se volvió piojos EN TODO EL PAÌS DE EGIPTO. Y los hechiceros hicieron asì tambièn para sacar piojos con sus encantamientos; pero no pudieron. Y hubo tanto en los hombres como en las bestias. Entonces los hechiceros dijeron a Faraòn: DEDO DE DIOS es èste. Màs el corazón de Faraòn SE ENDURECIÒ, y no los escuchò, como Jehovà lo habìa dicho."


CUARTA PLAGA.-


"Y Jehovà dijo a Moisès y a Aaròn: Tomad puñados de ceniza de un horno, y la esparcirà Moisès hacia el cielo delante de Faraòn, y vendrà a ser polvo sobre toda la tierra de Egipto y producirà sarpullido con ùlceras en los hombres y en las bestias , por todo el paìs de Egipto.

Y tomaron ceniza del horno, y se pusieron delante de Faraòn, y la esparciò Moisès hacia el cielo; y hubo sarpullido que produjo ùlceras tanto en los hombres como en las bestias. Y los hechiceros no podìan estar delante de Moisès a causa del sarpullido en los hechiceros y en todos los egipcios. PERO JEHOVÀ ENDURECIÒ EL CORAZÒN de Faraòn, y no los oyò, como Jehovà lo habìa dicho a Moisès."


COMENTARIOS SOBRE EL SEGUNDO RELATO:


En el primer relato, era Moisès el que alzaba los brazos y la vara. En este relato es Aaròn el que lo hace. Pero a pesar de eso el autor de este relato no es tan egoìsta como el autor del primer relato en el que Aaròn era un cero a la izquierda, y le permite a Moisès la producción de la plaga del sarpullido.

Tambièn es importante notar que en este relato aarònida, las plagas no son 8 como en el primer relato musita sino que son 4.

En este relato, los hechiceros de Faraòn se ponen a compatir en ilusionismo con Aaròn y Moisès, aunque este relato tambièn tiene algunas exageraciones. Esta bièn. Existen algunas especies de culebras que se comen a otras, pero en el caso que vemos es ilusionismo, no es real. El colmo de la exageración es decir: "Mas la vara de Aaròn "devorò" las varas de ellos." ¡Por Dios!

Despuès que Aaròn habìa convertido en sangre las aguas, (Ex. 7: 19), Moisès tambièn las convierte en sangre, (Ex. 7:20). Esto es muy incoherente para estar en un "libro Santo" de "inspiración divina". Jehovà le ordena primero a Aaròn a travès de Moisès para que lo haga; y Aaròn lo hace. Pero tambièn Jehovà le da la orden a Moisès para que Moisès lo haga, y Moisès lo hace. Màs sangre no pudo haber en Egipto con esta duplicidad de volver sangre las aguas de Egipto.

Si analizamos las dos aguas sangrientas, el trabajo de Moisès sòlo convirtió en sangre las aguas del rìo Nilo. Pero el sangriento trabajo de Aaròn, convirtió en sangre las aguas de los rìos de Egipto, cuando es bien sabido que Egipto es el Nilo. Tambièn convirtió en sangre los arroyos, los estanques, y todos los depòsitos de agua; hasta la que habìa en los vasos de madera y de piedra. Los sacerdotes aarònidas que escribieron este relato, tenìan que poner al trabajo de Aaròn, màs efectivo que al trabajo de Moisès. ¡En fin!

Pero hay otra contradicción. Aaròn, dice este relato bìblico: Convirtiò toda el agua de Egipto en sangre: "Y hubo sangre en toda la tierra de Egipto." Pero en el primer relato musita, dice en Ex. 7: 24: "Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del rìo para beber porque no podìan beber de las aguas del rìo." Un pozo es un depòsito de agua, y según el relato aarònida, se convirtieron en sangre todos los depòsitos de agua. ¡Tremenda contradicción!

Segùn el relato musita, las aguas estuvieron asì por siete dìas. En el trabajo de Aaròn no se dice por cuàntos dìas. Ninguno de los dos relatos dice que las aguas de Gosèn no se convirtieron en sangre, por lo tanto debieron padecer lo mismo al decir el relato que hubo sangre en toda la tierra de Egipto..y Gosèn es Egipto.

¿Quipen tiene la razòn? ¿El autor del primer relato o el del segundo relato? ¿A quièn "inspiro" Dios?

Todos sabemos que la sangre a la intemperie se coagula, por lo tanto el Nilo dejò de ser rìo por siete dìas y se convirtió en un gran coàgulo, al igual que todas las aguas, hasta la de los vasos. Pero no todo el Nilo estaba en Egipto. ¿Què sucediò con las otras dos terceras partes de rìo Nilo? ¿Se coagularon tambièn? ¿No se coagularon? La ficciòn està basada en probabilidades sin comprobación cientìfica. El Nilo convertido en coàgulo, ni siquiera se podrìa catalogar como ficciòn.

¡En fin! La plaga del Nilo convertido en sangre, està duplicada en "la palabra de Dios".

La plaga de las ranas, es anunciada por Moisès a Faraòn y ejecutada por Aaròn. Pero hay una incoincidencia entre el anuncio y la ejecución. Moisès le dice a Faraòn, según Ex. 8: 11, que si deja ir al pueblo: "Y las ranas se iràn de ti, y de tus casas, y de tus siervos y de tu pueblo, y solamente quedaràn en el rìo."

En la ejecución de esta peste por parte de Aaròn, las ranas no volvieron al rìo, ni se fueron, pues, según Ex. 8: 13 y 14: " Y murieron las ranas de las casas, de los cortijos y de los campos. Y las juntaron en montones, y apestaba la tierra."

Tambièn en este segundo relato, se insiste mucho en EL ENDURECIMIENTO DEL CORAZÒN DE FARAÒN, pero ya sabemos que era poirque el mismo Jehovà se lo endurecìa, para lucirse ante Egipto.

Pero en este relato hay una plaga que no figura en el primer relato. "Aaròn EXTENDIÒ SU MANO CON SU VARA, y golpeò el polvo de la tierra, el cual se volvió piojos, asì en los hombres como en las bestias; TODO EL POLVO DE LA TIERRA SE VOLVIÒ PIOJOS en todo el paìs de Egipto. Aquì no se piensa para esgrimir exageraciones. ¿Alguien, siquiera alguien, al leer esto se pone a pensar la cantidad de polvo, asì sea superficial que existe en un paìs como para aceptar que: "TODO EL POLVO DE LA TIERRA SE VOLVIÒ PIOJOS EN TODO EL PAÌS DE EGIPTO."?

Tambièn en este relato hay una nueva plaga, pero esta es ejecutada por Moisès. El sarpullido. Ya sobre esto se ha comentado sobre las probables causas de las plagas, al finalizar el primer relato.

Estas dos nuevas plagas del relato aarònida màs las ocho del relato musita, al juntarse los dos relatos, hacen las diez plagas conocidas.


TERCER RELATO.-


El tercer relato, si bien no es justo llamarlo asì, corresponde a interpolaciones del autor de la fusiòn de los dos primeros relatos en uno solo, Esdras, a manera de tratar de armonizarlos, aunque no logra su cometido porque igual quedò la fusiòn desarmonizada.

Estas interpolaciones figuran en Ex. 9: 35; 10: 27, y 11: 9 y 10.

"Y el corazón de Faraòn se endureciò, y no dejò ir a los hijos de israel como Jehovà lo habìa dicho por medio de Moisès."

"Pero Jehovà endureciò el corazón de Faraòn, y no quiso dejarlos ir."

"Y Jehovà dijo a Moisès: Faraòn NO OS OIRÀ, para que MIS MARAVILLAS se multipliquen en la tierra de Egipto. Y Moisès y Aaròn hicieron todos estos prodigios delante de Faraòn; pues JEHOVÀ HABÎA ENDURECIDO EL CORAZÒN DE FARAÒN, y no enviò a los hijos de Israel fuera de su paìs."

Pròximo escrito en este mismo tema: EL EXODO

Roberso
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Mensaje por Roberso » Sab Ago 27, 2011 9:02 pm

EL EXODO


ANTES DE CONTINUAR:

Durante el reino unido de las doce tribus, Israel tenìa sus escrituras. Cuando se separaron las 11 tribus por culpa del mal reinado de Salomòn, asì èste haya sido el "hijo predilecto de Dios", y por la interferencia del sacerdocio pro Salomòn en querer imponer a su sucesor, estas tribus que formaron el nuevo reino de Israel, se llevaron sus escrituras.

El nuevo reino de Judà, tuvo la necesidad de elaborar sus propias escrituras, que no necesariamente coincidieron con las escrituras de Israel.

Cuando Isreal fue conquistado por los Asirios y llevada cautiva su poblaciòn, se las llevaron con sus costumbres y creencias religiosas. Eso sucediò en el año

740 A.C., esto, 257 años despuès que se dividiò el reino unido. En dos siglos y medio las generaciones que se sucedieron conocìan las escrituras del Reino de Israel y a ellas se debìan.

Los que de Israel lograron escapar al cautiverio de los Asirios, se refugiaron en Judà y se encontraron con unas escrituras desconocidas para ellos.

En el año 586 A.C. los babilonios invaden a Judà y se llevaron cautivo al pueblo. Cuarenta y nueve años despuès, en el 537 A.C., gracias a Ciro conquistador de Babilonia, el pueblo regresa a Judà. Comandando uno de los grups de retorno vino el sacerdote Esdras, quien tomo la iniciativa de la reconstrucciòn de Judà y del templo.

Pero Esdras se encontrò con una gran dificultad. Regresaron a Judà no sòlo los judìos sino un gran contingente de hijos del ahora desaparecido Reino de Israel, creàndose serias disputas sobre la validèz de unas escrituras sobre las otras. Para solucionar este problema, Esdras decidiò editar una sola escritura en el que figuraran las dos conocidas, pero como unas eran contradictorias con las otras, decidiò fusionar los relatos en que esto sucedìa. A pesar de que para armonizar lo mejor posible esa fusiòn èl intercalò algunos versìculos, no logrò enteramente su propòsito y es por eso que algunas narraciones del Pentateuco son confusas y hasta contradictorias entre un versìculo y otro.

Ademàs de las dos escrituras conocidas, en el año 743 A.C., durante el reinado de Ezequiàs, se produjo una reforma religiosa en la que entre otras, se originaron El LEVÌTIVO, (mal atribuìdo a Moisès), y NÙMEROS, (tambièn mal atribuido a Moisès), escritos por los sacerdotes privilegiados de tiempos de Ezequìas, libros que tuvo Esdras que incluir en su ediciòn. Tambièn tuvo que incluir EL DEUTERONOMIO, mal atribuìdo a Mosès ya que su autor fue Jeremìas.

Asì fue que Esdras dividiò las escrituras conocidas en su tiempo en cinco partes que es lo que constituye EL PENTATEUCO, tal como lo conocemos hoy.

Este montaje fue detectado por muchos eruditos bìblicos quienes dedicaron su vida a hacer las separaciones de las escrituras para volverlas a su versiòn original.

¡Ahora sì! Voy a seguir analizando la pròxima narraciòn:


LA SALIDA DE EGIPTO, (EL ÈXODO).


Hay tres versiones sobre la salida del pueblo de Israel en Egipto, unidas en una sola por el redactor del Pentateuco: Esdras.


PRIMERA VERSIÒN.-


La primera versiòn figura en EX. 12: 29 al 36, 37(b), 38 y 39. Este relato tambièn està asociado a la peste en que Jehovà asesinò a los primogènitos de Egipto. Este relato pertenecìa a las escrituras del reino de Judà.


"Y aconteciò que a la medianoche Jehovà hiriò a todo primogènito en la tierra de Egipto, desde el primogènito de Faraòn que se sentaba sobre su trono hasta el primogènito del cautivo que estaba en la càrcel, y todo primogènito de los animales. Y se levantò aquella noche Faraòn, èl y todos sus siervos, y todos los egipcios, y hubo un gran clamor en Egipto, porque no habìa casa en donde no hubiese un muerto.”

“E hizo llamar a Moisès y a Aaròn de noche, y les dijo: Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id, servid a Jehovà, como habèis dicho. Y tomad tambièn vuestras ovejas y vuestras vacas, como habèis dicho, e idos; y bendecidme tambièn a mì. Y los egipcios apremiaban al pueblo, dàndose prisa a echarlos de la tierra; porque decìan: Todos somos muertos.”

“Y llevò el pueblo SU MASA antes que se laudase, sus masas envueltas en sus sàbanas sobre sus hombros. E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisès, PIDIENDO a los egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos. Y Jehovà DIO GRACIA al pueblo ante los ojos de los egipcios, y les dieron cuanto podìan; ASÌ DESPOJARON A LOS EGIPCIOS."

"Partieron con 600.000 hombres de a pie, sin contar los niños. Tambièn subiò con ellos grande multitud de toda clase de gentes, y ovejas, y muchìsimo ganado. Y cocieron tortas sin levadura de la masa que habìan sacado de Egipto, pues no habìa leudado, porque al echarlos fuera los egipcios no habìan tenido tiempo ni para prepararse comida.”


