El desgraciado

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malvadoduku
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El desgraciado

Mensaje por malvadoduku » Sab Jul 07, 2012 3:25 pm

Lo primero que perdí fue el ojo derecho al caerme encima de una piedra cuando era un niño de cuatro años. Lo siguiente que se desprendió del cuerpo fue el dedo meñique de la mano derecha cuando trepé una valla y me enganché entre dos finos y cercanos barrotes oxidados al año del primer incidente. A no mucho tardar perdí el pie izquierdo por culpa de un cepo durante una excursión del colegio. Muchos años después, creyendo no volver a tener tan mala suerte, el día de mi veinte cumpleaños cortando la tarta, se me fue el cuchillo para atrás y me segué la oreja derecha; ese día llegué al convencimiento de que jamás tendría novia. Como no hay mal que por bien no venga, pude trabajar en una organización de ciegos y tullidos. Pero pobre de mí, la mala suerte no acabó con el incidente de la oreja, pues me compré un cochecito para discapacitados, todo automático él, aunque hubiera preferido una moto; el caso es que me despeñé quedando para el arrastre, y se me cangrenó la pierna buena y la tuvieron que amputar. Me embargaba una gran tristeza cada vez que me veía en un espejo, pues parecía un berberecho humano. Cambié el coche por la silla de ruedas eléctrica. Luego fui perdiendo el cabello y ganando arrugas. Me consolaba diciéndome que a todo hay quien gane. Cuando por fin me jubilé me sentí feliz al decidir no salir de casa nunca más para no correr más peligros; todo lo que necesitaba lo pedía por internet, y una chacha me limpiaba la casa día sí y día no. ¡Pero desgraciado de mí! Un día hubo un terremoto y se me vino toda la casa encima; no sabe usted cómo quedé: parecía una triste aceituna pinchada en un palillo. A ese paso me enterrarán en una cajita de fósforos. Ya tengo noventa años y no espero mucho de la vida. ¡Vaya, se me acaba de caer el único diente que me quedaba! ¡Porca miseria!

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