Todo en su momento...

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Jose_A_Varo
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Todo en su momento...

Mensaje por Jose_A_Varo » Mar Nov 13, 2012 8:57 am

Espero les guste...

Es una pequeña historia que desde mucho tiempo me ha ayudado a pensar un poco más las cosas, y a ser un poco más paciente...

Todo en su momento...

Juan y José caminaban por el parque. Era una mañana de abril. Los cálidos rayos de sol se colaban por entre el follaje de los árboles iluminando aquel solitario vergel.
—¡Mira, tío! Está ahí —dijo Juan señalando.
—¿Quién?
—María… —contestó—¡Jo, tío! Éste es mí momento, no lo dejaré escapar otra vez, se lo diré ahora mismo —continuó Juan mientras arreglaba su engominado cabello.
—No creo que sea el momento… —recriminó José.
—¿Qué dices tío? ¿Y por qué no? —Preguntó a la vez que se acicalaba reflejándose en los espejos de la gafa de José.
—Mírala, Juan —continuó José—Sentada en ese banco con la cabeza gacha y su demacrado rostro, hacen ver que no está pasando por un buen momento…
—por eso, tío, este es mí momento —añadió Juan— me aprovecharé de su vulnerabilidad…además, ¿tú qué dices, José?, tú no tienes experiencia con chicas, ni si quiera tienes esta carita que Dios me ha dado…—continuó con cierta burla.[…]
Era cierto, José nunca había estado con ninguna chica, ni si quiera era agraciado en belleza., pero a pesar de su corta edad, José tenía una sabiduría innata, también los estudios de psicología le habían dotado de una percepción bastante acertada.
—Sigo pensando que no es el momento— replicó nuevamente.
—¡Calla! —Gritó Juan algo molesto— voy para allá…
—¡Espera, Juan! —José agarró su brazo.
—¿Qué quieres ahora, pesado?
—Antes de ir, querría contarte una pequeña historia que mi padre me contó cuando era más joven y algo impulsivo.
—Vale, dispara… —dijo Juan resignado.
—“Imagina, Juan, que estás en la ladera de un rio, un rio que lleva una fuerte corriente de agua. Más arriba, a unos quinientos metros, un hombre cae a las peligrosas aguas. Rápidamente y sin dudar, piensas; <<si voy ladera arriba a intentar socorrerle, como la corriente es muy rápida, puede escapárseme, pero por el contrario, si me quedo aquí a esperar que el rio lo traiga, puedo darle la mano o acercarle una rama, y así poder ayudarle >>”.
Como en la historia, la vida es así, hay que esperar el momento oportuno. Ella es sabia y trae todo a su debido tiempo, sólo hay que saber cuando lo es.
Juan lo miró, —¿has acabado ya? —José afirmó con la cabeza— vale…voy a decírselo —continuó Juan.
—¡Hola, María!
Ésta levantó la cabeza y lo miró. Con lágrimas en los ojos y unos negros surcos alrededor de estos, María contesto con voz entre cortada: —hola, Juan.
—Quería decirte algo, María…
—¿sabes, Juan? —Interrumpió la chica— mi padre murió ayer, acabo de venir del tanatorio. Quería darte las gracias, Juan, otros chicos se hubieran aprovechado de mi desgracia y mi estado, para pedirme de salir o intentar acostarse conmigo…—Juan agachó la cabeza—…pero tú eres buena persona, un poco mujeriego, pero bueno —continuó María— perdona, ¿qué querías decirme?, te interrumpí.
Juan levantó la mirada. Por sus mejillas resbalaban dos lágrimas. Una de pena, y otra de culpa.
—Quería decirte… que lo siento mucho... te acompaño en el sentimiento.
—Gracias, gracias por unirte a mí en este momento tan duro. ¿Sabes?, mi padre y yo estábamos muy unidos, siento que se ha ido parte de mi vida. Ojala pueda conocerte más tiempo y quizás poder llegar a estar juntos alguna vez. Sé que no eres como los demás, por eso pienso esto…
Juan agachó nuevamente la cabeza. Sobre su pantalón golpeaban las saladas gotas que resbalaban ahora con más fluidez por sus mejillas.
—Juan, no llores —Dijo María agarrando su rostro y besando su frente.
Éste la abrazó. Volteó su cabeza y miró a José que espera junto al otro banco. —Gracias amigo —dijo susurrando— José asintió con la cabeza y, sonriente, se marchó.

P.I .A-194-12 16/03/2012 © J.A. Varó

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