COMENTARIOS A LA PRIMERA VERSIÒN.-

En este relato se confiesa con franqueza: ASÌ DESPOJARON A LOS EGIPCIOS, y no como se dice hipòcritamente: "Pidiendo a los egipcios..."

Cuando se dice que salieron 600.000 hombres de a pie, no està claro si con ello se quiere decir hombres y mujeres. Si se refieren sòlo a hombres, ¿no merecìan ser contadas las mujeres? ¿O es que las estaban incluyendo entre la : "multitud de toda clase de gentes"? Si es lo segundo, probablemente salieron millòn y medio de personas entre: Hombres, niños, mujeres y toda clase de gentes.

Cuando Jehovà anuncia a Moisès la octava plaga, le dijo: "A la medianoche yo saldrè por en medio de Egipto. Y morirà todo primogènito en tierra de Egipto, desde el primogènito de Faraòn que se sienta en su trono, hasta el primogènito de la sierva, Y TODO PRIMOGÈNITO DE LAS BESTIAS. " Este es uno de los "grandes misterios bìblicos".

¿De dònde salieron estos primogènitos de las bestias? Todos las bestias murieron con la cuarta plaga. Pero parece que "resucitaron" para morir nuevamente con la quinta plaga. Si ya habìan muerto dos veces todas las bestias, (con la cuarta, y con la quinta plaga), ¿de dònde salieron estos primogènitos de las bestias que murieron junto con los primogènitos de los egipcios? Repito: ¡Misterios bìblicos!.


SEGUNDA VERSIÒN.-


La segunda versiòn figura en Ex. 12: 7(a), 12 y 13, 28 y 40 al 42. Fue una adiciòn hecha a las escrituras del reino de Judà durante la reforma religiosa del Rey Ezequìas. Adiciòn muy posterior a las escrituras originales de Judà.


"Y tomaràn de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas, pues yo pasarè AQUELLA NOCHE por la tierra de Egipto y herirè a todo primogènito de la tierra de Egipto, asì de los hombres como de las bestias; y ejecutarè mi juicio en todos los dioses de Egipto. Yo Jehovà. Y la sangre os serà por señal en las casas en donde vosotros estèis; y verè la sangre y pasarè de vosotros, y no habrà en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto. Y los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente asì, como Jehovà habìa mandado a Moisès y Aaròn.”

“El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue 430 años. Y pasados los 430 años, en el mismo dìa TODAS LAS HUESTES DE JEHOVÀ salieron de la tierra de Egipto. Es noche de guardar para Jehovà por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto."


COMENTARIOS A LA SEGUNDA VERSIÒN.-


En este corto relato de la salida, hay algo muy curioso. Se dice: "TODAS LAS HUESTES DE JEHOVÀ salieron de la tierra de Egipto.

La palabra HUESTE tiene dos acepciones. Una es: EJÈRCITO EN CAMPAÑA. La otra es: CONJUNTO DE SECUACES. El que estaba saliendo era un pueblo de pastores, no un ejèrcito. ¿Se le llama secuaces a los integrantes del pueblo? Esta debe ser la acepción si se considera que secuaces son los seguidores de las opiniones de otro. Este pueblo no tenìa libre albedrìo. Estaba bajo el yugo del servicio a Jehovà.

Tambièn aquì se deja establecido que el pueblo FUE SACADO DE EGIPTO DURANTE LA NOCHE, algo que no concuerda con otras versiones. En esta misma versiòn se dice que en esa noche el pueblo estaba en sus casas mientras Jehovà asesinaba a los primogènitos de Egipto.

Tampoco es acertado decir que salieron de la tierra de Egipto ya que desde que salieron de Gosèn, ese pueblo siempre estuvo en la tierra de Egipto. La Palestina era de Egipto hasta el año 722 A.C., que fuè cuando los Asirios conquistaron Palestina, la que luego pasarìa al dominio de Babilonia, Persia, Grecia, los seleùcidas y Roma, en ese orden.


TERCERA VERSIÒN.-


La tercera versiòn que son sòlo interpolaciones por el editor del Pentateuco, Esdras, fueron hechas para conciliar, o armonizar la uniòn de los dos primeros relatos, sin lograrlo enteramente, figuran en Ex. 12: 37(a), 50 y 51.

"Partieron los hijos de Israel de Ramesès a Sucot. Asì lo hicieron todos los hijos de Israel; como mandò Jehovà a Moisès y a Aaròn, asì lo hicieron.

Y en aquèl mismo dìa sacò Jehovà a los hijos de Israel de la tierra de Egipto POR SUS EJÈRCITOS."


COMENTARIO A ESTA INTERPOLACIÔN DE ESDRAS.-

Ramesès estaba en Gosèn. Esto confirma que los hebreos no estaban por todo Egipto.

Pròximo escrito en este mismo tema: EL CRUCE DEL MAR ROJO, O MAR DE LOS JUNCALES, O MAR DE LOS CAÑAVERALES.

Roberso
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Mensaje por Roberso » Dom Sep 04, 2011 2:07 am

¿EL CRUCE DEL MAR ROJO? ¿O DEL MAR DE LOS JUNCALES? ¿O DEL MAR DE LOS CAÑAVERALES?

Sobre la salida de Egipto segùn la Biblia, pero que contradictoriamente luego se convertirìa en la huìda hacia el Mar Rojo, segùn la misma Biblia, hay tres relatos de tres autorìas diferentes, unidos en uno solo por Esdras, que tambièn interpolò varios versìculos "para armonizar" la fusiòn de los tres relatos, sin lograrlo, por supuesto.

EL PRIMER RELATO.-

Fue escrito por los sacerdotes elohinistas de tiempos del Rey David, y figura en Ex. 13: 17 al 19; 14: 11 y 12, 19(a), 20(a) y 25(a).

"Y luego que Faraòn DEJÒ IR al pueblo, Dios no los llevò por el camino de la tierra de los filisteos que estaba cerca; porque dijo Dios: PARA QUE NO SE ARREPIENTA EL PUEBLO cuando vea la guerra, y se vuelva a Egipto.
Mas hizo Dios que el pueblo rodease por el camino del desierto del Mar Rojo. Y subieron los hijos de Israel ARMADOS. Tomò tambièn consigo Moisès los huesos de Josè, el cual habìa juramentado a los hijos de Israeal, diciendo: Dios ciertamente os visitarà y harèis subir mis huesos de aquì con vosotros."

"Y dijeron a Moisès: ¿No habìa sepulturero en Egipto, que nos has sacado para quemarnos en el desierto? ¿Por què has hecho asì con nosotros, que nos has sacado de Egipto? ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto diciendo: Dèjanos servir a los Egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto.
Y el àngel de Dios que iba delante del campamento de Israel se apartò e iba en pos de ellos, entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel, Y QUITÒ LAS RUEDAS DE SUS CARROS, Y LOS TRASTORNÒ GRAVEMENTE."

COMENTARIOS AL PRIMER RELATO.-

Noten ustedes que en este primer relato no figura el nombre de Jehovà para nada. El trato que da el autor a la divinidad es Dios.
Es muy raro que en este relato se diga que el pueblo de Israel saliò de Egipto ARMADO. Ellos eran un pueblo de pastores. ¿De dònde salieron las armas?
¿Es que las armas tambièn fueron producto del saqueo que hicieron al momento de salir? A pesar de las armas, no hubo

querra contra los Egipcios, pues segùn el relato el ANGEL DE DIOS fue el que intervino TRASTORNANDO gravemente a los egipcios y quitàndole las ruedas de sus carros. En ningùn momento dice que el mar se dividiò para el paso del pueblo, y después volvió a unirse tapando y ahogando a los egipcios.

Otra cosa para destacar era que el pueblo acababa de abandonar Egipto y ya se estaba quejando antes de llegar al desierto del Mar Rojo; y por lo que dice el relato, NO FUERON SACADOS CON SU CONSENTIMIENTO. Pero, ¿còmo no iban a protestar? Gosèn era un paraìso para ellos, hasta sirviendo a Egipto como se dice: Preferìan haberse quedado y no salir a morir en el desierto.

Tambièn hay que hacer notar que en este relato no se menciona al Mar Rojo en sì, sino que se menciona EL DESIERTO DEL MAR ROJO. Eso no quiere decir que se estàn refiriendo al desierto en la costa occidental del Mar Rojo. Tambièn la costa oriental del Mar Rojo es desierto, y allì està precisamente el desierto de Sinaì, que fue donde fueron a parar los israelitas. ¿Y còmo llegar a Sinaì? ¿Por el paso del Mar de los Juncales o Mar de los Cañaverales en el actual Canal de Suez que era un paso vadeable hacia el otro lado.
Tambièn existìa otra ruta, un poco màs al sur que era conocida como EL CAMINO DE LAS MINAS que iba desde el delta del Nilo hacia Migdol, a orillas

de lo que tambièn es hoy el Canal de Suez y que era vadeable por carros, por asnos que llevaban la carga de los mineros, y por los propios mineros y comerciantes que iban hacia las minas situadas en la penìnsula de Sinaì.

En este relato, Dios dice: “Para que no se arrepienta el pueblo cuando vea la guerra y se vuelva a Egipto.” Esto, con ocasiòn de no hacerlos pasar por la tierra de los filisteos y desviarlos hacia el Mar Rojo. ¿Es que Dios no sabìa que tanto la tierra de los filisteos y el Mar Rojo eran de Egipto? Ellos abandonaron Gosèn en Egipto, pero no salieron de Egipto.

SEGUNDO RELATO.-

El segundo relato fue escrito por los sacerdotes jehovatistas privilegiados durante la reforma religiosa del Rey Ezequìas y eran parte de las escrituras del reino de Judà.
Figura en Ex.

13: 21 y 22; 14: 1 al 4, 8, 9(b), 10(a), 10(c), 15 al 18, 21(a), 21(c), 22 y 23, 26, 27(a) al 29.

“Y Jehovà iba delante de ellos de dìa en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles a fin de que anduviesen DE DÌA Y DE NOCHE. Nunca se apartò de delante del pueblo la columna de nube de dìa, ni de noche la columna de fuego.”

“Y hablò Jehovà a Moisès, diciendo: Di a los hijos de Israel QUE DEN LA VUELTA y acampen delante de PI-HAHIROT, entre MIGDOL y el mar hacia BAAL-ZEFÒN; delante de èl acamparèis junto al mar. Porque Faraòn dirà de los hijos de Israel: Encerrados estàn en la tierra. El desierto los ha encerrado.
Y YO ENDURECERÈ EL CORAZÒN

de Faraòn PARA QUE LOS SIGA; y serè glorificado en Faraòn y en todo su ejèrcito, y sabràn los egipcios QUE YO SOY JEHOVÀ. Y ellos lo hicieron asì.”

“Y ENDURECIÒ JEHOVÀ EL CORAZÒN de Faraòn rey de Egipto, y èl siguió a los hijos de Israel, pero los hijos de Israel habìan salido CON MANO PODEROSA. Los alcanzaron acampados junto al mar, al lado de Pi-hahirot, delante de Baal-zefòn. Y cuando Faraòn se hubo acercado, clamaron a Jehovà. Entonces Jehovà dijo a Moisès: ¿Por què clamas a mì? Di a los hijos de Israel que marchen.
Y tù alza tu vara y extiende tu mano sobre el mar, y divìdelo, y entren los hijos de Israel por el medio del mar, en seco. Y he aquì. YO ENDURECERÈ EL CORAZÒN de los egipcios para que los sigan; Y YO ME GLORIFICARÈ EN FARAÒN y en todo su ejèrcito, en sus carros Y EN SU CABALLERÌA; y sabràn los egipcios QUE YO SOY JEHOVÀ, cuando me glorifique en Faraòn, en sus carros y en su gente de a caballo.
Y extendiò Moisès su mano sobre el mar y volvió el mar en seco y las aguas quedaron divididas. Entonces los hijos de Israel entraron por el medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda. Y siguièndolos los egipcios, entraron tras ellos hasta la mitad del mar, TODA LA CABALLERÌA de Faraòn, sus carros y su gente de A CABALLO.”

“Y Jehovà dijo a Moisès: Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros, y sobre su CABALLERÌA. Entonces Moisès extendiò su mano sobre el mar, y cuando amanecìa, el mar SE VOLVIÒ en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar. Y VOLVIERON LAS AGUAS, y cubrieron los carros Y LA CABALLERÌA, y todo el ejèrcito de Faraòn que habìa entrado tras ellos en el mar; NO QUEDÒ DE ELLOS NI UNO. Y los hijos de Israel fueron por el medio del mar, en seco, teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda.”

