QUISO EL DESTINO

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Francisco de Sales
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QUISO EL DESTINO

Mensaje por Francisco de Sales » Dom Ene 27, 2013 4:10 am

Quiso el destino


Quiso el destino rescatarle de su rutina cotidiana, y de la cárcel en que había convertido su casa, donde permanecía como recluido, y le llevó, tan dulcemente que no se dio cuenta, por la calle Santísima Trinidad.

Sólo había pasado una vez por esa calle, a sus siete años, de la mano férrea de su madre.

El recuerdo le hizo herida, pero también le obligó a despegar la mirada del suelo, igual que lo hacía su madre: “el mundo no está en tus zapatos, levanta la cabeza…”, le decía.

Qué lejos le sonaba aquello.

Con la vista levantada se multiplicaba el bullicio.

Se esforzó por mantener esa postura que se le hacía extraña porque le obligaba a mirar a los ojos de las personas.

Dio unos pasos más y se encontró, de frente e inevitablemente, con ella.

María Isabel Bonaldo Banderas ya había celebrado cincuenta y nueve cumpleaños.

Cuando él la conoció tenía sólo dieciocho, sólo inocencia y belleza, sólo alegría y futuro.

Fue inevitable enamorarse de ella.

Y él, que nunca había experimentado en las delicias del amor, no supo hacerlo del modo adecuado, y jugó hasta que ambos salieron lastimados.

Por eso, el temor a tener que resucitar lo pasado, le agachó la cabeza e intentó hacerle invisible.

No lo consiguió.

María Isabel García Banderas reconoció en aquel fantasma al joven que la encandiló.

Las canas y las arrugas trataban de ocultarle, pero un aura inconfundible le delataba.

Ese hombre de casi setenta años que se acercaba era el protagonista de sus últimos miles de sueños.

Ni siquiera todas las cosas que pasaron, grandes errores de la inexperiencia, consiguieron que se enfriara la pasión ni que se acallara el amor.

Desde aquel entonces, cada instante estuvo plagado de añoranzas por lo que tendría que haber sido su camino de felicidad y acabó siendo el reino de la soledad.

No permitió que ningún amor se acercara.

Como Penélope, cada noche destejía su amor platónico para reconstruirlo al día siguiente en el limbo sin límites y sin realidad de su imaginación.

Pensaba que algún día él comprendería el daño que le hizo, se daría cuenta de lo imprescindiblemente enamorado que estaba de ella, aunque no lo supiera, y volvería con el corazón en sus manos a ofrecérselo sin condiciones.

Ella, por supuesto, lo aceptaría.

Gerardo, una vez, pero hacía ya mucho tiempo de eso, y porque se encontró con una mujer que se parecía un poco a ella, tuvo una leve punzada en los remordimientos, y trató de acallarse alegando la inexperiencia de entonces, pero no lo consiguió del todo.

En esa época estaba en Viena, pero pensó en volver a buscarla, volver al principio, volver a amarla.

Otras mujeres aplacaron su recuerdo, pero nunca la destronaron.

El olvido, por respeto, no quiso llevársela a sus vacíos.

María Isabel Bonaldo Banderas le miró nuevamente en el mismo instante en que él reunió el coraje suficiente para alzar la vista y mirarla a los ojos, sujetar cualquier gesto que le delatara, y eliminar el tropel de sentimientos, mientras ella desmontaba una a una las piezas de la idealización, forzaba al silencio a su corazón, amarraba su boca, reprimía cualquier intento de sublevación en sus emociones, y todo ello en el mismo tiempo en que él, durante el segundo eterno en que se cruzaron, la añoró, lloró de urgencia un llanto de secano, y resumió su pasado como “un tiempo perdido”, el mismo tiempo que ella gastó en delirar, y en rezar al Santo Patrón de los Imposibles, a quien le había pedido que sucediera lo que estaba sucediendo en ese mismo instante, pero muchos años antes y con otro final.

Se alejaron en direcciones opuestas, cada uno con la tristeza propia de su desilusión, la congoja acallada por una vida desperdiciada en la espera, y el dolor inconsolable por cuánto se perdieron.

(Más prosa y poesías en www.franciscodesales.es)
Francisco de Sales, es el creador de la web www.buscandome.es, para personas interesadas en la psicología, la espiritualidad, la vida mejorable, el Autoconocimiento y el Crecimiento Personal

Esperanzapaz
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Re: QUISO EL DESTINO

Mensaje por Esperanzapaz » Mié Mar 06, 2013 2:33 pm

Un escrito realmente bueno, una historia quizás conocida...Me encanto.
Saludos fraternos.
Esperanzapaz
Soy tormenta de palabras y sentimientos ,
viajando en el relámpago de la vida

Esperanzapaz

Francisco de Sales
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Re: QUISO EL DESTINO

Mensaje por Francisco de Sales » Mié Mar 06, 2013 3:42 pm

Esperanzapaz escribió:Un escrito realmente bueno, una historia quizás conocida...Me encanto.
Saludos fraternos.
Esperanzapaz
Me gusta que te guste.
Gracias.
Francisco de Sales, es el creador de la web www.buscandome.es, para personas interesadas en la psicología, la espiritualidad, la vida mejorable, el Autoconocimiento y el Crecimiento Personal

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