COMENTARIOS AL SEGUNDO RELATO.-

Este relato Jehovatista empieza diciendo que el pueblo era conducido por Jehovà que iba delante de ellos, de dìa en una columna de nube, y de noche en una columna de fuego.
Esto ha generado opiniones entre las que se encuentran la de ciertos autores que aceptan la existencia de los OVNIS. Uno de ellos, J. J. Benìtez en su libro LOS ASTRONAUTAS DE YAVÈ, Editorial Planeta, 5ª. Ediciòn, pàgina130, nos dice sobre el fenòmeno de la columna de nube de dìa, y de fuego en la noche:

“La descripción de la (columna) de nube o de fuego coincide con lo que, desde hace años, los estudiosos e investigadores de la Ufologìa conocemos como nave cilìndricas, (cigarros puros) o grandes objetos fusiformes.
Generalmente se trata de naves (madres) – de considerables dimensiones – en cuyo interior se recogen otros vehìculos màs pequeños, casi siempre utilizados en misiones exploratorias.
Hoy, cuando los testigos del paso de estos gigantescos ovnis tratan de describirlos, casi siempre lo asocian con formidables (columnas volantes), (cigarros voladores), (cilindros), etc.
Si dichos objetos son observados durante la noche, los testigos recuerdan
maravillados la potencia de su luz y los diferentes colores que emiten.
¿Còmo es posible que la descripción del pueblo judìo hace màs de 3.000 años coincida – y en què forma – con la de los testigos de ovnis (nodrizas) de nuestros dìas?”

En lo ùltimo no estoy de acuerdo con J.J. ya que lo que se lee en el Èxodo no es testimonio del pueblo “que lo viò”. Ese pueblo muriò todo en el desierto por castigo de su dios. La autorìa

de este segundo relato es del año 745 A.C., y el Exodo o salida de Egipto, supuestamente sucediò en el año 1.445 segùn Casiodoro de Reina, o sea que 700 años después fue que se escribiò este relato. En tiempos de Moisès no existìa la escritura hebrea.

Tambièn Ricardo Santander Batalla en su libro: ¿FUE JEHOVÀ UN COSMONAUTA?, Editorial A.T.E., Capìtulo: Los misterios de la Biblia y Las naves espaciales, pàgina 29, dice:

“Estas dos “columnas”, en realidad son un solo artefacto mecànico desde el cual se orientaba y dirigìa a este pueblo bàrbaro. La descripción corresponde exactamente a una de las ahora famosas “naves nodrizas” interespaciales, de forma cilìndrica, la que al detenerse en el aire asume una posición. Las descripciones de los observadores actuales coinciden en que està casi siempre recubierta de vapores o gases , los que, a la luz del dìa, le dan una apariencia de “columna de nube”. De noche dada la irradiación que emite en la obscuridad, se le puede describir como una columna de fuego.”

Nada despreciables estas dos versiones, como tantas otras que coinciden con estas. Tambièn cabe la posibilidad que durante la noche fuera encendido un reflector ubicado en el fondo del artefacto, y alumbrara hacia abajo. En la actualidad lo tienen, y los usan asì, o tambièn manuales, los helicópteros de las policías. Este reflector visto desde cierta distancia, da la impresiòn de una columna de luz. No es descartable esto si recordamos lo que se dice en Ex. 13: 21: “Y de noche en una columna de fuego para alumbrarles.”
¡Claro! Todo lo leìdo arriba, son sòlo probabilidades.

Pero tambièn el egiptòlogo Hans Goedicke, ademàs de explicar con la erupciòn del volcàn Santorini en el Mar Egeo,las calamidades de las plagas, dice que la erupciòn pudo haber creado la “columna de nube” de dìa, y la “columna de fuego” de noche. Segùn este egiptòlogo, los vulcanòlogos han calculado que la erupciòn del Santorini pudo verse desde el delta del Nilo.

Sobre el punto de la separaciòn de las aguas del Mar Rojo para que pasara el pueblo hebreo, se ha hablado hasta el cansancio. Es infantil esa historia, y los que la aceptan, justifican su infantilidad diciendo: Dios todo lo puede. Y allì muere todo razonamiento. Eso es aceptación sin razonar.

Cuando en el Antiguo Testamento se menciona YAM-SUPH, o MAR DE SUF, la traducción es MAR DE LOS JUNCALES, o MAR DE LOS CAÑAVERALES. En la traducción griega de las escrituras del A. T., esto fue traducido equivocadamente como MAR ROJO. El mar tuvo ese nombre antes, al igual que ahora, pero al mencionarse en la Biblia YAM-SUPH, se està refiriendo al Mar de los Juncales o Mar de los Cañaverales. En el Mar Rojo ha habìa cañaverales, pero sì los habìa en la entrada entre el actual Suez y Port Said. El egiptòlogo Hans Goedicke dice:

“Este Mar de los Juncos es el lago Ballah, conocido por los egipcios como el El Pantano de los Papiros, que se halla a unos cuantos kilómetros al sur del Lago Menzaleh, la gran laguna costera situada al oeste del actual Canal de Suez.

Al oponer resistencia a sus enemigos. los israelitas acamparon en el lugar, una colina de doce metros de altura llamada Tell Hazzob. Los carros egipcios se desplegaron en el terreno màs bajo, frente a ellos. Y allì, dice Goedike: En las primeras horas de una mañana de primavera, en 1.477 A.C., ocurriò la inundación que ahogò a los egipcios, mientras los israelitas se salvaban.

Esta inundación, sigue diciendo Goedicke, y varios geòlogos convienen con èl, fue causada por la erupciòn volcànica de Santorini, isla montañosa cuya altitud se calcula era de novecientos metros. La erupciòn enviò por los aires una columna depolvo, cenizas y humo, quizàs hasta treinta kilómetros de altura.

Al agotarse finalmente el volcàn, las paredes de la montaña cayeron dentro de su cràter, a 350 metros bajo el nivel del mar, creando una marejada cuyo punto màximo se ha calculado en 30 metros. Menos de tres horas después, sucesivos muros de agua inundaron el delta del Nilo. Fue la marejada de Santorini la que en opinión de Goedicke y de otros, causò “el milagro del mar.”

Aquello no fue un milagro, explica Goedicke, fue un fenòmeno natural, aunque raro. El milagro està en la coincidencia de que la marejada llegara en el momento crìtico, como en efecto sucediò.”

El escritor e investigador arqueològico Dr. Werner Keller, en su libro: Y LA BIBLIA TENÌA RAZÒN, en la Parte Tercera, Capìtulo primero, Pàginas 128 y 129, dice:

Una divisiòn de carros de combate que intenta alcanzar al pueblo de Israel es engullida por el mar junto con sus caballos y sus jinetes.
Este “milagro” ha ocupado incesantemente la atención de los hombres.

Lo que ni la ciencia ni la investigación pudieron aclarar hasta ahora, no es la huìda en sì, para la cual existen muchas posibilidades reales. Lo que es objeto de controversias es sòlo el escenario, sobre cuyo emplazamiento no existe todavía una completa certeza.

La primera dificultad consiste en la traducción. La palabra hebraica “Yam-suph” ha sido traducida unas veces por “Mar Rojo” y otras por “Mar de los Juncales”, es decir, “Mar de los Cañaverales”. De los cañaverales se habla repetidas veces:
“Pues hemos oìdo còmo Yave secò ante vosotros el mar del Mar de los Cañaverales en vuestra salida de Egipto…” (Josuè 2: 10).
En el Antiguo Testamento se designa hasta el profeta Jeremìas con el nombre de “Mar de los Cañaverales”. El nuevo Testamento menciona sòlo el Mar Rojo. (Ap.7: 36; Hebr. 11: 23).

En las orillas del Mar Rojo no crece ningùn cañaveral. El verdadero Mar de los Cañaverales estaba situado màs al Norte. Una construcciòn que responda realmente al lugar preciso – y esta es la segunda dificultad – no es posible en modo alguno.
La construcciòn del Canal de Suez en el pasado siglo ha modificado por completo el aspecto de esta comarca. Segùn los càlculos màs verosìmiles, el milagro del mar tiene que haber acontecido precisamente en aquel territorio. Asì, por ejemplo, el antiguo lago Ballah, situado al Sur de la ruta de los filisteos, ha desaparecido al construirse el canal; era una comarca pantanosa. En tiempos de Ramsès II el Golfo de Suez se comunicaba con los Lagos Amargos. Al parecer, esta comunicación se
extendìa hasta el Lago Timsah, el Lago de los Cocodrilos. La parte de agua que unìa el Golfo de Suez con los Lagos Amargos era vadeable por muchos sitios. Es completamente verosìmil que la huìda de Egipto tuviese lugar a travès de este “Mar de los Cañaverales”.

En los primeros tiempos del cristianismo sospecharon algunos peregrinos que la huìda de Egipto se efectuò a travès del Mar Rojo. Pensaban, al decir esto, en la extremidad septentrional del Golfo en las proximidades de la ciudad de Es-swes, el Suez de nuestros dìas. Tambièn aquì pudo tener lugar la travesìa. A veces los fuertes vientos del Noroeste hacen retroceder de tal manera las aguas al extremo Norte del Golfo de Suez, que este puede vadearse a pie. En Egipto predomina el viento del Oeste. En cambio, el “Viento del Este” mencionado en la Biblia es tìpico de
Palestina.”

Una vez tomadas estas opiniones, ¿còmo ceer la fantasìa de la “separaciòn de las aguas”
Que figura en la Biblia, cuando hay tantas mentiras en ella? En este mismo relato tenemos

algunas.
En Ex. 9: 3, dice: “He aquì la mano de Jehovà estarà sobre tus ganados que estàn en el campo, CABALLOS, asnos, etc.”
Luego, en Ex. 9: 6, dice: Al dìa siguiente Jehovà hizo aquello, Y MURIÒ TODO EL GANADO DE EGIPTO.” Pero de repente, por arte de magia aparecen caballos donde no habìa quedado
ninguno. Sin embargo, en Ex. 14: 18, dice: “Y sabràn los egipcios que yo soy Jehovà, cuando me glorifique en Faraòn, EN SUS CARROS y en su gente DE A CABALLO.”

En Ex. 14:23, dice: “Y siguièndolos los egipcios, entraron tras ellos hasta la mitad del mar, TODA LA CABALLERÎA de Faraòn, SUS CARROS y su gente DE A CABALLO. ¿Dè dònde salieron suficientes caballos como para tirar carros, considerando que cada carro era tirado por una pareja de caballos y para un regimiento de caballerìa, y para gente de a caballo?
¡Sòlo hay una posibilidad! Que no hubo tal persecución, o que no hubo tal peste que matò a los caballos. Y que si acaso la hubo no matò a todas las bestias de Egipto como se dice en la Biblia.

Toda esta masacre de animales y la de los primogènitos de Egipto se debiò a que Jehovà ENDURECIÒ EL CORAZÒN del Faraòn para que siguiera a los israelitas, y èl Jehovà PUDIERA SER GLORIFICADO. Una glorificaciòn a punta de muertes. ¡Què gloria! Ese es el dios bìblico. Y en cuanto al Faraòn después de tanto endurecimiento provocado por Jehovà, debìo terminar con el corazón vuelto callo. No porque èl

lo querìa sino Jehovà.

TERCER RELATO.-

El tercer relato sobre la persecución es obra de los sacerdotes jehovatistas de Silo, Reino de Israel, y figura en: Ex. 14: 5 al 7, 10(b), 13 y 14, 19(b), 20(b), 21(b), 24, 27(b), 30 y 31; 15: 1 al 18.

“Y fue dado aviso al rey de Egipto, que el pueblo huìa; y el corazón de Faraòn y de sus siervos se volvió contra el pueblo, y dijeron: ¿Còmo hemos hecho esto de haber dejado ir a Israel, para que no nos sirva? Y unciò su carro; y corriò consigo su pueblo; y tomò 600 CARROS escogidos, y todos los carros de Egipto, y los capitanes sobre ellos; por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera.”

“Y Moisès dijo al pueblo: No temàis; estad firmes, y ved la salvaciòn que Jehovà harà hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habèis visto, NUNCA MÀS PARA SIEMPRE LOS VERÈIS. Y JEHOVÀ PELEARÀ por vosotros, y vosotros estarèis tranquilos; y asimismo la columna de nube que iba delante de ellos se apartò y se puso a sus espaldas, y era nube y tinieblas para aquellos, y alumbraba a Israel de noche, nunca se acercaron los unos a los otros.”

“E hizo Jehovà que el mar se retirase por recio VIENTO ORIENTAL toda aquella noche. Aconteciò a la vigilia de la mañana, que Jehovà mirò el campamento de los egipcios desde la columna de fuego y nube, y trastornò el campamento de los egipcios.
Y Jehovà DERRIBÒ a los egipcios en medio del mar. Asì salvò Jehovà aquel Apia a Israel de mano de los egipcios; e Israel vio a los egipcios MUERTOS A LA ORILLA DEL MAR. Y vio Israel aquel grande hecho que Jehovà ejecutò contra los egipcios; y el pueblo TEMIÒ a Jehovà, y creyeron a Jehovà y a Moisès su siervo.”

Luego de esto, viene como parte de este tercer relato un càntico de Moisès que figura en Ex.15: 1 al 18, no es otra cosa que una larga loa a Jehovà, que si quieren leerla en su Biblia, ¡adelante!

COMENTARIOS AL TERCER RELATO.-

Esta narración abre con una contradicción: “Y fue dado aviso al rey de Egipto que el pueblo huìa.”
Los israelitas no estaba huyendo. Habìan sido dejados libres, y estaban saliendo, no huyendo.
En Ex. 12: 31 dice; “Y los egipcios apremiaban al pueblo DÀNDOSE PRISA A ECHARLOS de la tierra.” Tanto, que hasta se dejaron saquear para que se fueran. Aùn en Ex 13: 17 dice: “Y luego que Faraòn DEJÒ IR AL PUEBLO…..”

El pueblo no estaba huyendo. Y la contradicción es que en la misma narración, después dice: “¿Còmo hemos hecho esto de HABER DEJADO IR A ISRAEL para que no nos sirva?
Tambièn en este relato aparecen grandes cantidades de caballos, cuando supuestamente con una plaga mueren y con otra plaga mueren por segunda vez.
Eran 600 carros escogidos, Y TODOS LOS CARROS DE EGIPTO. Solamente “los carros escogidos, eran tirados cada uno de ellos por una pareja de caballos. Son 1.200 caballos por ese lado, màs Y TODOS LOS CARROS DE EGIPTO, que parecen que eran muchos màs que los carros escogidos, a tal punto que ni mencionan cantidad.

Ademàs de eso, en el relato anterior mencionan tambien “gente de a caballo” lo que quiere decir CABALLERÌA. Sigue la pregunta: ¿De dònde salieron los caballos que ya habìan muerto con una de las pestes. Que aparentemente resucitaron para morir con otra de las pestes? Una de dos: O las pestes fueron fàbulas, o los carros con caballos y la caballerìa que seguìa a Israel era fàbula.

Se dice en este relato que Jehovà HIZO QUE EL MAR SE RETIRASE POR UN RECIO VIENTO ORIENTAL. Ya hemos visto que en Egipto predomina EL VIENTO OCCIDENTAL, y que el VIENTO ORIENTAL predomina en Palestina. Aquì el autor se confundiò y puso su viento palestino en territorio egipcio.
Lo de la retirada del mar por un fuerte viento, concuerda con lo que dice el Dr. Werner Keller en su libro Y LA BIBLIA TENÌA RAZÒN:

----------“A veces los fuertes vientos del noroeste hacen retroceder de tal manera las aguas
----------al extremo norte del Golfo de Suez. Que este puede vadearse a pie.”

Esto, refirièndose a aquella època de la travesìa. En este relato no hay mar que se divide para dar paso a los israelitas. Y que luego se juntan engullendo a los egipcios.
Al igual que en el primer relato no hay egipcios engullidos por un mar que se abre formando un muro de aguas para que pase Israel “en seco”, ni siquiera en hùmedo como serìa lo lògico, y que después del paso del pueblo, ese muro de aguas se cerrò.
Aquì, (en este relato), es Jehovà quien desde la columna de fuego y nube: “TRASTORNÒ EL CAMPAMENTO DE LOS EGIPCIOS. Trastornar es: Desarreglar, perturbar, causar disturbios.
Recordemos que tambièn en el primer relato se dice: Y el ANGEL DE DIOS que iba delante del campamento de Israel, se apartò y quitò las ruedas de sus carros, Y LOS TRASTORNÒ GRAVEMENTE.”

Un recio viento que hace retirar las aguas toda la noche, tranquilamente puede TRASTORNAR un campamento militar e inabilitarlo para la persecución, y menos para el ataque.
En la primera narración el trastorno lo causò UN ANGEL DE DIOS, y en la tercera narración, (esta), lo causò Jehovà. ¡Nada como LAS COINCIDENCIA bìblicas! Y lo peor es que las dos cosas estàn incluidas, (ademàs de otras incoincidencias), en el relato fusionado de Esdras.

CUARTO RELATO.-

La cuarta intervención con sus adiciones para tratar de que su fusiòn de tres relatos

no se notara tanto disparate, sin lograrlo por supuesto, es de Esdras.
Estas interpolaciones de Esdras figuran en Ex. 13: 20 y 15: 19 al 21.

“Y partieron de Sucot y acamparon en Etam, a la entrada del desierto….”

“Porque Faraòn entrò cabalgando con sus carros y su gente de a caballo en el mar, y Jehovà hizo volver las aguas del mar sobre ellos; mas los hijos de Israel pasaron EN SECO
Por el medio del mar. Y Marìa la profetiza, hermana de Aaròn, tomò un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con pandero y danzas. Y Marìa les respondìa:

----------“Cantad a Jehovà, porque en extremo se ha engrandecido;
----------Ha echado en el mar al caballo y al jinete.”

En estas interpolaciones, Esdras que se supone que al integrar los tres relatos en uno, sea imparcial, se parcializa con el escrito durante la reforma religiosa del rey Ezequìas que es la fantasiosa de las tres, siguiendo la corriente a esa fantasìa.

Tambièn parece que Esdras era un sacerdote con la tendencia aarònida ya que al referirse a Marìa dice: “Y Marìa la profetiza, hermana de Aaròn….”
¿No era Aaròn hermano de Moisès? Entonces, ¿no era Marìa tambièn hermana de Moisès?
Esdras debiò decir: Marìa la hermana de Moisès y Aaròn. ¡Cosas de la Biblia!

Esdras, 800 años después, en sus interpolaciones traza la ruta que siguió Israel cuando sale
de Egipto. En Ex. 12: 37(a), dice: “Partieron los hijos de Israel de Ramesès a Sucot.” Luego dice en Ex. 13: 20: “Y partieron de Sucot y acamparon en Etam a la entrada del desierto.”
Pero en el segundo relato contradicen a Esdras porque allì se dice que se ubicaron frente al mar, al lado de Pi-hahirot, delante de Baal-zefòn. ¡Nada como “LAS COINCIDENCIAS” bìblicas!

Pròximo escrito en este mismo tema: LAS AGUAS AMARGAS.

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Mensaje por Roberso » Dom Sep 11, 2011 7:47 am

LAS AGUAS AMARGAS



Este suceso tiene dos cortas narraciones de dos autores diferentes, unidas en una sola.

La primera es de la autorìa de los sacerdotes jehovatistas de Silo del reino de Israel, y figura en Ex. 15:22(b), 23 y 25(a).

"Y anduvieron tres dìas por el desierto si hallar agua. Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran aguas amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara. Y Moisès clamò a Jehovà, y Jehovà le mostrò un àrbol; y lo hechò en las aguas, y las aguas se andulzaron."

Aparentemente, a Esdras tambièn le pareciò el relato corto y sin importancia, y no habiendo otro relatos del hecho en las otras escrituras que existìan para fusionarlo con este, decidiò hacer su propio relato para integrarlo al que ya leìmos.

Hay que destacar que en pocas oportunidades tuvo intervenciones tan largas que incluyò en el Pentateuco, y esta es una de ellas. Figura en Ex. 15: 22(a),

24, 25(b), 26 y 27.


"E hizo Moisès que partiese Israel del Mar Rojo, y salieron al Desierto de Shur. Entonces el pueblo murmurò contra Moisès, y dijo: ¿Què hemos de beber?

Allì LES DIO ESTATUTOS y ORDENANZAS, y ALLÌ LOS PROBÒ; y dijo: Si oyeres atentamente LA VOZ de Jehovà tu Dios, e hicieres lo recto delante SUS OJOS, y dieres oìdo a sus MANDAMIENTOS, y guardares todos SUS ESTATUTOS, ninguna enfermedad de la que enviò a los egipcios te enviarè a ti, porque yo soy Jehovà TU SANADOR."


"Y llegaron a Elim, donde habìa DOCE FUENTES DE AGUA y SETENTA PALMERAS; y acamparon allì junto a las aguas."


COMENTARIOS AL SEGUNDO RELATO.-


En este, su relato, Esdras comete el desliz de decir, refirièndose a Jehovà: "Y dieres oido a SUS MANDAMIENTOS, y guardares TODOS SUS ESTATUTOS..."

¿De què mandamientos y estatutos habla Esdras, si estos no habìan sido dados aùn? ¡Ademàs! El pueblo lo que querìa en ese momento era agua; no mandamientos y estatutos que se mencionan pero no se dicen cuàles son porque sencillamente hasta ese momento no habìan tales mandamientos y estatutos.

Los mandamientos y estatutos serìan recibidos despuès, en el monte Sinaì, segùn la propia Biblia.

Como una gran cosa, Esdras dice en su relato que en Elim habìa 12 fuentes de agua y 70 palmeras. ¡Vaya Oasis! Se olvidò que el nùmero de personas que saleron de Egipto los estimamos en UN MILLÒN aproximadamente, ya que lo componìan 600.000 hombres de a pie, màs los niños, màs las mujeres, y màs una gran multitud.

O sea que para cada pozo de agua tenìan que surtirse del lìquido 83.300 personas. ¿Se lo imaginan? ¿Y en pleno desierto? Mientras se surtìa la primera mitad de la fila, la segunda mitad ya habìa muerto de la sed. Aparentemente la cantidad del pueblo que saliò de Egipto no era tanta como se dice en el Exodo.

¿Y què decir de las palmeras para cubrirse del Sol? Dice que en el Oasis habìan 70 palmeras. O sea 14.280 personas por cada palmera. ¡Menuda sombra tenìan! ¿Y las ovejas? ¿Y el muchìsimo ganado? ¡Cosas de la Biblia! O......!cosas de los redactores de la Biblia!

¡En fin!

Pròximo escrito en este mismo tema: EL MANÀ.

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Mensaje por Roberso » Dom Sep 18, 2011 1:15 am

EL MANÀ


PRIMER RELATO:

Sobre este episodio, en el Exodo hay dos narraciones en una por obra y gracia de Esdras. El hace inicialmente una interpolaciòn, porque desde el momento de la salida hasta esta narraciòn, èl es el que ha trazado la ruta del pueblo de Israel. Esta interpolaciòn està en Ex. 16: 1, y dice:

"Partiò luego de Elim toda la congregaciòn de los hijos de Israel, y vino al desierto de Sin, que està en Elim y Sinaì, a los quince dìas del segundo mes despuès que salieron de la tierra de Egipto."

Error de Esdras porque para la època del Exodo, Sin, Elim y Sinaì, eran tierra de Egipto.

El primer relato sobre el alimento para saciar el hambre del pueblo figura en Ex. 16: 2, 3 y 6 al 36. Fue escrito por los sacerdotes de Judà de Tiempos del rey Ezequìas y su reforma religiosa.

Como este relato es muy extenso, vamos a abreviarlo con una narraciòn del acontecimiento, pero el lector es libre de copiar y verificar lo citado, consultando el Capìtulo y versìculos señalados.

El pueblo empezò a sentir hambre y se descargaron contra Moisès y Aaròn, reprochàndoles el haberlos sacado de Egipto a pasar hambre. Que hubieran preferido morir allà, donde tenìan ollas de carne, y pan para saciarse.

Moisès y Aaròn les dicen: "En la tarde SABRÈIS QUE JEHOVÀ OS HA SACADO DE LA
TIERRA DE EGIPTO."

Es que el pueblo, despuès de todo lo que hemos leìdo, analizado y razonado sobre el Exodo de todos los beneficios que recibiò de su dios, libràndolos de los efectos de las plagas para que el Faraòn los dejara libres, habièndoles hecho "el milagro" del Mar Rojo, y habièndoles "endulzado" las aguas amargas de Mara, ¿aùn no sabìan que Jehovà los habìa sacado de Egipto? Y nos referimos al asentamiento principal de los egipcios, pues ya hemos dicho que para ese entonces toda la Palestina era egipcia, y por muchos años hacia adelante. Asì es que eso de "haberlos sacado de Egipto", es relativo.

Tambièn les dijo Moisès que Jehovà les darìa en la tarde carne para comer. Los prepara para recibir a Jehovà quien se presenta en "una nube" a decir que habìa escuchado las murmuraciones del pueblo, y que en la tarde comerìan carne, y en la mañana se saciarìan de pan para que supieran que èl era Jehova.

"Y venida la tarde subieron codornices que cubrieron el campamento; y por la mañana DESCENDIÒ ROCÌO en derredor del campamento. Y cuando el rocìo cesò de descender, he aquì sobre la faz del desierto una cosa menuda, redonda, menuda como una escarcha sobre la tierra."

Cuando los israelitas preguntan lo que era eso, Moisès responde que era el pan que les enviaba Jehovà, y les da instrucciones para aprovechar ese "pan":

"Recoged de èl cada uno segùn lo que pudiere comer, UN GOMER por cabeza, conforme al nùmero de vuestras personas."

Luego, insiste Moisès: " Ninguno deje nada de ello para mañana."

Los que desobedecieron esta orden, vieron al dìa siguiente que lo guardado tenìa gusanos y hedìa.

Por lo tanto, recogìan en la mañana lo que iban a comer en el dìa, con la excepciòn del sexto dìa, en el que recogìan el doble para no tener que recogerlo en el dìa de descanso. "Dos gòmeres para cada uno."

Aquì hay otra contradicciòn bìblica, en el mismo relato y a escasos versìculos, ya que en Ex. 16" 19 y 20, dice: "Y les dijo Moisès: Ninguno deje nada para mañana. Mas ellos no obedecieron sino que algunos dejaron de ello para otro dìa, y criò gusanos, y hedìa."

Luego les da la orden para que recojan doble porciòn en el sexto dìa. Que comieran la porciòn del dìa y que la otra la guardaran para el dìa siguiente, el dìa de descanso. "Y ellos lo guardaron hasta la mañana, segùn lo que Moisès habìa mandado, Y NO SE AGUSANÒ, NI HEDIÒ."

Tambièn en este relato, el autor de la descripciòn, dice en Ex. 16: 31: "Y la casa de Israel lo llamò Manà, y era como semilla de cilantro, blanco, y su sabor como de hojuelas com miel."

COMENTARIOS AL PRIMER RELATO:

Algunos investigadores descubrieron en expediciones hechas en 1.483, y luego confirmadas por expediciones cientìficas en 1.823 por el decano de Maguncia profesor Breitenbach, en un relato sobre su peregrinaciòn a Sinaì; y tambièn por el botànico alemàn G. Ehrenberg, que escribiò: "Se encontrò, y todavìa se encuentra en los actuales dìas en todo el Sinaì, el Manà, ahora llamado por los nativos beduinos de la zona, quienes recolectan a primeras horas de la mañana el Mann-es-Samà, que forma parte de su alimentaciòn.

Tienen que recogerlo temprano, pues de blanco, el Sol lo torna pardusco, y lo que queda en el suelo es devorado por las hormigas.

Los investigadores descubrieron que es la secreciòn de una especie de acacia del Sinaì conocida como Tamarisco. Esa secreciòn blanca , con la forma y tamaño de las semillas del cilantro blanco; y esos granos cristalizados que caen de los tamariscos a la tierra, tienen el sabor del azùcar cristalizado de la miel de abejas.

Sobre el asunto de las codornices, Werner Keller dice:

"La huìda de Egipto de los israelitas tiene lugar en primavera, es decir, en la època de las grandes emigraciones de aves. Desde el Africa, que en verano resulta insoportable por el calor y la sequìa, los pàjaros desde tiempos antiquìsimos, se dirigen a Europa siguiendo dos rutas. Una de ellas lleva desde la punta occidental de Africa a España; la segunda, alrededor del Mediterràneo oriental a los Balcanes. Entre las aves peregrinas se encuentran las codornices, que en los primeros meses del año pasan por encima de las aguas del Mar Rojo, que tienen que atravesar en la ruta hacia el Este. Cansadas de tanto volar, se dejan caer en las llanuras costeras para recuperar sus fuerzas a fin de realizar despuès el vuelo por encima de las montañas hasta alcanzar el Mediterràneo.

Flavio Josefo, (An., III, t, 5), da cuenta de ese hecho; pero aùn en nuestros dìas , en los meses de primavera y otoño, los beduinos cazan con la mano en aquella misma comarca a las cansadas codornices."

¿Ven? Dos "milagros" muy naturales.

SEGUNDO RELATO:

La segunda versiòn sobre el alimento del desierto figura en Ex. 16: 4, 5 y 35(b), que fue escrita por los sacerdotes de Judà de tiempos del rey David.

"Y Jehovà dijo a Moisès: He aquì yo os harè llover pan del cielo; y el pueblo saldrà, y recogerà diariamente la porciòn d un dìa, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no. Mas en el sexto dìa prepararàn para guardar el doble de lo que suelen recoger cada dìa; manà comieron hasta que llegaron a los lìmites de la tierra de Canaàn."

COMENTARIOS AL SEGUNDO RELATO:

Ya vimos como se origina el Manà, asì es que Jehovà està diciendo una mentira al decir: "Yo os harè llover pan del cielo."

¿O fue una mentira del autor del relato? Y si asì fuè, ¿No estaba el autor "inspirado por Dios"?

Pròximo relato en este mismo tema:LA LLEGADA AL SINAÌ.

Roberso
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Mensaje por Roberso » Dom Sep 25, 2011 7:10 am

LA LLEGADA AL SINAÌ


Dice Esdras, el recopilador de los relatos que forman El Pentateuco, en la interpolaciòn que èl hizo en Ex. 17: 1, fijando la ruta que siguiò el pueblo de Israel:

"Toda la congregaciòn de los hijos de Israel partiò del desierto de Sin por sus jornadas conforme al mandamiento de Jehovà, y acamparon en Refidim, y no habìa agua para que el pueblo bebiese."

Moisès clama a Jehovà porque el pueblo protestaba por la sed, y Jehovà le dice que tome su vara y que golpee con ella una peña, que èl estarà con Moisès sobre la peña, y que cuando Moisès la golpeara saldrìa agua. ¡Y asì fue!

¿Milagro? Veamos lo que nos dice el mayor C.J. Jarvis, exgobernador britànico del Sinaì en su libro: AYER Y HOY EN EL SINAÌ:

"Gentes de cuerpo de camelleros del Sinaì habìan acampado en un valle seco y estaban a punto de cavar en la gruesa arena que se habìa acumulado junto a un peñar de la montaña.

Querìan llegar al agua que fluye entre las peñas calcàreas. Los hombres trabajaban lentamente y Bash Shawish, el sargento de color, dijo: ¡Dejadme un momento!"

"Entonces cogiò el pico de las manos de uno de los hombres y empezò a cavar con mucho brìo, como suelen hacer los suboficiales de todo el mundo cuando quieren mostrar a sus gentes lo que son capaces de hacer, a pesar de que no tienen la intenciòn de seguir hacièndolo màs que dos minutos....

Uno de los duros golpes dio en la peña. La superficie dura y lisa de èsta, formada por calizas viejas, se quebrò y cayò al suelo. Con ello saliò a la luz la piedra blanda del interior y de sus poros brotò un grueso chorro de agua. Los sudaneses muy al corriente de los hechos del Profeta, aunque no son muy respetuosos con èl, abrumaron al suboficial gritàndole: ¡Aquì està el profeta Moisès!"

"Esto constituye una aclaraciòn que arroja mucha luz sobre lo que debiò ocurrir cuando Moisès golpeò la roca de Refidim. Seguramente durante su exilio entre los madianitas habìa aprendido este mètodo tan inusitado de dar con el lìquido elemento."

Despuès del episodio del agua de Refidim, fueron atacados por Amalec y los amalecitas. Los israelitas conducidos por Josuè y "las manos en alto" de Moisès con su vara, vencieron a los amalecitas.

Al ganar esta refriega, llegò hasta donde estaba Moisès, Jetro su suegro y padre de su mujer Sèfora. Aquì tenemos otra de las muchas contradicciones bìblicas.

En Ex. 18: 2 al 4, dice: "Y tomò Jetro suegro de Moisès a Sèfora la mujer de Moisès, despuès que èl la enviò, y a sus dos hijos; el uno se llamaba Gersòn, porque dijo: Forastero he sido en tierra ajena; y el otro se llamaba Eliezer, porque dijo: El Dios de mi padre me ayudò, y me librò de la espada de Faraòn."

De este envìo no hay constancia anterior en la Biblia. Estos versìculos hacen creer que Moisès no habìa visto a su mujer y a sus hijos en años. En Ex. 18: 1, dice que Jetro oyò las cosas que Moisès habìa hecho: "Y còmo Jehovà habìa sacado a Israel de Egipto."

Si Jetro, suegro de Moisès oyò estas cosas, debiò ser porque su hija Sèfora y sus dos nietos, Gersòn y Eliezer les contaron los sucesos. Eso quiere decir que si Moisès los habìa mandado hasta donde su suegro, habìa sido recientemente, luego de la salida de Egipto, cuando acamparon cerca de Madiàn.

En la Biblia, todo indica que Moisès siempre estuvo con su esposa e hijos en Egipto. En Ex. 4: 20, dice; "Entonces Moisès tomò su mujer y SUS HIJOS, y los puso en un asno, y volviò a la tierra de Egipto...."

Segùn Ex. 4:24 al 26, Jehovà quiso matar a Moisès en el camino a Egipto porque no habìa circuncidado A SU HIJO. O sea que sòlo iba un hijo varòn con èl, en este caso el mayor, Gersòn. Pero como dice cuando retorna Moisès de Madiàn a Egipto: Y SUS HIJOS, probablemente ese plural lo formaba una o varias hijas. Pero como en El Pentateuco parece que las esposas y las hijas sòlo eran una clase de ganado para la reproducciòn del hombre por la poca importancia que se les daba. No tiene nada de raro que no se mencionaran a las hijas, y mucho menos sus nombres.

Moisès saliò y llegò a Egipto saliendo de Madiàn con su familia en la que habìa sòlo un hijo varòn: Gersòn. La familia debiò de quedarse con Moisès en Egipto porque el segundo varòn, Eliezer naciò en Egipto, y eso està confirmado en Ex. 18: 4: "Y el otro se llamaba Eliezer, porque dijo: El Dios de mi padre me ayudò, y me librò de la espada de Faraòn."

El se consideraba tan hebreo como los otros. Y si dice: ME LIBRÔ, es porque estaba viviendo en Egipto, y saliò con todo el pueblo, y con su padre Moisès por supuesto. Gersòn se declara forastero en Egipto, pero Eliezer no.

Es extremadamente raro que en ninguna parte del Pentateuco se mencione la descendencia de Moisès. La de Aaròn si; pero la de Moisès no.

En la entrevista de este relato entre Moisès y su suegro Jetro, èste le da a su yerno una càtedra de organizaciòn para juzgar a los trasgresores, que por supuesto Moisès puso en pràctica para su alivio personal.

Lo extraño es que no haya sido el propio Jehovà, ya que èl le decìa a Moisès todo lo que debìa y no debìa hacer, quien le haya hecho la sugerencia que le hizo Jetro. O se lo hubiese ordenado, ya que Jehovà no sugerìa sino que ordenaba.

Finalmente llegan a Sinaì. Esdras, quien es el que les està trazando el itinerario a Moisès y al pueblo, en medio versìculo interpolado por èl en Ex. 19: 2(a), dice: "Habìan salido de Refidim y llegaron al desierto de Sinaì, y acamparon en el desierto."

Este relato es de los sacerdotes de tiempos del rey David.

Pròximo escrito en este mismo tema: LOS DIEZ MANDAMIENTOS.

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Mensaje por Roberso » Sab Oct 01, 2011 10:09 pm

LOS DIEZ MANDAMIENTOS.......X3

En la Biblia hay tres versiones diferentes sobre lo que aconteciò en Sinaì, y cada versiòn con sus correspondientes Mandamientos.

PRIMERA VERSIÒN.-

La primera versiòn figura en Ex. 19:1; 20: 1 al 17; 24:15(b) al 18(a); 31: 13 al 18 y 34 29 al 35. Como son tan tediosas y contradictorias estas versiones, vamos a resumirlas:

Dice que cuando llegaron a Sinaì, una nube cubriò el monte. "Y la gloria de Jehovà reposò sobre el Sinaì." Dice que la nube cubriò el monte por seis dìas y que el dìa sèptimo llamò Jehovà a Moisès de en medio de la nube. Moisès entrò en la nube y SUBIÒ al monte. Jehovà le dijo: Yo soy Jehovà tu Dios que te saquè de la tierra de Egipto de casa de servidumbre.

De nuevo Jehovà demuestra ignorancia porque el mismo monte en donde se estaba manifestando era de territorio egipcio.

Siguiò diciendo a Moisès:

"No tendràs dioses ajenos delante de mì."

"No te haràs imagen, ni ninguna semejanza de lo que està arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinaràs a ellas, ni las honraràs porque yo soy Jehovà tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, hasta la tercera y cuarta generaciòn de los que me aborrecen y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos."

"No tomaràs el nombre de Jehovà tu Dios en vano, porque no dejarè por inocente al que tomare su nombre en vano."

"Acuèrdate del dìa de reposo para santificarlo.Seis dìas trabajaràs, y haràs toda tu obra; mas el sèptimo dìa en reposo para Jehovà tu Dios ; no hagas en èl obra alguna ni tù, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que està dentro de tus puertas. Porque en seis dìas hizo Jehovà los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposò en el sèptimo dìa; por tanto Jehovà bendijo el dìa de reposo y lo santificò."

"Honra a tu padre y a tu madre, para que tus dìas se alarguen en la tierra que Jehovà tu Dios te da"

"No mataràs."

"No cometeràs adulterio."

"No hurtaràs."

"No hablaràs contra tu pròjimo falso testimonio."

"No codiciaràs la casa de tu pròjimo, no codiciaràs la mujer de tu pròjimo, ni su esclavo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu pròjimo."

"Hablò ademàs Jehovà a Moisès, diciendo: Tù hablaràs a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardarèis mis dìas de reposo; porque es señal entre mì y vosotros por vuestras generaciones para que sepàis que yo soy Jehovà que os santificò. Asì que guardarèis el dìa de reposo, porque santo es a vosotros ; el que lo profanare DE CIERTO MORIRÀ, porque cualquiera que hiciere obra alguna en èl, aquella persona SERÀ CORTADA de en medio de su pueblo."

"Y DIO A MOISÈS cuando acabò de hablar con èl en el monte de Sinaì, Dos tablas del testimonio, tablas de piedra ESCRITAS CON EL DEDO DE DIOS."

Moisès con el rostro resplandeciente bajò del monte con las tablas de piedra.


COMENTARIOS AL PRIMER RELATO:


Esta primera versiòn de los diez Mandamientos fue escrita setecientos setenta años despuès de los sucesos narrados. Fue escrita por los sacerdotes privilegiados de Judà durante el reinado de Ezequìas y formò parte, (el relato), de la reforma religiosa que se llevo a efecto durante ese reinado.

Al empezar este relato hay una contradicciòn. Dice: La gloria de Jehovà reposò sobre el monte Sinaì en una nube; y que esa nube cubriò el monte por seis dìas. Pero màs adelante dice: Y la apariciòn de la gloria de Jehovà era como un fuego abrazador en la cumbre del monte. Y despuès dice: "Y entrò Moisès en medio de la nube." O era nube, o era fuego, pero no podìan ser las dos cosas al mismo tiempo.

En el mandamiento sobre el dìa de descanso hay una fuerte discriminaciòn hacia la esposa o ama de casa. Jehovà pide que no trabajen los hombres, ni los hijos, ni las hijas, ni los esclavos, ni las criadas, (servidumbre femenina), ni los extranjeros de la casa, NI LAS BESTIAS. Pero a la mujer o ama de casa ni siquiera las menciona. ¿Era ella la excepciòn?

Este descanso para todos, menos para el ama de casa, Jehovà lo justifica diciendo: "Porque en seis dìas hizo Jehovà los cielos y la tierra..... y reposò en el sèptimo dìa."

Esto no es cierto. La primera vez que aparece la menciòn del nombre de Jehovà en el Gènesis, es en Gen. 2: 4 al 6, y dice: " El dìa que Jehovà hizo la tierra y los cielos, etc., etc." Està claramente que la hizo en un dìa. "EL DÌA QUE....." Ademàs, tampoco dice en el Gènesis que èl descansò en el sèptimo dìas. Quien hizo eso fue Elohim en la primera creaciòn.

(Ver mi escrito LAS DOS CREACIONES en este mismo tema).

SEGUNDA VERSIÒN.-

La segunda versiòn sobre los hechos del Sinaì figuran en Ex. 19: 10 al 15, 16(a), 18, 20 al 25. Ex. 34: 1(a), 2 al 4(b) y 5 al 28.

Esta versiòn es màs antigua que la anterior y està compuesta por fragmentos escritos, tanto de sacerdotes jehovatistas de Silo en el Reino de Israel, como de sacerdotes elohinistas de fuerte tendencia davìdica del Reino de Judà. Estos fragmentos fueron unidos por Esdras para formar este segundo relato. ¡Veamos!

Jehovà le dice a Moisès que vaya donde el pueblo y que los "santifique", (¿?), durante dos dìas haciendo que laven sus vestidos porque en el tercer dìa Jehovà DESCENDERÀ A LOS OJOS DE TODO EL PUEBLO sobre el monte Sinaì. Que no suban ni toquen los lìmites del monte porque el que lo haga morirà. Que cuando suene largamente la bocina SUBIRÀN AL MONTE. Moisès DESCENDIÒ del monte. "Santificò",(¿?), al pueblo. Lavaron sus vestidos, y les dijo: "NO TOQUÈIS MUJER", (¿?).

A la mañana del tercer dìa, todo el monte humeaba porque Jehovà HABÌA DESCENDIDO EN FUEGO SOBRE EL MONTE. Todo el monte se estremecìa en gran manera.

Moisès SUBIÒ al monte, y Jehovà le dijo: DESCIENDE y ordena al pueblo que no traspase los lìmites para ver a Jehovà porque caerà multitud de ellos. Y tambièn que SE SANTIFIQUEN LOS SACERDOTES que se acerquen para que Jehovà no haga estrago en ellos.


En este punto, hay que hacer notar que para ese momento no se habìa establecido EL SACERDOCIO. ¿Se le escapò eso a Esdras el editor del Pentateuco?


Luego, y con razòn Moisès le dice a Jehovà: El pueblo no podrà subir porque tù has mandado a señalar lìmites al monte. Entonces Jehovà le dice que no suba el pueblo. Que sòlo suban Moisès y Aaròn.

DESCENDIÒ Moisès y le dijo al pueblo que no subiera. Jehovà le dice tambièn que aliste dos tablas de piedra y que en la mañana SUBA Moisès y se presente sobre la cumbre del monte. Que ni hombres ni animales se acerquen al monte.

Moisès alisò las tablas de piedra y en la mañana SUBIÒ al monte Sinaì con las dos tablas de piedra.

Despuès de alabarse a sì mismo durante un rato, Jehovà le promete la tierra del amorreo, el cananeo el heteo, el fereseo, el heveo y el jebuseo. A continuación le da los siguientes mandamientos:

"Porque no te has de inclinar a ningùn OTRO DIOS, pues Jehovà, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es."

"Por tanto, no haràs alianza con los moradores de aquella tierra; porque fornicaràn en pos de sus dioses, y ofrecerán sacrificios a sus dioses, y te invitaràn y comeràs de sus sacrificios; o tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas en pos de sus dioses, haràn fornicar tambièn a tus hijos en pos de los dioses de ellas."

"No te haràs dioses de fundiciòn."

"La fiesta de los panes sin levadura guardaràs; siete dìas comeràs pan sin levadura, según te he mandado, en el tiempo señalado del mes de Abib saliste de Egipto."

"Todo primer nacido, mìo es; y de tu ganado todo primogènito de vaca, o de oveja, QUE SEA MACHO. Pero redimiràs con cordero el primogènito del asno; y si no lo redimieres, quebrarpas su cerviz. Redimiràs todo primogènito de tus hijos; y ninguno se presentarà delante de mì CON LAS MANOS VACÌAS."

"Seis dìas trabajaràs, mas en el sèptimo dìa descansaràs, aun en la arada y en la siega descansaràs."

"Tambièn celebraràs la fiesta de las semanas, la de las primicias de la siega del trigo, y la fiesta de las cosechas a la salida del año."

"Tres veces en el año se presentarà todo varòn tuyo delante de Jehovà el Señor, Dios de Israel. Porque yo arrojarè a las naciones de tu presencia, y ensancharè tu territorio, y ninguno codiciarà tu tierra, cuando subas para presentarte delante de Jehovà tu Dios tres veces al año."

"No ofreceràs cosa laudada junto con la sangre de mi sacrificio, ni se dejarà hasta la mañana nada del sacrificio de la fiesta de la pascua."

"Las primicias de los primeros frutos de tu tierra llevaràs A LA CASA DE JEHOVÀ tu Dios. No coceràs el cabrito en la leche de su madre."

Una vez dado estos mandamientos, Jehovà le dijo a Moisès: "ESCRIBE TÙ estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho pacto contigo y con Israel."

Y Moisès estuvo allì con Jehovà 40 dìas y 40 noches; no comiò pan ni bebiò agua y escribiò en las tablas las palabras del pacto, LOS DIEZ MANDAMIENTOS.


COMENTARIOS A LA SEGUNDA VERSIÒN:


Esta versiòn no se parece a la primera ni siquiera en los mandamientos. Los diez mandamientos de la primera versiòn son en pro del buen comportamiento del pueblo. Los diez mandamientos de esta segunda versiòn solamente benefician al sacerdocio. Esto indica claramente que fue escrita después de haberse constituìdo el sacerdocio.

En la primera versiòn la "gloria de Jehovà" se manifiesta como una nube que cubre el monte Sinaì durante seis dìas, pero al mismo tiempo que era nube, era como fuego abrazador. (¿?).

En esta segunda versiòn, cuando descendiò Jehovà, todo el monte humeaba porque Jehovà habìa descendido en fuego.

Esta manifestación de Jehova o teofanìa, parece màs un fenòmeno volcànico que otra cosa. Dice: "Y el humo subìa como el humo de un horno y el monte se estremecìa en gran manera." Notable, considerando que el Sinaì es un bloque granìtico.

En esta segunda versiòn, Jehovà dice a Moisès que "santifique" al pueblo para que suba al monte, y cosa extraña, tambièn manda a "santificar" a los sacerdotes que se fueran a acercar, lo que indica que no habìa "santidad" en ellos.

Pero luego, Jehovà le dijo a Moisès que le dijera al pueblo que no traspasara los lìmites del monte para ver a Jehovà. ¿Y cuàles eran los lìmites? Los que el mismo Jehovà habìa mandado a Moisès poner: "NO SUBÀIS AL MONTE, ni toquèis sus lìmites; cualquiera que tocare el monte morirà." ¡Ah! Nada como la armonìa mental de Jehova`.

Ante esta contradicción que hasta el sumiso de Moisès la detecta, y le dice a Jehovà: "El pueblo no podrà subir al monte Sinaì PORQUE TÙ NOS HAS MANDADO, diciendo: SEÑALA LÌMITE AL MONTE Y SANTIFÌCALO."

Ante esta correcciòn, Jehovà le dice que entònces suba èl con Aaròn, y que el pueblo y los sacerdotes no suban. Y asì fuè como se quedaron: "Santificados" y con la ropa lavada sin ver al incierto Jehovà.

Pero eso no es todo: Despuès que Jehovà les dice que suban pueblo y sacerdotes, y después que les dice que no; que suban sòlo Moisès y Aaròn, la ùltima orden que le da a Moisès es: Y NO SUBA HOMBRE CONTIGO. Tambièn Aaròn quedò "santificado" y con la invitaciòn hechada para atràs. ¡Nada como las incoherencias de Jehovà!

En la primera versiòn dice: "Y dio a Moisès dos tablas del testimonio o mandamientos, tablas de piedra ESCRITAS CON EL DEDO DE DIOS."

Pero en la segunda versiòn dice: "Y Jehovà dijo a Moisès: Alìstate dos tablas de piedra. Y Moisès alisò dos tablas de piedra; y se levantò de mañana y subiò al monte Sinaì, Y LLEVÒ EN SU MANO LAS DOS TABLAS DE PIEDRA."

Despuès que le da los diez mandamientos que no se parecen en nada a los primeros, salvo en la exclusividad de la adoración para con èl y la santificación del sàbado, no se los da ESCRITO CON EL DEDO DE DIOS, como dice el primer relato, sino que le dice a Moisès: "ESCRIBE TÙ estas palabras; y escribiò en tablas las palabras del pacto, LOS DIEZ MANDAMIENTOS." (¿?).


En la primera versiòn, no dice cuàntos dìas estuvo Moisès arriba, con Jehovà. En esta segunda versiòn dice que 40 dìas en completo ayuno, sin siquiera agua, lo cual es inverosímil. Tampoco dice en esta versiòn que Moisès al bajar, tenìa el rostro resplandeciente y que tenìa que andar con velo.


Ahora veremos algo digno de comentar. El monte Sinaì es una mole granìtica de 2.285 metros de altura. Dice el Dr. Werner Keller en su libro Y LABIBLIA TENÌA RAZÒN:


"El desierto de Sinaì, que se halla a varios centenares de metros del Mar Rojo, se extiende vasto y monòtono. En la càlida meseta, las brillantes y amarillas superficies de los arenales estàn sòlo interrumpidas por plantas de esquenanto y escasos matorrales. Ni el viento ni la brisa suelen herir aquì el rostro de los caminantes.

Aquel que siguiendo la vieja ruta de las caravanas se dirige al Sudeste atravesando este paìs disfruta de una visiòn inolvidable; de repente aparecen ante èl los escarpados perfiles de una montaña que surge del horizonte, destacàndose sobre la meseta: Es el maciso del Sinaì."

"A medida que el caminante se acerca a èl van apareciendo formaciones geològicas que brillan en forma inusitada y en una rara escala de matices. Las peñas de granito de colores rosado y malva se destacan crudamente sobre el cielo azul. En medio hay vertientes y precipicios de tono àmbar pàlido y de ub azufre rojizo con vetas de pérfido color de plomo y bandas de feldespato de un verde obscuro. Es como si la policromìa y la magnificencia de un jardìn lleno de flores hubiesen quedado petrificadas en esa sinfonìa de piedra."

Ya tenemos una idea de lo que es el monte Sinaì, pero recordemos que esa piedra tiene 2.285 metros de altura. ¿Què es lo importante de eso?, preguntaràn. Sì que es importante porque parece que nadie se ha dado cuenta de lo que cuesta subir una cumbre de piedra de

2.285 metros. Si bien es difícil subirla una vez, es mucho màs difícil hacerlo con la frecuencia que lo hacìa Moisès, según la Biblia.

Tomemos el segundo relato: Jehovà llama a Moisès desde la nube que estaba en la cumbre de Sinaì. Moisès SUBE los 2.285 metros, y Jehovà le dice que BAJE y "santifique", (¿?), al pueblo para que todos suban al monte.

Moisès BAJA del monte y "santifica" al pueblo, Hasta les dice que NO TOQUEN MUJER.

Al tercer dìa de haber estado arriba, Moisès SUBE nuevamente y Jehovà le encarga que BAJE y prepare tablas de piedra, pero que SUBA de mañana a presentarse ante èl en la cumbre, Y ASÌ LO HIZO.

Con razòn el pobre Moisès se quedò 40 dìas en la cumbre después de la ùltima subida, que era la tercera, ya que la penùltima bajada la hizo para nuevamente temprano al dìa siguiente SUBIR de nuevo.

Asì. Sin equipo especial y con sandalias o alpargatas. Subiendo y bajando como quien va a un tercer piso por las escaleras que es mucho màs còmodo que subir el equivalente a tres pisos de una roca, una mole de granito de 2.285 metros de alto. ¡Por Dios!

Para terminar los comentarios sobre esta segunda versiòn acerca de los mandamientos; cuando Jehovà se identifica a Moisès, lo hace en una forma muy aparatosa, pero lo raro es que parece que fuera otro Jehovà y no el mismo que nos han hecho conocer hasta el momento bìblico que estamos analizando.

Hasta con mentiras se le identifica a Moisès. Como si fuera un Dios amnèsico y se le hubiera olvidado que ya conocìa a Moisès, y que èste lo conocìa a èl.

Se pasea ante Moisès exclamando su propio nombre: ¡Jehovà! ¡Jehovà! Y se le presenta a sì mismo diciendo que es MISERICORDIOSO Y PIADOSO. ¿Què pensaba Esdras cuando incluyo este relato en el Pentateuco? ¿Qué los que iban a leer ese libro tendrìan que ser obligatoriamente tarados?

Que vaya Jehovà a echarle esa mentira de MISERICORDIOSO Y PIADOSO a los egipcios que sufrieron por su INMISERICORIA E IMPIEDAD, por culpa de èl mismo que era el que "endurecìa el corazón del Faraòn" para mostrar sus "prodigios".

Tambièn se autocalifica de TARDO EN LA IRA y que perdona la rebelión. ¡Sì, como no! El no fue tardo en la ira, ni perdonò a los 24.000 que mandò a masacrar, según Nùmeros 25:9 cuando el pueblo moraba en Sitim.

Tampoco lo fue con Datàn y Abiram, con sus mujeres y sus hijos, Segùn Nùmeros 16: 31 al 33. Ni tampoco lo fue con Corè y con 250 varones de renombre que los incinerò, según Nùmeros 16: 35, y muchas otras demostraciones de lo "piadoso", "misericordioso" y "perdonador de la rebelión" y que veremos y analizaremos en su oportunidad. Diciendo todas estas mentiras no puede autocalificarse de GRANDE EN MISERICORDIA Y VERDAD.

Pero todavía "su piedad" va mucho màs allà, cobrando HASTA LA TERCERA Y CUARTA GENERACIÒN la iniquidad de alguien, considerando hereditaria la iniquidad. Pero en su aparatosa presentaciòn a Moisès le dice: QUE PERDONA LA INIQUIDAD; pero unas lìneas después dice que cobra la iniquidad de los padres sobre los hijos, y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generaciòn. ¡Nada como las coherencias de Jehovà!

TERCERA VERSIÒN.-

La tercera versiòn se encuentra en Ex. 2(b), 3 al 9, 16(b), 17 y 19. Ex. 20: 18 al 26. Ex. 21: 1 al 27. Ex. 22: 1 al 30. Ex 23: 1 al 33. Ex. 24: 1 al 14, 15(a) y 18(b). Ex. 25: 1 al 31. Ex 26: 1 al 37.- Ex. 27: 1 al 21. Ex.28: 1: al 43.Ex. 29: 1 al 46. Ex. 30: 1 al 38. Ex 31: 1 al 18. Ex. 32: 1 al 35. Ex. 33: 12 al 23. Es la màs extensa de todas y un verdadero Frankestein literario de Esdras por la uniòn de fragmentos de escrituras de los sacerdotes de Silo del Reino de Israel; de los sacerdotes elohinistas del Reino de Judà, y de los sacerdotes privilegiados de los tiempos de la reforma religiosa del Rey Ezequìas de Judà, cuyos escritos los toma Esdras como el mayor aporte para esta versiòn.

Dice que Israel acampò delante del monte y Moisès SUBIÒ porque Jehovà lo llamò desde arriba y le dijo que anunciara a Israel que ellos habìan visto lo que les habìa hecho a los egipciòs, y còmo los habìa traìdo a èl. Que Israel serìa su tesoro especial y que serìan UN REINODE SACERDOTES y gente santa. BAJÒ Moisès y le dijo todo al pueblo.ç

Vinieron truenos y relámpagos y espesa nube sobre el monte. Moisès llevò al pueblo hasta el piè del Sinaì para "recibir" a Dios.

El fuerte sonido de bocina, (¿?), estremeciò al pueblo. Moisès hablaba y Dios le respondìa con voz tronante. El pueblo, con el estruendo de la bocina y los truenos, y viendo que el monte humeaba, tembloroso se elejò del monte.

En ese ambiente, Jehovà le da los siguientes mandamientos a Moisès, que los resuminmos asì:

1.- No hagàis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro os harèis. Tambièn le da instrucciones para hacer el altar de los sacrificios.

2.- Instrucciones sobre la COMPRA Y VENTA DE ESCLAVOS. Instrucciones para VENDER A LAS HIJAS. Instrucciones para el concubinato.

3.- Instrucciones sobre LA PENA DE MUERTE.

4.- Penalidades por el hurto.

5.- Penalidades sobre el abuso sexual y la hechicerìa.

6.- Pena de muerte para el que cohabite con animales.

7.- Instrucciones sobre el trato al pròjimo.

8.- Instrucciones para el descanso humano y para el descanso de la tierra.

9.- Instrucciones para las fiestas de guardar.

10.- Instrucciones sobre la conquista de Canaàn.

Es importante notar que el primer mandamiento, a diferencia de la primera versiòn que dice: "No te haràs imagen , ni ninguna semejanza. No te inclinaràs a ellas."

En la segunda versiòn dice: "Porque no te has de inclinar a ningùn otro Dios."

Pero en esta tercera versiòn dice: "No hagàis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro."

Aquì, uno de los redactores de esta versiòn està predisponiendo al lector al suceso del "becerro de oro" que sòlo està en esta larga y tediosa versiòn. ¡Muy listo el autor!, y muy listo Esdras tambièn que la intercalò.

Tampoco los mandamientos de esta tercera versiòn se parecen a los de la primera, y a los de la segunda.

Moisès recibe los mandamientos a partir de Ex. 24: 1: "Dijo Jehovà a Moisès: SUBE tù, Aaròn, Nadab y Abiù, y 70 de los ancianos de Israel; y os inclinarèis desde lejos. Pero Moisès sòlo se acercarà a Jehovà; y ellos no se acerquen ni suba el pueblo con èl.

Y Moisès VINO, (¿no estaba abajo?), y contò al pueblo todas las palabras de Jehovà, Y TODAS LAS LEYES; y todo el pueblo respondiò a una voz, y dijo: Haremos todas las palabras que Jehovà ha dicho."

"Y Moisès escribiò todas las palabras de Jehovà, y levantàndose de mañana edificò un altar al pie del monte, y doce columnas, según las doce tribus de Israel. Y enviò jóvenes de los hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos y becerros como sacrificios de paz a Jehovà."

Luego dice que Moisès TOMÒ EL LIBRO DEL PACTO, (¿?), y lo leyo. Luego subieron Moisès, Aaròn, Nadab y Abiù y 70 de los ancianos de Israel y VIERON a jehovà. Pero este no extendiò SU MANO sobre los príncipes. Y VIERON A DIOS, Y COMIERON Y BEBIERON.

Entonces Jehovà le dijo a Moisès: "SUBE A MÌ AL MONTE, (¿no estaban arriba?), y espera allà y te darè las tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que HE ESCRITO para enseñarlas.

Se levantò Moisès con Josuè su servidor y Moisès subiò al monte, yo no sè a hacer què porque parece que Jehovà estaba abajo por lo leìdo. Le dijo a los ancianos que esperaran hasta que volvieran, y Aaròn se quedò abajo. Moisès SUBIÒ al monte y estuvo arriba 40 dìas y sus noches.

En los capìtulos 25 hasta el 31, Moisès recibe instrucciones sobre el Tabernàculo que comentaremos en su oportunidad. Tambièn insiste Jehovà en la importancia de guardar el sàbado.

¿Y por què tanta importancia en guardar el sàbado? Muy simple: La organización y la legislación la hicieron sacerdotes. Unos con la tendencia elohinista y otros con la jehovatista, pero todos ellos sacerdotes.

El dìa de descanso era el dìa de los ingresos que recibìan los sacerdotes por "ofrendas" a Jehovà en dinero, con carne, (la mejor), de los sacrificios, y por los primeros productos de la siembra. ¡Asì de simple!

En esta versiòn, el autor, o los autores estàn escribiendo pràcticas sobre sacrificios y ritos que sòlo se dieron mucho después, en el Levìtico.

Sigamos con esta tediosa y larga versiòn: El pueblo se impacientò porque Moisès demoraba en descender del monte y llegaron hasta Aaròn a decirle que fabricaran dioses porque no sabìan que le habìa sucedido a Moisès.

Aaròn les dice que reùnan piezas de oro y con ellas hicieron un becerro de oro que empezaron a adorar.

Aaròn edificò un altar delante del becerro y a la mañana hubo fiesta y comieron y bebieron.

Jehovà le dijo a Moisès que estaba en la cumbre del monte, que el pueblo se habìa corrompido. Que su ira se iba a encender y acabarìa con ellos. Moisès lo aplaca y desciende

trayendo en sus manos las dos tablas de piedra escritas por los dos lados. "Y LAS TABLAS ERAN OBRA DE DIOS, y la escritura ERA ESCRITURA DE DIOS grabada sobre las tablas."

Cuando Moisès viò el relajo que tenìa el pueblo, ARDIÒ LA IRA DE MOISÈS y arrojò las tablas de sus manos, Y LAS QUEBRÒ al pie del monte y destruyò el becerro de oro. Luego viene el regaño a Aaròn por haberlo permitido, y la autorización para que ejecutaran como a 3.000 hombres.

Moisès subiò a "aplacar a Jehovà" como si la muerte de 3.000 hambres no fueran suficientes.

Moisès le dice a Jehovà: "Te ruego que me muestres tu gloria." Jehovà le contesta: "NO PODRÀS VER MI ROSTRO; PORQUE NO ME VERÀ HOMBRE, Y VIVIRÀ." Y luego insiste: "NO SE VERÀ MI ROSTRO."

COMENTARIOS A LA TERCERA VERSIÒN:

En esta tercera versiòn, Moisès tambièn pasa a ser el rey del montañismo ya que las SUBIDAS y BAJADAS del monte estàn a la orden del dìa. Para variar, Jehovà lo llama desde el monte, llamado al que Moisès acude de inmediato a pesar de sus 80 años y a pesar de haber caminado con el pueblo desde Gosèn, (Egipto), hasta el Sinaì, (Egipto), dirante tres meses.

Al llegar le dice que le diga al pueblo que ellos seràn SU ESPECIAL TESORO sobre todos los pueblos. Que ellos seràn UN REINO DE SACERDOTES y gente santa. No se necesita mucha inteligencia para saber que el autor de este fragmento es un sacerdote con una fuerte tendencia musita y antiaarònida.

Todo este tercer relato es prosacerdotal y definitivamente prolevìtico. ¡En fin! Moisès BAJA los 2.285 metros del Sinaì y convoca a los ancianos del pueblo para darles el mensaje. Jehovà aprovecha esta subida de Moisès para decirle que èl vendrà en una NUBE ESPESA para que el pueblo oiga mientras èl habla con Moisès.

Nuevamente BAJA Moisès del monte y le cuenta al pueblo lo que sucederà. Se presenta Jehovà con truenos y relámpagos y un sonido de bocina tan fuerte que el pueblo se atemorizò.

En medio de esta espectacularidad, Moisès recibe los mandamientos, pero estos mandamientos son diferentes a los de las dos primeras versiones, que a la vez son diferentes entre sì.

La particularidad de esta versiòn es que Jehovà le da los mandamientos a Moisès por una especie de parlante, o de corneta amplificadora; Jehovà desde arriba y Moisès en el campamento; y todo el pueblo escuchando. Y tan es asì, que cuando Jehovà termina, le dice a Moisès que SUBIERA con Aaròn, Nadab y Abiù, y 70 de los ancianos de Israel.

Despuès de esto, Moisès ESCRIBIÒ TODAS LAS PALABRAS QUE LE DIJO JEHOVÀ. Esta escritura Mosaica no se relata en las otras versiones. Esta fue hecha en el campamento por el propio Moisès. Aquì cabe preguntar: ¿En que idioma escribiò Moises? Porque la escritura del hebreo data de mucho des puès de Moisès.

SUBIÒ nuevamente Moisès al monte con Aaròn y los otros, Y VIERON al dios de Israel. Pero no sòlo lo vieron sino que se dice: Y VIERON A DIOS Y COMIERON Y BEBIERON. Esto contradice lo dicho en esta misma versiòn, y que figura en Ex. 33: 20: "NO PODRÀS VER MI ROSTRO; PORQUE NO ME VERÀ HOMBRE Y VIVIRÀ."

Tambièn en Ex. 33:11 dice: "Y hablaba Jehovà con Moisès CARA A CARA, como habla cualquiera a su compañero."

Pero ademàs de estas contradicciones hay una inexactitud tremenda en Ex. 24: 9 al 11, cuando estaban arriba VIENDO A DIOS, y COMIENDO Y BEBIENDO, Jehovà le dice a Moisès: "SUBE a mì al monte Y ESPERA ALLÀ, Y TE DARÈ LAS TABLAS DE PIEDRA. ¡Por Dios!

Luego de esta inexactitud. Para SUBIR otra vez, lógicamente tenìa que BAJAR, pero en la ùltima subida Moisès quedò arriba durante 40 dìas con sus noches.

Despuès, queda demostra la tendencia antiaarònida del autor del becerro de oro. Antes de su ultima subida al monte, el pueblo le habìa dicho a Moisès: "HAREMOS TODAS LAS COSAS QUE JEHOVÀ HA DICHO, Y OBEDECEREMOS." Y de pronto, porque Moisès demoraba en bajar, el autor de este relato quiere hacernos creer que el pueblo que se habìa beneficiado tanto de la protecciòn de su dios, según la Biblia claro, de pronto llegan hasta Aaaròn y le proponen que les haga dioses; y Aaròn, mayor que Moisès y con una importancia tremenda entre el pueblo, sin argumentar nada, sumisamente les fabrica el becerro de oro para que lo adoraran. ¡Por Dios!

Todavìa, Ingenuamente el autor dice que cuando estuvo listo el becerro de oro, que no se dice que eran varios becerros sino uno solo, dijeron: "Israel, estos TUS DIOSES, que te sacaron de la tierra de Egipto." ¿No sabìan quièn los habìa "sacado" de la tierra de Egipto? El mismo pueblo, cuando se dice que el pueblo llega a Aaròn con la petición de hacer un becerro, le dijo: "Porque este Moisès, EL VARÒN QUE NOS SACÒ de la tierra de Egipto..."

Cuando Moisès después de "aplacar la ira de Jehova" lo contiene, parece que lo hizo para no privarse de la propia satisfacción de descargar su ira contra Israel, ya que cuando BAJÒ del monte volvió fragmentos las tablas que eran OBRA DE DIOS y ESCRITURA DE DIOS. Tambièn la emprende contra el becerro de oro y exageradamente se dice que: "LO MOLIÒ hasta REDUCIRLO A POLVO."

Pero todavía la ira de Moisès no se calmò y pregunta: ¿Quièn està con Jehovà? Y se juntaron con èl todos los hijos de Levì. Entonces Moisès los arengò a matar a todos los que no estaban con Jehova. ¿Resultado? 3.000 hombres asesinados. Y lo màs triste es que por este hecho sangriento por parte de los hijos de Levì, (la tribu de Levì), les dice Moisès QUE ESTABAN CONSAGRADOS ANTE JEHOVÀ. ¡Cosas de la Biblia!.

Parece que la rabieta y las ordenes de asesinar fortalecieron a Moisès porque al siguiente dìa SUBIO al monte otra vez, y le dice al pueblo QUE VA A APLACAR A JEHOVÀ. ¿Se olvidò que èl mismo ya habìa aplacado a Jehovà antes de bajar del monte a hacer desastres?

Era èl el que necesitaba ser aplacado. Aquì se ve como se engaña al pueblo utilizando su Dios para ciertos propòsitos muy de humanos.

Pròximo escrito en este mismo tema: EL TABERNÀCULO.

Roberso
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Mensaje por Roberso » Dom Oct 09, 2011 1:43 am

EL TABERNÀCULO


Sobre el Tabernàculo hay dos versiones en la Biblia, esta vez separadas una de otra. Esto hizo que Esdras, el recopilador, organizador, y hasta intervencionista de todos los relatos que forman El Pentateuco, lograra otra màs de las tantas incongruencias que tiene la Biblia. Lo extraño de este caso es que las dos versiones son de una misma autorìa. Esdras dividiò este relato, quizàs el màs extenso de todo el Pentateuco, (6 capìtulos completos), en dos partes. La primera de ellas, con la sugerencia de que eran las instrucciones para la preparaciòn del Tabernàculo, y que figura en Ex. 25: 1 hasta el 31: 11; y la segunda, que viene a ser su construcciòn, y que figura en Ex. 35: 1 al 40: 38.

¿Por què Esdras dividiò este relato causando asì la incongruencia de la que hablaremos? ¿Por lo extenso del mismo? ¿Porque quizo cerrar el libro Exodo con este relato? ¡Vaya usted a saber! Pero lo cierto es que haciendo la separaciòn cometiò una pifia tremenda.


Supuestamente, la parte que dejò en Ex.25:1 al 31: 11, como se indicò antes son las instrucciones para la preparaciòn del Tabernàculo y nada màs.

La construcciòn debiò efectuarse totalmente en Ex. 35:1 al 40: 38, pero en esta segunda parte, SE CONSTRUYÒ ALGO QUE YA ESTABA CONSTRUÌDO.

Cuando Jehovà termina de dar las instrucciones para su construcciòn en Ex. 33: 7 al 11, dice al momento de reanudar la marcha:

"Y Moisès TOMÒ el Tabernàculo, y lo LEVANTÒ lejos, fuera del campamento, y lo llamò el Tabernàculo de la reuniòn. Y CUALQUIERA QUE BUSCABA A JEHOVÀ, salìa al tabernàculo de reuniòn que estaba fuiera del campamento."

"Y sucedìa que cuando salìa Moisès al tabernàculo, todo el pueblo se levantaba, y cada cual estaba en pie a la puerta de su tienda, y miraban en pos de Moisès, hasta que èl ENTRABA en el tabernàculo. Cuando Moisès ENTRABA en el tabernàculo, la columna de nube descendìa y SE PONÌA A LA PUERTA del tabernàculo, y Jehovà hablaba con Moisès."

"Y viendo todo el pueblo la columna de nube que estaba a la puerta del tabernàculo, se levantaba cada uno a la puerta de su tienda y adoraba. Y hablaba Jehovà a Moisès CARA A CARA como habla cualquiera a su compañero. Y èl volvìa al campamento; pero el joven Josuè hijo de Nun, su servidor, NUNCA SE APARTABA DE EN MEDIO DEL TABERNÀCULO."

Para TOMAR y LEVANTAR el tabernàculo debiò estar hecho. Para SALIR al tabernàculo para hablar con Jehovà, el tabernàculo debiò estar hecho o construìdo.Si la nube DESCENDÌA HASTA LA PUERTA DEL TABERNÀCULO, es porque el tabernàculo debìa estar terminado. Si Josuè nunca se apartaba ddDE EN MEDIO DEL TABERNÀCULO, es porque el tabernàculo estaba construìdo.

Si en Ex. Capìtulo 40 dice que el tabernàculo fue erigido, ¿còmo es posible si un tiempo antes que ese, el tabernàculo ya estaba funcionando segùn lo que hemos leìdo? ¡Cosas de la Biblia! ¿Inspiraciòn divina? Lo dudamos.

Pero si en lo que acabamos de analizar en Ex. 33: 7 al 11, en estos cinco versìsulos hay una incongruencia bìblica màs, y una contradicciòn bìblica màs. La incongruencia es esta: "Y cualquiera que buscaba a Jehovà salìa al tabernàculo." Eso no es verdad, segùn la misma Biblia. El contacto con Jehovà estaba restrigido a Moisès, Aaròn y los sacerdotes o cualquiera otra persona dirigida por èstos. Cualquiera otra persona que entrara allì, serìa ejecutada. Asì es que, es muy alegre y mentirosa esa menciònde que: " Cualquiera que buscara a Jehovà, salìa al tabernàculo."

La contradicciòn es la que dice: "Y hablaba Jehovà a Moisès CARA A CARA"..... como dice en Ex. 33: 11, cuando en unos versìculos anteriores dice exactamente lo contrario.

En Ex. 31: 20, Jehovà le dice a Moisès: "No podràs ver mi rostro; porque no me verà hombre y vivirà." ¡Nada como las "coincidencias" bìblicas! ¿Inspiraciòn divina?

Pero hay otra incongruencia màs. Peor todavìa que en una de las dos versiones del diluvio, en la que el diluvio es anunciado 7 dìas antes de que sucediera, y que sin embargo durante ese lapso es construìdo lo que para su època era un coloso: El arca de Noè.

Acà, el pueblo estaba acampado al pie del monte Sinaì, en el desierto con el mismo nombre en lo que abunda es arena y piedras. El pueblo habìa utilizado las alhajas que despojaron a los egipcios, en la fundiciòn del becerro de oro. Sin embargo, el tabernàculo es construìdo allì, al pie del monte Sinaì.




LA CONSTRUCCIÒN DEL TABERNÀCULO.....¿MISIÒN POSIBLE?


¡Veamos! Ya vimos que el Tabernàculo empezò a construirse despuès de que ya estaba construìdo segùn lo hemos visto en la misma Biblia. Pero...¿ era posible construirlo allì, en pleno desierto en donde el agua y la sombra escaseaban?

No era una cosa simple. Empezando: El oro que habìan despojado a los egipcios se gastò en la construcciòn del becerro de oro. Oro que hasta de las orejas se lo quitaron en aretes y adornos. Sin embargo, los materiales que se usaron para la construcciòn de tabernàculo fueron, segùn la Biblia:

"Oro, plata, cobre, azul, pùrpura, carmesì, lino fino, pelo de cabras, pieles de carneros teñidas de rojo, pieles de tejones, madera de acacia, aceite para el alumbrado, especias para el aceite de la unciòn y para el aceite aromàtico, piedras de ònice, y piedras de engaste para el efod y para el pectoral."

Pero no eran solamente los materiales sino todo el proceso que se iba a hacer con ellos. La construcciòn del arca REVESTIDA DE ORO, que ademàs llevaba trabajos de ORO DE FUNDICIÒN, y las varas de acacia FORRADAS EN ORO para transportarla enganchàndola en ANILLOS DE ORO. Tambièn, la hechura del propiciatorio DE ORO. Dos querubines DE ORO martillado, con las alas extendidas.

Ademàs de eso, una mesa de acacia CUBIERTA DE ORO, con una cornisa DE ORO alrededor. Esta mesa tambièn con CUATRO ANILLOS DE ORO para ser transportada con dos palancas de madera de acacia FORRADAS DE ORO. Para la mesa: Platos, cucharas cubiertos de ORO y tazones de ORO FINO.

Un gran candelero de pie, de siete brazos TODO DE ORO, hasta sus adornos. Otros adornos, lamparillas con sus despabiladeras y sus platillos, TODO DE ORO PURO.

Diez cortinas de lino torcido azul, pùrpura y carmesì con querubines y obra primorosa. Cada cortina medìa doce y medio metros de largo, por un metro setenta y cinco de ancho. Ademàs, once cortinas de pelo de cabra de 13, 30 metros de largo por 1,75 de ancho. La tienda llevaba una cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo con pieles de tejones encima.

Y para el tabernàculo, tablas de madera de acacia derechas, o sea, cortadas con precisiòn, de 4,50 metros de largo por 0,65 de ancho. Suficientes tablas para hacer el Tabernàculo de 13,30 metros de largo por 4,50 de ancho y 4,50 de alto. Todas las tablas CUBIERTAS DE ORO con anillos y 16 barras para transportarlo. Los anillos DE ORO y las barras CUBIERTAS DE ORO, etc., etc.

Hay eruditos bìblicos que sostienen que el Tabernàculo nunca existiò y que fue una "mentira piadosa" para justificar la construcciòn del santuario del templo erigido años despuès, con las medidas y con las exigencias que figuran en Exodo. Tambièn dicen que era sumamente difìcil que el pueblo, errando en el desierto anduviera transportando el tabernàculo.


COMENTARIO:

¿De què manera, y con què habilidades y herramientas especiales, un pueblo criador y pastor de ganado menor pudo haber hecho una obra tan refinada y precisa, y ademàs, en medio del desierto?

Salieron apresurados del delta del Nilo, cargando la masa de harina en hombros, con ropas y alhajas despojadas de los egipcios. Pasando hambre y sed en el desierto. Gastaron el oro que saqueraon en la fundiciòn del becerro de oro, y de pronto se encuentran estos pastores, allì en pleno desierto en condiciones de montar:

1.- Taller de fundiciòn.

2.- Taller de orfebrerìa.

3.- Curtiembre.

4.- Telares.

5.- Fàbrica de tintes.

6.- Fàbrica de teñidos.

7.- Taller de carpinterìa.

8.- Taller de costura.


Insisto en las preguntas:

¿Un pueblo criador y pastor de ganado menor con esas especialidades?

¿En pleno desierto?

Para finalizar con el Tabernàculo y con el Exodo, comentaremos que en Ex. 40: 35 dice: "Y no podìa Moisès entrar en el tabernàculo de reuniòn, PORQUE LA NUBE ESTABA SOBRE ÈL, y la gloria de Jehovà lo llenaba." Esto no concuerda con lo que se habìa dicho en Ex. 33: 9, que cuando Moisès entraba en el tabernàculo, la columna de nube descendìa y se ponìa a la puerta del tabernàculo, y Jehovà hablaba con Moisès. ¿?

Pròximo escrito en este mismo tema: EL LEVÌTICO.

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